Mi esposo hizo fortuna vendiendo té con leche en bambú - Capítulo 105
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- Capítulo 105 - Extra – Guo'er
Después de quedar embarazado, aparte de tener mucho mejor apetito, Qiao Suiman no sintió ningún cambio especial en su cuerpo.
Todos los días seguía levantándose temprano para preparar el Té con Leche y las Bebidas Aromáticas.
Lu Dongqing asumió una mayor parte del trabajo. En ocasiones, ni siquiera dejaba que Qiao Suiman cortara leña.
Cuando el Té con Leche y las Bebidas Aromáticas estaban listas, Qiao Suiman se sentaba detrás del mostrador para cobrar y contar la plata.
Aquello no le suponía ningún esfuerzo y, a veces, incluso encontraba tiempo para ir a visitar la tienda de Lu Dongqing.
Lu Dongqing ya había terminado todos los encargos pendientes de antes.
Ahora aceptaba nuevos pedidos con moderación, procurando ganar dinero sin mantenerse excesivamente ocupado.
En cualquier caso, siempre encontraba tiempo para conversar con Qiao Suiman o salir a pasear con él.
Después del Año Nuevo, los niños del pueblo recibían dinero de sus mayores y corrían hasta la tienda de Bebidas Aromáticas para comprar Té con Leche, persiguiéndose unos a otros por todo el local.
El fulang He, que también tenía hijos, regresó después del Año Nuevo y enseguida notó el extremo cuidado con el que Lu Dongqing trataba a Qiao Suiman, así como la cintura ligeramente más redondeada de este.
Adivinó la razón, por lo que comenzó a vigilar de cerca a los niños para evitar que corrieran hacia el mostrador.
El trabajo en la tienda no era precisamente ligero.
Con frecuencia trabajaba desde primera hora de la mañana hasta el anochecer.
Sin embargo, los dueños eran bondadosos. Nunca lo excluían cuando preparaban platos de carne y verduras para el almuerzo y, si sobraba comida, incluso le permitían llevar un poco a casa.
Era mucho mejor que cualquiera de sus trabajos anteriores, por lo que siempre trabajaba con esmero.
También sabía que Qiao Suiman tenía intención de contratar a otra persona.
El dueño Qiao y el dueño Lu hablaban del asunto abiertamente delante de él.
Naturalmente comprendía que, conforme avanzara el embarazo y después del nacimiento del bebé, Qiao Suiman ya no tendría tanto tiempo para preparar las Bebidas Aromáticas y el Té con Leche.
Por eso querían encontrar a alguien cuanto antes para enseñarle.
Desde que comenzó a trabajar en la tienda, los vecinos supieron de las muchas ventajas del empleo.
Algunas personas intentaron preguntarle indirectamente si había más puestos disponibles.
Pero aquellas personas solo codiciaban los beneficios, así que no se atrevió a recomendarlas a Qiao Suiman.
En ese momento, el dueño Qiao y el dueño Lu estaban nuevamente reunidos hablando en voz baja.
Cuando llegaron a una parte especialmente divertida de la conversación, Qiao Suiman se cubrió la boca mientras reía.
El fulang He también sonrió para sus adentros.
El profundo afecto entre ambos dueños era famoso en toda aquella calle, y verlo también lo hacía sentirse feliz.
Qiao Suiman escuchaba con una sonrisa las historias graciosas que Lu Dongqing le contaba sobre algunos clientes.
Mientras tanto, tomó un dátil rojo seco y se lo llevó a la boca.
El sabor dulce y fragante mejoró aún más su humor.
En ese momento entraron dos clientes habituales.
Comentaron que, en el Mercado del Este, alguien también había comenzado a vender Té con Leche.
Sin embargo, no podía compararse con el de la tienda de Bebidas Aromáticas Qiao.
No solo tenía un fuerte olor a leche de cabra, sino que además el aroma del té era muy débil.
Después de apenas dos sorbos resultaba empalagoso y grasoso, pese a venderse exactamente al mismo precio que el suyo.
Qiao Suiman ya se había enterado unos días antes.
Después del Año Nuevo, varios clientes se lo habían comentado.
El fulang He incluso había ido a comprar una taza en secreto por curiosidad.
Después de probarla, se quedó completamente tranquilo.
Mientras los clientes conservaran el sentido del gusto, jamás regresarían a aquella otra tienda.
Fue entonces cuando comprendió por qué el dueño Qiao no se preocupaba en absoluto.
Con semejante habilidad, no había motivo para temer que otros intentaran imitarlo.
Además, simplemente eran incapaces de reproducir el verdadero sabor.
Sin embargo, aquello también hizo que Qiao Suiman pasara varios días preocupado por la contratación de un nuevo ayudante.
Si quería que otra persona se encargara de preparar las Bebidas Aromáticas y el Té con Leche, primero debía enseñarle correctamente.
De lo contrario, comenzar desde cero consumiría muchísimo tiempo.
Además, la persona contratada debía ser absolutamente leal.
Si aprendía las recetas y luego se marchaba para abrir otro negocio, aunque la marca de la familia Qiao ya gozaba de gran reconocimiento en Shuiqing, la situación seguiría siendo muy desagradable.
Para evitar ese problema, lo mejor era firmar un contrato a largo plazo.
La mayoría de la gente del pueblo era de origen humilde y muy pocos estaban dispuestos a comprometerse durante tantos años.
Después de buscar durante mucho tiempo, finalmente obtuvieron noticias gracias a Meng Yan.
En la familia materna de Meng Yan había una prima lejana llamada Zhang Ning.
Aunque el parentesco era distante, ambas familias mantenían bastante contacto.
Zhang Ning había trabajado anteriormente como cocinera en una taberna situada al sur del pueblo y llevaba una vida relativamente cómoda.
Sin embargo, hacía poco había fallecido un anciano de la familia.
Los hermanos del marido comenzaron inmediatamente a discutir por la herencia.
Su esposo era el segundo hijo y nunca había sido el favorito de los mayores.
Siguiendo la voluntad de los ancianos, la casa fue para el hijo mayor y las tierras fértiles situadas fuera del pueblo para el tercer hijo.
Ellos solo recibieron la plata que dejaron los ancianos.
Comer y vivir costaba dinero.
Antes, su casa estaba relativamente cerca de la taberna, por lo que podía llegar temprano todos los días.
Pero ahora, con tan poca plata y dos hijos que mantener, no podían permitirse alquilar una vivienda cerca de su antiguo trabajo.
Después de mucho buscar, finalmente encontraron una casa que les gustó al norte del pueblo.
Su marido era un vendedor ambulante¹, así que vivir en un lugar u otro no suponía ninguna diferencia para él.
Pero para Zhang Ning sí.
Con el cambio de residencia, le resultó imposible seguir trabajando en aquella taberna.
Por ello pidió a Meng Yan que averiguara si había algún empleo disponible.
Desde que la Posada Laifu comenzó a vender bebidas, las demás tabernas y casas de vino del pueblo siguieron su ejemplo y también empezaron a ofrecer varias Bebidas Aromáticas.
Zhang Ning era precisamente quien preparaba aquellas bebidas.
Hacía tiempo que Meng Yan le hablaba de Qiao Suiman y de su excelente reputación.
Aunque todavía era muy joven, había conseguido abrir una tienda de Bebidas Aromáticas gracias únicamente a su talento.
Aquello le parecía realmente admirable.
Le aseguró a Meng Yan que, si conseguía trabajar allí, jamás revelaría ninguno de los secretos.
De lo contrario, su familia seguiría estando siempre por debajo de las de sus dos cuñados y nunca lograrían cambiar su situación.
Meng Yan sabía cuánto resentía Zhang Ning el trato injusto de sus suegros y comprendía que deseaba construir una vida mejor para su familia.
Tras suspirar varias veces, decidió hablar del asunto con Qiao Suiman.
Qiao Suiman respondió enseguida.
Aceptaría que Zhang Ning trabajara a prueba durante medio mes.
Si, al finalizar ese tiempo, era capaz de reproducir fielmente el sabor de sus bebidas, la contrataría oficialmente.
Durante el periodo de prueba, Zhang Ning descubrió que Qiao Suiman estaba embarazado.
También se ofreció para encargarse del lavado de la ropa y de la cocina, esperando recibir un salario ligeramente superior.
Lu Dongqing ya había pensado en contratar a alguien para esas tareas.
En casa, normalmente cocinaban o lavaban la ropa quien tuviera tiempo.
Pero últimamente, casi todo recaía sobre él.
Sin embargo, cuando había clientes que todavía no se marchaban, era Qiao Suiman quien terminaba haciendo esas tareas.
Ahora que ya había superado los cuatro meses de embarazo, el vientre comenzaba a notarse y el trabajo se hacía cada vez más pesado.
Por eso, Lu Dongqing empezó a pensar seriamente en contratar ayuda.
Aquella noche, aplicaba cuidadosamente aceite medicinal sobre el vientre de Qiao Suiman.
El aceite lo habían comprado en la Sala Huichun.
Cuando una mujer o un ge’er quedaban embarazados, la piel inevitablemente se estiraba y aparecían estrías.
Las familias acomodadas solían comprar ese aceite para prevenirlas.
Qin Yu también lo había utilizado.
En cuanto Lu Dongqing oyó hablar de él, fue inmediatamente a comprarlo.
Después de medio mes de uso, la piel de Qiao Suiman se había vuelto todavía más suave y delicada.
Además, las cremas faciales y corporales que había utilizado durante todo el invierno dejaban su piel clara y tersa, como la de un joven maestro de una familia rica.
—Xiao Man, creo que la propuesta de la hermana mayor Zhang es una buena idea —dijo Lu Dongqing mientras extendía suavemente el aceite.
—No soy tan delicado como para necesitar que alguien me atienda.
—¿Por qué no?
Lu Dongqing respondió de inmediato.
—Cuando el hermano Qin Yu estaba embarazado de ocho meses, la hermana Hua fue a ayudar en casa. Eso le permitió descansar tranquilamente antes del parto.
Después añadió entre risas:
—Además, ocho mace de plata no es una cantidad que no podamos pagar. Solo con lo que gano yo podríamos contratar a ocho o diez personas.
Qiao Suiman curvó los labios.
—El maestro Lu es realmente famoso ahora. Pero ¿para qué necesitaría ocho o diez personas? Si la gente lo supiera, seguro se reiría de mí y diría que estoy aparentando más de lo que soy².
Lu Dongqing apoyó suavemente el rostro sobre el vientre de Qiao Suiman.
—Entonces una sola será suficiente. Creo que la hermana mayor Zhang es una persona confiable. Sus hijos han crecido sanos. Si ella viene a ayudarnos, después del mes de recuperación no será necesario que madre viaje hasta el pueblo.
Ya habían decidido desde hacía tiempo regresar a la aldea cuando llegara el momento del parto.
Allí había mucho más espacio y además contaban con Qin Yu y Miao Lianhua.
Durante el mes de recuperación podrían volver a contratar a Hua Yun para ayudar.
Pero, una vez pasado ese periodo, Qiao Suiman tendría que cuidar del bebé y atender la tienda al mismo tiempo.
Sería demasiado.
Como Hua Yun no estaba dispuesta a mudarse al pueblo, tendrían que contratar a otra persona.
Lu Dongqing también había preguntado a Lu Huaqing acerca de la familia y los hijos de Zhang Ning.
Después de escuchar todo lo que sabía, terminó de convencerse.
Para cuando Qiao Suiman diera a luz, Tang Guo’er y Lu Xuesong acabarían de casarse.
Miao Lianhua no podría abandonar la casa para quedarse con ellos.
Todavía tendrían que cuidar de las numerosas gallinas y patos y, además, Tang Guo’er seguiría recolectando frutas secas y flores para la tienda de Bebidas Aromáticas.
Todos estarían demasiado ocupados.
Lu Dongqing siguió explicándole todas aquellas razones.
Poco a poco, el corazón de Qiao Suiman terminó por ablandarse.
Sabía que Lu Dongqing solo temía que él se agotara demasiado y que había pensado cuidadosamente en todo.
Finalmente asintió.
—Lo entiendo. Contratémosla para ambos trabajos. Durante estos meses, entre la limpieza y la cocina, le pagaremos ocho mace de plata. Cuando estemos en la aldea, la hermana mayor Zhang se encargará de la tienda y recibirá cinco mace.
—Mm.
Lu Dongqing sonrió hasta curvar los ojos.
Se lavó el aceite medicinal de las manos, abrazó a Qiao Suiman y capturó suavemente sus labios, lamiéndolos y succionándolos con ternura durante un buen rato.
Qiao Suiman sintió cómo el deseo despertaba lentamente.
Rodeó el cuello de Lu Dongqing con los brazos, escondió el rostro contra su pecho y se frotó suavemente contra él.
—Dongqing…
Lu Dongqing comprendió inmediatamente.
El médico les había dicho anteriormente que, entre el tercer y el octavo mes de embarazo, no era necesario abstenerse completamente de la intimidad, siempre que fueran moderados.
Por eso, aproximadamente cada ocho o nueve días compartían momentos íntimos, satisfaciendo mutuamente sus deseos.
Lu Dongqing desató la ropa interior que acababa de acomodarle.
Bajó la cabeza y dejó que sus labios lo acariciaran con delicadeza.
Qiao Suiman tembló ligeramente, dejando escapar suaves gemidos bajo aquellas atentas caricias.
Cuando todo terminó, Qiao Suiman se quedó dormido con expresión satisfecha.
Lu Dongqing lo abrazó con fuerza, mostrando la misma satisfacción.
En el tercer mes, Zhang Ning comenzó oficialmente a trabajar.
Qiao Suiman sintió que la carga sobre sus hombros disminuía considerablemente.
Ella era muy inteligente.
Después de más de diez días aprendiendo con Qiao Suiman, consiguió reproducir fielmente los sabores.
Firmaron un contrato de larga duración, registraron sus huellas dactilares en la oficina del condado y el asunto quedó resuelto.
Durante todo el proceso de aprendizaje, Zhang Ning no dejaba de maravillarse.
¡Lo que ella había preparado antes ni siquiera podía llamarse una bebida!
No era extraño que, aunque Qiao Suiman hubiera preparado muchas veces las Bebidas Aromáticas y el Té con Leche delante de todos, nadie hubiera conseguido imitarlos.
Parecía sencillo, pero la elaboración escondía muchísimos detalles.
Ahora comprendía perfectamente por qué el negocio prosperaba tanto.
Qiao Suiman todavía no entregó completamente la preparación de las bebidas a Zhang Ning.
Cada mañana preparaba personalmente un barril de cada variedad y, mientras tanto, supervisaba cómo Zhang Ning elaboraba otro barril.
Normalmente era una persona tranquila y amable.
Pero cuando se trataba de preparar bebidas, era serio y exigente.
Señalaba directamente cualquier error que cometiera Zhang Ning.
Gracias a ello, ella se volvió cada vez más cuidadosa.
Después de todo, solo si el negocio prosperaba podría seguir recibiendo su salario.
No podía permitir que la reputación de la tienda se viera perjudicada.
—Hermano Qiao, todos trabajan con mucho empeño. Puede estar tranquilo.
Tang Guo’er y Tang Xiao acababan de llevar caquis, manzanitas silvestres y diversas flores secas que él mismo había preparado recientemente.
Qiao Suiman sonrió mientras guardaba las monedas de un cliente en el cajón.
—Si no fuera porque me ayudas a recolectar frutas y flores, yo tampoco estaría tan relajado.
Tang Guo’er sonrió ampliamente por el elogio.
Se acercó y susurró al oído de Qiao Suiman:
—Hermano Qiao, también he ganado bastante dinero. Solo se lo contaré a usted. Ahora mismo tengo ocho taeles y seis mace de plata.
Qiao Suiman soltó una carcajada.
—¡Guo’er es increíble! Ya eres más rico que muchos ge’er jóvenes.
Tang Guo’er levantó orgullosamente la barbilla.
—¡Claro que sí!
Qiao Suiman no podía dejar de reír.
También bajó la voz y preguntó:
—¿De verdad solo me lo has contado a mí? ¿Ni siquiera Songzi lo sabe?
Tang Guo’er abrió mucho los ojos y asintió repetidas veces.
—¡Por supuesto!
Qiao Suiman sonrió mientras llenaba un cuenco de Té con Leche para él.
—¿Ya terminaste la ropa de boda?
—Hace mucho tiempo. Coser ropa es muy fácil.
Qiao Suiman casi se atragantó al oír aquella respuesta.
Tosió ligeramente y asintió como si no hubiera ocurrido nada.
Tang Guo’er ni siquiera se dio cuenta y siguió hablando alegremente con él en voz baja.
Por la mañana, una vez que Zhang Ning terminaba de preparar las Bebidas Aromáticas y el Té con Leche, limpiaba la cocina y el patio trasero antes de ponerse a cocinar.
Lu Dongqing compraba carne todos los días.
Tanto ella como el fulang He podían comer algunos trozos.
En ocasiones, cuando sobraba comida, Zhang Ning incluso se la llevaba a casa.
Qiao Suiman nunca decía nada al respecto, lo que hacía que ella trabajara con todavía más gratitud y dedicación.
Al mediodía, Tang Xiao y Tang Guo’er se quedaban a almorzar.
Zhang Ning y el fulang He comían aparte, en un rincón de la tienda, sin sentarse con ellos.
Lu Dongqing había explicado que ofrecer buenos beneficios era una cosa, pero que no debían difuminar la diferencia entre empleadores y ayudantes.
Puesto que les pagaban un salario, debían mantener claramente esa relación para evitar que alguien desarrollara pensamientos inapropiados.
Qiao Suiman estuvo de acuerdo, así que siempre comían por separado.
¹ Vendedor ambulante (货郎): comerciante itinerante que recorre calles y aldeas vendiendo pequeños artículos.
² «Aparentar más de lo que uno es» (打肿脸充胖子): expresión china que significa fingir riqueza o importancia, manteniendo una apariencia muy por encima de las propias posibilidades.