El Favorito del Cielo - Capítulo 240

  1. Home
  2. All novels
  3. El Favorito del Cielo
  4. Capítulo 240 - Ir al condado; tomar un barco (1)
Prev
Next
Novel Info

El yamen de Qingyang estaba ubicado en el pueblo vecino de Qingshui; el antiguo condado quedaba bastante lejos de la ciudad de Datong. Desde que el difunto emperador otorgó Cang Zhou como feudo al Príncipe Sheng, y para facilitar la administración, Yan Shengrui —quien entonces se encontraba al mando de tropas— reorganizó las seis prefecturas en ciento veinte condados, fusionándolos o dividiéndolos según convenía. Por esa razón, el yamen de Qingyang se trasladó y los pueblos de Qingshui y Lingjiang se unieron en uno solo.

A la mañana siguiente, la familia de Ling Jingxuan, que había decidido ir al condado, se levantó muy temprano. Aparte de Yan Shengrui y Ling Jingxuan, también iban los dos pequeños buns y sus sirvientes personales, Chu Yan, Ling Jingpeng, Zhang Qing, el matrimonio Zhao y Han con su hijo, además de los sirvientes de Tiewa, Long Shan y Dashan. En total eran trece personas. Como además llevaban varios paquetes y bolsos tejidos por Wang Jinyu, una sola carreta no era suficiente, así que decidieron viajar por agua.

—¡Tío Zhao, tío Han, Tiewa, Dashan!

Después del desayuno, los pequeños buns, vestidos con ropa nueva, salieron corriendo con entusiasmo. Los adultos que los seguían detrás no pudieron evitar sonreír divertidos. Solo iban al condado, ¿por qué tanta emoción?

—¡Xiaowen, Xiaowu, hermano Yan, están aquí!

Al oír a sus amigos, Tiewa, que estaba comiendo, soltó el cuenco y los palillos y salió corriendo de la casa, radiante. También él llevaba ropa nueva: una túnica azul que, aunque no era de brocado fino, sí estaba confeccionada con seda ligera, un lujo que la mayoría de los campesinos no podía permitirse.

—Tiewa, ¿dónde están el tío Zhao y el tío Han? Ya nos vamos —preguntó Ling Wu, mirando alrededor con impaciencia. Desde que supo que irían al condado, había estado contando los días. Ahora que por fin había llegado el momento, deseaba tener alas para volar allá de inmediato.

—¡Papi, padre! ¿Ya están listos? ¡El tío Ling y los demás ya llegaron!

Tiewa lanzó una mirada hacia Ling Jingxuan y los demás, que esperaban no muy lejos, y corrió de nuevo hacia el patio. Su peinado se deshizo un poco de tanto correr, así que Han Fei, que estaba recogiendo la mesa, lo detuvo para atarle el cabello otra vez. Cuando salieron, Long Dashan, el mayor de los sirvientes ya había ayudado a Zhao Dalong a limpiar los restos del desayuno, y la familia entera salió para encontrarse con el grupo de Ling Jingxuan.

—Perdón por hacerlos esperar —dijo Han Fei, cerrando la puerta con llave—. Tiewa estaba tan emocionado que no pudo dormir anoche. Nosotros también nos desvelamos y por eso nos levantamos un poco tarde.

Mientras hablaba, Tiewa y Long Dashan ya habían salido corriendo delante del grupo.

—Jejeje… No pasa nada, acabamos de llegar —respondió Ling Jingxuan con una sonrisa.

El grupo se dirigió juntos hacia el embarcadero, cerca del mercado del pueblo.

—Jingxuan, ¿podremos ver directamente al magistrado? ¿Nos dejarán pasar esos guardias del yamen? —preguntó Han Fei con nerviosismo.

Había estado intranquilo por días. El primero de septiembre, cuando repartieron las ganancias, Ling Jingxuan había dicho que el día seis irían al condado a comprar tierras directamente al magistrado, y les pidió que prepararan el dinero. Desde entonces, Han Fei no había podido relajarse. Los campesinos como él solían comprar tierras solo a través de los fiadores locales, y hasta un simple alguacil les imponía respeto. ¿Cómo no iba a temblarle el corazón ante la idea de tratar directamente con el magistrado?

—¿Cómo sabremos si no lo intentamos? —respondió Ling Jingxuan con calma—. Pensé en pedirle al fiador Liu que nos acompañara, pero como solo vamos a comprar terrenos semisalinos, no quiso involucrarse. Además, la extensión que planeamos adquirir es bastante grande. Si hablamos directamente con el magistrado, quizá consigamos un descuento.

La tierra semisalina también contaba como tierra de cultivo, aunque su precio no era alto, pues nadie la quería. Sin embargo, quien la compraba debía pagar impuestos cada año, igual que por un campo fértil.

La razón principal por la que Ling Jingxuan insistía en comprar directamente al magistrado era precisamente el tema de los impuestos. Según sabía, debido a las constantes guerras, las cargas tributarias habían aumentado año tras año, llegando casi a la mitad de la cosecha. Aunque los terrenos semisalinos se gravaban con la tasa más baja, si el porcentaje seguía subiendo, la suma no sería pequeña.

Aún no estaba seguro de que Ling Jinghan lograra aprobar el examen de xiucai —único modo de obtener exención fiscal—, así que prefería tener un plan alternativo. Si lograba que el magistrado les condonara uno o dos años de impuestos, ya sería un gran alivio.

—Bueno, no entiendo mucho de lo que dices —respondió Han Fei, algo confundido—. En fin, compraré junto contigo. Solo espero que podamos ver al magistrado sin problemas.

A diferencia de él, Ling Jingxuan caminaba con total serenidad.

—Jajaja, hermano Han, no te preocupes. Entre los ciento veinte condados de las seis prefecturas de Cangzhou, casi la mitad de las tierras son inútiles por culpa de los afluentes del mar interior, y permanecen baldías todo el año. Si alguien logra aprovecharlas, ni el magistrado ni el mismísimo prefecto se negarían a recibirnos. Cualquier funcionario querría conseguir méritos durante su mandato. Cultivar un poco de tierra común no es nada, pero si logramos aprovechar toda la tierra semisalina de Cangzhou, eso sí sería un logro celestial. Estoy seguro de que, en cuanto sepan a lo que venimos, el magistrado nos atenderá enseguida.

Mientras hablaba, Ling Jingxuan sonreía con tranquilidad. Ya lo tenía todo planeado: irían primero al yamen y solicitarían audiencia. Si no lo lograban, irían al restaurante Xinyuan en el pueblo y pedirían ayuda al encargado. Zeng Shaoqing le había dado un medallón de identificación la última vez; por fin le sería útil. Con las conexiones de Xinyuan, no sería difícil obtener una entrevista con el magistrado. Y una vez frente a él, Ling Jingxuan sabría cómo convencerlo.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first