Después de que el holgazán se convirtiera en papá de unos pequeños prodigios - Capítulo 3

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Cuando volvió a abrir los ojos, afuera ya había anochecido.

Shen Qing se incorporó sujetándose la cabeza. Al recordar la vergonzosa escena de aquel día, volvió a sentir que le dolía.

…En aquel momento, gracias a su fuerza de voluntad y a la vergüenza que casi le hizo querer cavar un agujero en el suelo con los dedos de los pies, finalmente había conseguido levantarse de las piernas del señor Gu.

Además, como Gu Huaiyu había intentado sostenerlo y había tocado la parte posterior de su cuello, también había descubierto con éxito la herida que tenía en la nuca.

Al ver la sangre que manchaba las puntas de sus dedos, Gu Huaiyu lo entendió todo.

Después, el señor Gu llamó al cuidador y a los médicos. Como a Gu Huaiyu no le quedaba mucho tiempo de vida, en el tercer piso de la villa había permanentemente instalado un equipo médico. Llevaron a Shen Qing para vendarle la herida, le administraron una inyección antiinflamatoria, le hicieron un examen completo y, finalmente, se quedó dormido.

Cuando despertó de nuevo, ya se encontraba en aquella habitación.

Shen Qing descubrió que estaba acostado en un dormitorio que, a simple vista, parecía tener varios cientos de metros cuadrados, con una cama tan enorme que casi parecía ocupar decenas de metros cuadrados por sí sola.

Supuso que aquella debía de ser la habitación del dueño original en la residencia Gu.

Por lo que había observado durante el día, Shen Qing sabía que la decoración general de la casa de Gu Huaiyu seguía una combinación de blanco y negro.

Sin embargo, la habitación del dueño original…

Era rosa.

Todo lo que alcanzaba a ver era rosa.

Las paredes y algunos elementos decorativos todavía conservaban el estilo minimalista en blanco y negro original de la villa, pero la habitación estaba llena de papel tapiz rosa.

Y la mayoría de los muebles y objetos de uso cotidiano también eran rosados…

Naturalmente, cada persona tenía derecho a tener su color favorito. Que al dueño original le gustara el rosa no era algo que hubiera que juzgar.

El problema era que, para alguien a quien no le gustaba ese color, ¡todo aquello resultaba realmente agresivo para la vista!

Sobre todo aquella combinación…

Shen Qing sintió otra punzada en la cabeza.

Antes de perder el conocimiento todavía había albergado la esperanza de poder regresar a su mundo.

Así era. Aunque tuviera que regresar a trabajar bajo el régimen 996, aunque terminara muriendo de agotamiento o de hambre, ¡no quería quedarse allí siendo el consorte sustituto de un magnate moribundo y el malvado tío político de dos futuros antagonistas!

Pero después de dormir y calmarse un poco, Shen Qing también consiguió recordar que, en su mundo original, había caído desde lo alto de unas escaleras y se había golpeado terriblemente. Había perdido la conciencia casi al instante…

Si tuviera que describirlo, la sensación había sido más o menos como si el cerebro se le hubiera reventado dentro del cráneo. En cualquier caso, era imposible que hubiera sobrevivido.

Así que poder volver a abrir los ojos y contemplar el mundo ya era suficiente para dejarlo satisfecho.

Pero despertarse y encontrarse con aquella habitación tan rosada y rebosante de sensibilidad juvenil…

—Ah…

Shen Qing volvió a gemir de sufrimiento.

Aunque seguía vivo, tenía la impresión de que tampoco sería tan fácil sobrevivir en aquel mundo.

No tuvo más remedio que empezar a pensar en su futuro.

Ahora que lo consideraba con calma, aunque una herencia de cien millones resultaba tentadora, no quería convertirse en el malvado tío político de dos futuros antagonistas. Sobre todo porque el dueño original ya había maltratado a los niños y se había ganado su enemistad.

Aquello sería difícil de resolver.

En cuanto a casarse en lugar de otro por amor… El dueño original era un perro faldero enamorado, pero él no. Shen Qing no sentía el menor orgullo por haberse «sacrificado por amor».

El problema era que divorciarse era imposible.

Tanto en la novela original como en los recuerdos del dueño original se mencionaba expresamente que, antes del matrimonio, el patriarca de la familia Shen había llamado personalmente al dueño original para advertirle que podía elegir no sustituir a Shen Yuan y no casarse con Gu Huaiyu.

Pero, una vez celebrado el matrimonio, tendría que quedarse tranquilamente en la familia Gu y no podría marcharse.

De lo contrario, estaría avergonzando a la familia Shen.

Y llegado ese momento, lo único que le esperaba era acabar hecho pedazos…

El mundo de las familias adineradas de aquella novela ya era de por sí frío y despiadado, y el patriarca de la familia Shen era un hombre cuya palabra era ley…

Así que, al parecer, tendría que seguir desempeñando el papel de tío político de los futuros antagonistas.

Solo pensarlo hizo que Shen Qing se deprimiera todavía más.

Era un joven de veinticinco años que jamás había tenido siquiera una novia. Y ahora estaba casado con un hombre y tenía que ser el tío político de dos pequeños renacuajos…

Por suerte.

Al recordar el aspecto débil y enfermizo de Gu Huaiyu sentado en la silla de ruedas aquel día, Shen Qing pensó: por suerte, solo era tío político de nombre. No tendría que hacer nada con el tío de los niños.

¿Y qué si tenía abdominales?

¡El presidente Gu estaba enfermo!

Con una enfermedad tan grave y unas piernas que ni siquiera le respondían, seguramente tampoco podía hacer funcionar… otras cosas.

Era imposible que hiciera nada con él.

¡Al menos no todo eran malas noticias!

Por primera vez desde que había transmigrado, Shen Qing respiró aliviado.

Una vez que su mente empezó a funcionar con más optimismo, Shen Qing hizo rápidamente algunos cálculos.

A Gu Huaiyu tampoco le quedaba demasiado tiempo.

Durante ese periodo, él solo tendría que quedarse tranquilamente tumbado, sin hacer nada.

Cuando Gu Huaiyu muriera, se convertiría en viudo.

Entonces ni siquiera la familia Shen podría seguir restringiendo su libertad.

Además, él no era tan codicioso como el dueño original. No necesitaba apoderarse de toda la herencia de Gu Huaiyu, incluyendo incluso la parte que correspondía a los dos niños.

Cuando llegara el momento, bastaría con aceptar la parte que el señor Gu le hubiera dejado.

Con eso podría vivir tranquilamente en aquel mundo.

Incluso podría vivir un poquitín… extremadamente bien.

¡¡¡Después de todo, eran cien millones!!!

¡Y encima tenía una villa!

En su mundo original había trabajado hasta casi matarse únicamente para poder comprarse algún día un pequeño departamento de unos cien metros cuadrados.

¡Ahora lo tenía todo al alcance de la mano!

Shen Qing tampoco tenía ya familiares cercanos en su antiguo mundo. Aunque todavía tenía algunos maestros y amigos, podía decirse que no dejaba atrás ninguna atadura realmente profunda.

No había nada de lo que no pudiera desprenderse.

Pensándolo de aquella manera, ¡Shen Qing sintió que podía volver a animarse!

Justo cuando empezaba a entusiasmarse, alguien llamó a la puerta.

Era la voz del mayordomo de la residencia.

—Señora, ¿ya despertó?

La palabra «señora» le provocó a Shen Qing una oleada de piel de gallina.

Sin embargo, al recordar el «Plan de vida holgazana» que acababa de elaborar, decidió no buscarse problemas y aceptó tácitamente aquella forma de llamarlo.

—¿Qué ocurre?

El mayordomo respondió desde fuera:

—Hay alguien que desea verlo. Dice que es su representante.

Shen Qing: «¿Representante?…»

No conocía demasiado bien la primera parte de la novela original, pero por suerte todavía conservaba algunos recuerdos del dueño original.

En cuanto escuchó la palabra «representante», recordó de repente que, antes de casarse como sustituto, el dueño original también tenía trabajo.

«Shen Qing» nunca había sido buen estudiante. Ni siquiera podía considerarse propiamente graduado de preparatoria y mucho menos había asistido a una universidad convencional. Desde muy joven había conseguido un puesto dentro de una empresa de la familia Shen, convirtiéndose básicamente en un empleado cualquiera, sin resultados particularmente buenos ni malos.

Sin embargo, después de hacerse inexplicablemente cercano al joven amo de la familia Shen, Shen Yuan, obtuvo la oportunidad de debutar en el mundo del espectáculo.

Como tenía una apariencia atractiva, gracias a los contactos de Shen Yuan firmó con una compañía de entretenimiento y entró en la industria.

Sin embargo, el dueño original era introvertido y tampoco tenía formación profesional. No sabía cantar ni bailar, carecía de talento para los programas de variedades y actuar se le daba todavía peor.

Tras dos años desde su debut, aparte de un breve periodo de popularidad durante el primero, cuando la compañía lo promocionó intensamente gracias a Shen Yuan, ahora prácticamente se había convertido en una celebridad de cuarta o quinta categoría.

Y a una celebridad de cuarta o quinta categoría solo le correspondía un representante de tercera categoría o inferior.

Además, como le avergonzaba recurrir una y otra vez a Shen Yuan para conseguir recursos, «Shen Qing» llevaba mucho tiempo sin obtener un trabajo decente.

Hasta que se relacionó con Gu Huaiyu y se mudó a aquella enorme villa.

Entonces su representante empezó a hacer cálculos.

Le había conseguido un programa de variedades sobre la vida cotidiana en el hogar. Según él, el director había aceptado que, siempre que «Shen Qing» estuviera dispuesto a prestar la villa para las grabaciones, harían una excepción y le concederían un lugar como invitado.

El programa tenía doce episodios y cambiaba de escenario cada dos o tres episodios. El equipo de producción había prometido utilizar la villa únicamente durante una semana.

Aunque el programa no era particularmente popular, para aquella entrega habían invitado a dos grandes estrellas como figuras principales. Con un poco de suerte, aquello podría generar bastante atención.

El dueño original todavía era bastante vanidoso y siempre había deseado triunfar en el mundo del espectáculo, así que finalmente aceptó.

Aunque le preocupaba un poco que Gu Huaiyu no permitiera que prestara la villa al equipo de producción, cuando había dado su consentimiento el presidente Gu todavía estaba en el hospital luchando por su vida…

Al pensar que la grabación solo duraría una semana, el dueño original se armó de valor y aceptó directamente.

Y precisamente aquel día era la fecha que habían acordado previamente para que su representante llevara al equipo de producción a inspeccionar la villa y, de paso, firmaran el contrato.

…

Después de la pelea con los dos niños y de haberse lesionado durante el día, Shen Qing se había olvidado completamente del asunto.

Ahora que lo pensaba, la principal razón por la que el dueño original había dicho cosas como «su tío ya no sirve, a partir de ahora en esta casa tendrán que obedecerme» era precisamente porque su representante y el equipo de producción iban a visitar la residencia.

El dueño original quería que los dos pequeños cooperaran y fingieran que entre ellos existía una relación familiar armoniosa, para que todos creyeran que gozaba de una posición elevada dentro de la familia Gu.

Como mínimo, no podía permitir que los dos niños aparecieran para dejarlo en evidencia.

Pero el dueño original ya había tenido varios conflictos con Gu Duo y Gu Ao. Su personalidad era oscura, no le gustaban los niños y llevaba demasiado resentimiento acumulado en su interior, así que no podía evitar dificultarles las cosas.

Si trataba mal a los niños, naturalmente ellos tampoco querían cooperar con él y lo rechazaron directamente.

El dueño original se enfureció. En un arrebato siguió amenazándolos, terminó forcejeando con ellos y entonces ocurrió el accidente que provocó que Shen Qing ocupara su lugar.

Pero ahora que el problema había caído en manos de Shen Qing…

¿No era bastante fácil de resolver?

Sujetándose la cabeza, Shen Qing se incorporó en la cama y le dijo al mayordomo que esperaba fuera:

—Primero invítalos a pasar. Haz que esperen en la sala. Iré enseguida.

El mayordomo respondió desde fuera.

Shen Qing se levantó lentamente, pero un nuevo mareo hizo que volviera a desplomarse sentado sobre la cama.

Los médicos que lo habían examinado habían dicho que no tenía nada grave. Solo debía evitar que la herida se infectara y descansar bastante.

Sin embargo, Shen Qing sentía todo el cuerpo sin fuerzas.

La figura del joven sentado en la cama quedó reflejada en el espejo de cuerpo entero que había enfrente.

Tenía la cabeza envuelta en vendas y el rostro extremadamente pálido, muy diferente del Shen Qing normalmente rebosante de energía.

En cambio, desprendía una delicadeza frágil, como una rama de sauce mecida por el viento, que inesperadamente también resultaba bastante hermosa.

Después de todo, el joven del espejo tenía facciones proporcionadas, rasgos abiertos y elegantes y unas cejas delicadas.

Y aquel rostro era, efectivamente, el suyo.

El «Shen Qing» de la novela tenía exactamente su mismo aspecto.

Incluso la constitución física de sus cuerpos era idéntica.

…

Con razón.

Con razón el dueño original había conseguido debutar gracias a su cara.

Shen Qing, que siempre había sabido que era muy guapo, pensó aquello débilmente.

Había recuperado la vida y ni siquiera había cambiado de apariencia.

¡Shen Qing sintió que había tenido una suerte increíble!

Precisamente porque había tenido tanta suerte, debía apreciar todavía más su nueva vida.

Descansó un poco hasta recuperar el aliento y luego abrió la puerta de la habitación para bajar.

Sus pasos eran inestables y caminaba muy despacio. La llegada de su representante y de la gente del equipo de producción no le provocaba el menor entusiasmo.

Principalmente porque no sabía absolutamente nada sobre la industria del entretenimiento y tampoco le interesaba ser una celebridad.

Además, en el futuro tendría una herencia de cien millones.

No necesitaba dinero.

Y si la idea era convertirse en una gran estrella para llevar una vida rodeado de admiración y envidia…

Eso le interesaba todavía menos.

Su vida era suya. ¿Cómo iba a depender de que otras personas dijeran que era buena o mala?

Aunque no le interesara, aquellas personas ya habían llegado hasta su casa, así que tenía que resolver primero el problema inmediato.

Sobre todo porque Gu Huaiyu también estaba en casa.

Shen Qing no quería causar problemas.

¡Solo quería solucionar aquellas pequeñas molestias y después convertirse tranquilamente en un holgazán mientras esperaba heredar!

Tras un enorme esfuerzo consiguió llegar hasta las escaleras. Antes incluso de empezar a bajar, vio a bastantes personas reunidas en la sala del piso inferior.

Su representante estaba entre ellas.

Sin embargo, no vio al equipo del programa de variedades que había imaginado.

En cambio, junto a su representante había seis jóvenes, tres hombres y tres mujeres, todos vestidos y arreglados con esmero.

Shen Qing los reconoció.

Todos pertenecían a su misma compañía y eran pequeñas celebridades que habían debutado aproximadamente al mismo tiempo que él.

En ese momento, cada uno tenía un teléfono en la mano. O se estaban tomando selfis o estaban grabando algo…

Oigan, oigan.

Esto ya era demasiado.

¿No habían quedado en que aquel día vendría el equipo de producción para inspeccionar la casa y firmar el contrato?

Shen Qing estaba a punto de empezar a bajar cuando escuchó a uno de los jóvenes famosos, que acababa de terminar de tomarse una selfi, decir:

—Hermano Miao, ¿por qué Shen Qing todavía no baja? Ni siquiera ha participado en el programa ni se ha vuelto popular y ¿ya está actuando como una gran estrella?

—Cállate. Cuida lo que dices —respondió Miao Feiyu.

Aunque solo era un representante de poca importancia, seguía siendo bastante prudente.

—Tsk. ¿Qué tiene de especial?

Otra chica, vestida con un estilo fresco y dulce, acababa de terminar de grabarse.

Había elegido como fondo una chimenea de diseño elegante, majestuoso y retro, que en las imágenes la hacía parecer especialmente refinada y distinguida.

Después guardó el teléfono. Al mismo tiempo, su dulce sonrisa desapareció y puso los ojos en blanco.

—¿Y qué si vive en una villa enorme? Seguro que ni siquiera puede considerarse medio dueño de este lugar… Por cierto, hermano Miao, antes Shen Qing solo era un pequeño seguidor del joven amo de la familia Shen. Escuché que consiguió relacionarse con la familia Gu únicamente porque el sexto joven amo Gu está enfermo y tuvo una suerte increíble. ¿Es verdad?

Aunque lo formuló como una pregunta, todos sabían que la chica lo había dicho deliberadamente.

Y, además, no estaba demasiado lejos de la verdad.

Aunque Shen Qing había llegado a la compañía recomendado por el joven amo Shen Yuan y realmente era exageradamente atractivo, era demasiado introvertido, tímido y preocupado por guardar las apariencias.

Ni siquiera sabía hablar correctamente delante de las cámaras.

No servía ni como simple cara bonita.

Y, debido a su relación con el joven amo de la familia Shen, tampoco podían llevarlo a socializar y hacer relaciones públicas como a otros artistas…

Sin contactos obtenidos en eventos sociales ni otros recursos, Miao Feiyu prácticamente lo había ignorado durante todo el último año.

Cuando se enteró de que Shen Qing había registrado repentinamente su matrimonio con Gu Huaiyu, de la familia Gu, Miao Feiyu casi se quedó boquiabierto.

Por desgracia, su relación con Shen Qing ya se había deteriorado, así que tampoco podía preguntarle directamente qué había ocurrido.

Solo después de recurrir a algunos contactos dentro de la industria consiguió averiguar que todo se debía a una alianza matrimonial entre las familias Gu y Shen, y que por eso Shen Qing había terminado relacionado con Gu Huaiyu.

Si era un matrimonio concertado, entonces no había sentimientos de por medio.

Aunque Shen Qing solía contar fuera de casa lo mimado que estaba dentro de la familia Gu, cualquiera con un poco de sentido común podía darse cuenta de que solo estaba presumiendo.

Aun así, Miao Feiyu valoraba mucho aquella conexión entre Shen Qing y la familia Gu.

Shen Qing solo pertenecía a una rama secundaria de la familia Shen y, con su carácter débil, no podía beneficiarse demasiado del prestigio de esa familia.

Pero ahora también tenía una conexión con los Gu…

La principal razón por la que Miao Feiyu había insistido en visitar personalmente la villa de Shen Qing antes de la grabación era comprobar exactamente qué clase de relación tenía con el presidente Gu y cómo vivía allí.

De lo contrario, ni siquiera habría tenido que hacer aquel viaje.

Él podía firmar contratos en representación de sus artistas.

Sin embargo, cuando el mayordomo los había recibido después de escuchar que buscaban a Shen Qing, no se había mostrado particularmente cordial.

Probablemente la posición de Shen Qing dentro de la familia Gu no era gran cosa.

Miao Feiyu estaba a punto de decir algo cuando otro de los artistas a su lado preguntó:

—Oigan, ¿creen que viniendo aquí tendremos la oportunidad de encontrarnos con el presidente Gu…?

—Cof, cof.

Shen Qing, que llevaba un rato escuchándolos a escondidas desde arriba, tosió e interrumpió directamente la conversación.

Todos los que hablaban abajo se callaron al instante.

Después, Shen Qing empezó a bajar apoyándose en la barandilla.

Al ver las vendas alrededor de su cabeza, todos mostraron distintos grados de sorpresa.

Los jóvenes artistas casi vieron iluminarse sus ojos y mostraron, en mayor o menor medida, cierta alegría por su desgracia.

Oh.

Estaba herido.

¿Eso no significaba que las cosas no le iban bien en aquella casa?

Pero cuando vieron que, pese a tener la cabeza herida, Shen Qing seguía siendo esbelto y apuesto, y que descendía lentamente las escaleras con una apariencia aparentemente frágil pero una postura serena y elegante, casi como si estuviera desfilando sobre una pasarela…

Sus expresiones volvieron a ensombrecerse.

…Era cierto que ninguno de ellos era tan atractivo como Shen Qing.

Muy pocas personas podían tener una estructura ósea tan perfecta y, además, una piel tan buena.

Pero ¿qué ocurría con su postura?

¿No solía caminar encorvado, con los hombros hundidos?

¿Cómo era posible que ahora, estando enfermo, se mantuviera más erguido que antes?

…

Las personas de abajo mostraron expresiones de sorpresa.

Ni siquiera Miao Feiyu fue una excepción.

No había nada que criticar en la apariencia de Shen Qing.

El problema era que su personalidad simplemente no era adecuada para ser una celebridad.

Pero si antes hubiera tenido aquel porte y aquella presencia, perfectamente podrían haberlo orientado hacia otro tipo de carrera…

Bajo las miradas de todos, Shen Qing avanzó lentamente, escalón por escalón, hasta llegar a la mitad de la escalera.

…Si hubiera sabido que bajar sería tan agotador, no habría salido de su habitación.

Shen Qing se llevó una mano a su delgado pecho y pensó aquello con el rostro pálido.

Le faltaban fuerzas y tampoco tenía ganas de intercambiar cortesías con aquellas personas.

Al principio había pensado hablar en privado con su representante sobre abandonar el programa y despedirlo después.

Pero ahora ya no tenía paciencia.

Deteniéndose a mitad de la escalera, Shen Qing le dijo a Miao Feiyu:

—Lo siento, hermano Miao. Lo pensé mejor y decidí no participar en esta grabación. Tampoco voy a prestar la villa.

—¿A-Qing?

Miao Feiyu se quedó atónito. Evidentemente, no esperaba que Shen Qing renunciara voluntariamente a aquella oportunidad.

Durante el último año apenas le había prestado atención, pero Shen Qing acudía a buscarlo de vez en cuando, rogándole por alguna oportunidad que le permitiera recuperar su popularidad.

Miao Feiyu sabía perfectamente cuánto deseaba hacerse famoso.

Si la razón fuera que se había casado con una familia adinerada y ya no necesitaba triunfar en el mundo del espectáculo…

Tampoco parecía ser el caso.

Shen Qing llevaba tres meses casado y aun así seguía apareciendo frecuentemente por la compañía, fingiendo estar favorecido por el presidente Gu y utilizando su nombre para pedirle recursos.

¿Por qué de repente quería renunciar?

Miao Feiyu levantó la cabeza y examinó al joven de la escalera.

—¿Qué te pasó en la cabeza? ¿Es por la herida? No importa. Puedo hablar después con el equipo de producción. De hecho, estar herido podría darte más temas de conversación. Pero ¿cómo te hiciste eso?… ¿El señor Gu está ahora en casa?

Shen Qing hizo un gesto con la mano, demasiado perezoso para andarse con rodeos.

—Me caí accidentalmente. Mi decisión de retirarme no tiene nada que ver con la herida. Simplemente no me gusta que haya demasiada gente en mi casa.

Miao Feiyu sonrió con incomodidad. Su mirada recorrió a los hombres y mujeres que había llevado consigo.

—Los traje principalmente para que pudieran ponerse al día contigo. Hace mucho que no se ven. Además, todos debutaron aproximadamente al mismo tiempo…

Shen Qing interrumpió directamente su explicación.

—Hermano Miao, ¿no dijiste que hoy traerías al equipo de producción para firmar el contrato conmigo? ¿Por qué no veo a nadie del equipo? Y ellos… ¿de verdad solo vinieron para acompañarte?

Una nueva expresión de incomodidad atravesó el rostro de Miao Feiyu.

Los jóvenes artistas intercambiaron miradas y todos pudieron ver en los ojos de los demás el desprecio que sentían por Shen Qing.

La verdad era que Shen Qing había acertado.

La razón por la que Miao Feiyu había llevado a tanta gente hasta allí no tenía nada de inocente.

Después de conseguirle a Shen Qing un lugar en aquel programa, la compañía había negociado con la producción para incluir también a otro artista de la empresa.

Miao Feiyu había llevado a tantos candidatos principalmente para comprobar cuál de ellos era más adecuado o, dicho de otra manera, cuál tenía más ambición y sabría aprovechar mejor aquella oportunidad.

Después de todo, durante la grabación allí quizá realmente podrían tener un «encuentro casual» con el presidente Gu.

Sin embargo, la condición para añadir otro participante era que Shen Qing aceptara prestar la villa.

La razón principal por la que la producción había aceptado sin protestar que la compañía metiera a dos artistas era precisamente aquella residencia.

No era que el equipo no tuviera dinero para alquilar otra villa.

Simplemente todos querían aprovechar aquella oportunidad para establecer algún tipo de conexión con Gu Huaiyu.

Si Shen Qing realmente les permitía utilizar la villa, tanto la atención que recibiría el programa como su repercusión después de emitirse aumentarían considerablemente.

Pero ahora Shen Qing se negaba de repente…

—Qing, de verdad no es lo que estás pensando. No vayas a malinterpretarlo —dijo Miao Feiyu.

Shen Qing sonrió.

—Todavía no he dicho qué estoy pensando y el hermano Miao ya sabe que «no es lo que estoy pensando».

Miao Feiyu:

«…»

Ahora que había decidido convertirse en un holgazán profesional a tiempo completo, Shen Qing no quería perder más tiempo.

—En cualquier caso, no estoy bromeando. No voy a participar en ese programa.

Miao Feiyu:

«…»

Casi empezó a sudarle la frente.

Si hubiera sabido que esto ocurriría, no habría llevado a tanta gente para que conociera el lugar y buscara una oportunidad de encontrarse con Gu Huaiyu.

Si simplemente hubiera elegido a una persona y la hubiera llevado consigo, probablemente Shen Qing no habría reaccionado así.

Sin embargo, Shen Qing siempre había sido muy obediente con él.

En su presencia solía comportarse con extremo cuidado y adularlo. Aunque daba una impresión sombría, como si siempre estuviera tramando algo a escondidas, en los recuerdos de Miao Feiyu jamás se había atrevido a expresar abiertamente una opinión contraria.

¿¡Por qué esta vez lo rechazaba tan repentinamente!?

Miao Feiyu también empezó a molestarse.

—Pero esto ya lo habíamos acordado de antemano, A-Qing. ¡No puedes hacerle esto a tu hermano Miao!

Arriba, en el tercer piso.

Gu Huaiyu, que hacía tiempo había escuchado el alboroto, permanecía sentado en su silla de ruedas observando la planta inferior.

A su lado estaban su asistente, sus guardaespaldas y Gu Duo.

El asistente informó en voz baja:

—Presidente Gu, ya investigué el asunto. El señor Shen efectivamente había aceptado prestar esta villa al equipo de producción de un programa de variedades a cambio de obtener un lugar como participante. El programa está financiado por Milk TV. El presidente Qin, que está detrás de la cadena, lleva mucho tiempo intentando ponerse en contacto con usted. Presidente Gu, esto…

Gu Huaiyu levantó una mano y le indicó que no continuara.

Ya que Shen Qing se había casado con él, tenía derecho a utilizar la residencia.

Independientemente de cuáles fueran las intenciones de la cadena de televisión, Shen Qing no había hecho nada inapropiado al tomar aquella decisión.

No había nada que discutir.

Al ver que Gu Huaiyu no permitía que su asistente continuara, el pequeño Gu Duo mostró una ligera expresión de decepción.

Sin embargo, permanecía junto a Gu Huaiyu con la cabeza baja, así que su tío pequeño no advirtió nada extraño.

Gu Huaiyu continuó observando lo que ocurría abajo.

Estaba ligeramente recostado contra el reposabrazos de la silla de ruedas, aunque su espalda seguía perfectamente recta.

Mientras observaba en silencio la situación, alguien dijo de repente desde abajo:

—Hermano Miao, mejor vámonos. Si quiere arrepentirse, que haga lo que quiera.

El tono estaba cargado de sarcasmo.

—Hay personas que quieren seguir siendo celebridades de quinta toda la vida. ¡Déjalo! Se cree que por vivir en una villa enorme ya lo tiene todo, cuando sigue sin tener ningún recurso y necesita prestar su casa para colarse a la fuerza en un programa de tercera…

Al escucharlo, Gu Huaiyu volvió a hacerle una seña a su asistente.

Dijo en voz baja:

—Tú. Baja a ver.

Hablar demasiado no era conveniente para su salud, por lo que siempre procuraba expresarse con la mayor brevedad posible.

Por suerte, su asistente llevaba mucho tiempo trabajando con él y comprendió inmediatamente lo que quería decir.

El presidente Gu quería que bajara a ocuparse de la situación.

Después de todo, independientemente de cualquier otra cosa, el señor Shen era la pareja legal del presidente Gu.

Decir que tenía que «colarse a la fuerza en un programa de tercera» era humillar demasiado a la señora de la casa.

¡Se estaban pasando!

El asistente bajó a toda velocidad con intención de darles una lección a aquellas personas incapaces de controlar la lengua.

Después de todo, abajo todavía seguían hablando con sarcasmo:

—Hay gente que simplemente es cobarde. Cada vez que les dan una oportunidad, no se atreven a aprovecharla. ¿Y así pretende hacerse famoso?

—¿O será que tú ni siquiera decides si esta villa puede prestarse? ¿El presidente Gu no te deja? Ya decía yo… Entonces haz bajar al presidente Gu para que nuestro hermano Miao hable con él.

—Seguro que Shen Qing ni siquiera puede conseguir que el presidente Gu baje…

Quienes hablaban eran precisamente los jóvenes artistas que Miao Feiyu había llevado.

La compañía producía artistas casi como si salieran de una cadena de montaje. Todos habían debutado junto a Shen Qing y habían presenciado personalmente cómo este fallaba una y otra vez delante de las cámaras, perdiendo oportunidades.

Naturalmente, lo menospreciaban.

Y precisamente por eso sentían todavía más celos de que una persona tan inútil hubiera conseguido relacionarse con una familia adinerada y poderosa.

Desde arriba, la mirada de Gu Huaiyu se posó sobre el delgado perfil del joven.

Sentía cierta curiosidad por saber qué pretendía hacer Shen Qing.

Antes nunca había pensado en interferir en su carrera, pero durante los últimos dos días también había investigado algunas cosas sobre él.

Según la información que había obtenido, el señor Shen era una persona muy ambiciosa profesionalmente.

Gu Huaiyu también había interrogado ya a Gu Duo.

El conflicto del mediodía había comenzado precisamente por aquel programa. Shen Qing quería que los niños cooperaran con él y actuaran de cierta manera delante del equipo de producción.

Entonces, ¿por qué ahora Shen Qing renunciaba repentinamente a participar?

¿Porque él había regresado?

Gu Huaiyu bajó la mirada.

Aunque no pretendía interferir en el trabajo de la persona con quien se había casado por conveniencia, desde el principio había dejado claro que una condición para aquel matrimonio era que el joven tratara bien a los niños y cuidara verdaderamente de ellos.

Gu Duo y Gu Ao todavía eran demasiado pequeños.

Realmente no era apropiado obligarlos a participar en una actuación para las cámaras.

Si los niños quisieran hacerlo voluntariamente, sería otra cuestión.

Pero Gu Duo claramente no quería.

Prestar la villa y obligar a los niños a cooperar con una grabación eran dos asuntos completamente diferentes.

Así que todavía estaba por verse si Shen Qing trataba verdaderamente bien a los niños.

Justo entonces, todos escucharon a Shen Qing decir:

—Si digo que no voy a grabar, no voy a grabar. Y tampoco prestaré la villa. Lo siento, pero esta vez ni siquiera pienso seguir siendo una celebridad de quinta.

El joven estaba medio apoyado contra la barandilla de la escalera.

Era delgado y parecía tan frágil que una ráfaga de viento podría derribarlo, pero su voz era clara y resonante:

—En cuanto a la razón… ustedes mismos pueden verla. Tengo una villa enorme donde vivir, no me falta dinero, en casa hay dos niños adorables y además tengo un buen esposo… Entonces, ¿para qué tendría que salir a trabajar frente a las cámaras? Lo único que tengo que hacer es quedarme tumbado sin hacer nada.

Todos:

«…»

¿Quedarse tumbado…?

¿Así de directo?

Pero ahora que lo decía…

Parecía que realmente era una estrategia válida.

…

Después de casarse con una familia multimillonaria, ¿quién iba a querer seguir saliendo a trabajar?

Arriba, uno de los largos dedos que Gu Huaiyu tenía apoyados sobre el reposabrazos de la silla de ruedas se movió inconscientemente.

Con los párpados ligeramente bajos, continuó observando al joven en silencio.

Abajo, Miao Feiyu y los jóvenes artistas se habían quedado completamente inmóviles, intentando asimilar las palabras de Shen Qing.

…

No.

Que vivía en una villa enorme era verdad.

Pero todo lo demás…

¿No se suponía que Shen Qing prácticamente no tenía ninguna relación con el presidente Gu?

Todo el mundo sabía que, de no haber sido por la alianza matrimonial entre ambas familias, jamás habría tenido la oportunidad de casarse con alguien de una familia tan poderosa.

¡Y si el sexto joven amo Gu no estuviera enfermo, tampoco habría tenido ninguna posibilidad de emparejarse con Gu Huaiyu, el miembro más famoso de toda la familia Gu!

¿Y ahora se atrevía a llamarlo abiertamente «mi buen esposo»?

¿¿Desde cuándo Shen Qing tenía la piel tan gruesa??

Antes también intentaba constantemente aparentar en la compañía que era muy querido por su esposo.

Pero era tan malo actuando que la culpabilidad se le reflejaba por completo en la cara.

Cualquiera podía darse cuenta de que probablemente no tenía ninguna posición dentro de la familia Gu.

Y ahora presumía de tener un buen esposo.

Realmente no conocía la vergüenza.

Uno de los jóvenes artistas finalmente no pudo contenerse y dijo con desdén:

—¿Quién va a creerte? Si al presidente Gu realmente le importaras, ¿por qué te costaría tanto conseguir siquiera un lugar en un programa de variedades?…

—¡Señora!

Antes de que el joven terminara de hablar, el asistente de Gu Huaiyu ya había llegado corriendo desde arriba.

—¡Señora, cómo pudo bajar! ¡El presidente Gu insistió una y otra vez en que debía descansar bien!

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