Después de que el holgazán se convirtiera en papá de unos pequeños prodigios - Capítulo 110
—¡Bebés! ¿Están bien?
Shen Qing, que al igual que Gu Huaiyu había tomado a uno de los pequeños en brazos, comenzó a revisarlos nerviosamente.
En realidad, cuando los padres de los compañeros de clase de Gu Duo se reunían, solían quejarse de que los niños de esa edad eran muy traviesos, causaban problemas, se peleaban con otros y les daban toda clase de dolores de cabeza a los adultos.
Shen Qing había oído muchas historias de ese tipo, pero nunca había participado en aquellas conversaciones.
Principalmente porque sus propios pequeños eran demasiado sensatos. Nunca causaban problemas y mucho menos se peleaban.
Por eso, después de tantos meses desde que había llegado a ese mundo, aquella era la primera vez que Shen Qing tenía que lidiar con una pelea entre niños.
Ya conocía parte de lo sucedido y, por supuesto, no creía que sus pequeños hubieran sido los culpables.
Así que, en cuanto los levantaron en brazos, Shen Qing se limitó a revisarlos nerviosamente.
Primero se encontró con los enormes ojos redondos de Aozai.
Parecía estar bien.
Al menos, lo primero que comprobó fue que no tuviera heridas en la cara.
Aquellas mejillas seguían redondas, blancas y tiernas. Además, por su expresión vivaz y traviesa, estaba claro que no había salido perdiendo.
Mmm…
Lo único era que tenía el cabello un poco desordenado.
Su peinado de sandía se había abierto por la mitad, dejando al descubierto el problema de que el pequeño tenía una frente bastante grande…
Shen Qing levantó la mano y le arregló el cabello.
Después miró a Gu Duo, que estaba en brazos de Gu Huaiyu.
Había pensado que, al verlos, Gu Duo se sentiría avergonzado y culpable.
Después de todo, Duoduo jamás se permitía causarles problemas a sus papás.
Sin embargo, Gu Duo, sentado sobre el brazo de su papá mayor, mostraba una expresión aturdida que rara vez aparecía en su rostro.
Miraba fijamente a su papá mayor.
…
No era la primera vez que veía a su papá mayor ponerse de pie y caminar.
Pero sí era la primera vez que su papá mayor lo cargaba de aquella manera.
También era la primera vez que lo sostenían a tanta altura.
Desde allí, parecía que todas las personas que tenía enfrente fueran más bajas que él.
Gu Duo encontraba aquella sensación novedosa y, al mismo tiempo, no sabía muy bien qué hacer.
Instintivamente se sentía feliz, pero también estaba preocupado por el cuerpo de su papá mayor…
—Duoduo, ¿estás bien?
A Shen Qing le preocupaba mucho más saber si lo habían golpeado que la razón por la que Gu Duo estaba tan aturdido.
No era como si ignorara la manera en que habían acosado a los pequeños cuando todavía vivían con la familia Gu.
Al escuchar su voz, Gu Duo volvió inmediatamente en sí.
Negó con la cabeza.
—Estoy bien.
Luego añadió:
—Aozai y yo no golpeamos primero.
Si todavía hubieran estado en la residencia de los Gu, Gu Duo jamás se habría molestado en explicarse.
Porque sabía que daba igual que lo hiciera o no.
Nadie le creería.
Así que prefería no decir nada.
Pero delante de su papá pequeño, Gu Duo ya no pensaba de esa manera.
Aunque su papá pequeño parecía bastante juguetón y a menudo hacía que los niños se preguntaran si él también era un niño…
Siempre los escuchaba.
Durante todo aquel tiempo, Gu Duo había desarrollado una profunda confianza en sus papás.
Aunque seguía sintiéndose un poco avergonzado.
Después de todo, sí les había causado problemas…
—Lo sé. Mientras ustedes estén bien, eso es lo importante.
Mientras hablaba, la mano de su papá pequeño ya se había extendido hacia él.
La gran palma cubrió directamente la cabeza de Gu Duo y la frotó como siempre.
Era cálida.
Como si le estuviera diciendo:
Déjame el resto a mí.
Gu Duo guardó silencio.
A su alrededor percibía el aroma amaderado de su papá mayor y el aroma afrutado que impregnaba la manga de su papá pequeño.
Como Gu Duo se veía tan obediente, Shen Qing se entusiasmó y siguió acariciándole la cabeza.
Aunque aquello apenas duró unos segundos.
…
El pequeño Aozai pesaba más últimamente.
Sostenerlo en brazos ya se sentía bastante pesado, pero seguía siendo una bolita pequeña y regordeta.
Shen Qing siempre temía que un solo brazo no fuera suficiente para sujetarlo.
Por suerte, Tian Yi y los demás ya lo habían cargado tantas veces que Aozai había adquirido experiencia.
En cuanto se sentaba sobre el brazo de un adulto, extendía automáticamente sus manitas regordetas y se aferraba al cuello.
Así, poniendo también algo de esfuerzo por su cuenta, podía colgarse perfectamente del cuello de su papá pequeño sin obligarlo a hacer demasiada fuerza.
Además, se portaba increíblemente bien.
Aun así, Shen Qing temía que se cayera.
Por eso, después de terminar de acariciar al mayor, enseguida pasó a sujetar al pequeño con ambos brazos.
En ese momento, Gu Huaiyu también levantó una mano para arreglarle a Duoduo el cabello, que se había mantenido bastante bien hasta que Shen Qing acababa de despeinárselo.
Shen Qing:
…
Miró conmocionado al grandullón, que sostenía firmemente al mayor con un solo brazo.
¿?
¿Por qué sentía que la postura del grandullón al cargar a Duoduo era incluso más estable que la suya?
…
Un momento.
¿Acaso él tenía tan poca fuerza en los brazos?
Para promocionar aquel drama histórico de romance que había filmado anteriormente, Shen Qing había hecho bastante ejercicio y entrenamiento físico.
En aquella época también había entrenado los brazos, centrándose principalmente en la fuerza.
Y como pronto iba a entrar de nuevo al set, tampoco había descuidado últimamente el ejercicio, el control del peso ni la postura.
Solo que en la nueva producción interpretaría a un erudito débil que ni siquiera tenía suficiente para comer.
El requisito era estar delgado, delgado y más delgado.
No podía tener demasiados músculos.
Así que Shen Qing, holgazán como siempre, simplemente había abandonado los ejercicios de brazos.
Últimamente sus entrenamientos consistían más bien en trabajar la cintura y estirar las piernas…
Pero él solo llevaba un mes sin entrenar los brazos.
¡En cambio, jamás había visto entrenar a Gu Huaiyu!
¿De verdad podía existir una diferencia tan grande?…
Shen Qing levantó la mirada, sorprendido, y cruzó los ojos con él.
¿?
Sus miradas se encontraron.
En aquel momento, el silencio decía más que las palabras.
Era como si el grandullón le estuviera diciendo:
Sí.
Shen Qing:
—…
Por alguna razón, recordó de pronto aquella ocasión en que Gu Huaiyu lo había rodeado con los brazos y lo había sentado directamente sobre un estante.
En ese momento había estado demasiado emocionado para prestarle atención…
Pero ahora que lo pensaba, ¡la fuerza de brazos del presidente Gu era realmente impresionante!
…
¿Sería porque llevaba tanto tiempo usando silla de ruedas y eso había terminado ejercitando indirectamente sus brazos?
…
Frente a ellos, todos los presentes contemplaban cómo aquella familia de cuatro se había reunido, se preocupaba cariñosamente por los demás y, después, los dos adultos intercambiaban una mirada profunda antes de terminar sonriéndose.
Todos:
—…
Tras un momento de silencio, Gu Ming cambió de modalidad de llanto.
Sus nuevos alaridos recordaron oportunamente a todos que todavía tenían un conflicto pendiente y consiguieron atraer nuevamente su atención.
Incluida la de Shen Qing y Gu Huaiyu.
Shen Qing dirigió la mirada hacia el grupo de enfrente y su expresión se volvió seria.
Evidentemente, había llegado el momento en que los padres debían pedir explicaciones por la pelea de sus hijos.
Si aquello hubiera ocurrido antes y alguien hubiera hecho llorar a Gu Ming, Gu Huaixiang se habría angustiado muchísimo.
Después habría perseguido al culpable sin descanso, exigiéndole responsabilidades e incluso probablemente obligándolo a pagar un precio bastante alto.
Aunque esto último era difícil de asegurar.
Después de todo, nadie había golpeado realmente a Gu Ming hasta ese día.
¡Pero ahora Gu Ming sí había recibido una paliza de verdad!
¡Ella incluso había visto la huella de un zapato en el cuerpo de su hijo!
—¿Quién fue? ¿Quién golpeó a nuestro Mingming?
Aunque sabía perfectamente quién había sido, Gu Huaixiang preguntó a propósito.
Porque las cosas ya no eran como antes.
Mirando a aquella «familia de cuatro» reunida frente a ella, su mente comenzó a trabajar a toda velocidad.
En primer lugar, tenía muy claro que ya no podía utilizar su posición para intimidar a las personas del otro lado como hacía normalmente.
En segundo lugar, estaba pensando en cómo aprovechar aquel incidente para obtener el mayor beneficio posible.
Mientras todavía lo pensaba, un niño del otro lado dio voluntariamente un paso al frente.
—Yo lo pateé.
Era Qian Jing.
Shen Qing reconoció al niño.
No había esperado encontrarlo allí, por lo que una expresión de sorpresa apareció en su rostro.
Gu Huaixiang, por su parte, no había imaginado que quienes golpearon a Gu Ming no hubieran sido Gu Duo ni Gu Ao.
De repente se sintió muy decepcionada.
Hacía apenas un momento todavía estaba pensando en cómo aprovechar aquello para sacarles algo…
—Tú…
Entrecerró los ojos y recorrió a Qian Jing de arriba abajo.
La decepción de su rostro era imposible de ocultar.
En ese momento, incluso se olvidó de que supuestamente debía exigir justicia por Gu Ming.
Entonces Gu Duo, todavía en brazos de Gu Huaiyu, dijo:
—Qian Jing pateó a Gu Ming para protegerme.
Al principio, Gu Duo no estaba acostumbrado a que su papá mayor lo sostuviera en brazos.
Principalmente porque temía cansarlo.
Pero al descubrir que su papá mayor lo sostenía con absoluta firmeza y parecía no hacer ningún esfuerzo, se relajó un poco.
Al ver que su papá mayor dirigía la mirada hacia Qian Jing, Gu Duo se apresuró a explicar:
—Gu Ming quería golpearme con eso.
Mientras hablaba, señaló la pistola de juguete que Gu Ming había abandonado en el suelo.
Los adultos siguieron la dirección de su dedo y miraron el juguete infantil.
Aunque era un juguete incapaz de disparar balas, la pistola estaba hecha completamente de metal.
Si alguien recibía un golpe de aquello en la cabeza, podía resultar gravemente herido.
—Gu Ming, ¿ese juguete es tuyo?
Gu Huaiyu interrogó directamente a Gu Ming.
Su voz era fría y severa, y su presencia resultaba intimidante.
—¿Ibas a golpear a Gu Duo con eso?
—…
Gu Ming, que seguía llorando delante de su madre pese a que llevaba tanto tiempo haciéndolo que ya ni siquiera le quedaban lágrimas, se calló de golpe.
Desde el instante en que había escuchado a su tío pequeño pronunciar su nombre.
En casa, Gu Ming no le tenía miedo a nada.
Bueno, le tenía cierto miedo a su madre.
Pero a quien más temía era a su tío pequeño.
Ni siquiera Gu Ming sabía explicar por qué.
Parecía sentir aquel miedo de forma instintiva.
Y ahora que su tío pequeño lo llamaba con aquella voz tan fría y severa, Gu Ming se quedó completamente callado.
Miró a su madre en busca de ayuda.
Gu Huaixiang tampoco había esperado que Gu Huaiyu fuera tan cercano a Gu Duo, un simple niño…
¡Incluso ahora, él y Shen Qing seguían sosteniendo a uno cada uno y parecían no tener intención de soltarlos!
En realidad, el simple hecho de ver a Gu Huaiyu cargando a Gu Duo ya la había dejado profundamente sorprendida.
No sabía que alguien tan indiferente como Gu Huaiyu pudiera querer a los niños.
Cuando se llevó a los dos pequeños en aquel entonces, ni siquiera había ido personalmente a buscarlos…
Aunque era cierto que en aquella época su salud probablemente no se lo permitía.
Pero…
Aunque Gu Huaiyu pudiera aceptar a los niños, ¿cómo podía gustarle Gu Duo y Gu Ao, que eran tan difíciles de tratar?
Ella había pensado que llevárselos a casa significaría, como mucho, darles comida.
Si se trataba de querer a un niño, ¡su Gu Ming era claramente más adorable!
Si Gu Huaiyu quería tratar bien a algún niño, ¡debería querer más a Gu Ming y a Gu Jie!
Gu Duo y Gu Ao no eran más que los hijos de aquella hija ilegítima que se había fugado con un hombre.
Cuando la madre de los dos todavía estaba viva…
¿Acaso el sexto hermano había sido cercano a ella?
Gu Huaixiang descubrió que ni siquiera podía recordarlo.
Porque jamás le había prestado atención.
Volvió a bajar la mirada hacia Gu Ming.
…
A esas alturas, Gu Ming ya estaba temblando por el miedo que le provocaba Gu Huaiyu.
Ante la mirada de su tío pequeño, se escondió directamente detrás de Gu Huaixiang y volvió a romper a llorar con un fuerte:
—¡Buaaa!
Pero solo lloraba y gritaba sin conseguir decir una sola palabra.
Resultaba bastante ruidoso.
Gu Huaixiang, que siempre había odiado que alguien se escondiera detrás de ella:
—…
Especialmente porque, en ese momento, Aozai, desde los brazos de Shen Qing, volvió a hablar:
—Fue el hermano Ming. Quería golpear al hermano con esa pistola. Aozai lo vio. La hermana también lo vio.
Aozai pronunció cada palabra con claridad.
Ya fuera por su lógica o por su manera de actuar, daba la impresión de que Gu Ao era mucho más capaz que Gu Ming, pese a que este último era mayor.
Gu Huaixiang, que hacía apenas un momento había pensado que su hijo era más adorable:
—…
¡Ahora estaba a punto de explotar de rabia por culpa de aquel inútil que solo sabía esconderse detrás de su madre y llorar!
La «hermana» a la que se refería Aozai era Song Yuke.
Ella había sido quien advirtió a Gu Duo que tuviera cuidado, así que naturalmente había visto a Gu Ming intentar atacarlo por sorpresa.
Song Yuke dio voluntariamente un paso adelante para testificar.
—Es verdad.
Se acercó a Aozai y señaló a Gu Ming.
—Corrió directamente hacia él como si quisiera matar a golpes a Gu Duo. Tengo un primo pequeño de unos tres o cuatro años que también es así de malo. Una vez golpeó a una de las empleadas de nuestra casa con un juguete parecido y le abrió la cabeza. ¡Y me parece que él tiene mucha más fuerza que mi primo!
Después de hablar, Song Yuke no pudo resistirse y pellizcó la piernecita regordeta de Aozai que sobresalía mientras su papá lo sostenía.
No pudo evitar pensar:
Este hermanito es tan adorable.
¡Demasiado adorable!
Ambos tenían tres o cuatro años.
¿Por qué su primo no era nada adorable y encima resultaba tan molesto, mientras que Aozai era tan lindo, delicado e inteligente?
…
¡Así era como debía ser un hermanito perfecto!
Song Yuke realmente quería volver a tocar las grandes mejillas blancas y regordetas de Aozai.
Pero Aozai no se dejaba.
Solo se las había tocado una vez y él había puesto una expresión de profundo desagrado antes de frotárselas durante un buen rato, dejando claro que no quería que se las tocaran.
Así que Song Yuke había tenido que conformarse con acariciarle los bracitos y las piernecitas…
¡Era tan suave y tan obediente!
Y, sobre todo, ¡daba tan pocos problemas!
Podía ayudar a su hermano a pelear, entendía perfectamente lo que ocurría, sabía explicar las cosas con claridad y tampoco acosaba a nadie sin motivo.
Por supuesto, Gu Duo también era adorable.
Para Song Yuke, que ya tenía ocho años, Gu Duo también era un buen hermanito.
Solo que un buen hermanito no era tan adorable como un hermanito pequeñito.
Gu Duo era demasiado frío.
Ni siquiera le permitía tocarlo.
Por eso, desde que aquella noche había conocido a los hermanos Gu, Song Yuke ya había envidiado a Gu Duo por centésima vez.
¡De verdad quería tener un hermanito como Aozai!
Aozai, cuya piernecita regordeta acababa de ser acariciada por la hermana mayor:
—¿Da?
Shen Qing bajó la mirada hacia la niña que estaba junto a él.
El presidente Gu le había comentado antes que los pequeños estaban jugando con la nieta del señor Song.
Por eso, desde que Aozai había mencionado a una «hermana», Shen Qing ya había comprendido quién era aquella niña.
Ahora que veía que la nieta del señor Song parecía tener buen carácter y miraba a Aozai con evidente cariño, sintió que sus pequeños se llevaban bastante bien con ella.
Así que simplemente dejó a Aozai en el suelo para que fuera a jugar con su hermana mayor.
En cuanto los pies de Aozai tocaron el suelo…
Cayó directamente en los brazos de la hermana mayor.
Song Yuke se agachó para abrazarlo y volvió a acariciarle los redondos hombritos, incapaz de soltarlo.
A sus ojos, Aozai era como un exquisito muñeco Barbie en versión masculina.
¡Y encima era una versión inteligente y obediente!
Aozai:
—…
Aunque Aozai no detestaba a aquella hermana, siempre sentía que era un poco extraña…
Atrapado nuevamente en sus brazos, giró la cabeza y miró aturdido a su papá pequeño.
Era como si le estuviera preguntando:
Papá… ¿seguro que esta hermana está bien?
…
¡Aozai siente que ya casi le va a arrancar la piel de tanto sobarlo!
Song Yuke había salido a testificar.
Gu Huaixiang no sabía de qué familia provenía aquella niña y no se atrevió a ofenderla fácilmente.
Sin embargo, puso los ojos en blanco.
—Gu Ming solo tiene cinco años. ¿Qué puede entender? Solo vio a otros peleándose y se acercó para participar en el alboroto.
A su lado, Gu Huaiyao, que había bebido y parecía haberse quedado completamente colgado, finalmente se reinició.
Llamó a Gu Hao y preguntó:
—¿Quién te dejó así? ¡Quiero ver quién tiene tantas ganas de morir!
Gu Huaixiang:
—…
Volvió a poner los ojos en blanco.
Tenía muchísimas ganas de decirle que había sido Gu Duo.
Pero su padre estaba justo allí.
¡A ver qué podía hacerle ahora!
A veces pensaba que Gu Huaiyao sencillamente no tenía cerebro.
En ese momento, Gu Duo, a quien su papá ya había vuelto a dejar en el suelo, dijo:
—Ellos golpearon primero. Si necesitan pruebas, allí y allí hay cámaras de seguridad.
Mientras hablaba, Xiao Hangying, que estaba a un lado, lo observaba fijamente.
Incluso había olvidado que todavía sostenía de la mano a Xiao Miao.
—¿Qué cámaras? ¿De qué estás hablando?
Gu Huaiyao miró los moretones del rostro de Gu Hao.
Después de todo, era la primera vez que su sobrino mayor resultaba herido.
El playboy Gu Huaiyao sintió que, pasara lo que pasara, debía exigir justicia por él.
Dijo directamente:
—Gu Duo, pequeño mocoso, ahora que creciste y te volviste capaz, ¿hasta te atreves a golpear a tu hermano mayor?
En la memoria de Gu Huaiyao, Gu Duo seguía siendo aquel niño que le suplicaba humildemente que le buscara una escuela donde estudiar.
En aquella época, él estaba completamente entregado a una vida de excesos y jamás había mirado dos veces a Gu Duo ni a Gu Ao.
Solo sabía que los dos ya no podían seguir viviendo en casa de su hermano mayor y que su padre había ordenado que él se hiciera cargo.
Pero Gu Huaiyao era soltero por elección y no pensaba casarse.
Todavía no se había divertido lo suficiente.
Además, ya era bastante mayor.
Si realmente quisiera hijos, ¿acaso no podía tenerlos él mismo?
¡Precisamente no los tenía porque le daba pereza criarlos!
Y de repente su padre le había encajado dos niños…
Si los gastos de Gu Duo y Gu Ao no hubieran salido de la residencia principal y él no hubiera podido sacar todos los meses algo de dinero extra gracias a ellos, ¡ni siquiera los habría cuidado durante un solo día!
En realidad, Gu Huaiyao tampoco tenía paciencia con Gu Hao.
Si no fuera porque Gu Hao era el nieto mayor de la línea principal, tampoco se molestaría en prestarle atención.
Ahora, viendo a Gu Hao tan robusto pero con el rostro lleno de moretones, le entraron ganas de reírse.
Además, como acababa de discutir con Gu Huaiyu y estaba de mal humor, había bebido un poco.
No consiguió contenerse y terminó riéndose de verdad.
Le pellizcó la mejilla hinchada a Gu Hao.
—Ahora que lo pienso, Gu Hao… también eres bastante vergonzoso.
Gu Hao:
—…
Y yo que hace un momento pensé que de verdad ibas a defenderme.
…
Su madre ya le había dicho hacía mucho que su segundo tío era un borracho, un jugador y la persona menos confiable del mundo.
Gu Hao tampoco tenía ganas de prestarle atención.
Al otro lado, Gu Duo volvió a escuchar, como era de esperar, a su tercera tía y a su segundo tío tomar partido sin razón y tergiversar los hechos.
Una expresión burlona apareció en su rostro.
Los adultos de la residencia Gu jamás miraban las pruebas.
Solo escuchaban una versión.
Solo creían aquello que querían creer.
No era la primera vez que Gu Duo lo experimentaba.
Pero esta vez no sintió ni rabia ni impotencia.
Porque su papá pequeño ya había hablado:
—Es posible que un niño de cinco años todavía no entienda muchas cosas. Pero si el niño no entiende, ¿tampoco entienden sus padres?
—¿Qué significa eso de que «solo se acercó a participar»? Un niño tan pequeño toma un objeto para golpear a alguien y sus padres ni lo detienen ni lo educan. ¿En qué se diferencia eso de consentir semejante conducta? Si ni siquiera les importa que use la violencia para lastimar a otros, está claro que esos padres tampoco tienen demasiada educación ni moral.
—Tú…
—¿Tú qué?
Shen Qing la interrumpió directamente.
—¿Acaso la señora Gu, en lugar de avergonzarse, está orgullosa y cree que está bien que su hijo golpee a otros con objetos?
Antes incluso de que Shen Qing terminara, algunas personas que se habían acercado comenzaron a mostrar su acuerdo.
—Sí. Un niño de cinco años tampoco es tan pequeño… ¿Ese es un niño de la familia Gu? ¿Qué clase de educación recibe…?
—Ejem. La tercera señorita Gu siempre ha sido famosa por su arrogancia.
—Pero los niños de allí… ¿no son hijos del presidente Gu? Entonces también serían sobrinos de la tercera señorita, ¿no?
—¿No dicen que el presidente Gu va a separarse de la familia Gu? Además, escuché que esos dos niños en realidad son hijos de la cuarta señorita. Antes sufrían malos tratos en la familia Gu y el presidente Gu no pudo seguir soportándolo, así que terminó adoptándolos…
Quienes conversaban lo hacían con cautela, sin atreverse a cotillear demasiado alto.
Entonces, en aquel amplio espacio, volvió a escucharse la voz de Shen Qing:
—Saquemos las grabaciones de seguridad.
Su voz clara era difícil de ignorar de por sí.
Y como los alrededores estaban bastante silenciosos, en cuanto habló volvió a atraer la atención de todos.
Pero…
¿Con quién estaba hablando el profesor Shen?
Apenas apareció aquella pregunta en la mente de todos, una voz grave respondió:
—Bien.
Era Gu Huaiyu.
Todos giraron la cabeza al mismo tiempo.
Vieron a Gu Huaiyu sacar un teléfono del bolsillo del pantalón y marcar un número.
Después dio unas pocas instrucciones en voz baja y concisa antes de colgar.
Todos:
—…¿?
—¿¿¿???
Un momento.
¿Qué era eso que tenía el presidente Gu en la mano?
¿No se suponía que no se comunicaba con nadie y que había dejado de usar teléfono hacía muchísimo tiempo?
Desde que Shen Qing le había «ordenado» a Gu Huaiyu sacar las grabaciones hasta el momento en que Gu Huaiyu hizo la llamada, las personas del otro lado habían visto claramente cada uno de sus movimientos y miradas.
—…Entonces, ¿el presidente Gu sí usa teléfono?
—Jajaja, la manera en que el presidente Gu sacó el celular hace un momento hizo que pareciera el secretario del profesor Shen…
Además de comentar sobre el teléfono del presidente Gu, Gu Huaixiang, tras superar su sorpresa inicial, ya había intentado detenerlos instintivamente.
—¿Revisar las grabaciones? ¿Para qué revisar las grabaciones?… Creo que no hace falta, Huaiyu. Solo son niños jugando…
Sin embargo, la persona del otro lado parecía haber decidido que no volvería a hablar con ella hasta que aparecieran las grabaciones.
Gu Huaixiang comenzó a ponerse nerviosa.
No quería que aquello se convirtiera en algo más grande.
Miró a todas las personas que los rodeaban y elevó deliberadamente la voz.
—Todos los presentes aquí son personas de cierta posición y estatus. ¿Ustedes van a revisar las cámaras por su cuenta? Eso no está bien. ¡Los demás dirán que eres un tirano!
Quien respondió volvió a ser Shen Qing:
—Si la señora Gu tiene alguna objeción, podemos llamar primero a la policía y esperar a que ellos revisen las grabaciones.
Gu Huaixiang:
—…
—Pero ¿por qué dicen que las revisarán «por su cuenta»?
Song Yuke, que acababa de terminar otra sesión de caricias con Aozai, estaba completamente confundida.
Miró a Gu Huaiyu.
—¿Este no es el hogar del tío Gu? ¡Si el tío Gu es el dueño del jardín, puede mirar las cámaras de su propia casa!
En cuanto terminó aquella pregunta, una oleada de conmoción recorrió a la multitud.
¿Qué?
Todos sabían que detrás de aquel terreno, donde cada centímetro valía una fortuna, había un mecenas bastante sentimental.
¡Pero no sabían que el verdadero propietario de aquel museo privado era Gu Huaiyu!
Si Gu Huaiyu era el dueño del lugar, entonces también era el anfitrión del evento.
Y siendo el anfitrión, si se producía un conflicto durante una actividad organizada allí, naturalmente tenía autoridad para consultar las grabaciones de seguridad.
No podía considerarse que el presidente Gu estuviera abusando de su poder.
Si los demás ya estaban sorprendidos, Gu Huaixiang estaba directamente boquiabierta.
Era una persona bastante burguesa y refinada en sus gustos, así que siempre le había encantado aquella villa con jardín.
Pero jamás había sabido que incluso aquella villa…
¿¿¿También era propiedad de Gu Huaiyu???
¡¿Cuántas cosas más sobre Gu Huaiyu ignoraba?!
Al otro lado, Song Yuke vio la sorpresa de todos y creyó que quizá había dicho algo que no debía.
De inmediato se puso nerviosa y avergonzada.
¡Hasta acariciar al pequeño había dejado de resultarle divertido!
—Tío Gu, lo siento…
Pero el tío que estaba junto al tío Gu dijo:
—No pasa nada.
Después de decirlo, Shen Qing miró a Gu Huaiyu.
El grandullón siempre había mencionado aquel lugar como si no fuera gran cosa.
Así que probablemente no había ningún problema en revelarlo, ¿verdad?
Además, seguramente Song Yuke había escuchado aquella información cuando el presidente Gu hablaba con su abuelo.
Y si fuera algo que no podía decirse, con el carácter del presidente Gu, sencillamente no habría permitido que una niña se enterara.
Efectivamente, a Gu Huaiyu no le importaba.
Después de recibir la mirada de Shen Qing, bajó la cabeza y consoló a Song Yuke:
—No pasa nada.
…
Su voz no podía describirse como extremadamente cálida.
Pero al menos era bastante más suave que cuando había interrogado a Gu Ming.
Si uno prestaba atención, parecía estar imitando el tono que el profesor Shen acababa de utilizar para consolar a la niña.
Después de aquello, también dejó a Gu Duo en el suelo y les indicó a los niños que siguieran jugando.
Los adultos decidieron esperar las grabaciones.
Al otro lado, desde el instante en que Xiao Hangying había visto a Gu Huaiyu sacar el teléfono para hacer aquella llamada, sus ojos se habían abierto por completo de incredulidad.
…
¿De verdad existía alguien en este mundo capaz de darle órdenes a Gu Huaiyu?
El tono que Shen Qing había usado hacía un momento…
¡Claramente le estaba dando una orden a Gu Huaiyu!
¡Y Gu Huaiyu no había mostrado la menor objeción!
El rostro de Xiao Hangying se volvió todavía más pálido.
Sin importar qué dijeran los rumores.
Sin importar por qué razón él había creído en aquel entonces que Gu Huaiyu estaba perdidamente enamorado de él…
Ahora que finalmente había recuperado la lucidez, Xiao Hangying también comprendió algo.
Nunca había podido conseguir que Gu Huaiyu hiciera absolutamente nada por él.
Jamás había conseguido aprovechar su poder.
Jamás había recibido un regalo suyo.
Incluso cuando acababa de ocurrir aquel accidente y él fue al hospital a buscar a Gu Huaiyu, hablándole con un tono arrogante y autoritario…
La mirada con la que Gu Huaiyu lo observaba había sido fría.
Indiferente.
…
Como si ni siquiera estuviera mirándolo realmente.
Como si tampoco oyera una sola palabra de lo que decía.
Desde el principio hasta el final, a los ojos de Gu Huaiyu él no había sido más que una hormiga.
Una persona inexistente.
…
Igual que los humanos ni siquiera prestaban atención al sonido que hacían los pájaros o insectos a su alrededor.
Comprender aquello ya había supuesto un golpe devastador para Xiao Hangying.
Durante aquellos dos años en el extranjero había soportado innumerables dificultades y sufrimientos.
Pero instintivamente seguía conservando su arrogancia.
Porque en el fondo siempre había mantenido una convicción:
Si algún día llegaba verdaderamente al final del camino, todavía podía regresar al país y buscar a «Gu Huaiyu, que llevaba años enamorado de él en secreto».
Incluso antes de regresar esta vez, había decidido conservar su orgullo y no utilizar aquella última carta.
Pero para él…
Esa era su última salida.
Y también se había convertido en su esperanza.
Sin embargo, después de regresar y volver a ver a Gu Huaiyu, Xiao Hangying finalmente despertó.
¿Qué última salida?
¿Qué última carta?
¡Nunca habían existido!
La realidad era que Gu Huaiyu no se ocuparía de él.
Ni siquiera…
¡Ni siquiera lo miraría!
Y ahora, mientras todavía sufría el impacto de descubrir la verdad, Xiao Hangying había presenciado con sus propios ojos el trato especial que Gu Huaiyu daba a otra persona.
Era realmente especial.
La indulgencia en sus ojos cuando lo miraba.
La rapidez con la que respondía y ejecutaba una simple frase suya.
Incluso estaba dispuesto, siguiendo su ejemplo, a hablarle con suavidad a una niña pequeña.
…
Como por una serie de coincidencias había prestado atención a Gu Huaiyu durante muchos años, Xiao Hangying podía asegurarlo:
¡Era la primera vez que veía una expresión semejante en Gu Huaiyu!
Aquella indulgencia.
Aquella naturalidad.
Incluso conseguían que dejara de parecer tan frío y cortante.
…
En otro tiempo, todos habían creído que Gu Huaiyu simplemente había nacido así.
«Siempre ha sido difícil hablar con él. Es frío y poco accesible, como si estuviera encerrado dentro de una capa de hielo… En realidad, solo es reservado y tiene poca inteligencia emocional. Por eso, aunque le gustes, ni siquiera puedes notarlo. Simplemente le encanta mantener las apariencias».
Así era como Gu Huaiyu había sido descrito por Gu Huaiyu, su hermano mayor.
Pero ahora Xiao Hangying volvió a maldecir interiormente a Gu Huaiyu.
¡Nada de lo que aquel hombre había dicho era verdad!
Cuando a Gu Huaiyu le gustaba alguien…
¡Sus ojos claramente sonreían cuando lo miraba!
—¿Tío?
Xiao Miao hizo una mueca.
Su tío lo estaba sujetando con demasiada fuerza y le dolía.
Xiao Hangying volvió en sí y bajó la mirada hacia Xiao Miao.
De pronto le agarró los hombros.
—No me llames tío. Tu apellido es Gu, no Xiao.
Sujetándolo con una mano, lo arrastró con la otra hacia el espacio abierto y fue directamente frente a Shen Qing y Gu Huaiyu.
Le dijo a Gu Huaiyu:
—Este es un niño de la familia Gu.
De repente odiaba todo lo relacionado con Gu Huaiyu, su hermano mayor.
Y también odiaba el «favoritismo» de Gu Huaiyu.
Los ojos de Xiao Hangying estaban completamente rojos y su expresión parecía algo desquiciada mientras observaba fijamente a aquella familia de cuatro.
—…Si puedes adoptar a los hijos de otra persona, ¿por qué no puedes llevarte también a este niño?
—…¿Tío?
Xiao Miao miró a Xiao Hangying, quien evidentemente no estaba actuando con normalidad.
Estaba confundido, sorprendido y asustado.
Todo había ocurrido demasiado rápido.
El actor Xiao había montado de repente aquella escena y todos dirigieron la mirada hacia Xiao Miao.
Las personas que observaban desde fuera incluso comenzaron a comentar:
—…¿Qué quiere decir el actor Xiao? ¿Ese niño también pertenece a la familia Gu?
—¡¿No será un hijo ilegítimo de Gu Huaiyu?!
Los medios que habían llegado captaron inmediatamente fotografías de todos los implicados.
Frente a Xiao Miao, Shen Qing y Gu Huaiyu bajaron simultáneamente la mirada hacia el niño.
…
En realidad, desde que había oído que el actor Xiao y Gu Huaiyu, su hermano mayor, habían adoptado a un niño, Shen Qing ya había sospechado que probablemente se trataba de Xiao Miao.
Había percibido vagamente la severidad y presión con las que el actor Xiao educaba al niño y hasta había suspirado por ello.
Pero ahora…
¿Qué estaba haciendo?
Las palabras que acababa de pronunciar el actor Xiao realmente podían inducir a error.
Gu Huaiyu respondió directamente con indiferencia:
—Es el hijo que tú y Gu Huaiyu adoptaron.
Su fría mirada cayó directamente sobre Xiao Hangying.
Toda la naturalidad y suavidad de hacía un momento habían desaparecido.
Ni siquiera estaba dispuesto a decirle media palabra más.
—…
Xiao Hangying retrocedió un paso.
Como si de repente acabara de recordar que Xiao Miao realmente era el hijo que él y Gu Huaiyu, su hermano mayor, habían adoptado.
No de Gu Huaiyu…
Pero…
¿Por qué no era hijo de Gu Huaiyu?
¿Por qué no había elegido a Gu Huaiyu en aquel entonces?
…
Si hubiera elegido a Gu Huaiyu, entonces hoy sería él quien estaría allí, formando parte de aquella feliz familia de cuatro.
En lugar de vivir aquella existencia miserable y sin esperanza…
No.
…
¿Cuándo había sido él quien no eligió a Gu Huaiyu?
La realidad era…
¡Que Gu Huaiyu jamás había estado enamorado de él!
—¡Gu Huaiyu!
Después de aquel torbellino de pensamientos, Xiao Hangying gritó de repente su nombre.
Aunque ya no tenía que pagar los elevados gastos médicos de Gu Huaiyu, su hermano mayor, la vida de Xiao Hangying en el país M se había vuelto extremadamente difícil.
No tenía nuevos recursos.
No tenía producciones en las que trabajar.
Y aunque quisiera regresar al país, había estado fuera durante demasiado tiempo y ya no conseguía buenos guiones.
Al mismo tiempo, tampoco estaba dispuesto a rebajarse y suplicarles a aquellas personas a las que antes había despreciado…
Y encima estaba la madre de Gu Huaiyu, su hermano mayor, que no dejaba de acosarlo.
¡Xiao Hangying estaba realmente al borde del colapso!
—¡¿Qué tiene de bueno este hombre?!
En medio de su crisis, Xiao Hangying volvió a dirigir toda su hostilidad hacia Shen Qing.
Pensaba que, si Shen Qing no existiera, quizá Gu Huaiyu sí habría terminado enamorándose de él…
A sus ojos, Shen Qing no era más que un joven del medio del espectáculo.
En cuanto a antigüedad, experiencia o estatus, ¡no podía compararse con él en absolutamente nada!
Si allí mismo se celebrara una ceremonia de premios, él sería quien subiría al escenario a recibir el galardón.
¡O incluso quien se lo entregaría a otros!
Él era quien debía estar rodeado de admiradores.
El inalcanzable amor idealizado al que todos colocaban sobre un pedestal.
¿Quién dentro de la industria del entretenimiento lo veía y no lo llamaba «actor Xiao»?
¡En cambio, Shen Qing ni siquiera tenía una sola obra verdaderamente buena!
Él era incontables veces mejor que Shen Qing…
Incluso dejando a un lado sus carreras, Shen Qing no era más que un inútil idiota que ni siquiera había terminado la secundaria básica.
¡Mientras que él tenía educación, experiencia de vida y conocimientos!
¡Incluso tenía mucha más experiencia que Shen Qing!
Si Shen Qing no existiera, Gu Huaiyu seguiría siendo aquel Gu Huaiyu perdidamente enamorado de él en secreto…
Completamente alterado, Xiao Hangying comenzó a hablarle a Gu Huaiyu en inglés, expresando apasionadamente todos sus argumentos.
Quería que Shen Qing comprendiera que alguien que apenas había terminado la secundaria básica jamás podría pertenecer al mismo mundo que ellos.
¡También quería que todos vieran que Shen Qing no era digno de estar junto a Gu Huaiyu!
…
—Disculpe, señor Xiao, pero puedo entender todo lo que está diciendo sobre mí.
Shen Qing lo interrumpió de repente.
Su tono incluso sonaba un poco avergonzado.
—Es solo que… ¿qué tal si cambia de idioma?… Si su intención es que yo no pueda entenderlo, le recomiendo usar algún idioma que no sea inglés, francés, alemán o italiano. De lo contrario, esto se vuelve bastante incómodo.
—…
La voz de Xiao Hangying se cortó en seco.
¿?
¿Shen Qing entendía inglés?
¿Y qué significaba aquello?
¡¿Sabía más de un idioma extranjero?!
Shen Qing añadió:
—Después de todo, haciendo esto nos está haciendo sentir bastante incómodos a todos.
—Ah, y todavía quiero decir un par de cosas.
Shen Qing continuó:
—En primer lugar, incluso si yo no existiera, el presidente Gu jamás se enamoraría de usted. Usted no lo conoce en absoluto. En cuanto a hasta qué punto no lo conoce… ni siquiera tengo ganas de explicárselo. Tampoco merece saberlo.
…
Había pasado tantos años convencido de que Gu Huaiyu estaba enamorado de él en secreto.
Y, sin embargo, ni siquiera sabía que Gu Huaiyu y su hermano mayor tenían una relación pésima.
Tampoco sabía que Gu Huaiyu prácticamente no mantenía contacto con su madre…
Si de verdad no le importaba aquella persona supuestamente enamorada de él, ¿por qué había dependido mentalmente de ella durante tantos años?
¿Por qué siempre había considerado a Gu Huaiyu su última carta?
Y si sí le importaba aquella persona enamorada de él…
¿Cómo podía no saber absolutamente nada sobre ella?
En pocas palabras, quería tenerlo todo.
Cuando lo necesitaba:
Eres mío.
Cuando no lo necesitaba:
Ni siquiera me molestaré en interesarme por ti.
El actor Xiao siempre había mantenido aquella actitud arrogante de quien daba por sentado que merecía ser amado.
¿Una persona así realmente podía encontrar amor verdadero?
Shen Qing tampoco lo sabía.
Pero no era necesario explicarle todo aquello.
Porque realmente no lo merecía.
Shen Qing continuó:
—En segundo lugar, es cierto que profesionalmente usted ha conseguido mucho más que yo. Pero creo que, primero, es mayor que yo. Y segundo, ¿acaso no se benefició muchísimo de Gu Huaiyu, su hermano mayor? Siempre dice que su madre ahora lo vigila y restringe su libertad, pero él apenas lleva dos años en coma. Antes de eso, estuvo impulsando su carrera durante diez años.
—Aunque Gu Huaiyu, su hermano mayor, me cae muy mal, una cosa no tiene nada que ver con la otra. Creo que usted, actor Xiao, no debería ser tan desagradecido.
La última parte de su frase salió directamente en un inglés fluido.
Y con acento británico.
No había nada que hacer.
Shen Qing tampoco pretendía hacerlo.
Originalmente había alcanzado un nivel avanzado de inglés.
Después de graduarse y convertirse en un simple trabajador asalariado, su profesión ya no requería idiomas extranjeros.
Así que prácticamente había devuelto al colegio casi todo su inglés.
Aun así, conservaba la comprensión auditiva básica y la pronunciación.
Solo era posible que su vocabulario ya no fuera suficiente.
¡Pero quién tenía la culpa de que Duoduo y Aozai estudiaran todos los días!
¡Últimamente incluso estaban practicando el acento británico!
Él se sentaba diariamente entre aquellos dos pequeños mientras recitaban vocabulario y practicaban pronunciación.
¡Era imposible no contagiarse!
¡Aunque quisiera olvidarlo, no podía!
Tal vez no todos entendieron la última parte de lo que había dicho.
Pero tanto quienes la comprendieron como quienes no podían reconocer que la pronunciación de Shen Qing era estándar y que hablaba el idioma con fluidez…
—De verdad no sé de qué presume el actor Xiao. ¿Hoy en día saber inglés ya es algo de lo que sentirse tan orgulloso? ¡Y encima lo usa para insultar a alguien!
—Creo que el profesor Shen tiene razón.
También había personas de la industria del entretenimiento que ya no soportaban seguir mirando.
Todo el mundo sabía qué clase de recursos había tenido Xiao Hangying en sus manos cuando alcanzó la cima de su fama.
Por supuesto, su propia capacidad había sido importante.
Pero la suerte y los recursos lo habían sido todavía más.
Quienes pertenecían al mundo del espectáculo lo entendían perfectamente.
Así que alguien no pudo evitar comentar:
—Lo impulsaron durante diez años, pero él cuida al otro durante apenas dos y ya llora y se lamenta como si fuera el fin del mundo. Eso sí que es ser desagradecido.
Finalmente, antes incluso de que Shen Qing pudiera volver a hablar, Aozai, que estaba junto a su pierna, soltó una larga y fluida frase en inglés.
Estaba criticando a Xiao Hangying.
Básicamente decía que aquel tío tenía una cara enorme.
¡¿Cómo podía siquiera atreverse a compararse con su papá pequeño?!
Duoduo, que estaba junto a Aozai, estuvo completamente de acuerdo y también soltó una larga frase en inglés.
Xiao Hangying y todos los presentes:
—…
Todos dirigieron la mirada hacia los dos pequeños junto a Shen Qing.
Aozai y Duoduo habían explicado con absoluta precisión por qué Xiao Hangying era tan descarado.
Así que nadie dudó ni por un segundo de que habían entendido perfectamente todo lo que Xiao Hangying acababa de decir en inglés.
Además…
¡La pronunciación de aquellos niños era demasiado fluida!
¡Era imposible que no supieran inglés!
¡Hasta los hijos de Shen Qing hablaban inglés con semejante fluidez!
Y esos dos pequeños tenían una lengua afiladísima.
¡También eran increíblemente inteligentes!
Incluso habían señalado con precisión que el actor Xiao llevaba doce años en la industria, mientras que su papá pequeño solo llevaba dos o tres.
Que el actor Xiao comparara sus propios logros con los de su papá pequeño era realmente…
¡No tener vergüenza!
Por último, Aozai señaló que su papá pequeño había conseguido todo por sus propios medios.
Jamás permitía que su papá mayor le consiguiera recursos.
En cambio, aquel tío dependía completamente de otras personas.
¡Y aun así se creía increíble!
Qué vergüenza.
Aozai habló con absoluta seriedad y todos los que lo rodeaban quedaron sorprendidos.
Alguien le preguntó en inglés:
—…¿Qué quieres decir con que tu papá pequeño lo consiguió todo por sí mismo?
Todos eran miembros de la industria o, como mínimo, conocían bastante bien el mundo del espectáculo.
Y los recursos de Shen Qing…
No eran ni particularmente buenos ni particularmente malos.
Realmente no parecían algo que hubiera conseguido gracias a la intervención del presidente Gu.
Entonces…
¿De verdad los había conseguido por sí mismo?
Aozai podía considerarse una pequeña estrella infantil.
Su representante, el tío Lin, solía explicarle algunas cosas relacionadas con el medio.
Por eso, aunque Aozai no entendía del todo aquellos asuntos, más o menos podía explicarlos.
—¡Mmm! Mi papá pequeño fue invitado por mi papá mayor a la compañía Xingcheng. ¡Y los abuelitos de las marcas los consiguió mi papá pequeño solito!
Esta vez Aozai volvió a hablar en chino.
Para pequeños humanos completamente nuevos como Duoduo y Aozai, cuando aprendían varios idiomas al mismo tiempo, las lenguas extranjeras les resultaban mucho más fáciles que el chino.
Por eso, la mayoría de las veces, hablar un idioma extranjero era en realidad la zona de confort de Aozai.
Hubo incluso una época en que, después de descubrir que su papá pequeño también era bueno en inglés, Aozai solo quería hablar en ese idioma.
Pero sus papás les habían dicho que debían aprender bien su lengua materna y que esta debía ser el único idioma que utilizaran habitualmente.
Así que Aozai y su hermano siempre se esforzaban por hablar chino tanto como fuera posible.
La voz clara e infantil del pequeño resonó en el lugar.
Uno de los adultos no pudo evitar preguntarle:
—Pequeño guapo, ¿qué son esos «abuelitos de las marcas»?
Los adultos comenzaron a reír.
Algunos lo hacían por lo despierto y adorable que era Aozai.
Otros comentaban entre risas:
—¡¿Desde cuándo se llama «abuelitos» a los representantes de las marcas?!
Pero Aozai pensó que aquellos adultos eran muy tontitos.
¡Ninguno entendía lo que quería decir!
Aunque no todos eran incapaces de comprenderlo.
Su papá pequeño, por ejemplo, sí entendía.
Shen Qing acarició la cabecita redonda de Aozai, cubierta por su peinado de sandía.
Con su voz clara y una sonrisa divertida, dijo:
—¿Porque al papá de papá se le llama abuelo?