¡Esto no es un Omegaverso! - Capítulo 73

  1. Home
  2. All novels
  3. ¡Esto no es un Omegaverso!
  4. Capítulo 73 - Noviazgo (1)
Prev
Next
Novel Info

Con el comienzo de aquel romance absurdamente rebuscado, también llegaron las vacaciones de invierno de Jiha.

Sinceramente, no había pensado que fuera a cambiar gran cosa.

Después de todo, incluso antes de empezar a salir oficialmente, ya se habían besado, habían tenido sexo, comían juntos, dormían juntos y pasaban la mayor parte del tiempo uno al lado del otro. También salían juntos.

Convertirse oficialmente en novios no era más que la manera de Ian de pedirle a Jiha que se tomara las cosas un poco más en serio. Nada más y nada menos.

Pero, en realidad, muchas cosas cambiaron.

Especialmente Jiha.

—Jiha. Esto… mm…

—Sí.

—¿No crees que siempre eliges momentos raros para inclinarte y besarme?

—¿D-De verdad? ¿Lo estoy haciendo mal?

—No estoy diciendo que esté mal.

Jiha besaba a Ian constantemente.

Todo el tiempo.

Sin contexto, sin previo aviso.

Ni siquiera parecía avergonzado.

Hasta el punto de que Ian empezó a preguntarse si Jiha siempre había sido así.

—Si no te gusta… dejaré de hacerlo.

—¡Nunca dije que no me gustara! ¡Me encanta! Solo preguntaba, ¿no puedo hacerlo? ¿Por qué te apartas tan rápido?

Y, sin embargo, en otros aspectos era extrañamente tímido.

Si vas a avanzar, entonces hazlo hasta el final.

No te quedes a medias.

Idiota.

Después de aquella torpe y nada romántica confesión, Ian y Jiha permanecieron abrazados hasta el amanecer.

Ian juraba que él no había provocado nada.

Antes siquiera de pensar qué debía hacer, Jiha ya se había aferrado a él.

Incluso después de insistir en que no podían hacerlo sin preservativos, Jiha no lo soltó hasta que ambos terminaron completamente agotados.

Y aun así, ni una sola vez terminó dentro de él.

Realmente era impresionante.

La verdad, Ian había esperado que lo hiciera.

Y así, en la mañana de Nochebuena, despertaron abrazando fuertemente sus cuerpos desnudos.

Como habían pasado la noche tan apasionadamente, no pudieron abrir los ojos hasta casi el mediodía.

Sus cuerpos seguían pesados por el cansancio, pero sus ánimos no podían ser mejores.

Después de todo, Lee Jiha lo miraba con un rostro completamente empapado de amor mientras le acariciaba suavemente la mejilla.

Nochebuena y Navidad cayeron perfectamente durante el fin de semana.

Normalmente, una pareja recién formada habría salido a tener una cita entre las multitudes festivas, pero Jiha e Ian se quedaron encerrados en casa.

Su única salida fue la tarde de Nochebuena, cuando fueron a recoger el pastel navideño que Ian había reservado con la ayuda de Minhyuk.

Al ir por el pastel, Ian se había emocionado en secreto pensando que también sería su primera cita.

Por supuesto habría mucha gente, pero un día como aquel tenía una atmósfera especial.

—¿Compramos algunas cosas de paso?

—¿Hm? Ah. ¡Sí, claro!

Podían comprar algunas cosas y crear un buen ambiente en casa.

Siempre podrían tener una cita el día de Navidad.

El pastel resultó ser más bonito y encantador de lo que esperaba, perfecto para compartir un momento íntimo.

Sinceramente, Ian sabía que se divertiría hicieran lo que hicieran.

Realmente había elegido el momento perfecto para confesarse.

Ahora podían pasar el final del año de la mejor manera posible.

Perdido en sus pensamientos color de rosa, Ian seguía a Jiha hasta que volvió a la realidad al verlo meter repentinamente varios objetos en el carrito, como un niño que intenta esconder juguetes cuando su madre no mira.

—¿Qué es eso? ¿Qué es eso?

—Se acabaron.

—¿Qué? Ah. ¿Preservativos?

—¡Habla más bajo…!

—¿Y cuál es el problema? Vaya. ¿Tantos?

—No los venden en paquetes grandes… Es mejor comprarlos de una vez que estar comprándolos cada vez. Es menos molesto.

Jiha se puso rojo hasta las orejas mientras intentaba justificarse torpemente, lo que solo resultaba más gracioso.

Ian comenzó a tomar una por una las pequeñas cajas.

—La última vez actuaste como si estuviera comprando algo prohibido.

—¡Eso era… diferente!

—¿Qué tiene de diferente? No es como si los hubiera usado con alguien más. Tú eres quien los usa.

—Cállate. Vamos. Ya.

—Vaya, son muchísimos. ¿Qué exactamente planeas hacerme con todo esto?

—¡Vamos de una vez!

Como Ian no dejaba de hablar, Jiha empujó el carrito y prácticamente huyó hacia la caja.

Aun así, tuvieron que sacar todo para que lo escanearan.

¿Qué tenía de vergonzoso?

Tal como esperaba, cada vez que sonaba el pitido del lector, Jiha ni siquiera podía mirar a la cajera y fingía estar ocupado con cualquier otra cosa.

La cajera no parecía interesada en absoluto.

Ian, en cambio, se estaba muriendo de la risa.

No podía dejar de querer molestarlo más.

—Jiha, ¿y si este fin de semana no salimos?

—¿Hm?

—Ya que compramos esto, deberíamos comprobar si todo funciona bien, ¿no? Además, un solo día no bastará para abrirlos todos.

—Nunca dije que los usaríamos todos de una vez…

Ian estuvo molestándolo durante todo el camino de regreso.

Y aquella terminó siendo la última salida del fin de semana.

Los dos prácticamente pasaron todo el tiempo pegados el uno al otro, aparte de comer y dormir.

Ian podía jurar, con la mano en el corazón, que la mayor parte del tiempo era Jiha quien comenzaba.

Cada vez que sus miradas se cruzaban, Jiha lo acercaba y lo besaba.

Entonces, ¿cómo se suponía que Ian iba a resistirse?

Comprar tantos preservativos de una sola vez realmente había resultado conveniente.

Gracias a eso, no tuvieron ningún problema para quedarse encerrados todo el fin de semana.

Además, ¿para qué salir?

Había demasiada gente, hacía frío y tendrían muchos otros días para tener citas.

Así que, incluso el lunes por la mañana, después de que la Navidad hubiera pasado volando, despertaron desnudos y abrazados.

Cuando Ian abrió los ojos y sintió la suave caricia de Jiha en la mejilla, encontró a Jiha observándolo en silencio.

Una cálida felicidad lo inundó.

Ian se acurrucó aún más entre sus brazos.

Jiha lo abrazó y le acarició la espalda como si estuviera calmando a un niño.

—Tenemos que levantarnos.

—Mm…

—¿Todavía tienes sueño?

—No. Pero… quedémonos así un poco más.

—Está bien. Solo un poco.

Jiha besó suavemente su cabello.

«Ah… esto se siente tan bien. ¡De verdad!»

Quería gritarlo.

Pero se contuvo.

No quería arruinar el ambiente.

Apenas llevaban dos días saliendo.

¿O eran tres?

Era difícil saberlo.

De cualquier forma, Jiha actuaba como si quisiera compensar todo lo que no había hecho antes, llenando a Ian de besos y de cariño.

Y, sorprendentemente, resultó ser exactamente lo que Ian prefería.

«Así que me gusta recibir afecto, ¿eh? Qué descubrimiento».

Claro que le gustaba antes, pero no se había dado cuenta de cuánto.

—Mi Jiha es tan saludable, ¿eh?

—¿Q-Qué…?

—Incluso después de todo eso sigues duro. Puedo sentirlo.

Y molestar a Jiha era demasiado divertido.

Aunque eso Ian ya lo sabía desde el principio.

—Solo es la erección de la mañana. Nada más…

—¿Ah, sí? ¿No es por mí?

—Espera… no toques…

—Se puso aún más duro. ¿No debería ayudarte si estás así?

—Es porque tú tocaste… ah… ngh…

Ian lo provocó deliberadamente, rodeándolo con la mano y acariciándolo con firmeza.

Jiha se aferró a él y dejó escapar un gemido casi de inmediato.

Si realmente lo odiara, podría haberlo apartado.

Pero claramente no era así.

Sus reacciones tan sinceras eran adorables.

…Espera.

¿No eran esos pensamientos los que normalmente tendría el de arriba sobre el de abajo?

Por posición, Lee Jiha se suponía que era quien estaba arriba.

—Jiha.

—Ah… sí…

—Hagámoslo una vez. Por favor.

—Vas a… ngh… llegar tarde…

—Terminaremos rápido.

Al principio, Ian solo había querido molestarlo un poco.

Pero enseguida se excitó.

Eso era culpa de Jiha.

No lo apartó y, además, fue él quien se excitó primero.

Después de pasar todo el fin de semana así, ¿cómo podían seguir tan desesperados un lunes por la mañana?

De cualquier forma, Ian se subió apresuradamente encima de él.

Solo entonces Jiha lo detuvo con rapidez.

—Está bien. Yo también quiero. Pero primero el preservativo.

—Mentiroso. Estabas a punto de dejarlo pasar.

Tsk.

Qué testarudo.

Pero ahora no era momento para discutir.

Ian se apresuró a colocarle el preservativo a Jiha y descendió lentamente.

Los gemidos escaparon de ambos al mismo tiempo.

Ya no quedaba espacio para las bromas.

Solo se movían apresuradamente, intentando terminar rápido.

Debido a aquella ronda improvisada de la mañana, terminaron con muy poco tiempo para prepararse.

Usando eso como excusa, fueron a ducharse juntos.

Y casi perdieron el control otra vez, logrando contenerse por muy poco.

Sinceramente…

Parecía que algo se había roto un poco en sus cabezas.

No solo en la de Jiha, sino también en la suya.

En lugar de seguir haciendo el amor, Ian se dedicó a llenar a Jiha de besos hasta que finalmente lograron prepararse y salir de casa.

Por suerte, Ian solo iba a la florería.

De lo contrario, la gente terminaría pensando que eran unos adictos al sexo que morirían agotados en la cama.

El camino al trabajo era pura felicidad.

La distancia ya era corta de por sí, pero ese día pareció aún más breve.

Eso era porque caminaba tomado de la mano de Jiha.

Cuando Jiha, como si nada, metió sus manos entrelazadas dentro del bolsillo de su abrigo diciendo que hacía frío, y actuó como si fuera algo completamente normal, se veía tan adorable que Ian volvió a sentirlo.

«¡Ah…! ¡Esto se siente tan bien!»

Quiso volver a gritarlo.

Pero, por supuesto, no lo hizo.

—¿Qué vas a hacer solo en casa? ¿No te aburrirás?

—Te preocupas demasiado… Voy a inscribirme en las materias. Voy hacia allá ahora.

—¿Entonces volverás a estar ocupado?

—Quién sabe… lo averiguaré cuando llegue.

—¿Cuándo descansas, Lee Jiha…?

—Descanso perfectamente. No te preocupes. …Pasaré a recogerte más tarde.

—Está bien.

Se despidieron con un pequeño gesto frente a la florería.

Jiha no se dio la vuelta hasta asegurarse de que Ian hubiera entrado.

Ian actuó como si nada, pero en el instante en que Jiha desapareció de su vista, apenas pudo contener la enorme sonrisa que se extendía por su rostro.

«¡Ah…! ¡De verdad estoy saliendo con él!»

—Ya llegué~

—Bienvenido. Felicidades. Deben de ser buenas noticias.

—¿Cómo lo sabes?

—Tus ojos brillan.

—Jeje~

Cuando uno es demasiado feliz, ni siquiera necesita explicarlo.

Por más que Ian se mordiera los labios, pequeñas risas seguían escapándose.

Cualquiera podía darse cuenta de que algo bueno le había pasado.

Incluso algunos clientes de la florería le preguntaron por qué estaba tan contento.

Ian no respondió.

Solo luchó por ocultar la sonrisa mientras sus ojos iban de un lado a otro.

Naturalmente, todos llegaron a la misma conclusión.

Debía estar saliendo con alguien.

Jiha pasó a recogerlo puntualmente después del trabajo.

Aunque ahora eran novios, Jiha seguía sintiéndose incómodo delante de Minhyuk.

Tomó la mano de Ian cuando este se la ofreció, pero seguía mirándolo de vez en cuando con expresión extraña, como si no entendiera por qué Ian sonreía tanto.

—¿Qué te hace tanta gracia?

—Sonrío porque soy feliz.

—¿Por qué?

—Porque me estás tomando de la mano.

—…

Y entonces el rostro de Jiha se tiñó de rojo y apartó la mirada.

Demasiado adorable.

El ánimo de Ian se elevó aún más.

Aparte de la cantidad absurda de sexo durante el fin de semana, en realidad no había cambiado demasiado.

Pero Jiha tomándole la mano y besándolo tan a menudo era más que suficiente para hacerlo feliz.

Si las cosas seguían así para siempre, no pediría nada más.

Claro, con el tiempo podrían acostumbrarse a ese nivel de contacto, o incluso a la emoción vertiginosa del sexo.

Pero eso también estaba bien.

Acostumbrarse a algo significaba que se había vuelto natural.

Que pertenecían el uno al otro.

Era un final de año feliz.

Por mucho frío que hiciera, el mundo se sentía cálido.

Ian solo quería saborear aquella sencilla felicidad durante todo el tiempo que pudiera.

Pero esa despreocupada felicidad solo duró aproximadamente una semana.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first