¡Esto no es un Omegaverso! - Capítulo 74

  1. Home
  2. All novels
  3. ¡Esto no es un Omegaverso!
  4. Capítulo 74 - Noviazgo (2)
Prev
Next
Novel Info

Cuando terminaron de comer el pequeño resto del pastel de Navidad, el año ya estaba llegando a su fin.

Durante toda una semana, Jiha e Ian habían pasado los días vagando juntos por ahí y, al volver a casa, permanecían pegados el uno al otro, apenas separándose, disfrutando de una dulce intimidad.

Ese día también habían salido hasta el atardecer con la excusa de disfrutar del ambiente de fin de año.

—Aquí. ¡Salud, salud!

Dos vasos llenos de refresco chocaron con un sonido agradable.

La mesa estaba decorada a su manera, con algunas cosas que habían comprado afuera, varios aperitivos que no combinaban entre sí y una botella de refresco con un diseño bonito, aunque completamente libre de alcohol. Todo aquello bastaba para crear el ambiente perfecto para recibir el Año Nuevo.

El festival musical de fin de año que habían puesto sin demasiado interés, solo como música de fondo y para escuchar la cuenta regresiva, también ayudaba a animar el ambiente.

Apoyados uno contra el otro, tomaban cualquier cosa que estuviera al alcance para comer mientras comentaban si conocían a los cantantes que aparecían en la pantalla o qué les parecía cada actuación.

Entre Jiha e Ian las conversaciones triviales fluían sin esfuerzo y, a veces, terminaban derivando en temas inesperadamente serios.

A veces jugaban con las manos del otro.

A veces se rozaban las mejillas con pequeños besos.

En general, era una manera bastante agradable de pasar el final del año.

—Tienes algo.

—¿Hm?

—Tu teléfono.

La pantalla del teléfono de Jiha, que estaba sobre la mesa, se iluminó.

Con un bocadillo todavía en la boca, Jiha revisó el mensaje despreocupadamente.

—Ah. Es Yoo Taesung.

—¿Hm? ¿Qué quiere?

—Solo me desea feliz año nuevo. Parece que envía estos mensajes todos los años.

—Es bastante aplicado, ¿eh?

Era uno de esos saludos rutinarios de Año Nuevo que seguramente enviaba a muchas personas.

Conociendo su personalidad, probablemente no estaba pasando la noche solo y aun así se tomaba la molestia de enviar algo así.

Quizá esa era una de las razones por las que la gente se reunía naturalmente a su alrededor.

Jiha estaba a punto de responder con un breve agradecimiento, pero se detuvo.

Algo le incomodó.

—Supongo que debería decirle lo de nosotros, ¿no?

—¿Lo de nosotros?

—Dije que los presentaría, pero… después de todo lo que pasó, ya no puedo hacerlo.

—¿No puedes o no quieres? Sé claro.

—No quiero.

—Sí. Eso pensaba.

—Aun así… debería decírselo correctamente.

Jiha tomó nuevamente el teléfono y escribió un mensaje.

Le deseó feliz año nuevo y añadió que, por ciertas circunstancias, la presentación de la que habían hablado ya no sería posible.

Evitó decir directamente que él e Ian estaban saliendo, rodeando el tema de una manera que terminó haciendo el mensaje innecesariamente largo.

Debería estar bien, ¿no?

Poco después llegó la respuesta.

…¿De qué estás hablando?

[¿Te refieres a Ian?]

«¿De qué otra cosa estaría hablando ahora mismo…?»

Jiha respondió, incrédulo.

El número de la notificación desapareció de inmediato, pero la respuesta tardó en llegar.

Dos minutos después, finalmente apareció un mensaje.

[¿Quién?]

[Yo no olvido cosas así. Es la primera vez que escucho ese nombre.]

¿Qué demonios estaba diciendo este tipo?

¿La primera vez?

Había suplicado que se los presentaran, había mostrado tanto interés y ahora actuaba como si no supiera de quién hablaba.

Jiha estaba tan desconcertado que se quedó mirando la pantalla sin responder.

Ian se inclinó para mirar.

Instintivamente, Jiha cubrió el teléfono con la mano.

—¿Qué pasa?

—N-no es nada.

—¿Hmm?

Aunque Ian parecía sospechoso, volvió a recostarse y le dio espacio.

Jiha escribió otro mensaje.

[Mi compañero de piso.]

[¿De verdad no lo recuerdas?]

Las respuestas de Yoo Taesung siguieron siendo las mismas.

[¿Tienes compañero de piso? ¿Desde cuándo?]

[Lo digo en serio. Es la primera vez que lo escucho.]

[¿Estás soñando?]

[En fin, no tengo nada en contra de las citas a ciegas ni de las reuniones grupales, así que si surge algo, cuenta conmigo.]

[¡Gracias de antemano! ¡Feliz Año Nuevo otra vez!]

La confusión se apoderó de ellos.

Yoo Taesung realmente no parecía estar fingiendo.

No solo había olvidado el incidente del despertar como Alfa y el momento en que casi atacó a Ian.

Había olvidado por completo a Chae Ian.

—¿Por qué pones esa cara? ¿Qué está diciendo?

—Es que…

¿Debía decirlo?

No.

Tenía que hacerlo.

Ian era la persona involucrada.

—No te recuerda.

—¿Qué?

—Yoo Taesung… no te recuerda. Está actuando como si fueras un completo desconocido.

—¿Qué tontería es esa? Antes estaba prácticamente encima de mí y ahora, ¿finge que no me conoce?

—Pero… no parece que lo esté inventando.

Las cejas de Ian se fruncieron.

Jiha le entregó rápidamente el teléfono.

La conversación era corta, pero precisamente por eso resultaba aún más evidente.

Yoo Taesung realmente no conocía a Ian.

De verdad no lo recordaba.

—¿Qué demonios está pasando?

Algo estaba ocurriendo.

Los dos lo sintieron instintivamente.

Incluso la música estridente del programa de fin de año que habían dejado puesto para la cuenta regresiva desapareció de su conciencia.

¿Estaba ocurriendo algo malo?

No.

Seguro que solo estaban exagerando.

¿Verdad?

—Cuando un Alfa despierta por primera vez… ¿es normal que pase esto? ¿Que olviden? —preguntó Jiha con cautela.

Ian se quedó pensando un momento antes de negar con la cabeza.

—Aun así… no olvidan por completo a la persona.

Exacto.

Jiha había visto escenas donde los Alfas olvidaban el momento en que eran dominados por las feromonas, pero no recordaba ningún caso en que olvidaran completamente a la otra persona.

Era extraño.

Entonces…

¿La razón por la que el tema de la presentación desapareció tan de repente era porque Yoo Taesung realmente no recordaba a Ian?

De repente, el ambiente se volvió serio.

En la pantalla, personas completamente ajenas a ellos sonreían alegremente mientras gritaban la cuenta regresiva.

Antes de darse cuenta, ya había llegado la medianoche.

Tres.

Dos.

Uno.

¡Feliz Año Nuevo!

Los fuegos artificiales explotaron.

La gente aplaudió.

La música volvió a sonar.

Pero ninguno de aquellos ruidosos sonidos que anunciaban el comienzo del año nuevo llegó realmente a sus oídos.

Fue entonces cuando el teléfono de Jiha sonó otra vez.

Casi lo dejó caer del susto.

El sobresalto ayudó a despejar un poco su mente aturdida.

Probablemente sería otro mensaje rutinario de Año Nuevo.

Pero cuando miró la pantalla, vio algo que jamás había esperado.

[Notificación de suscripción] Aviso de republicación

—¿Qué demonios es esto?

—¿Ahora qué?

—Esto… ¿no había desaparecido…?

Hacía mucho que había olvidado el título original de la novela de la que provenía Ian.

Se había dicho a sí mismo que ya no importaba.

O, al menos, se había convencido de ello.

Pero en el momento en que apareció aquella notificación, su corazón se estremeció.

Ian también se quedó inmóvil al verla.

Probablemente ambos pensaron exactamente lo mismo.

Algo estaba a punto de ocurrir.

Algo que quizá habían deseado desesperadamente en el pasado, pero que ahora ninguno de los dos quería.

En el monitor comenzó otra actuación llena de luces y colores.

Pero ni Ian ni Jiha hablaron.

Era como si el mundo que existía dentro de la pantalla y la atmósfera del cuarto de Jiha pertenecieran a realidades completamente diferentes.

El silencio se volvió insoportablemente pesado.

Pareció pasar una eternidad.

Entonces fue Ian quien habló primero.

Con expresión tranquila, extendió la mano y apagó la transmisión de fin de año.

Por fin descendió el silencio absoluto.

Su voz, baja y contenida, llenó la habitación.

—¿Lo revisamos?

—…

—Creo… que tenemos que hacerlo.

¿Realmente tenían que hacerlo?

Jiha no quería.

Quería apartar la mirada.

Quería huir.

Quería aferrarse a una negación cobarde.

Quizá no era nada.

Quizá podía inventar alguna excusa absurda y dejar pasar este momento.

Pero, después de una larga vacilación, abrió la página de novelas web.

No podía ignorarlo.

Sabía que no podía.

El sitio se veía igual que siempre.

Los mismos banners llamativos.

Las mismas portadas.

Solo habían cambiado los detalles.

En la parte superior de la pantalla, una pequeña notificación roja sobre el icono de avisos parecía una advertencia dirigida únicamente a Jiha e Ian.

Jiha la pulsó.

Aparecieron numerosas notificaciones sin leer.

La mayoría eran anuncios y eventos sin importancia.

Pero la más reciente destacaba de forma tan evidente que resultaba imposible ignorarla.

Aviso de republicación.

Su mano tembló ridículamente mientras abría el anuncio.

La novela que había creído desaparecida para siempre había regresado.

Una portada conocida.

Un rostro que conocía demasiado bien.

Los capítulos seguían bloqueados e invisibles.

Solo había una entrada disponible.

Aviso.

Jiha e Ian la leyeron en silencio.

Hola, cuánto tiempo.

Estoy aquí para anunciar la republicación de <La ecuación sexual secreta del Omega promiscuo>.

Sinceramente, la respuesta no fue muy buena… así que pensaba dejarla oculta para siempre.

Pero después de presentarla aquí y allá, por suerte alguien vio potencial en ella.

Gracias a eso, realizaremos una revisión importante y retomaremos la serialización.

La dirección de la historia cambiará un poco, pero los capítulos anteriores solo serán corregidos, no modificados.

Nos prepararemos para este relanzamiento de la mejor manera posible, así que espero que los lectores que la disfrutaron anteriormente le den mucho apoyo.

La republicación comenzará el 2 de marzo. Nos vemos en el nuevo semestre~

El anuncio apenas tenía visitas.

Pero era suficiente.

Lo suficiente para comprenderlo.

Y la comprensión cayó sobre ellos como un golpe.

Simplemente lo supieron.

«Ah. Es esto.»

—Es esto.

—…

—Ja… esto es, Jiha. Hemos estado perdiendo el tiempo.

—Ian.

—Voy a regresar, ¿verdad?

—Probablemente.

—Voy a regresar. Después de todo este tiempo… justo ahora…

Dos de marzo.

La republicación de la novela.

Era como mirar directamente la hoja de respuestas.

Lo supieron con absoluta certeza.

Ian regresaría a su mundo.

Lo quisiera o no.

Jiha volvió la mirada hacia él con inquietud.

Ian no podía apartar los ojos del monitor.

Su rostro estaba vacío, incapaz de decidir qué emoción debía sentir.

Sus labios se abrieron levemente, temblando, incapaces de formar palabras.

Aun así, intentó sonreír.

Y cuanto más se obligaba a hacerlo, más distorsionada se volvía su expresión.

—Es un final feliz, ¿verdad? Volveré al lugar al que pertenezco. Como tú querías… Ya no tendré que sufrir. Allí hay medicamentos, después de todo.

—…

—Es lo mejor. Así es como debe ser. Fue una tontería olvidarlo. Yo no pertenezco aquí y no puedo seguir viviendo sin una identidad real. Lo olvidé porque era demasiado feliz…

—Ian.

—Fui demasiado feliz… Incluso con el problema del celo, llegué a pensar que quizá no necesitaba volver…

—Ian. Ven aquí.

Jiha extendió los brazos y lo atrajo suavemente hacia él.

Ian no se resistió.

Simplemente apoyó la cabeza sobre su hombro.

No estaba llorando.

Pero parecía tan frágil que podía romperse en cualquier momento.

Jiha acarició lentamente su cabello mientras lo abrazaba con fuerza, dispuesto a dejarlo llorar si lo necesitaba.

Se obligó a permanecer tranquilo.

Porque en ese momento Ian estaba demasiado perdido para comprender siquiera lo que sentía.

Así que Jiha apartó su propia confusión para después.

Y se limitó a abrazarlo en silencio.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first