Viajé al pasado para ganar dinero y criar a mi bebé - Capítulo 13
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Los dos hablaron durante mucho tiempo, y era casi mediodía cuando Shen Ruo salió de «Lan Shan», en ese momento, ya tenía un contrato y un depósito de veinte taels de plata en sus brazos, por lo que no puedo evitar sonreír de oreja a oreja.
Los diez primeros pañuelos fueron descontados a ciento cincuenta monedas de cobre, y el joven maestro Lan, a quien le costaba demasiado pagar los veinte taels, le dijo a Shen Ruo:
— Probaré el método que dijiste durante un mes, y después, si quieres traer algún producto que hagas, puedes traerlo directamente aquí, si no tienes suficiente, dímelo.
Con una apariencia tan rica y arrogante, Shen Ruo sintió que a este tipo no le daría vergüenza estafar a sus clientes.
Pero esta debe ser una situación de ganar-ganar, y no sólo era generar las ideas, sino también que debía producirlas, si tiene éxito en traer cien veces más beneficios a «Lan Shan», entonces Lan Fan definitivamente ganará más dinero que el que invirtió.
Aún era temprano, así que Shen Ruo siguió el camino, que tenía en sus recuerdos, para ir a una tienda de abarrotes, donde quería comprar algunas cosas para la confección de los pañuelos y otras cosas que necesitaría más tarde.
La calle daba al sur de la ciudad, y estaba surcada por cuatro tiendas de abarrotes. Cada tienda tenía algún tipo de artículo predilecto, o ciertos artículos eran más baratos en una que en otra, por lo que las cuatro tiendas llevaban mucho tiempo abiertas, y aún no tenían peligro de cerrar.
La tienda de comestibles donde Shen Hong trabaja, también se encontraba aquí, y se llama «Tienda de comestibles Li Ji».
Shen Ruo quería un tanpozi¹, para poder planchar las telas. Hay muchos puestos a lo largo de la calle, así que primero comprobó si había alguien vendiendo una en los puestos ambulantes, si no, entonces tendría que ir a la tienda de comestibles a comprarla.
Aunque tenía veinte taels de plata en la mano, no podía gastarlos descuidadamente, tenía que hacerlo con prudencia.
Tras recorrer las calles, no vio ningún puesto de venta de tanpozi, sino que vendían más que nada escopas y cestas de bambú, fabricadas por los campesinos del pueblo.
Así que no le quedó de otra que ir a una tienda, las cuatro tiendas de abarrotes que se pueden encontrar son muy interesantes, se puede ir a «Tienda de comestibles Zhao Ji», «Tienda de comestibles Qian Fu», «Tienda de comestibles de la Familia Sun», «Tienda de comestibles Li Ji», entre otros cientos de apellidos.
No tenía prisa por entrar en alguna tienda de abarrotes, pero mientras caminaba, Shen Ruo vio a un joven apuesto vendiendo figuras de paja hechas a mano, entre ellas había un pequeño saltamontes que parecía interesante, con un largo tallo de hierba sosteniendo la figura, la cual se movía con el viento, como si tuviera vida.
El vendedor ambulante tenía las manos ocupadas, y los productos terminados ya estaban amontonados; había poca gente que comprarían esta clase de baratijas sin valor, y él tampoco se molestaba en gritar para atraer clientes como los demás.
Una sombra apareció de repente delante de él, y cuando el vendedor ambulante levantó la vista, vio a un joven muy guapo e inmediatamente se le dibujó una sonrisa en la cara:
— Joven ge’er, eche un vistazo, no son caros, he trabajado en este oficio desde niño, y puedo asegurarle que soy el mejor. Si los compra y los conserva bien, puede tenerlos en buen estado por más de diez años.
Shen Ruo le devolvió la sonrisa:
— Está bien, elegiré unos cuantos más.
El vendedor ambulante casi parecía sorprendido, debido a que cuando instaló su puesto en la ciudad imperial, generalmente se encontraba con clientes exigentes, en su mayoría, eran los niños los que querían comprar sus artesanías, pero luego los adultos expresaban su desacuerdo, pero al final, cayeron ante las insistencias de sus propios hijos, y cuando pagaban, lo miraban fijamente, como si les estuviera robando el dinero.
Era la primera vez que se encontraba con alguien que le sonreía, ¡y era una sonrisa muy agradable!
Shen Ruo tomó una figura y la miró con atención, todas las artesanías en el siglo XXI eran especialmente caras, y hay artesanos que saben hacer tejidos de paja. Una vez había comprado un saltamontes, el cual era igual al que había hecho este vendedor ambulante.
Pero luego lo desarmó porque quería ver cómo estaba hecho realmente ese saltamontes de paja. Después de terminar de desmontarlo y observarlo con atención, para volver a armarlo paso a paso, finalmente… no pudo volver a colocar las piezas en su sitio.
El hermoso saltamontes de paja acabó convertido en un pequeño montón de paja seca, cosa que Shen Ruo lamentó.
Escogió dos figuras grandes y dos pequeñas, las pellizcó ligeramente y luego preguntó como si no tuviera la intención de preguntar:
— Me gustaría comprar un tanpozi, ¿sabes dónde puedo comprar uno?
Shen Ruo sabía que debía de haber alguno en una tienda de abarrotes, pero no conocía el precio, así que si este vendedor ambulante lo sabía, entonces no tendría que seguir preguntando por ahí. Además, llevaba mucho tiempo aquí, así que debería conocer los precios y productos que vendían en esta zona.
El joven ya era amable con él, así que cuando escuchó su pregunta, le dijo:
— Pequeño ge’er, le has preguntado a la persona adecuada. Mi familia es fabricante de Tanpozi, y la «Tienda de comestibles Li Ji» vende los productos de mi familia, los venden por un tael, y los más grandes cuestan un tael y medio.
Shen Ruo ya esperaba que el precio de un tanpozi fuera aproximadamente de un tael, en la antigüedad, los metales como el cobre y el hierro eran caros, y los tanpozi no estaban hechos de cobre puro, sino de uno con impurezas, pero de todos modos el precio no habría sido mucho más barato.
Pero tras escuchar las palabras del vendedor ambulante, Shen Ruo pensó que podría conseguirla por un precio más bajo.
— ¿Puedo comprárselo a tu familia? — Preguntó Shen Ruo.
El vendedor ambulante frunció el entrecejo apenado y dijo en voz baja:
— Pequeño ge’er, no deberías saberlo pero, esa tienda de comestibles ha firmado un contrato con mi familia, así que no pueden vendérselo a nadie más, sólo pueden vendérselo a esa tienda.
Shen Ruo entiende, que el monopolio de la industria ha sido la misma a través de los tiempos, y él ha firmado un contrato similar con Lan Fan.
Sin embargo, es una lástima que la manera de comprar algo más barato, sea ir a la fuente del producto, pero si no puede comprarlo, entonces sólo tendrá que seguir buscando en una de las otras tres tiendas.
Cuando el vendedor ambulante vio que su cara estaba avergonzada, dijo sin rodeos:
— Pero mi familia todavía tiene algunos artículos defectuosos, son nuevos y funcionan bien, pero por algún motivo no los quieren en la tienda de comestibles.
A Shen Ruo no le importaba demasiado los desperfectos, de todas formas, sólo era un tanpozi.
— No importa, mientras funcione.
El vendedor ambulante dijo:
— Serían quinientas monedas de cobre la pieza.
— Entonces me llevaré cuatro. — Dijo Shen Ruo, de esa manera, su familia aún podría usarlas cuando fuera tiempo de frío.
El vendedor dejó las mariposas que estaba formando, y se disponía a marcharse:
— Pequeño ge’er, por favor, vigila el puesto por mí, ¡iré a elegir los mejores cuatro para ti!
Hoy en día, los que monopolizan la industria, hacen su trabajo a puerta cerrada por miedo a que otros aprendan de ellos.
Shen Ruo quería seguirlo para ver cómo eran las pequeñas fábricas de antaño, pero ahora no había posibilidad, así que se limitó a caminar detrás del puesto y a sentarse en una jaba de madera.
Zhou Lang caminaba por la calle con una cesta de camotes, que tenía que llevar a la «Tienda de comestibles Li Ji», para vender en consignación.
Cuando levantó la vista, vio a Shen Ruo sentado en el puesto de figuras de paja, bajo la sombra de un árbol.
También vestía con ropa de lino, pero por algún motivo no se veía rústico en él.
Shen Ruo se había mantenido despierto toda la noche anterior por culpa del pequeño Wonton, y ahora mientras estaba sentado en la jaba de madera, su cabeza se caía poco a poco, dando señales de que se estaba quedando dormido.
Sentado allí, Shen Ruo recargo los codos en sus rodillas, con la barbilla apoyada en sus manos. Y en su mano sostenía el saltamontes de paja.
El humor de Zhou Lang había mejorado, y se rió en silencio.
Como si volviera a tener fuerzas, tomó la cesta y se dirigió a la «Tienda de comestibles Li Ji», y salió después de recibir el dinero.
Quizá la luz del sol era demasiado brillante, pero Zhou Lang, que debería haberse ido directamente a casa, se las arregló para arrancar unos tallos de hierba y tejer rápidamente dos flores de cinco pétalos.
Cuando vio que Shen Ruo seguía dormido, se acercó en silencio y colocó las flores a los pies de Shen Ruo, y luego buscó un lugar sombreado para observarlo desde la distancia.
Zhou Lang no sabía qué le había pasado, acaba de dejar aquellas flores hechas de tallos de hierba, pero ahora se arrepentía, este tipo de cosas parecían mucho menos delicadas que las figuras de paja que Shen Ruo tenía en la mano, ¡¿cómo se atrevía a dárselas?!
Shen Ruo sintió que alguien se acercaba, y trató de salir de su sueño, pensando que se trataba de un cliente, pero cuando abrió los ojos, no vio a nadie.
Todavía tenía sueño cuando miró hacia abajo, y encontró dos flores hechas de tallos de hierba a sus pies.
A Shen Ruo le parecieron interesantes y las tomó para observarlas, con una sonrisa en los labios.
El corazón de Zhou Lang ardía, y tras unas cuantas miradas más, se dio la vuelta y se marchó de buen humor.
Shen Ruo no veía a nadie, así que no le tomó importancia, había una lata de azulejos rota a un lado de la carretera llena de tierra, así que Shen Ruo puso la flor en la lata. Era agradable de ver, y le daba un toque rústico.
Si estuviera en el siglo XXI, Shen Ruo habría sacado su celular, habría tomado muchas fotos y las habría enviado a sus amigos.
— ¡Pequeño ge’er!, ¡he vuelto! — El vendedor ambulante se acercó corriendo rápidamente con dos tanpozi, uno en cada mano, con la cabeza y la cara cubiertas de sudor.
Shen Ruo levantó la mano y se apretó la frente para despertarse.
— Mira, estos son los mejores que encontré, no hay posibilidad de que se dañen. — Dijo el vendedor ambulante con una sonrisa.
— Gracias, les echaré un vistazo. — Shen Ruo le devolvió la sonrisa, pero los inspeccionó cuidadosamente. Tres de los cuatro no eran lo suficientemente redondos, con cuatro o cinco pequeñas abolladuras, y a uno le faltaba un asa en la tapa.
Shen Ruo:
— Este…
El joven vendedor ambulante le guiñó un ojo y sonrió.
Al ver el cuarto, Shen Ruo habría pensado que no era un producto defectuoso, pero aun así, la familia del vendedor se lo vendieron como si lo fuera.
Es una gran oferta.
Shen Ruo también le devolvió el favor:
— Me llevaré también las artesanías que tienes en tu puesto.
El vendedor ambulante se rió fuertemente, y dijo que «sí» repetidas veces.
Al final, el precio total fue de dos taels por los cuatro tanpozi, y las figuras de paja costaban treinta monedas de cobre, así que dos figuras fueron sesenta, y compró otras figuras más pequeñas, que costaron setenta y seis, los que fue un total de dos taels y ciento treinta y seis monedas de cobre.
Cuando Shen Ruo estaba a punto de pagar, el vendedor dijo:
— Pequeño ge’er, no necesitas comprar todo, sólo dame dos taels de plata y cincuenta monedas de cobre, y si necesitas algo en el futuro, puedes acudir a mí o a mi familia, ¡también sabemos hacer artesanías de cobre!
— Sí, te buscaré más tarde. — Shen Ruo no se preocupó con él, y le dio los dos taels de plata y las cincuenta monedas de cobre.
Después de pensarlo, habrá lugares donde necesite pedir ayuda a los familiares de este vendedor ambulante. El cobre también puede hacer obras de arte exquisitas, y Shen Ruo pensó en las figuras que son populares en todo el mundo en el siglo XXI… pero esto es caro, no puede hacerlo todavía, sólo puede esperar hasta más tarde, cuando tenga un poco más de dinero.
Los dos se informaron mutuamente en donde vivían, por lo que ya se consideraban conocidos.
Después de deambular por la ciudad imperial hasta que casi había anochecido, y de haber trazado un mapa de casi todos los lugares del pueblo, Shen Ruo regresó caminando al lugar donde se había bajado del vagón de ganado esta mañana.
Había menos gente en el vagón que por la mañana, y algunos de ellos tenían cosas que hacer en sus casas y no esperarían hasta tan tarde para volver al pueblo, así que normalmente subían al vagón o volvían caminando.
Pero ahora no vio a Gu Yun.
En el camino de regreso, Shen Ruo y dos mujeres estaban solos en el vagón, con los artículos que habían comprado, apilados unos encima de otros. Ellas hablaban sin parar, mientras que Shen Ruo se abrazó a su regazo y durmió.
Cuando regresó al pueblo, ya estaba anocheciendo, Shen Ruo regresó a casa con cuatro tanpozi y una gran bolsa de figuras de paja. En cuanto entró a la casa, notó que algo en el ambiente no estaba bien.
Cuando vio a Shen Feng saliendo de la cocina, gritó inmediatamente:
— ¡Ruo ge’er!, ¡ven a ayudarme, la oveja tiene problemas para parir!
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Nota:
- Tanpozi: Es un electrodoméstico de calefacción, es una olla redonda con un tapón, la cual se llena con agua caliente, se suele colocar sobre una cama para aumentar la temperatura, en el caso de las telas, hará la función de lo que hoy conocemos como plancha.