Un frágil personaje de relleno - Capítulo 49
Huo Lin era la pareja legal de Liu Qingzhi antes del apocalipsis.
Aunque Huo Zheng sabía que Liu Qingzhi no era aquel Liu Qingzhi.
Pero los demás no lo sabían.
A ojos de todos, la relación entre Huo Lin y Liu Qingzhi seguía siendo un matrimonio legal. Aunque tras el estallido del apocalipsis aquel certificado se hubiera convertido hacía tiempo en un simple pedazo de papel inútil, en la percepción general aquella relación seguía existiendo.
Cada vez que pensaba en eso y volvía a mirar a Liu Qingzhi y Huo Lin sobre la umbrela, Huo Zheng sentía como si una aguja diminuta le pinchara la garganta. Cada vez que tragaba, una leve punzada acompañada de una sensación de obstrucción aparecía allí.
No era especialmente intensa.
Pero tampoco podía ignorarla.
Aquella sensación lo irritaba profundamente.
Incluso hubo un instante en que Huo Zheng quiso lanzarse directamente hacia ellos, apartar a Huo Lin e interponerse por la fuerza entre ambos.
Pero al final la razón venció aquel impulso.
Así que, aunque en el fondo de sus ojos se agitaban emociones oscuras y húmedas, al instante siguiente se limitó a apretar los labios y apartar silenciosamente la mirada.
Sobre la umbrela.
Después de terminar de hablar, Liu Qingzhi se separó de Huo Lin.
Sin embargo, Huo Lin todavía sostenía su muñeca. Sus dedos, ligeramente callosos, rozaban con extrema suavidad la piel junto a la herida.
—Hay que vendarla.
Liu Qingzhi miró el corte de su palma y retiró la mano.
—No hay prisa.
Después volvió su atención hacia el mutante bajo sus pies.
Las medusas se desplazaban expulsando el agua contenida en su cavidad interna, y aquel mutante con forma de medusa seguía el mismo principio.
Claro que eso era cuando todavía estaba vivo.
Ahora solo podía considerarse una carcasa vacía de medusa. Liu Qingzhi tendría que controlar por sí mismo el agua contenida en su cavidad interna para moverlo.
Aunque aquello prácticamente no suponía ningún consumo para él, no pretendía seguir controlándolo eternamente con su habilidad.
Planeaba modificar aquella residencia móvil con forma de medusa.
El primer paso sería instalar una especie de volante de compresión capaz de presionar el agua de la cavidad interna y controlar la dirección.
Después vendría la remodelación del espacio interior.
Sería un proceso bastante complejo que requeriría numerosos pasos.
Pero, por el momento, lo más importante era marcharse de allí.
Liu Qingzhi miró hacia Zhao Jiayan, que estaba abajo.
—Sube.
Zhao Jiayan llevaba rato esperando esas palabras.
Apenas Liu Qingzhi terminó de hablar, se impulsó utilizando los edificios cercanos y, tras varios saltos, aterrizó sobre la umbrela.
—¡Eh!
Bajó la cabeza con expresión maravillada y observó lo que tenía bajo los pies.
Pisó varias veces antes de comentar:
—Es como un colchón de agua… pero también un poco como un malvavisco.
La sensación era bastante peculiar.
Suave y con una ligera elasticidad.
—Los malvaviscos son para comer. Esto es para vivir —respondió Liu Qingzhi.
Zhao Jiayan comprendió inmediatamente.
—¡Con razón antes de salir me dijiste que trajera todo el equipaje!
Se agachó y miró hacia el interior a través de la superficie de la umbrela.
Desde aquel ángulo podía distinguir vagamente el espacio interno.
—¡De cerca parece bastante amplio!
Como si de repente hubiera pensado en algo, sus ojos se iluminaron.
—¡Déjame a mí la distribución interior! Claro, también necesitaré que el hermano Lin me ayude.
Su tono estaba lleno de una emoción imposible de ocultar.
Evidentemente esperaba con entusiasmo todo lo que vendría a continuación.
Liu Qingzhi, naturalmente, no se negó.
Desde el principio ya había pensado dejarles a Zhao Jiayan y Huo Lin la remodelación y decoración del lugar.
Él mismo no tenía talento para aquello.
Además, desde que había ido junto con Zhao Jiayan a la estación de Linshui ya había visto lo habilidoso que era este último con las cuestiones prácticas de la vida cotidiana.
En cuanto a Huo Lin, hacía tiempo que lo tenía decidido.
Una habilidad de metal tan útil no podía desperdiciarse.
Huo Lin pareció adivinar lo que Liu Qingzhi estaba pensando.
—Mm.
Al escuchar su respuesta, Zhao Jiayan preguntó con impaciencia:
—Entonces, ¿vamos primero por el equipaje?
Todo seguía dentro del vehículo todoterreno.
Antes de marcharse lo había estacionado deliberadamente en un rincón muy oculto y, además, Huo Lin había utilizado su habilidad de metal para camuflarlo.
En principio, los demás supervivientes de la ciudad de Huiqi no deberían haberlo descubierto.
Pensándolo bien, resultaba extraño.
Desde que habían llegado allí hasta ese momento, aparte de Su Yan, Liang Man y aquellos «creyentes» del Señor Divino de la iglesia que habían sido profundamente adoctrinados, prácticamente no habían visto a ningún otro superviviente.
Liu Qingzhi especuló:
—Quizá esta zona haya sido delimitada como territorio.
Zhao Jiayan mostró una expresión de comprensión.
—¡Es posible!
Liu Qingzhi no dijo nada más.
Controló el agua de la cavidad interna y puso en movimiento al mutante.
Los tentáculos blancos que colgaban debajo se mecieron suavemente con la brisa mientras avanzaban, haciendo que parecieran todavía más nubes blancas en movimiento.
Aunque Zhao Jiayan ya sabía lo que iba a ocurrir, estar de pie sobre aquella criatura mientras esta los transportaba seguía causándole una enorme fascinación.
Los demás, abajo, también mostraban expresiones de sorpresa.
Liu Qingzhi no había bajado deliberadamente la voz cuando habló de sus planes, así que tanto Huo Zheng y los otros cuatro como Wu Ziyao, Tong Ning y los demás lo habían escuchado con claridad.
Tong Ning alzó la cabeza y contempló la espalda de Liu Qingzhi sobre la umbrela.
—Wu Ziyao, vamos a separarnos del hermano mayor.
Wu Ziyao lo consoló:
—No te preocupes. Volveremos a encontrarnos.
Al escucharlo, Tong Ning se tranquilizó.
Sabía que aquello no era un simple consuelo.
Ya se habían reencontrado una vez.
Tong Ning asintió con fuerza.
—La próxima vez que vea al hermano mayor, definitivamente seré más fuerte que ahora.
Gracias a las palabras de Wu Ziyao, su estado de ánimo también mejoró.
Sin embargo, las emociones de los demás no eran tan fáciles de recomponer.
Especialmente las de Fang Xiang y Yuan Yangbai.
Desde hacía tiempo ambos consideraban al Carnicero Nocturno un importante apoyo espiritual.
Exagerándolo un poco, para ellos el Carnicero Nocturno casi se había convertido en una especie de fe que los impulsaba a sobrevivir en el apocalipsis.
Antes de descubrir que Liu Qingzhi era en realidad aquella misteriosa y poderosa figura, todavía podían convencerse de que el Carnicero Nocturno estaba muy lejos de ellos.
Solo necesitaban recordarlo en silencio y tomarlo como inspiración.
Pero ahora que habían conocido la verdad de forma tan repentina y habían tenido a Liu Qingzhi justo delante, les resultaba imposible aceptar con tanta tranquilidad que se marchara.
Apenas habían podido observarlo bien.
Todavía querían hablar con él.
Al pensar en ello, ambos sintieron como si una mano les apretara con fuerza el corazón, produciendo una extraña punzada agria.
Aunque conocían perfectamente la enorme distancia que los separaba de Liu Qingzhi, no podían evitar sentirse tristes.
Yu Gu miró a Fang Xiang y Yuan Yangbai.
Aunque sus emociones no eran tan intensas como las de ellos, también sentía un ligero vacío en el pecho.
Huo Zheng contempló profundamente a Liu Qingzhi durante varios segundos.
Después se volvió hacia los demás.
—Vamos a revisar las vías rotas.
Y fue el primero en moverse.
Wei Ziming dio unas suaves palmadas en el hombro de Wei Wen, que seguía aturdida por la partida de Liu Qingzhi.
—No olvides para qué vinimos.
El tramo roto de las vías estaba originalmente detrás del mutante.
Ahora que Liu Qingzhi lo había apartado, ellos debían inspeccionar cuidadosamente el lugar y llevar de vuelta al tren información más precisa y útil.
Wei Wen volvió en sí.
—Lo sé.
Su voz sonó apagada.
Al otro lado, Xiao Xiangyang y Jiang Yu también soltaron una amarga sonrisa de autodesprecio antes de unirse al trabajo.
Desde el momento en que Liu Qingzhi le había dicho a Zhao Jiayan que se llevara todo el equipaje antes de partir, ellos ya habían sabido cuál sería el desenlace y se habían preparado mentalmente.
Sin embargo, ahora que las cosas finalmente habían llegado a aquel punto, toda clase de emociones complejas surgieron una tras otra y terminaron mezclándose en una sensación de pérdida imposible de describir con palabras.
¿Sentían inconformidad?
Por supuesto.
Pero también había celos y arrepentimiento.
Envidiaban que Zhao Jiayan fuera la persona elegida para marcharse junto a Liu Qingzhi.
Y lamentaban que, si hubieran descubierto antes lo diferente que era Liu Qingzhi y hubieran tomado una decisión completamente opuesta a la de entonces en el momento adecuado…
Quizá ahora alguno de ellos estaría entre las personas que Liu Qingzhi se llevaba consigo.
Por desgracia, el tiempo jamás podía retroceder.
En aquel entonces habían sido ellos quienes eligieron dejar atrás a Liu Qingzhi.
Ahora, naturalmente, Liu Qingzhi tampoco los llevaría consigo.
Solo podían esperar que no pasara demasiado tiempo antes de volver a encontrarse.
…
Por otro lado, Liu Qingzhi controlaba el flujo de agua y guiaba al mutante con forma de medusa en dirección al vehículo todoterreno.
Su velocidad general era solo un poco inferior a la del propio vehículo.
Zhao Jiayan permanecía de pie encima, mirando unas veces a la izquierda, otras a la derecha y otras hacia abajo.
Su entusiasmo no disminuía en absoluto.
Al contrario, aumentaba con el paso del tiempo, mientras en su mente ya comenzaba a construir toda clase de ideas para la decoración y distribución de aquella residencia móvil.
Sin embargo, no había olvidado la herida de Liu Qingzhi.
Así que, una vez que sacaron todo el equipaje del todoterreno, lo primero que hizo Zhao Jiayan fue sacar vendas y medicamentos.
Huo Lin se los quitó de las manos.
—Yo lo haré.
Después caminó hacia Liu Qingzhi.
Para entonces, el veneno de los tentáculos del mutante ya se había disipado por completo.
Liu Qingzhi y Huo Lin estaban debajo de aquella enorme medusa, como si se encontraran bajo un paraguas gigantesco.
Al ver que Huo Lin quería vendarlo personalmente, Liu Qingzhi no se negó.
El cuerpo de un Despertado ya se curaba más rápido que el de una persona común.
Y el de un usuario de habilidades se recuperaba todavía más rápido.
A esas alturas, el corte de la palma de Liu Qingzhi ya no parecía tan terrible como al principio.
La carne rojiza expuesta dentro de la herida también se veía mucho menos profunda desde fuera.
Primero utilizó su habilidad de agua para limpiar brevemente la herida.
Después extendió la mano frente a Huo Lin.
Los largos y definidos dedos de Huo Lin sujetaron su muñeca.
Abrió una cápsula de eritromicina y esparció el polvo sobre la herida de Liu Qingzhi.
Finalmente, la envolvió con una venda.
Hizo todo aquello rápidamente.
Sus movimientos eran ágiles, pero al mismo tiempo suaves y cuidadosos, sin ninguna vacilación innecesaria.
Tampoco volvió a preguntarle si le dolía, como había hecho cuando vio la herida por primera vez.
Solo después de terminar de vendarla por completo, pasó suavemente los dedos por la palma de Liu Qingzhi, por encima de la venda lisa y bien colocada.
Entonces lo soltó.
Sin embargo, al instante siguiente pareció notar algo y se detuvo.
Liu Qingzhi siguió la dirección de su mirada y se tocó el cuello.
—¿Estás viendo unas marcas parecidas a enredaderas?
Huo Lin asintió.
Extendió una mano y apartó los mechones de cabello que caían junto al cuello de Liu Qingzhi.
Sobre su cuello largo y esbelto se extendían sinuosos dibujos de enredaderas verde esmeralda.
Contrastaban intensamente con su piel fría y blanca como jade.
Las marcas no eran demasiado densas.
Parecían ramas que crecieran libremente, nítidas y fluidas.
Poseían una belleza extraña y, al mismo tiempo, sorprendentemente armoniosa.
Los dedos de Huo Lin se movieron ligeramente.
Inconscientemente quiso tocarlas.
Sin embargo, antes de que llegara a rozarlas, Liu Qingzhi lo detuvo.
—Tus manos están demasiado frías.
Huo Lin apretó ligeramente los labios.
Retiró la mano en silencio.
Cuando la dejó caer junto a su cuerpo, los dedos se curvaron apenas, contenidos.
Liu Qingzhi explicó:
—Desaparecerán en unos segundos.
Y, efectivamente, ocurrió tal como dijo.
Unos segundos después, aquellas marcas desaparecieron sin dejar rastro, como si nunca hubieran existido.
Zhao Jiayan, que acababa de sacar otra parte del equipaje, alcanzó a ver el último instante en que las marcas se desvanecían.
Su primera reacción fue pensar que Liu Qingzhi se había envenenado.
La sonrisa de su rostro desapareció al instante.
Liu Qingzhi lo miró.
—No es veneno. Es la habilidad de tipo vegetal.
Zhao Jiayan suspiró aliviado.
Pero después de aquella expresión tensa, al instante siguiente saltó frente a Liu Qingzhi con una alegría todavía mayor que si él mismo hubiera despertado una habilidad.
—¡Como esperaba de mi hermano Zhi! ¡Eres increíble!
Después de pasar tanto tiempo junto a Zhao Jiayan, Liu Qingzhi ya se había acostumbrado a sus elogios exagerados.
Los filtró automáticamente.
—Primero llevemos el equipaje a… mm…
Liu Qingzhi pensó un nombre al azar.
—A partir de ahora se llamará Residencia Medusa.
El slime no pudo evitar quejarse:
—Qué nombre tan feo.
Liu Qingzhi:
—Cállate.
Por muy feo que fuera, seguía siendo mejor que «Carnicero Nocturno».
Zhao Jiayan era un admirador incondicional de Liu Qingzhi.
Cualquier cosa que él dijera le parecía perfecta.
Huo Lin, naturalmente, tampoco iba a expresar ninguna opinión sobre ese tipo de cosas.
Así que el nombre «Residencia Medusa» quedó decidido de aquella manera tan casual.
Una vez elegido el nombre de la residencia móvil, llegó el momento de remodelar y dividir el espacio interior de la umbrela.
El interior tenía aproximadamente cincuenta y cinco metros cuadrados.
Liu Qingzhi utilizó primero su habilidad de agua para limpiarlo cuidadosamente y después abrió varias ventanas.
Como aquel mutante estaba compuesto casi por completo de agua, modificar su estructura utilizando una habilidad de agua daba resultados con la mitad del esfuerzo.
No suponía ninguna dificultad.
Después de que Liu Qingzhi modificara la estructura principal, dejó el resto en manos de Zhao Jiayan.
Zhao Jiayan planeaba dividir el espacio interior en tres grandes zonas:
Dormitorio, sala y cocina.
Al principio estaba preocupado porque una cocina sin electricidad sería poco práctica.
Pero en cuanto Liu Qingzhi le contó que Huo Lin también poseía una habilidad de tipo rayo, todas sus preocupaciones desaparecieron instantáneamente.
En esos momentos, a ojos de Zhao Jiayan, Huo Lin se había convertido prácticamente en un generador eléctrico ambulante y, al mismo tiempo, en una ferretería capaz de proporcionar cualquier clase de metal.
Lleno de confianza, estaba decidido a fabricar manualmente todo aquello que pudiera hacerse.
Como aquello requeriría algo de tiempo, Liu Qingzhi aprovechó para dormir en el asiento trasero del todoterreno.
Cuando despertó, ya había pasado una hora.
Apenas salió del vehículo, Zhao Jiayan se acercó emocionado.
—Hermano Zhi, prácticamente terminamos todo lo que podíamos hacer. Solo falta que uses las enredaderas para decorarlo un poco. Así quedará más bonito.
Evidentemente había estado trabajando sin descanso.
Una fina capa de sudor cubría su frente.
Sin embargo, los ojos bajo su cabello brillaban intensamente y, al parpadear, parecía un cachorro que acabara de cumplir perfectamente una tarea y estuviera esperando que su dueño lo elogiara.
En comparación, Huo Lin se veía mucho más fresco.
Sin embargo, se había quitado la máscara Nuo.
Sin ella cubriéndole el rostro, Huo Lin permanecía allí con su figura alta y recta.
Su cabello ligeramente despeinado delineaba los contornos angulosos de su cara.
Sus cejas y ojos fríos estaban acompañados por tatuajes y piercings plateados.
A primera vista, en medio de aquella frialdad distante emanaba una sensación siniestra semejante a la de un demonio maligno, suficiente para hacer estremecer a cualquiera.
La mayoría de las personas sentía miedo al contemplar el verdadero rostro oculto bajo la máscara Nuo de Huo Lin.
Liu Qingzhi, en cambio, siempre había considerado que verlo así resultaba bastante agradable a la vista.
En ese momento, su mirada permaneció varios segundos sobre el rostro de Huo Lin antes de apartarse.
Después le dijo a Zhao Jiayan:
—Subiré ahora.
Zhao Jiayan asintió repetidamente, impaciente por que Liu Qingzhi contemplara el resultado de todo el trabajo que habían hecho.
En realidad, Liu Qingzhi nunca había sentido demasiado entusiasmo por aquella residencia móvil.
Para él solo era un lugar donde descansar y dormir.
No tenía exigencias especiales.
Pero al ver a Zhao Jiayan tan emocionado y ansioso por compartir con él el resultado, quizá contagiado poco a poco por la emoción de sus ojos, Liu Qingzhi también comenzó a sentir cierta expectativa.
Era una sensación parecida a ir a ver una casa rodante completamente nueva.
Cuando subió, descubrió que todo estaba tal como Zhao Jiayan había dicho.
Ya habían terminado prácticamente todo lo esencial.
El espacio de poco más de cincuenta metros cuadrados no podía considerarse enorme, pero Zhao Jiayan había sabido aprovecharlo perfectamente.
Toda la distribución utilizaba láminas metálicas para separar y delimitar las diferentes áreas.
No había ningún elemento innecesario en el diseño.
Zhao Jiayan señaló una zona a la derecha de Liu Qingzhi.
—Esta es tu habitación. Dentro también hay un baño privado.
Después recordó algo y añadió enseguida:
—Aunque la cama todavía no puede usarse. Aún no tenemos colchón. Tendremos que ir a algún centro comercial cercano a buscar uno. También faltan varios muebles pequeños que debemos conseguir.
Tras el estallido del apocalipsis, los recursos más escasos eran los alimentos, el combustible y los medicamentos.
En cambio, casi nadie se peleaba por cosas como los muebles.
Eran precisamente una de las mercancías que más abundaban en tiendas y centros comerciales.
Liu Qingzhi entró a echar un vistazo.
Había una cama soldada con metal.
Junto a ella se encontraba una pequeña mesa de noche.
También había un armario cuyo armazón estaba hecho con láminas metálicas.
Liu Qingzhi utilizó su habilidad vegetal para hacer crecer una capa de enredaderas verdes sobre la cama de metal.
Después decoró también la mesa de noche y el armario según su gusto.
De inmediato, aquella habitación que originalmente resultaba algo fría por estar compuesta enteramente de metal adquirió un ambiente mucho más cálido y fresco.
La habilidad vegetal tenía una enorme variedad de aplicaciones y un potencial extremadamente alto.
Cuando alcanzara cierto nivel, incluso sería posible crear semillas y hacer crecer toda clase de flores y plantas.
Liu Qingzhi observó las finas enredaderas que brotaban de las puntas de sus dedos.
Acababa de obtener aquella habilidad y, por el momento, solo podía generar lianas.
Aunque podía llevar al máximo su poder destructivo, seguía siendo una capacidad bastante limitada en variedad.
Sin embargo, con algo de tiempo, cuando dominara por completo aquella habilidad vegetal, podría hacer crecer flores hermosas.
Después de salir de la habitación, Liu Qingzhi miró hacia la sala.
—Solo hay un dormitorio. ¿Dónde dormirán tú y Huo Lin?
Zhao Jiayan señaló dos áreas vacías.
—Aquí pondremos sofás. El hermano Lin y yo dormiremos en ellos.
Después señaló un espacio de la derecha de la sala, separado mediante un panel metálico.
Liu Qingzhi siguió la dirección de su dedo.
Allí había un banco metálico y un volante de compresión.
Debajo del volante se extendía un pequeño conducto metálico conectado directamente con la cavidad interna del mutante.
—El hermano Lin y yo podemos turnarnos para conducir —explicó Zhao Jiayan—. ¡Así ya no tendrás que utilizar tu habilidad de agua cada vez que quieras mover la Residencia Medusa!
Al terminar, su tono se volvió todavía más animado.
Parpadeó varias veces, esperando claramente un elogio.
Liu Qingzhi sonrió.
Y le dio la aprobación que estaba esperando.
—Está muy bien.
Solo fueron unas pocas palabras.
Pero Zhao Jiayan puso una expresión profundamente conmovida.
Al ver que parecía dispuesto a decir algo sentimental, Liu Qingzhi levantó oportunamente una mano para detenerlo.
—Muy bien. Ve a llamar a Huo Lin. Empezaremos ahora mismo a buscar suministros.
Apenas escuchó que iban a comenzar a recolectar recursos, Zhao Jiayan recuperó inmediatamente toda su energía.
Respondió con entusiasmo y salió corriendo para llamar a Huo Lin, quien estaba abajo desmontando las piezas internas del todoterreno.
Ahora que tenían la Residencia Medusa, el vehículo ya no sería necesario.
Sin embargo, muchas de sus piezas todavía podían desmontarse y reutilizarse para otros fines.
En cuanto a cuando necesitaran alejarse temporalmente de la Residencia Medusa, una motocicleta sería un medio de transporte mucho más práctico.
Después de todo, era rápida, flexible y no ocupaba demasiado espacio incluso si la guardaban dentro de la propia residencia.
—¡Hermano Lin, nos vamos!
La voz de Zhao Jiayan estaba llena de vitalidad y de una evidente expectativa por la vida que los esperaba.
Liu Qingzhi recorrió con la mirada aquella residencia móvil.
Una vez más, la alegría abierta y contagiosa que mostraba Zhao Jiayan terminó influyendo ligeramente en sus propias emociones.
Supervivencia en carretera.
Búsqueda de suministros.
Aquello sí podía considerarse el comienzo de una nueva travesía.