Transmigré como un falso inocente y terminé siendo el favorito de todos - Capítulo 58
- Home
- All novels
- Transmigré como un falso inocente y terminé siendo el favorito de todos
- Capítulo 58 - No te preocupes, estoy bien
【Ding— ¡Elemento de té verde detectado! +100 puntos de té verde.】
Qin Fei quedó inmóvil frente a aquella escena.
Mientras todavía intentaba procesar lo que Jian Ye acababa de decir, un fuerte gruñido surgió del estómago del joven.
El hermoso rostro de Jian Ye se sonrojó y se llevó una mano al vientre.
¿Su estómago tenía que cooperar tan bien justo ahora?
La mitad de su actuación era fingida.
La otra mitad era hambre de verdad.
Y bastante intensa.
Desde que había despertado, lo habían mantenido encerrado en aquella habitación sin poder ir a ninguna parte, y encima era imposible comunicarse normalmente con aquel fanático descerebrado que vigilaba la puerta.
Ahora que además sabía que quien lo había rescatado era precisamente el gran villano de la novela, su estado de ánimo se volvió todavía más complicado.
Él había salvado a la hermana del villano.
Y el villano lo había salvado a él.
En cierto modo, estaban a mano.
—¿No le diste nada de comer?
Qin Fei ya había comprendido aproximadamente lo sucedido en casa.
Frunció el ceño y lanzó una mirada feroz a Ah Jin.
—¿Por qué no me avisaste cuando despertó? ¿Así fue como te dije que cuidaras de él?
Ah Jin captó inmediatamente el reproche en su voz.
Quiso defenderse, pero no supo cómo hacerlo.
¡De verdad no había intentado dejarlo sin comer!
Cuando Jian Ye dijo que tenía hambre, él sí había pensado en ir a buscarle comida.
Pero después, por alguna razón, ambos habían empezado a conversar y terminó olvidándose por completo.
Hasta que Qin Fei regresó y el joven comenzó a quejarse entre lágrimas.
Ahora Ah Jin sentía que ni saltando al río Amarillo podría limpiar su nombre.
—Ve a la cocina y haz que preparen más platos. Aquí ya no hace falta que te quedes —ordenó Qin Fei con frialdad.
—Sí, joven amo…
Jian Ye observó cómo Ah Jin, que hacía un momento parecía dispuesto a mover la cola frente a su dueño, ahora parecía tenerla completamente caída.
No pudo evitar suspirar por dentro.
La adoración ciega realmente no era buena.
Todavía estaba disfrutando del espectáculo cuando Qin Fei ya se había vuelto hacia él.
Miró desde arriba al joven que seguía sentado en el suelo.
—¿Puedes levantarte?
Ahora que sabía que aquel hombre era el villano, Jian Ye ya no se atrevía a exagerar demasiado.
Se levantó lentamente.
Las lágrimas que había reunido en los ojos todavía no se habían secado, así que su aspecto seguía siendo lastimero.
No podía evitarlo.
Cuando entraba en personaje, sus expresiones siempre parecían demasiado reales.
En circunstancias normales, Qin Fei jamás habría caído en una táctica tan sencilla.
Sin embargo, al recordar que aquel joven era quien había salvado la vida de su hermana, incluso su aguda capacidad para juzgar a las personas se redujo ligeramente bajo aquella aureola.
—Lo siento. Fui yo quien no dejó instrucciones claras a mis subordinados. No tenía intención de encerrarte —dijo Qin Fei con gran seriedad.
Jian Ye quedó un poco aturdido.
De pronto ya no sabía cómo responder.
En ese momento, sintió una pequeña sombra abalanzarse hacia él.
Un instante después, algo se aferró con fuerza a su pierna.
Jian Ye se sobresaltó y bajó la mirada.
Una pequeña cabecita levantó el rostro hacia él y gritó feliz:
—¡Hermano ángel hermoso! ¡Por fin te veo otra vez! ¡Resulta que estabas en mi casa!
—Tú… tú eres…
Jian Ye reconoció de inmediato a la niña.
—¡Soy Ke’er! ¡El hermano ángel puede llamarme Ke’er!
La adoración que Qin Ke’er sentía por Jian Ye era evidente.
Jian Ye aprovechó para acariciarle la cabeza.
—Qué bueno que Ke’er esté bien. Pero yo no soy ningún hermano ángel. El hermano también tiene nombre. Me llamo Jian Ye. Puedes llamarme hermano Xiao Ye.
Qin Ke’er respondió dulcemente:
—¡Hermano ángel Xiao Ye!
Jian Ye:
—…
—Ya está, Ke’er. No te quedes abrazando a alguien así todo el tiempo. No es educado —dijo Qin Fei.
Por la conversación entre ambos ya había descubierto el nombre del joven y lo repetía silenciosamente en su mente.
Aun así, no olvidó corregir el comportamiento de su hermana.
Qin Ke’er siempre obedecía a su hermano mayor.
Soltó enseguida a Jian Ye y regresó al lado de Qin Fei, aunque sus ojos siguieron pegados al joven.
Qin Fei habló en nombre de su hermana:
—Ke’er ya me contó lo ocurrido. Fuiste tú quien saltó al agua para salvarla cuando estaba en mayor peligro. Te agradezco sinceramente haber intervenido. La familia Qin te debe un favor.
Dado lo mucho que Qin Fei adoraba a Qin Ke’er, el riesgo que Jian Ye había asumido para salvarla merecía plenamente una gratitud tan seria.
Sin embargo, Jian Ye negó con la cabeza.
—Tú también me salvaste. La familia Qin no me debe nada. Joven amo Qin, no hace falta hablar así.
Qin Fei respondió:
—Desde mi punto de vista, si yo tuve la oportunidad de salvarte fue precisamente porque sufriste un accidente inesperado mientras intentabas rescatar a mi hermana. Podrías haberte quedado al margen y no haberte involucrado en un peligro semejante. De haberlo hecho, habrías conservado tu propia seguridad y tampoco habría existido ninguna oportunidad para que yo te salvara.
Jian Ye quedó en silencio.
Este hombre era bastante bueno discutiendo.
Y, peor todavía…
Lo que decía tenía bastante sentido.
—Por eso hoy quiero prometerte personalmente este favor. En el futuro, si tienes algún problema, sin importar cuán peligroso sea, mientras sea algo que yo, Qin Fei, pueda resolver, no me negaré.
Su tono era extremadamente solemne y no admitía rechazo.
Jian Ye de pronto sintió que…
¿El villano de la novela era bastante buena persona?
Tal vez era porque todavía no había conocido al protagonista shou ni al protagonista gong.
Sí.
Seguro que era eso.
Para que un villano se ennegreciera por completo se necesitaban ciertos estímulos.
Y probablemente el protagonista gong era uno de los factores que terminarían empujándolo.
Después de escuchar anteriormente aquella parte de la trama contada por el sistema, Jian Ye seguía sin poder imaginar cómo Yi Siyu y Qin Fei acabarían peleando encarnizadamente entre sí.
¿Qué demonios tendría que pasar para llegar a semejante punto?
En cualquier caso, el Qin Fei actual no parecía tan terrible.
Los hombres deberían concentrarse más en sus carreras y sus familias.
¿Para qué enamorarse?
El amor solo volvía estúpida a la gente.
—Joven amo, la cocina ya está…
Un subordinado entró para informar, y Jian Ye descubrió que no era Ah Jin.
—Mmm.
Qin Fei asintió y condujo al hambriento joven hacia el comedor.
Jian Ye quería empezar a devorar la comida de inmediato.
Pero antes tenía que resolver algo extremadamente importante.
—Joven amo Qin, ¿podrías prestarme un teléfono para llamar a mi familia?
Antes, aquel subordinado absurdamente terco le había impedido marcharse y también se había negado a darle cualquier medio de comunicación.
En realidad, Jian Ye había estado muy preocupado.
Si no hubiera logrado enviar aquel mensaje de seguridad mediante el sistema, ni siquiera habría podido seguir acostado tranquilamente en aquella cama desconocida.
Ahora que Qin Fei por fin había regresado, todavía no tenía noticias de Yi Siyu.
Jian Ye empezó a preguntarse si el otro no habría visto el mensaje.
Lo mejor era llamar y avisarle personalmente.
Además, no sabía absolutamente nada de lo que estaba ocurriendo afuera.
La conversación anterior con Qin Fei lo había distraído y no había tenido tiempo de preguntar.
Pero ahora tenía que solucionar eso antes que nada.
Qin Fei asintió sin dudarlo y le entregó el teléfono.
Observó cómo los dedos de Jian Ye marcaban rápidamente una serie de números antes de hacer la llamada.
El teléfono apenas sonó una vez.
La llamada fue atendida de inmediato.
—¿Ye-Ye? ¿Eres tú?
La voz al otro lado estaba llena de tensión y ansiedad.
El corazón de Jian Ye dio un vuelco.
En cuanto escuchó aquella voz familiar, comprendió de inmediato lo intensas que debían haber sido las emociones de Yi Siyu durante todo ese tiempo.
Respondió rápidamente:
—¡Sí! Soy Jian Ye. Hermano Siyu, no te preocupes, estoy bien… Ahora mismo estoy en…
Cuando llegó el momento de dar la dirección, Jian Ye volvió la mirada hacia el hombre alto sentado junto a la mesa.
Qin Fei extendió una mano.
—Dame el teléfono. Yo hablaré con él.
Jian Ye:
—…
No sabía por qué, pero la escena cambió de repente.
Un instante antes estaba hablando normalmente con Yi Siyu.
Y al siguiente parecía haberse convertido en una reunión telefónica entre dos peces gordos de mundos completamente distintos.
【Jian Ye: Hiss… ¿Esta cuenta como la primera conversación entre el villano y el protagonista gong? ¿Saltarán chispas por esto?】
【Sistema 748: Anfitrión, ¿ya no te duelen tus puntos de té verde? Antes gastaste 2500 para enviar un mensaje y ahora una simple llamada resolvió todo.】
【Jian Ye: ¿De qué sirve lamentarme? En esa situación, si no hacía nada, me habría puesto todavía más ansioso. Solo quería que supiera que estaba a salvo. Lo demás no importaba. Los puntos de té verde son algo externo… después puedo ganar todos los que quiera.】
【Sistema 748: Lo siento, anfitrión. Este sistema tuvo una visión demasiado limitada. Lo que hiciste estuvo bien. No esperaba que amaras tanto a tu esposo. Qué dulce~】
【Jian Ye: ¡Deja de cambiar de tema! ¡Lárgate!】
Mientras los dos grandes jefes hablaban, Jian Ye no pudo resistirse y probó un bocado de uno de los platos de la mesa.
Y entonces…
Entonces ya no pudo detenerse.
Cuando Qin Fei terminó la llamada y volvió la mirada, el tazón de arroz frente a Jian Ye ya estaba vacío.
El joven tenía las mejillas llenas de comida.
Las movía rítmicamente mientras masticaba, como un pequeño hámster glotón.
Qin Fei no tenía hambre originalmente.
Sin embargo, después de observar durante un rato la manera en que Jian Ye comía, de repente también sintió cierto apetito.
—¿Ya… mm… ya terminaste?
El pequeño hámster habló de forma indistinta, con la boca todavía llena.
—Tu hermano vendrá pronto a recogerte. No esperaba que… fueras alguien de la familia Yi de Yunjing —comentó Qin Fei con cierta sorpresa.
Jian Ye comprendió que Qin Fei había malinterpretado su verdadera relación con Yi Siyu.
Pero tampoco le importó.
No se molestó en explicarlo y continuó comiendo a toda velocidad.
A un lado, la pequeña parlanchina Qin Ke’er empezó a presentarle sin parar todos los platos deliciosos a su hermoso hermano ángel.
—Hermano Xiao Ye, prueba esta tortita de maíz. ¡Es la favorita de Ke’er!
La niña empujó directamente el plato entero frente a Jian Ye.
Como él estaba ocupado masticando y no tenía tiempo de responder, solo pudo comunicarse con ella mediante gestos.
Qin Fei contempló cómo ambos mantenían una conversación completamente inconexa y, de algún modo, aun así conseguían entenderse perfectamente.
Nunca había visto a su hermana sonreír tanto.
Parecía que realmente le gustaba muchísimo Jian Ye.
Tal vez él, como hermano biológico, estaba a punto de perder su puesto.
A un lado, Ah Jin observaba furtivamente cada cambio en la expresión de su joven amo.
Demasiado aterrador.
¡El joven amo estaba sonriendo mientras miraba a ese chico!
¡Y llevaba sonriendo diez minutos!
Joven amo, ¡contrólate!
Ni siquiera Qin Fei se había dado cuenta de que el estado de ánimo sombrío que había cargado durante todo el día debido a sus enemigos se estaba curando inexplicablemente en aquel momento.
Ese joven llamado Jian Ye parecía poseer una extraña clase de magia.
Para ser sincero, incluso Qin Fei sentía que haber ordenado llevarlo a casa no se parecía en absoluto a su comportamiento habitual.
Pero en aquel momento, por alguna razón, simplemente había actuado impulsivamente y dado aquella orden.
—Hermano Xiao Ye, ¡eres la persona más bonita que Ke’er ha visto aparte de mi hermano!
La vocecita infantil resonó de repente.
Qin Fei se quedó aturdido.
Y entonces comprendió algo.
Resultaba que, al igual que su hermana…
Él también era un poco esclavo de las caras bonitas.
…
Mientras tanto, Yi Siyu ya había recibido noticias de su padre.
Estaba a punto de subir al automóvil cuando recibió la llamada de Jian Ye.
Si el mensaje anónimo anterior había sido como una cuerda de salvación, aquella llamada era una verdadera píldora tranquilizadora.
En cuanto escuchó la voz de Jian Ye, Yi Siyu sintió que todos los nervios de su cuerpo se relajaban.
Pensó que, en esta vida, definitivamente había caído en manos de aquel joven.
Aparte de su familia, nunca había existido otra persona por la que se hubiera preocupado durante tanto tiempo.
El estado de ánimo de Jian Ye.
Si comía bien.
Si estaba seguro cuando salía.
Cada pequeño detalle relacionado con él podía afectar directamente sus emociones.
Solo el cielo sabía cómo se había sentido cuando escuchó que Jian Ye había sido arrastrado por la corriente.
En aquel instante, sintió que el mundo entero se derrumbaba.
El mareo repentino fue tan intenso que casi no consiguió mantenerse en pie.
Durante aquel día y aquella noche, Yi Siyu había pasado del infierno de regreso al mundo de los vivos.
Ahora que por fin había logrado contactar con Jian Ye, sus emociones también empezaron a estabilizarse.
La parte final de la llamada la atendió Qin Fei.
Yi Siyu escuchó la explicación sencilla de lo sucedido y rápidamente comprendió la situación.
Así que todo había sido un malentendido…
Ahora solo quería ver a Jian Ye cuanto antes.
Solo cuando pudiera verlo realmente con sus propios ojos…
Solo cuando pudiera tocarlo…
Podría considerar que había pasado del mundo de los vivos al paraíso.