Transmigré como el hermoso hombre embarazado del protagonista obsesivo - Capítulo 35
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- Capítulo 35 - Partida
—¿En serio? —Zou Beiqi no pudo evitar sentirse incómodo—. Quizá me dejó un mensaje y no lo vi. Lo siento, entonces me iré.
Cuando la figura del compañero desapareció de su vista, Zou Beiqi abrió WeChat. Junto al avatar de Heng Shi no había ningún punto rojo. Siguió bajando y solo entonces descubrió que Yan Ze le había enviado un mensaje. Como la conversación no estaba fijada, había quedado enterrada bajo otros chats.
Yan Ze: 【El señor Heng salió esta mañana rumbo al país X. Me pidió expresamente que se lo comunicara.】
Ni siquiera estaba dispuesto a mandarle un mensaje personalmente.
Zou Beiqi: 【Ya lo sé, gracias.】
Volvió a subir al auto de Xiao Li y, después de pensarlo un momento, buscó información sobre el país X. Por lo que parecía, el autor de la novela había establecido que allí se hablaba inglés y tampoco parecía haber demasiadas costumbres extrañas.
Zou Beiqi había estudiado hasta tercer año de universidad, pero ni siquiera había aprobado el nivel seis de inglés y mucho menos se había presentado al examen oral del nivel cuatro.
Después de pensarlo un poco, volvió a abrir la conversación con Yan Ze.
Zou Beiqi: 【¿Qué necesito preparar para ir al país X?】
Yan Ze: 【¿Va a buscar al señor Heng?】
Zou Beiqi: 【Sí.】
Yan Ze: 【Actualmente es invierno en el país X. Necesita preparar suficiente ropa de abrigo y otras medidas para protegerse del frío. Además, está embarazado, así que debe viajar acompañado. Si no tiene mucha confianza en su nivel de inglés, lo mejor sería llevar un intérprete, preferiblemente alguien familiarizado con el país X.】
【Si no tiene a nadie en mente, quizá pueda preguntarle al doctor Xie. Vivió allí durante un tiempo y, como médico, tampoco tendría problemas para cuidarlo.】
Zou Beiqi agradeció la sugerencia de Yan Ze y fue a preguntarle a Xie Jinglian sobre el viaje al país X. El médico no tenía asuntos importantes que atender en el país y, casualmente, su hermano menor también estaba en X. Al enterarse de que podía cobrar mientras viajaba, aceptó encantado.
Durante el segundo trimestre el embarazo era relativamente estable, pero Xie Jinglian aun así preparó algunas medidas de emergencia, por si Zou Beiqi sufría algún malestar durante el vuelo.
Yan Ze se encargó prácticamente de todos los preparativos del viaje: los documentos necesarios, el vehículo que los recogería al llegar, la reserva del hotel y demás. Zou Beiqi solo tenía que preparar su equipaje y, debido a las incomodidades del embarazo, incluso buena parte de eso terminó haciéndola la niñera.
Por ello, Zou Beiqi le dio las gracias varias veces a Yan Ze. Él solo respondió cortésmente que cuidar de Zou Beiqi era una instrucción del señor Heng y, por tanto, formaba parte de su trabajo. No hacía falta que se preocupara por ello.
El avión despegó la mañana del día siguiente a la llegada de Heng Shi al país X.
Xie Jinglian comenzó a hablar naturalmente de Xie Jingyuan y comentó que, una vez terminara su proyecto de investigación, podría regresar al país.
Xie Jingyuan regresaría…
Zou Beiqi nunca había olvidado la trama de la novela original. Solo que, al escucharlo mencionar a su hermano, volvió a pensar seriamente en el asunto.
Si no hubiera acabado peleándose de aquella manera con Heng Shi, probablemente no habría pensado demasiado en ello. Mucho menos habría sentido esa inexplicable sensación de crisis que ahora le crecía en el pecho.
—¿Le preguntaste cómo va? —preguntó fingiendo indiferencia.
—Dijo que todo marcha muy bien. Si no ocurre ningún imprevisto, podrá terminar pronto.
Xie Jinglian sonrió ampliamente, evidentemente feliz de que su hermano pudiera volver pronto.
—Eso está bien.
—Supongo que el señor Heng estará en la base de investigación farmacéutica. La universidad de Jingyuan queda cerca. Quizá incluso se encuentren.
La mano de Zou Beiqi, que descansaba relajadamente sobre su muslo, se tensó de repente.
—Mmm. Puedes aprovechar para ir a verlo.
El vuelo directo desde Liwan hasta el país X duraba poco más de seis horas.
Después de terminar de conversar con Xie Jinglian, Zou Beiqi no pudo evitar quedarse dormido. Para cuando despertó, ya casi habían aterrizado.
Había dormido tan profundamente que, al abrir los ojos, estuvo mareado durante unos instantes. Por suerte se recuperó rápido y, después de bajar del avión, subió directamente al vehículo que Yan Ze había organizado con anticipación para llevarlos al hotel.
La habitación de Xie Jinglian estaba justo al lado de la suya. El médico le dijo que, si necesitaba algo, podía llamar a su puerta incluso en plena madrugada.
Sentado en la cama del hotel, Zou Beiqi le escribió a Yan Ze.
Zou Beiqi: 【¿Sabes cuál es el itinerario de Heng Shi aquí?】
Yan Ze: 【El itinerario general que conozco incluye visitar la base de investigación farmacéutica y acudir a la empresa asociada para hablar de cooperación. El resto del tiempo lo tiene libre y quizá pase parte de él en el hotel. En cuanto a dónde se encuentra exactamente en cada momento, no puedo responderle. Lo siento.】
Zou Beiqi: 【No pasa nada. Es normal que no lo sepas. ¿En qué hotel se hospeda?】
Yan Ze: 【En el mismo que usted.】
Zou Beiqi: 【…! Gracias.】
No sabía si Yan Ze lo había organizado expresamente, pero, fuera como fuera, le había hecho un enorme favor.
……
Zou Beiqi pensaba sentarse en uno de los sofás del vestíbulo del hotel y esperar a que Heng Shi regresara.
Sin embargo, justo entonces recibió un mensaje de Xie Jinglian. Xie Jingyuan se había enterado de que su hermano estaba allí y lo había invitado especialmente a visitar la universidad. Según decía, el comedor universitario era comparable a los restaurantes de afuera, pero mucho más económico.
Xie Jinglian: 【Pero no me siento tranquilo dejándolo solo en el hotel. Si pasa algo y necesita ayuda, podría causarle problemas que yo no esté aquí.】
【Esperaré a que se encuentre con el señor Heng. Cuando él esté con usted, podré irme tranquilo.】
Zou Beiqi miró la hora.
Todavía era por la tarde. Alguien tan ocupado como Heng Shi probablemente no regresaría hasta la noche. Además, había revisado el mapa de la zona y la universidad de Xie Jingyuan no quedaba lejos de la base de investigación. Quizá incluso pudiera encontrárselo por casualidad.
Zou Beiqi: 【Iré contigo.】
【No pasa nada. Justamente puedo pasar por la base de investigación a ver si me encuentro con él. Y si no, simplemente lo tomaré como una visita a la universidad.】
Pidió un auto para ambos.
Como Xie Jinglian llevaba mucho tiempo sin ver a su hermano menor, estuvo de muy buen humor durante todo el trayecto.
Zou Beiqi nunca había salido del país. De repente encontrarse en un entorno tan distinto le resultaba inevitablemente extraño, así que durante el camino se limitó en su mayor parte a observar el paisaje.
La universidad donde estudiaba Xie Jingyuan era bastante prestigiosa en el país X e incluso figuraba entre las universidades reconocidas a nivel mundial.
Como era de esperarse del protagonista shou, pensó Zou Beiqi.
Los edificios del campus parecían recién renovados. Xie Jinglian intentó orientarse con el mapa universitario del teléfono, pero al final descubrió que tampoco lo entendía demasiado bien y se lo pasó a Zou Beiqi.
Zou Beiqi, que ya se había perdido varias veces dentro del complejo de Yanxin Pharmaceutical, naturalmente tampoco consiguió descifrarlo.
Al final no les quedó más remedio que pedirle a Xie Jinglian que llamara a su hermano para que fuera a buscarlos a la entrada.
Así fue como Zou Beiqi vio por primera vez al protagonista shou de la novela original.
Vestía de manera sencilla y pulcra: camisa blanca y pantalones negros. Su rostro era incluso más llamativo que el de Zou Beiqi.
Después volvió la mirada hacia Xie Jinglian. Los dos hermanos se parecían un poco en sus expresiones y temperamento, pero, en cuanto al rostro, Xie Jingyuan era claramente más sobresaliente.
—Hermano.
Xie Jingyuan saludó a Xie Jinglian con la mano y enseguida reparó en Zou Beiqi.
—¿Y él es…?
—Mi jefe. Vine para cuidarlo y hacerle de intérprete.
—Entiendo. Mucho gusto.
Xie Jingyuan extendió la mano hacia Zou Beiqi, quien se la estrechó suavemente en señal de cortesía.
Después de unos saludos formales, Xie Jingyuan los llevó al comedor universitario.
Habían llegado justo a la hora de la comida y el lugar estaba abarrotado.
Xie Jinglian comentó que, desde que había visto las fotos que su hermano le mandaba, sentía mucha curiosidad por el comedor. Y al verlo en persona, resultaba evidente que la comida era mucho mejor que la de la universidad donde él había estudiado. Había una enorme variedad e incluso el ambiente recordaba un poco al de un restaurante elegante.
Xie Jinglian ya vagaba impaciente entre los distintos puestos.
Zou Beiqi dudaba sobre qué comer cuando Xie Jingyuan, probablemente al notar su vientre abultado, se acercó y preguntó:
—Si no sabes qué te conviene comer, ¿quieres que te recomiende algo?
—Sí, gracias.
Xie Jingyuan señaló varios puestos con sabores más suaves y le recomendó algunos platos que, según su opinión, sabían bien y eran adecuados para un embarazado.
Después le preguntó si tenía problemas para comunicarse allí.
—Perdona, no lo pregunto con mala intención. Solo vi que trajiste un intérprete y por eso pregunté. Mi hermano ya es un adulto, pero sigue comportándose como un niño cuando ve comida y pierde completamente el control. Si necesitas algo, puedo ayudarte a pedir.
—Entonces… gracias.
Zou Beiqi no era completamente incapaz de hablar inglés, pero si realmente tenía que enfrentarse a un extranjero, inevitablemente se ponía nervioso.
Siguió a Xie Jingyuan hacia uno de los puestos.
Sin embargo, un estudiante que pasaba junto a ellos lo golpeó accidentalmente. Zou Beiqi perdió el equilibrio y se inclinó hacia un costado, precisamente en dirección a Xie Jingyuan.
—¿Estás bien?
Xie Jingyuan extendió una mano para sostenerlo.
Zou Beiqi estuvo a punto de caer prácticamente en sus brazos. La cercanía lo hizo sentirse extremadamente incómodo y, apenas recuperó el equilibrio, se enderezó y retrocedió.
—Estoy bien, gracias.
—Camina delante de mí. Yo estaré pendiente. Aquí hay mucha gente, ten cuidado.
—Está bien… gracias.
Zou Beiqi sentía que se había convertido en una máquina de dar las gracias.
De no haber sido por Xie Jingyuan, ni siquiera sabía qué problema podría haber ocurrido.
Acababa de dar unos pasos cuando, de repente, su mirada captó una silueta familiar entre la multitud.
Un traje negro de corte impecable destacaba demasiado entre tantos universitarios vestidos de manera informal. Era difícil no fijarse.
Pero la figura pasó en un instante y Zou Beiqi no alcanzó a verla con claridad.
Heng Shi no debería estar allí, ¿verdad?
Debería encontrarse en la base de investigación o en la empresa asociada.
Zou Beiqi intentó seguir aquella dirección, pero ya no volvió a encontrar esa silueta.
—¿Qué ocurre? —preguntó Xie Jingyuan al notar su reacción.
—…Nada.
Xie Jinglian regresó con la comida y los tres se sentaron alrededor de una mesa.
Los dos hermanos llevaban mucho tiempo sin verse, así que naturalmente tenían muchas cosas de las que hablar. Zou Beiqi permaneció a un lado, escuchándolos en silencio.
Por su conversación descubrió que, durante aquellos días, Xie Jingyuan había pasado casi todo el tiempo en el laboratorio de la universidad. De vez en cuando iba a la base de investigación farmacéutica para observar y aprender.
Como la institución y la universidad colaboraban entre sí, la base siempre recibía de buen grado a los estudiantes.
—Hermano, ¿estás trabajando para el señor Heng? —preguntó Xie Jingyuan casualmente—. La última vez que fui a la base me encontré con él. La gente de allí me presentó y él preguntó de pasada si tenía un hermano mayor. Así terminamos hablando un poco de ti.
—Sí… ¿de verdad nos parecemos tanto?
Xie Jinglian rio.
El tenedor de Zou Beiqi se detuvo.
—¿Has visto a Heng Shi?
—Ayer me encontré con él en la base. Aunque fue la segunda vez que lo veía. Es un hombre muy apuesto, de esos que dejan una impresión fácil de recordar.
Xie Jingyuan sonrió relajadamente.
—Yo me encargo de algunas tareas allí, aunque en realidad son cosas menores. Aun así, el señor Heng me dio bastantes sugerencias útiles.
Zou Beiqi dejó de tocar la comida de su plato durante un largo rato.