La Esposa del Joven General es el Señor Suertudo - Capítulo 233
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- Capítulo 233 - Transmisión en vivo en Nochevieja
—Cariño, Ah Sheng tiene razón. ¿Y si el bebé se vuelve lo contrario cuando nazca? —de pronto, Qiao Mulan empezó a preocuparse.
Su hijo mayor la había hecho sufrir muchísimo en el vientre, pero después de nacer resultó ser un niño buenísimo que no le dio motivos para inquietarse.
Y ahora el segundo estaba tranquilito ahí dentro y no la hacía padecer en lo más mínimo. ¿Y si, igual que su hermano, después de nacer fuera todo lo contrario? Entonces sí que iba a tener trabajo…
Al ver a su esposa en las nubes, Jiang Zhentao le lanzó una mirada a su hijo mayor y se apresuró a consolarla:
—No te angusties, Lan-er. Nuestro pequeño no será un trasto. Y si lo es, yo mismo le daré una escarmientada. Además, tenemos a Ah Sheng y a Castañita. Seguro que ellos también ayudarán a cuidarlo.
—Mamá, yo te ayudaré a cuidar al bebé —dijo Yu Jinli enseguida.
Nunca había cuidado a un bebé y sentía curiosidad y expectativa.
Al oírlo, Qiao Mulan cayó en la cuenta de que no estaban solo ella y Jiang Zhentao: también tenían al hijo mayor y al yerno; los chicos también cuidarían del hermanito. Y si el peque salía muy travieso, siempre podían dejar que el mayor lo intimidara con su cara impasible. Seguro que no se atrevía a portarse mal.
Con ese pensamiento, Qiao Mulan por fin se tranquilizó. Casi la había asustado de más lo que dijo su hijo mayor.
Ese hijo mayor era callado, pero cuando le salía “la tripa negra”, podía dar miedo.
Aun así, esperaba que el bebé fuera tan tranquilo como ahora. Lo ideal sería que fuera tan adorable como Castañita. Que no fuera travieso como había insinuado su hermano.
Sin embargo, los buenos deseos rara vez se cumplen, y los malos, sí. Cuando nació el menor, la familia Jiang ganó un pequeño diablillo más, que armaba lío de vez en cuando. Y cada vez que Qiao Mulan pensaba en darle un azote, se topaba con esos ojazos redondos, acuosos e inocentes, y no podía hacerlo. En esos momentos solo deseaba volver a meterlo en su vientre y rehacer al niño. Claro que eso ocurrió más tarde.
Ahora los Jiang vivían con holgura. Se esperaba que la toxina en los cuerpos de Jiang Mosheng y Jiang Zhentao se eliminara por completo. Jiang Mosheng y Yu Jinli estaban por comprometerse. El bebé llegaría en unos meses. Todo se encaminaba a mejor.
No obstante, tanto Jiang Mosheng como Jiang Zhentao sabían que esa vida tan bonita no duraría mucho. Temían que, tras las vacaciones de Año Nuevo, hubiera más asuntos que atender y más gente incapaz de quedarse quieta.
Aun así, esas eran responsabilidades de ambos. Se encargarían de todo y mantendrían las molestias fuera de casa, para que sus seres queridos siguieran viviendo tan cómodamente como ahora.
Padre e hijo lo pensaban en silencio.
Los Jiang pasaron el día con tranquilidad, sin que nada los molestara. El almuerzo lo prepararon los chefs, porque desde la tarde Yu Jinli empezaría a preparar la cena de Nochevieja. Qiao Mulan y Jiang Mosheng no querían que se cansara, así que le impidieron que cocinara el almuerzo.
Después de comer, la familia tomó una dulce siesta. Luego, Jiang Mosheng acompañó a Yu Jinli a la cocina, dispuesto a ayudar en lo que pudiera para que su tesoro no se fatigara.
Aunque sabía que Yu Jinli era un cultivador y que no se cansaba con facilidad —y que, aun si se agotara, el cansancio desaparecería al circular su poder espiritual… y además cocinar para Yu Jinli era un disfrute—, Jiang Mosheng igualmente no quería que trabajara de más.
A Yu Jinli, ese cuidado de su amado lo conmovía.
Desde la tarde, Yu Jinli debía marinar los platos más laboriosos de la cena y luego preparar la harina y el relleno de los dumplings.
Apenas entró a la cocina y revisó los ingredientes que habían preparado los chefs, los elogió y abrió su Starblog para publicar un aviso sobre la transmisión especial de Nochevieja antes de entrar a la sala de directo.
Decidió pasar toda la tarde procesando ingredientes y platos, y al mismo tiempo hacer una transmisión para guiar a sus fans, que también estarían preparando su cena.
En cuanto publicó el aviso, obtuvo al instante respuestas de incontables fans. En cuestión de minutos, cientos de miles de personas entraron a ver la transmisión. Además, cuando el gestor inteligente de Star Live Stream detectó la sala de Yu Jinli, de inmediato colocó el acceso en el lugar más destacado de la página principal.
Desde que las transmisiones de Yu Jinli se volvieron fenómeno, el tráfico de Star Live Stream aumentó muchísimo; ahora ya era un sitio muy conocido.
Con la recomendación de la plataforma, la sala se llenó aún más. Yu Jinli se sorprendió al ver el contador subir cada segundo y se alegró, porque más fans significaba más poder de fe.
Sus herramientas de transmisión ya no eran las integradas en la app: ahora tenía equipo más profesional y con mejores funciones. En particular, su favorita era la de difuminar el rostro del streamer.
En transmisiones pasadas, solía dejar los ingredientes ya listos y a mano, para cocinar sin moverse tanto ni mostrar la cara.
Pero ahora tenía que moverse por la cocina buscando esto y aquello, así que ocultar el rostro era más complicado.
Por suerte, con el equipo profesional podía difuminar su cara en tiempo real. Eso significaba que, incluso si aparecía de cuerpo entero en cámara, su rostro se vería borroso: una función pensada para creadores que no quieren mostrar su cara.
Era la primera vez que Yu Jinli usaba herramientas así. Le costó bastante aprender, y al final Jiang Mosheng lo ayudó.
Activó el modo de difuminado y comenzó oficialmente la transmisión.
Los fans notaron que el campo de visión era mucho mayor y, al principio, no se acostumbraban; pensaron que se habían equivocado de sala, porque antes la cámara se limitaba a la estufa. De repente, abarcaba toda la cocina. No era raro que se quedaran pasmados.
Pero al oír la voz suave y familiar de Yu Jinli, confirmaron que estaban en el lugar correcto, se entusiasmaron y empezaron a dejar comentarios sin parar.
[¡Koi, tienes equipo nuevo? El ángulo es mucho más amplio. ¡Vemos toda la cocina! Es genial. Koi, tenías que haber hecho esto antes.]
[¡Guau! ¿Esta es la cocina del streamer? Es enorme. Creo que es más grande que mi recámara. Streamer, ¿necesitas una persona de limpieza con estudios y muchas ganas? No cobro sueldo, solo comida y una habitación.]
[Estoy llorando. ¡Por fin veo entero a Koi! Me da curiosidad tu cara. Tu voz es tan dulce y suave que seguro eres adorable.]
Al pasar ese comentario en pantalla, los fans recordaron otra curiosidad y enseguida pidieron que Yu Jinli mostrara su rostro.
Yu Jinli estaba junto a la estufa escogiendo ingredientes y se rio al ver los mensajes flotantes.
El nuevo equipo era de verdad más avanzado que el de la plataforma: incluso lejos de la pantalla podía leer y responder comentarios en cualquier momento.
Al ver que querían ver su cara, a Yu Jinli se le ocurrió una travesura y agachó la cabeza a propósito:
—Me temo que se van a decepcionar.
Los fans lo interpretaron mal y pensaron que no mostraba su rostro porque se creía poco agraciado, así que se apresuraron a consolarlo.
[Streamer, lo que nos gusta es la comida que haces y tú como persona, no solo tu cara. Te queremos igual.]
[Koi, si no quieres mostrarte, no insistiremos. Cocinas de maravilla, y con eso nos basta.]
[Streamer, nos gustas tú, no “algo” de ti.]
Los comentarios eran cálidos. Yu Jinli levantó la vista despacio y se puso de pie, entrando en cuadro con una sonrisa luminosa.
La sala quedó en silencio por un instante. Los fans contuvieron el aliento al verlo levantarse, pensando qué decir para consolarlo y cómo rebatir a los haters si estos se burlaban o decían algo cruel tras ver su rostro.
¿Quién iba a imaginar que, cuando se incorporó, lo único que vieron fue… la cara difuminada? Casi se atragantan con su propio aire.
[¡Koi, qué le pasa a tu cara? ¿Por qué está borrosa?]
[¡Koi, tramposo! Ni pensabas mostrarnos la cara, ¿verdad? Deja de reírte. Aunque esté borroso, se nota.]
[Streamer, te has vuelto malo. Nos engañaste. No estamos contentos. ¡Exigimos consuelo en forma de comida!]
[Streamer, nos heriste. No volveremos a confiar en nadie… a menos que nos cures con buena comida.]
Al darse cuenta de que Koi los había gastado una broma, todos empezaron a protestar, clamando que solo la comida de Yu Jinli podía curarlos. Él no sabía si reír o llorar.
Era raro que se pusiera travieso, y miren en lo que terminó.
—Solo bromeo con ustedes. No se enojen. Hoy voy a enseñarles a preparar algunos platos sencillos pero deliciosos para la cena de Nochevieja. Pueden intentarlos en casa; son muy fáciles y perfectos para estas fechas —sonrió Yu Jinli.
Aunque los fans morían de ganas por conocer su rostro, temían que los haters fueran crueles si al mostrarse no cumplía con sus expectativas. Eso sería terrible.
Ellos no despreciarían a Koi por nada, pero los haters no pensaban igual. Por lo tanto, mejor no buscarse problemas. Con ese tiempo y energía, preferían ver a Yu Jinli cocinar cosas ricas.