La Esposa del Joven General es el Señor Suertudo - Capítulo 193
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- Capítulo 193 - Equipos de Forjadores de Cartas
Si el segundo examen parcial había hecho que la Clase F entrara en el campo de visión de los demás estudiantes, este examen la publicitó por toda la Academia. Su fama no se limitó a los de primer año: incluso estudiantes de cursos superiores escuchaban de vez en cuando la historia inspiradora de la Clase F.
Había una Clase F en cada grado, pero que una Clase F mantuviera el ritmo de la Clase A era algo sin precedentes y sorprendía a todos.
Los mutantes de la Escuela de Mutantes ahora iban con más frecuencia a la Clase F y se esforzaban al máximo por invitar a algún forjador de cartas a sus equipos.
La Clase F ya se había vuelto inmune a la zalamería y al servilismo de esas personas, e incluso se sentía más cómoda cuanto más insistían los mutantes.
El poder merece respeto. Eso no estaba mal, pero cambiar de actitud de inmediato en cuanto uno veía que el otro se volvía fuerte era inaceptable, al menos para los estudiantes de la Clase F.
Los de la Clase F eran, de por sí, un grupo de gente terca y con personalidades muy marcadas. No se sentían complacidos ni se les alimentaba la vanidad por las adulaciones ajenas. Tenían sus propias convicciones.
Una vez más, tras ahuyentar a los mutantes que bloqueaban la puerta, la Clase F se sintió agotada.
—Si esto sigue así, van a venir a cada rato. Deberíamos buscar una solución de una vez por todas para que no tengan pretextos para volver —suspiró Yuan Hui.
—¡Entonces los molimos a golpes hasta que no se atrevan a regresar! —Shao Yang ya estaba listo para medirse con esos mutantes.
¿Por qué ese chico de cara adorable era tan violento? La pregunta cruzó por la mente de toda la Clase F al mismo tiempo.
—No podemos vencerlos. Son tan fuertes como bestias —dijo apresurado Yang Zhehao.
¿Forjadores de cartas peleando con mutantes brutales? ¿En serio?
—¿Y ellos se atreverían a devolver los golpes? —Du Jingxuan curvó los labios con una sonrisa maliciosa que hizo que a los demás les recorriera un soplo de aire helado por la espalda.
—Aunque no se atrevieran, nos destrozaríamos los puños contra esos cuerpos de hierro —añadió Yang Feiyu.
—Entonces, ¿qué hacemos? Hasta el segundo año van a seguir viniendo una y otra vez. Es insoportable —se lamentó Yang Zhehao, dejando caer la cabeza sobre el pupitre.
—¿No quieren formar equipo con ellos? —preguntó de pronto Yu Jinli, que había estado escuchando con atención.
Todos negaron con la cabeza.—Ni idea.
En realidad, aún no habían decidido si hacer equipo con ellos, porque, siendo sinceros, no querían.
Por un lado, eran desconocidos con personalidades muy distintas, así que sería inevitable chocar todo el tiempo.
Por otro, una vez formado el equipo, los forjadores de cartas quedarían “protegidos”, sin oportunidad de participar en combate real, y no aprenderían gran cosa durante el entrenamiento.
Desde que tomaron la clase de combate, su antigua creencia de que los forjadores eran frágiles y debían ser protegidos se había resquebrajado.
Tenían la sensación de que los forjadores de cartas no necesariamente necesitaban la ayuda de otros.
—De hecho, preferiría formar equipo con ustedes que con esos mutantes. Lástima que todos seamos forjadores de cartas; un equipo así no cumple las reglas y tendría una fuerza de combate mucho menor —se encogió de hombros Yang Feiyu, diciendo lo que pensaba.
La primera mitad de su comentario hizo brillar los ojos de la Clase F, pero la segunda los devolvió a la realidad: era inviable.
—Es una buena idea —sonrió de repente Yu Jinli.
Todos lo miraron a la vez, con la confusión escrita en los ojos.
¿Eh?
—Podemos formar nuestros propios equipos. Recuerdo que un equipo debe tener un miembro de cada especialidad; el resto pueden ser nuestros compañeros —cuanto más lo pensaba, más le parecía que no era mala idea.
—Pero la fuerza de combate bajaría si metemos demasiados forjadores —se preocupó Gao Ziqi—. Probablemente no llegaríamos ni a la mitad del recorrido.
—Los forjadores también podemos usar cartas de energía. Falta varios meses para el próximo año académico. Podemos entrenar más, y no creo que quedemos mucho peor que ellos… ¿cierto? —preguntó Yu Jinli con cierta duda.
Nunca había participado en el entrenamiento de la Academia y no tenía una idea clara de la situación específica, pero jamás pensó que los forjadores fueran más débiles que los mutantes.
Los mutantes, sí, tenían cuerpos poderosos y sabían usar los cinco elementos, pero algunos forjadores también poseían físicos de alto nivel. Además, los forjadores podían usar cartas de energía. Había muchas diferencias entre ambos, excepto que los forjadores no podían manipular los cinco elementos.
Por otra parte, los forjadores tenían una ventaja que los mutantes jamás tendrían: podían fabricar cartas.
Si la fuerza de combate no era suficiente, podían compensarla forjando más cartas.
Las palabras de Yu Jinli tocaron a sus compañeros. Ya de por sí no querían formar equipos con demasiados mutantes, y si llevaban adelante esta idea, los forjadores podrían dominar el equipo y no tendrían que estar subordinados a otros.
Además, en ese tiempo habían trabajado duro en su entrenamiento físico, y sus cuerpos habían mejorado mucho desde que llegaron. Entrenando más, creían que no estarían tan por debajo en lo físico.
—Me parece una gran idea. Si formamos nuestros propios equipos, los mutantes dejarán de molestarnos. ¿Qué opinan? —preguntó Yuan Hui, buscando el consenso.
El resto de la clase aprobó la propuesta sin dudar.
—Un equipo se compone de diez miembros y, aparte del mutante, el piloto de mecha y el ingeniero de mecha obligatorios, quedan siete plazas. Somos veinte en la clase, así que salen tres equipos —empezó a analizar Du Jingxuan.
La Clase F siempre había sido una colectividad. Así que, aunque al final hubiera una clasificación tras el entrenamiento, lo primero que pensaron fue en cómo equilibrar los tres equipos para que todos pudieran luchar hasta el final. Las puntuaciones o el ranking no eran lo más importante para ellos.
—Los tres capitanes serán pequeña castaña, Yang Feiyu y Liu Yuansu. ¿De acuerdo? —alzó la vista Du Jingxuan.
Todos asintieron. Esos tres habían sido los primeros en convertirse en forjadores y, hasta ahora, eran los más diestros. Eran más que adecuados como capitanes.
—Y-yo… yo no puedo —Liu Yuansu agitó las manos con apuro, el rostro un poco encendido por la ansiedad.
Era relativamente tímido e introvertido, hablaba poco. No creía poder desempeñar bien el papel de capitán.
—Ah Su, dominas tanto la teoría como la forja. Te mereces ser capitán —lo animaron los demás.
—Y-yo no sé mandar. No lo haré bien —murmuró, cabizbajo.
—Estamos nosotros y los demás compañeros. Todos te ayudaremos. Para nosotros, este entrenamiento es, en esencia, un entrenamiento más. No pasa nada si no quedamos arriba —lo tranquilizó Yuan Hui.
—Yo me uno al equipo de Ah Su —como su compañero de cuarto, Liu Xingye fue el primero en apoyarlo.
En realidad, a él era a quien más le costaba elegir entre sus dos compañeros de cuarto, ambos capitanes.
Al principio quería unirse al equipo de pequeña castaña, pero al ver que Liu Yuansu no estaba muy seguro de sí mismo y necesitaba apoyo, le dirigió a Yu Jinli una mirada de disculpa y decidió sumarse al equipo de Liu Yuansu.
Yu Jinli no tuvo objeciones, pues también le preocupaba Ah Su. Con Liu Xingye en su equipo, él podía quedarse más tranquilo.
—Ah Ye, ayúdale bien a Ah Su. Ah Su, eres un forjador excelente; todo el equipo dependerá de ti llegado el momento. No importa si no sabes comandar: todos somos novatos, al fin y al cabo. Ten fe en ti mismo —lo reconfortó Yu Jinli con voz suave.
—Yo también me uno al equipo de Ah Su —decidió Du Jingxuan.
Al ver que sus compañeros lo animaban de una u otra forma, sin mostrar la menor aversión porque no supiera dirigir, y que se unían a su equipo uno tras otro, Liu Yuansu sintió calor en el pecho y reunió valor.
—Y-yo… haré lo posible —se esforzó por que su voz no sonara demasiado nerviosa.
—Entonces, quedan los equipos de pequeña castaña y de Feiyu… —
Tras decidir a los capitanes, tocaba armar los equipos.
En el tercer examen parcial, diez estudiantes de la Clase F habían logrado forjar, pero el número real de forjadores era mayor: en total, trece ya lo habían conseguido.
Al final, los equipos de Yu Jinli y Yang Feiyu quedaron con siete personas cada uno, y el de Liu Yuansu con seis, para que pudiera añadir a un mutante más y aumentar la fuerza global del equipo.
Además, Liu Yuansu y Yang Feiyu tendrían cinco forjadores cada uno, y Yu Jinli, tres.
— pequeña castaña, ¿y si añadimos otro forjador a tu equipo? —a todos les incomodaba un poco ese reparto.
Aunque la fuerza de Yu Jinli era reconocida por todos —por no hablar de los tres forjadores de su equipo, él solo valía por toda la clase junta—, el arreglo parecía injusto para él y les hacía sentir culpables.
—Está bien. Es una buena distribución —sonrió Yu Jinli.
No le importaba tener compañeros “débiles” en su equipo, porque solo eran débiles ahora. No significaba que no pudieran hacerse fuertes. Aún faltaban meses para el entrenamiento oficial; todo era posible.
—De acuerdo. Ya que los equipos están listos, lo siguiente es buscar compañeros de otras especialidades —dijo Yuan Hui.
Pero ese proceso no fue tan bien.
Sí, había muchos mutantes peleándose por hacer equipo con estudiantes de la Clase F, pero cuando oían que la mayoría de los miembros serían forjadores de cartas, se echaban para atrás.