Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme - Capítulo 152
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- Capítulo 152 - Si te gusta, te lo compraré
Jiang Yu sostuvo el peluche y lo examinó detenidamente antes de decidirse finalmente a meterlo en la cesta.
Lo que Jiang Yu no sabía era que, mientras elegía el juguete, alguien que se estaba tomando una selfie dentro de la tienda lo había captado accidentalmente en la foto.
Después de escoger el peluche, Jiang Yu fue a la caja, pagó y salió de la tienda.
A continuación venían el cuarto regalo, el quinto…
Medio día no fue suficiente para que Jiang Yu terminara de comprar todos los regalos.
Calculando la hora, Jiang Yu regresó a casa con antelación.
Le entregó los regalos al mayordomo y le pidió que los guardara cuidadosamente en una habitación destinada especialmente para ello.
El mayordomo asintió, indicando que había entendido.
Por la noche, Qin You regresó puntualmente a casa. Esta vez llevaba en las manos dos pequeñas cajas de pastel.
En cuanto abrió la puerta de la villa, sintió que el ambiente de la casa parecía haber cambiado otra vez.
—¡Bienvenido a casa!
Jiang Yu levantó una de las patitas de Fufu, a quien sostenía entre sus brazos, y la agitó alegremente a modo de saludo.
—¡Miauuu! —Fufu no entendía lo que estaba pasando, pero cooperó perfectamente.
Qin You dejó sobre la mesa las dos cajas de pastel, una grande y otra pequeña.
—¿Y esto? —Jiang Yu miró con curiosidad la cajita del tamaño de una palma. En ella había adorables dibujos de gatitos y perritos.
—Un pastel para mascotas. Es de Fufu.
Qin You dirigió la mirada hacia Fufu, que ya tenía los ojos clavados en la caja.
—¡Miauuu!
Al escuchar su nombre, Fufu maulló emocionado.
Jiang Yu arqueó una ceja al oírlo. Apenas la noche anterior había mencionado el asunto y Qin You ya lo había llevado a la práctica al día siguiente.
—Fufu sí que está de suerte hoy. Podrá comerse él solito un pastel para mascotas.
Jiang Yu abrió con cuidado la pequeña caja. El pastel de su interior incluso había sido elaborado con la apariencia de un gato blanco y negro, y su diseño era sumamente adorable.
Fufu, incapaz de esperar más, le dio una lamida. En cuanto probó el sabor, sus dos ojos se iluminaron y comenzó a maullar con todavía más impaciencia.
Jiang Yu sostuvo a Fufu entre sus brazos para dejarlo comer.
Emocionado, Fufu comenzó a devorar el pastel a grandes bocados y, en muy poco tiempo, ya había acabado con uno de sus lados.
El pastel era pequeño y, dada la velocidad con la que comía Fufu, desapareció rápidamente. Después, el gatito se acomodó satisfecho entre los brazos de Jiang Yu, con una expresión sonriente que parecía indicar que todavía estaba saboreando mentalmente aquella delicia.
Jiang Yu dejó en el suelo a Fufu, que ya había quedado satisfecho, y comenzó a disfrutar alegremente del otro pastel, el que era exclusivamente para él.
Mientras Jiang Yu comía felizmente su pastel, la fotografía que le habían tomado por la tarde ya había causado un enorme revuelo en internet.
Todo había comenzado cuando una bloguera publicó unas fotos de su visita a la tienda de juguetes. La publicación contenía tres selfies que se había tomado dentro del establecimiento, y una de ellas era precisamente aquella en la que Jiang Yu había aparecido accidentalmente.
Al principio, los internautas de la sección de comentarios se limitaron a elogiar la belleza de la bloguera y lo guapo que era el chico que había aparecido por casualidad en la foto.
Hasta que apareció una fan de la pareja de Jiang Yu.
La sección de comentarios se convirtió inmediatamente en un caos.
【Esperen… Bloguera, ¿por qué siento que el chico de tu foto me resulta familiar? ¿Por qué se parece tanto a mi Yu-bebé?】
【¡Por fin alguien dijo lo que estaba pensando! Yo también creo que se parece muchísimo, pero no me atrevía a asegurarlo.】
【No, esperen, ¿quién es Yu-bebé? ¿En qué momento avanzó tanto internet? ¿Cómo pude perderme a semejante guapo?】
【A la de arriba: el Yu-bebé del que hablan es Jiang Yu. Es una celebridad.】
【Sí que parece él. Yu-bebé ya había usado antes ese sombrero, esa mascarilla y esa ropa. Sobre todo la mascarilla: las letras del costado son exactamente iguales a las de la que usó anteriormente. Hasta donde sé, las mascarillas de esa marca se hacen por encargo.】
Cuando la bloguera despertó y vio los comentarios, casi se murió de arrepentimiento.
【Respuesta de la bloguera: ¡Dios mío! ¿¡Qué me perdí!? ¡Soy una fiel fan de la pareja de Yu-bebé y su esposo! (Llanto desconsolado)】
La respuesta de la bloguera hizo que los internautas se rieran sin parar y todos comenzaron a consolarla.
Por la noche, cuando Jiang Yu salió después de ducharse, vio a Qin You mirando su teléfono.
Aquello sí que era algo insólito.
Después de todo, aparte de usarlo para trabajar o para jugar con Jiang Yu, Qin You prácticamente nunca miraba el teléfono.
—¿Qué estás viendo?
Jiang Yu inclinó la cabeza con curiosidad y se acercó.
Cuando vio la fotografía en la pantalla del teléfono de Qin You, abrió ligeramente los ojos.
¿No era esa una foto suya de cuando había ido a la tienda de juguetes por la tarde?
No, espera…
¿De dónde había salido esa foto?
Mientras Jiang Yu estaba lleno de dudas, Qin You no tardó en darle la respuesta.
Qin You hizo una captura de pantalla y luego redujo la imagen. Solo entonces Jiang Yu se dio cuenta de que la fotografía en realidad era una selfie de una chica y que él simplemente había aparecido accidentalmente al fondo. Qin You solo había ampliado la parte en la que salía él.
Jiang Yu observó cómo Qin You terminaba de hacer la captura, regresaba a la galería y marcaba la imagen como favorita.
Solo después de terminar con todo eso, Qin You dejó el teléfono, se puso de pie y comenzó a secarle el cabello a Jiang Yu con delicadeza.
Jiang Yu miró a Qin You, que no mostraba ninguna reacción particular, y alzó la cabeza con cierta confusión.
—¿No vas a preguntarme qué fui a hacer hoy?
Qin You bajó la mirada al escucharlo.
—¿Te gustan los peluches de esa marca?
—¿Eh?
—Si te gustan, te los compraré —respondió Qin You con absoluta seriedad.
El dormitorio quedó en silencio durante unos segundos.
Cuando Jiang Yu finalmente comprendió lo que Qin You quería decir, sus ojos se curvaron alegremente.
—Claro. Entonces regálame uno cuando sea mi cumpleaños.
—Bien.
Qin You se aseguró de grabar profundamente aquel asunto en su memoria.