Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme - Capítulo 151

  1. Home
  2. All novels
  3. Dicen que soy un caprichoso, pero el villano no deja de mimarme
  4. Capítulo 151 - Regalos elegidos con esmero
Prev
Next
Novel Info

Fufu pareció percibir el aroma del pastel y comenzó a maullarle mimosamente a Jiang Yu.

Jiang Yu bajó la cabeza para mirar a Fufu, que intentaba ganárselo con su ternura, y negó suavemente con la cabeza.

—No puedes. Los gatitos no pueden comer pastel. La próxima vez encargaré uno especial que puedan comer las mascotas.

Fufu no entendía lo que decía Jiang Yu y continuó maullando con perseverancia. No fue hasta que Jiang Yu se comió la mitad del pastel que finalmente bajó la cabeza, como si se hubiera rendido.

Por la noche, Qin You salió del baño después de ducharse, todavía envuelto en una ligera humedad.

Jiang Yu llevaba un buen rato esperándolo junto a la cama. Sostenía un secador de cabello con una mano y, con la otra, le indicó a Qin You que se acercara y se sentara.

Qin You se acercó a grandes zancadas y se sentó al borde de la cama.

En cuanto se sentó, Jiang Yu encendió el secador plateado, ajustó la temperatura a un nivel agradable y comenzó a secarle cuidadosamente el cabello mojado.

El aire cálido recorrió uniformemente su cuero cabelludo y Qin You relajó todo el cuerpo.

Después de secarle el cabello de la parte posterior de la cabeza, Jiang Yu se colocó frente a él para secarle la parte de adelante.

La distancia entre ambos era muy corta. Qin You tenía prácticamente toda la cabeza apoyada contra el pecho de Jiang Yu y, con cada respiración, podía percibir su aroma.

Las manos que Qin You tenía apoyadas sobre las piernas se cerraron involuntariamente. Tosió suavemente.

—Antes de que regresara, ¿pasó algo en casa?

Al escuchar de repente la pregunta de Qin You, Jiang Yu se quedó inmóvil por un instante y las alarmas comenzaron a resonar con fuerza en su cabeza.

¿Acaso los habían descubierto?

No podía ser, ¿verdad?

¡Había actuado con bastante naturalidad!

—No pasó nada. Todo estuvo igual que siempre. ¿Por qué preguntas eso de repente?

Jiang Yu solo se detuvo un segundo antes de continuar secándole el cabello mientras hablaba.

—Nada en particular. Solo siento que ustedes parecen estar muy contentos.

Qin You, extremadamente perspicaz, había captado aquel fugaz instante en el que Jiang Yu se detuvo a pensar. Quizá solo había durado un segundo, pero, para Qin You, que no apartaba su atención de Jiang Yu, ese segundo había transcurrido como en cámara lenta y había sido sumamente evidente.

—Pero si yo estoy feliz todos los días —respondió Jiang Yu con una amplia sonrisa.

A Jiang Yu le encantaba sonreír. Su sonrisa parecía poseer una especie de magia capaz de disipar todas las emociones negativas del corazón de Qin You, por lo que este la atesoraba enormemente.

—Hoy es diferente. Pareces todavía más feliz de lo normal.

Qin You reflexionó unos instantes y negó con la cabeza.

Jiang Yu no esperaba que Qin You fuera tan perceptivo como para descubrir tantas cosas únicamente por una sonrisa. Movió los ojos pensativo y, al segundo siguiente, antes de que Qin You pudiera volver a preguntar, le cerró la boca con la suya.

—¡Mm!

Dos manos sostuvieron el rostro de Qin You y levantaron ligeramente su barbilla. Su cuello se tensó hacia arriba y su nuez se movió suavemente un par de veces. Al alzar la mirada, en sus ojos ligeramente abiertos apareció primero un destello de sorpresa, seguido de una intensa posesividad y un profundo deseo de dejarse llevar.

Jiang Yu estaba sentado a horcajadas sobre las piernas de Qin You. Bajó la cabeza y lo besó apasionadamente.

Sin darse cuenta, las manos de Qin You comenzaron a moverse. Se posaron sobre la espalda de Jiang Yu y fueron ascendiendo lentamente.

Cuando Jiang Yu finalmente recobró la razón después de aquel profundo beso, descubrió que su ropa ya se había enrollado bastante hacia arriba.

—No, espera. Esto no era lo que…

Jiang Yu intentó detener las cosas, pero Qin You, que ya había probado las mieles del éxito, ¿cómo iba a renunciar fácilmente a una oportunidad tan difícil de conseguir?

Sujetó la cintura de Jiang Yu con ambas manos y, con un ligero movimiento de los brazos, lo hizo girar junto con él.

La mullida cama dejó escapar un crujido.

Jiang Yu solo sintió que el mundo daba una vuelta ante sus ojos y, al instante siguiente, Qin You lo dejó caer suavemente sobre la cama.

No, un momento.

¿Por qué la situación era tan diferente de lo que acababa de imaginar?

¡Él solo quería impedir que Qin You siguiera interrogándolo!

¿Cómo habían terminado así?

Los pensamientos de Jiang Yu fueron desvaneciéndose poco a poco bajo los esfuerzos de cierta persona.

La noche todavía era muy, muy larga…

Cuando Jiang Yu volvió a despertar, ya eran las doce y media del mediodía.

Sobre la enorme cama, únicamente una fina manta cubría su cuerpo. Estaba tendido completamente boca arriba. Aunque Qin You se había contenido la noche anterior, Jiang Yu seguía sintiendo el cuerpo terriblemente agotado.

¡No!

¿Por qué?

¿Por qué Qin You podía estar lleno de energía e incluso lucir más radiante que antes?

¿Había alguna explicación para eso?

Jiang Yu le dio mil vueltas al asunto sin lograr comprenderlo.

¿De verdad era una cuestión de constitución física?

¿Acaso era porque él no hacía suficiente ejercicio?

No podía ser, ¿verdad?

Por primera vez, surgió en el corazón de Jiang Yu la idea de comenzar a hacer ejercicio. Sin embargo, apenas duró unos segundos antes de descartarla por completo.

¿Hacer ejercicio?

Mejor no.

A él le sentaba mucho mejor una vida de holgazanear tranquilamente como un pez salado. En cuanto a esa clase de vida llena de esfuerzo y autodisciplina… prefería limitarse a observarla desde lejos.

Jiang Yu se levantó de la cama y, esta vez, se puso un suéter tejido de manga larga con cuello en V.

Después de asearse, bajó las escaleras. Apenas llegó abajo, percibió el intenso aroma de la comida.

Jiang Yu siguió el olor hasta el comedor, donde estaba el lugar reservado exclusivamente para que Fufu comiera.

Cierto gatito glotón estaba entregado por completo a su comida.

Fufu comía con absoluta concentración, con toda su cabecita metida dentro del tazón. Gracias a aquella forma de comer, los alrededores del plato permanecían sorprendentemente limpios.

Al contemplar aquella adorable escena, Jiang Yu no pudo evitar sonreír. Sacó el teléfono y grabó un video. Después de terminar, aprovechó para publicarlo en su cuenta.

El texto decía:

He descubierto a un gatito devorando su comida con todas sus fuerzas.

【¡Aaaah! ¿De quién es este gatito? Ven rápido a los brazos de tu tía. (Je, je, je…)】

【¡Fufu es demasiado adorable! Ese cuerpecito redondito es una preciosidad.】

【Fufu: transmisión gastronómica en progreso.】

【Jajaja, la verdad es que sí tiene toda la pinta.】

【Ahora mismo voy a enseñarle este video a mi gatito quisquilloso con la comida. Quizá funcione.】

【La hermana de arriba sí que es inteligente.】

Jiang Yu no pudo contener la risa mientras leía los comentarios de sus fans. Luego miró a Fufu, cuya velocidad para comer no se había visto afectada en lo más mínimo.

Ahora que lo pensaba, Fufu realmente parecía bastante adecuado para dedicarse a hacer transmisiones comiendo.

¿Y si en el futuro le abría una cuenta al pequeño para probar?

Mientras pensaba en ello, Jiang Yu se acercó a la mesa, se sentó y comenzó a disfrutar de su almuerzo.

La comida era sumamente abundante. Jiang Yu se comió dos tazones enteros de arroz antes de detenerse.

Para entonces, Fufu también había terminado su comida para gatos. Tenía las cuatro patitas extendidas junto al tazón y estaba completamente desparramado, como si hubiera caído en un coma de carbohidratos.

Al verlo, las comisuras de los labios de Jiang Yu se curvaron ligeramente.

Poco después de terminar de almorzar, llegaron a su cuenta los diez millones que había solicitado como adelanto de sueldo.

Jiang Yu miró el saldo de su cuenta bancaria y guardó el teléfono.

En realidad, tres millones eran más que suficientes para comprar veintiocho regalos. Sin embargo, Jiang Yu sentía que, si iba a darle veintiocho regalos a Qin You, eso no bastaba.

Quería darle lo mejor.

La concepción del amor de Jiang Yu era, en realidad, idéntica a la de Qin You. Ninguno de los dos amaba a medias: si no amaban, no lo hacían; pero, una vez que amaban, entregaban al otro la más absoluta de sus preferencias.

Por supuesto, aquello también tenía una condición previa: que la otra persona los amara de la misma manera.

Por la tarde, Jiang Yu regresó a la entrada del centro comercial más grande del centro de la Ciudad A para comprar los regalos de Qin You.

En la enorme pantalla situada frente al centro comercial seguía apareciendo un anuncio protagonizado por Jiang Yu. Solo que, esta vez, ya no era el anuncio de una bebida de frutas, sino uno de joyería.

Jiang Yu entró al centro comercial completamente cubierto para evitar ser reconocido. En ese momento no había demasiada gente, aunque tampoco estaba vacío.

Mientras recorría con la mirada las tiendas de los alrededores, de pronto se detuvo frente a una de ellas.

La iluminación de la tienda era extremadamente llamativa. El letrero dorado, combinado con letras blancas, desprendía a primera vista un aire de riqueza y lujo.

Jiang Yu entró.

—Bienvenido. ¿En qué podemos ayudarlo? —preguntó con entusiasmo una empleada de la joyería de oro que se encontraba junto a la entrada al verlo llegar.

Jiang Yu recorrió con la mirada las vitrinas. En ellas había una enorme variedad de joyas de oro de toda clase.

—Quiero comprar un candado de longevidad. Uno para regalárselo a un niño de un año.

—Por supuesto, señor. Acompáñeme, por favor.

Tras conocer lo que buscaba Jiang Yu, la empleada supo inmediatamente adónde llevarlo.

Jiang Yu la siguió hasta un mostrador. Dentro de la vitrina había exclusivamente candados de longevidad, todos ellos sumamente delicados y elaborados.

A primera vista, Jiang Yu se fijó en el candado situado justo en el centro. Llevaba grabado el carácter de «fortuna», su elaboración era muy detallada y su peso también resultaba perfecto: ni demasiado grande ni demasiado pequeño.

Jiang Yu no dudó en absoluto. En cuanto decidió que ese era el indicado, pasó la tarjeta y pagó.

Después de comprar el regalo para el Qin You de un año, fue en busca del regalo para cuando tenía dos.

Como segundo regalo eligió un colgante circular de paz y buena fortuna.

Para el tercero, eligió un muñeco de peluche.

Jiang Yu entró en una tienda de peluches conocida por la calidad de sus productos.

Había mucha gente dentro, incluidos numerosos niños. Prácticamente cada pocos pasos, Jiang Yu se cruzaba con alguno.

Observó una estantería rosa que tenía al lado, repleta de peluches de toda clase.

Jiang Yu recorrió lentamente la tienda hasta que su mano se detuvo sobre un peluche completamente negro.

Era un pequeño lobo negro.

Al contemplarlo, Jiang Yu recordó de repente al rey lobo negro que él y Qin You habían visto la última vez que visitaron juntos el zoológico.

El Qin You adulto se parecía mucho a aquel rey lobo negro: ambos eran increíblemente apuestos y poseían una presencia imponente.

Entonces…

¿El Qin You de pequeño habría sido como aquel lobito de peluche, apuesto y adorable al mismo tiempo?

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first