Después de que el holgazán se convirtiera en papá de unos pequeños prodigios - Capítulo 134
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- Capítulo 134 - «Campamento de Bebés Genio» 22
En realidad, Mei Wenzheng no consideraba vergonzoso haberse asustado ante aquella escena sangrienta. Era demasiado pequeño, había vivido muy pocas cosas y todavía ni siquiera sabía qué significaba sentir vergüenza.
Sin embargo, al enterarse por casualidad de que los hermanos Gu no parecían haber sufrido ninguna reacción emocional después de aquella noche lluviosa en la que salvaron al gatito, Mei Wenzheng se quedó profundamente sorprendido. Solo entonces descubrió que había niños en el mundo diferentes a él…
¡Los hermanos Gu eran muchísimo más fuertes que él!
Cuando comenzaron la siguiente actividad, Mei Wenzheng no pudo contener su curiosidad y, con cierta admiración, le preguntó a Gu Duo:
—¿De verdad no tuviste miedo?
Al escuchar la pregunta, Gu Duo se quedó inmóvil por un instante.
…Mei Wenzheng no era el único a quien acababan de hacerle notar que era diferente de los demás niños.
Antes de que el otro le preguntara con tanta sorpresa si realmente no había tenido miedo, Gu Duo nunca se había dado cuenta de que aquellas cosas no le provocaban temor.
Bajó ligeramente los párpados. Sus largas pestañas proyectaron una sombra bajo sus ojos, ocultando por completo su expresión.
Gu Duo apretó un poco los labios y no respondió.
En aquel instante, su aura cambió de forma bastante evidente. Mei Wenzheng, que originalmente quería decirle cuánto lo admiraba, de repente sintió un poquito de miedo.
Además, Gu Duo solía permanecer en silencio con bastante frecuencia. Mei Wenzheng ya estaba acostumbrado, así que no siguió preguntando.
Cambió de objetivo y fue a buscar a Aozai, que brincaba alegremente a un lado. Con el mismo aire misterioso, le preguntó:
—¿Tú de verdad no tuviste miedo? ¡Me refiero a cuando salvaron al gatito aquel día! ¡Había muchísima sangre!
—¿Miedo?
Aozai abrió mucho los ojos con una expresión extraña. Su rostro infantil mezclaba inocencia y desconcierto.
—¿Qué es miedo?
Mei Wenzheng:
—…
Después de pensar un poco y comprender aproximadamente a qué se refería, Aozai volvió a sacar su pequeño pecho y declaró:
—¡Aozai jamás podría tener miedo!
【¡Wow! ¿Qué clase de declaración de pequeño protagonista dominante es esta?】
【Jajajaja. Joven señor Ao: Lo siento, desde que nací no sé qué significa tener miedo.】
【En realidad, Aozai sí tuvo miedo aquel día, ¡pero tenía miedo de que no pudieran salvar al gatito! Qué pequeño tan bondadoso~】
【La expresión del joven señor Duo parece un poco extraña… ¿Estará pensando demasiado?】
—¡Mamá, mira! ¡Es un piano!
Mientras regresaban al salón principal, He Jia tomó de repente a su madre de la mano y la arrastró hacia donde estaba colocado el piano.
La zona abierta del primer piso de la villa estaba compuesta por un salón principal y dos salones más pequeños. Como la superficie era demasiado grande, había columnas estructurales y varios recodos que limitaban mucho la vista desde la entrada. Por eso, al principio nadie había descubierto que allí también había un piano.
Ahora que He Jia y la cámara los condujeron a través del salón principal y todos vieron otro salón más pequeño, decorado de forma acogedora pero igualmente amplio y elegante, los comentarios volvieron a explotar y los invitados se quedaron atónitos.
—…Por el tamaño de este lugar, la casa del profesor Shen debe tener unos ocho o nueve salones —dijo el padre Fu, pasmado.
He Jia, por su parte, llevó a su madre directamente hasta el piano y exclamó con su aguda voz infantil:
—Mamá, mira, aquí hay un piano. ¿No dijiste que, si había un piano, me dejarían tocar?
Si hubiera sido antes, He Jia jamás habría pedido actuar por iniciativa propia.
En realidad, no le gustaba demasiado tocar el piano. Sobre todo porque cada vez que su madre le pedía que tocara delante de otros, casi siempre era para presumir. Con el tiempo, el propio He Jia había comenzado a darse demasiada importancia y no estaba dispuesto a actuar fácilmente.
Cada vez, su madre tenía que convencerlo durante mucho tiempo y prometerle comprarle juguetes o dejarlo jugar con el teléfono antes de que aceptara tocar.
Pero desde que He Rui consiguió aquel trabajo publicitario, la actitud de sus padres hacia él había cambiado demasiado durante los últimos días, lo que despertó una sensación de crisis en el pequeño He Jia.
Recordaba vagamente que, durante la grabación del episodio anterior, su madre había estado solicitando un piano para que pudiera tocar. Así que ahora que veía uno, naturalmente estaba ansioso por actuar y demostrar lo que sabía hacer.
Y su idea no era equivocada. Su madre realmente quería que mostrara sus habilidades ante las cámaras. Después de todo, la imagen de «niño prodigio del piano» seguía siendo un excelente reclamo para ganar dinero.
El problema era que, durante el episodio anterior, el comportamiento de He Jia ya les había ganado bastantes críticas a ambos. Esta vez, la señora Gao quería contenerse un poco e intentar mejorar la imagen de madre e hijo, en lugar de pasarse el día enfatizando que He Jia era un prodigio del piano.
Así que tiró de él hacia atrás y dijo con cierta impaciencia:
—¿Tocar qué? No vas a tocar. Tenemos que seguir las indicaciones del tío director. ¡No podemos interferir con la grabación!
En realidad, ese era simplemente su tono habitual. Siempre tendía a intimidar inconscientemente a sus hijos para conseguir que se portaran bien.
Pero He Jia, a quien el matrimonio siempre había tratado como a un tesoro, percibió claramente la diferencia.
Sumado al cambio de actitud de sus padres hacia He Rui durante los últimos días, aquello hizo que comenzara a creer lo que algunas personas le habían dicho:
Sus padres iban a empezar a cultivar a He Rui y abandonarlo a él.
Se lo habían dicho algunos adultos que iban a su casa a jugar mahjong con sus padres.
Antes, He Jia ni siquiera comprendía del todo qué significaba «abandonar» a alguien. Pero, aun así, había percibido con sensibilidad que sus padres podían dejar de quererlo.
Ahora que quería tocar el piano por iniciativa propia y su madre lo había rechazado con tanta frialdad, sintió todavía más que realmente estaba siendo abandonado.
Deprimido y presa del pánico, levantó la mirada y vio que Aozai llevaba a He Rui hacia el asiento del conductor de su pequeño Lamborghini, diciéndole que iba a enseñarle a conducir.
He Jia:
—…
Cuando los niños habían llegado a la casa aquella mañana, Aozai se había encargado personalmente de recibirlos en la entrada.
Sin embargo, su pequeño Lamborghini solo tenía dos asientos. Aparte del conductor, únicamente podía llevar a una persona más, así que no podía transportar a todos juntos y tenía que recogerlos uno por uno.
Las hermanitas de la familia Fu no estaban particularmente interesadas en el auto y, además, siempre iban juntas a todas partes, así que no habían dejado que Aozai las llevara. En cuanto llegaron a la villa, entraron tomadas de la mano.
Pero los hermanos He no eran precisamente unidos ni armoniosos.
Ambos querían ser los primeros en subir al auto y ninguno estaba dispuesto a ceder.
Para situaciones así, Aozai también tenía preparado un plan B: enseguida condujo otro pequeño auto. Esta vez era un Mercedes descapotable en miniatura, con cuatro asientos, donde podían caber los dos hermanos al mismo tiempo.
¡Problema resuelto!
Pero incluso así, He Jia no estuvo conforme.
¡Comparado con un Mercedes de cuatro plazas, él quería viajar en el Lamborghini!
Originalmente habría podido subir al Lamborghini, pero ahora tenía que sentarse atrás junto con He Rui…
Aunque no expresó directamente su descontento, sí mostró un claro desprecio hacia el Mercedes de cuatro plazas.
Una vez dentro, He Jia había considerado que tampoco era para tanto y que no tenía nada de divertido. Incluso dijo que, aparte de que la casa de Aozai era lo bastante grande y lujosa como para conducir dentro de ella, la experiencia era menos entretenida que viajar en el auto de su padre.
He Rui, en cambio, miraba todo a su alrededor con curiosidad y hablaba de vez en cuando con Aozai.
Después de haber trabajado juntos en aquella sesión publicitaria de ropa infantil, He Rui y Gu Ao ya se habían hecho bastante cercanos.
He Rui dijo sin reservas que el pequeño auto de Aozai era increíble y tampoco pudo evitar elogiarlo por saber conducir tantos tipos diferentes de autos.
Aozai, que conducía delante, soltó unas risitas de felicidad al escuchar los elogios.
He Jia los escuchaba conversar sin parar y sentía que no podía participar en absoluto.
Tampoco quería ponerse a adular a un niño de cuatro años como hacía He Rui.
Al final, solo pudo continuar mostrando desprecio.
Por suerte, el trayecto había sido muy corto. Al menos, mientras estaban en el auto, pareció que llegaron enseguida.
Apenas llegaron, He Jia fue el primero en bajarse con una expresión todavía más desdeñosa. Volvió a pensar que tampoco era para tanto y, al mismo tiempo, sintió cierto alivio, como si pensar de esa forma pudiera compensar su decepción por no haber subido al Lamborghini.
Después comenzó oficialmente la grabación y He Jia olvidó aquel pequeño disgusto de la mañana.
Pero jamás habría imaginado que ahora…
¡He Rui estaba jugando con el Lamborghini de Aozai!
No solo podía sentarse en el pequeño auto.
¡Gu Ao incluso iba a enseñarle personalmente a conducir!
Ante sus ojos, Aozai abrió la puerta, movió su pequeño trasero y se sentó con soltura en el asiento del copiloto.
He Rui, después de haber intentado rechazar la propuesta al principio, ¡ya estaba sentado correctamente al volante!
¡Aozai incluso le estaba recordando que se pusiera el cinturón de seguridad!
…
He Jia acababa de sentir que sus padres iban a abandonarlo y ahora veía cómo He Rui, quien parecía haber ocupado su lugar en el corazón de sus padres, finalmente conseguía conducir aquel genial Lamborghini…
Al darse cuenta, volvió a perder el control de su temperamento.
Por mucho que sus padres le hubieran advertido antes de participar en el programa que debía prestar atención al lugar, controlar su carácter y no ofender a nadie, He Jia siempre se atrevía a tratar mal a He Rui.
Se acercó de inmediato y trató de sacar a He Rui del asiento del conductor por encima de la puerta.
—¡Estamos grabando! ¡Tenemos que seguir las instrucciones del tío director! ¡¿Qué hacen ustedes dos aprendiendo a conducir aquí?!
He Jia se alegró mucho de haber encontrado una razón perfectamente válida para obligar a He Rui a abandonar el asiento.
Después de todo, su madre acababa de decir que no podían interferir con la grabación.
Sin embargo, apenas tiró de He Rui descubrió que el cinturón de seguridad lo mantenía sujeto.
Furioso, He Jia intentó tirar también del cinturón.
Pero antes de que pudiera tocar siquiera la hebilla, Aozai le sujetó la mano.
—¿Qué haces?
Aozai levantó la cabeza con sus grandes mejillas regordetas infladas.
Aunque era pequeño, tenía bastante fuerza. En cuanto le sujetó la mano, He Jia no pudo moverse.
He Jia solo quería sacar a He Rui del auto y, en su desesperación, tiró con todas sus fuerzas.
Pero Aozai tampoco tenía intención de seguir reteniéndolo. Justo entonces aflojó la mano, de modo que He Jia, al tirar bruscamente hacia atrás, retrocedió varios pasos y casi se cayó.
He Jia:
—…¡Gu Ao, no te metas donde no te llaman!
Completamente enfurecido, recuperó el equilibrio e intentó avanzar otra vez. Por su postura, ni siquiera estaba claro qué pretendía hacer.
Pero una mano más fuerte sujetó su muñeca.
He Jia volvió a quedar inmovilizado.
Giró la cabeza y vio a Gu Duo, que fruncía ligeramente el ceño.
—¿Qué quieres hacer?
La voz de Gu Duo también era fría.
He Jia:
—…
Frente a los demás, He Jia como mucho podía contenerse para no perder los estribos fácilmente.
Pero con Gu Duo era diferente.
Tal vez porque ambos eran hermanos mayores, siempre había sentido que Gu Duo debía ser distinto de los demás. Incluso había pensado vagamente que Gu Duo era la única persona digna de jugar con él.
Y después de descubrir que Gu Duo era mucho más prodigioso que él, en su imaginación lo había colocado automáticamente en una posición elevada, como si estuviera por encima de todos, entre las nubes.
He Jia deseaba hacerse amigo de Gu Duo.
Y también le tenía miedo.
Por eso, cuando Gu Duo lo detuvo con aquella severidad y lo interrogó con frialdad, la sensible cuerda dentro de He Jia finalmente se rompió.
He Jia se derrumbó por completo.
—…¡Todos ustedes me están molestando, ¿verdad?! ¡Buaaaaa!
En realidad, aquel pequeño conflicto había sucedido en apenas unos instantes.
Cuando He Jia comenzó a llorar de repente, los adultos que iban delante y los demás niños se quedaron desconcertados.
—¿Qué pasó? —preguntó Shen Qing, volviéndose hacia sus pequeños.
—No sabemos.
Los dos hermanos Gu negaron con la cabeza exactamente al mismo tiempo.
【Jajajaja, negaron con la cabeza perfectamente sincronizados. ¡Qué adorables!】
【La verdad, yo tampoco entendí muy bien qué le pasó…】
Para entonces, Gu Duo ya había soltado a He Jia y había retrocedido automáticamente un paso, alejándose de él como si evitara una plaga.
Realmente no entendía qué le pasaba.
Gu Duo no solía detestar que los niños lloraran, ni siquiera cuando lo hacían de manera ruidosa. Xu Weiming, por ejemplo, lloriqueaba con frecuencia.
Pero ante He Jia, que de repente había comenzado a berrear sin ninguna razón aparente, Gu Duo frunció todavía más el ceño y su mirada se volvió más aguda.
La madre He también regresó para preguntarle a su hijo qué había sucedido. Los demás adultos y niños se reunieron alrededor para observar.
Pero He Jia ya lloraba tanto que ni siquiera podía hablar correctamente y seguía dominado por sus emociones.
Por un lado, acusó a los hermanos Gu y a He Rui de haberse unido para molestarlo y excluirlo de sus juegos.
Por otro, aseguró que él solo había intentado recordarle a He Rui que no debía jugar con el pequeño auto durante la grabación, pero los hermanos Gu se habían unido para acosarlo e incluso le habían puesto las manos encima.
Ante aquello, el personal echó un vistazo a los comentarios.
Era evidente que los espectadores lo habían visto todo y nadie estaba de acuerdo con la versión de He Jia.
【He Jia fue el primero en despreciar los autos de Aozai. Ahora que He Rui quiere conducir uno, resulta que tampoco le gusta.】
【Sin ánimo de discutir, pero He Jia despreciaba el Mercedes de cuatro plazas. El Lamborghini de Aozai siempre le gustó…】
【Da igual qué le guste o qué no. Cuando Aozai lo llevó al entrar, ¿no se pasó todo el tiempo mostrando desprecio? Una persona así arruina el ambiente. ¿Cómo esperan que alguien quiera jugar con él?】
【¡Lo importante es que ni Duoduo ni Aozai lo molestaron! ¡¿No fue He Jia quien empezó a usar las manos?! ¡¿Cómo puede darle la vuelta a la situación y acusarlos a ellos?!】
Los gritos de He Jia eran tan fuertes que incluso alertaron a Gu Huaiyu, que había regresado temporalmente al piso superior para trabajar.
Junto a la barandilla del segundo piso apareció una figura alta y delgada.
Gu Huaiyu preguntó:
—¿Qué ocurre?
El asistente que estaba a su lado le entregó inmediatamente la tableta en la que mantenía abierta la transmisión en vivo.
Gu Huaiyu bajó la mirada, leyó unos cuantos comentarios y se volvió para bajar las escaleras.
Mientras tanto, la madre He, que desconocía lo que realmente había ocurrido y solo había escuchado la versión de He Jia, estuvo a punto de dejarse llevar por el enojo.
Pero, a diferencia del episodio anterior, esta vez no explotó inmediatamente.
Lo primero que hizo fue girar la cabeza hacia Shen Qing.
Por mucho que Shen Qing insistiera públicamente en que no había ayudado con el asunto de He Rui, los padres del niño tampoco eran tontos.
Estaban convencidos de que ninguna empresa con semejante capital habría elegido a He Rui sin motivo alguno.
Así que Shen Qing tenía que haber intervenido.
La madre He incluso había intentado ponerse en contacto en privado con el profesor Shen para visitarlo y darle las gracias.
Como era de esperar, Shen Qing había rechazado cortésmente la propuesta.
Recordando que Shen Qing solía elogiar a He Rui y también le había pedido que dejara de favorecer a uno de sus hijos sobre el otro, la madre He había reflexionado profundamente y decidido intentar tratar a ambos por igual.
…En su opinión, probablemente el profesor Shen había recomendado a He Rui para aquel anuncio precisamente porque le agradaba el niño y no soportaba verla mostrar favoritismo.
Naturalmente, ella y su marido debían actuar de acuerdo con los deseos del profesor Shen.
Y después de visitar aquella villa y comprender una vez más quién era realmente el profesor Shen y el poder que había detrás de él…
En aquellas circunstancias, incluso si los hermanos Gu realmente hubieran molestado a He Jia, probablemente ella habría optado por tragarse la humillación y no convertirlo en un gran problema.
Así que primero ordenó a He Jia que dejara de llorar.
Después miró a Shen Qing y dijo con una cortesía algo aduladora:
—Los niños tienen conflictos y se pelean, es comprensible. Profesor Shen, usted verá…
La madre He consideraba que su actitud esta vez ya era extraordinariamente buena.
¡Ni siquiera había exigido explicaciones inmediatamente!
Antes, si alguien se hubiera atrevido a tocarle una mano a He Jia, jamás lo habría dejado pasar.
Pero ahora, para que Shen Qing percibiera claramente cuánto estaba cediendo y comprometiéndose, había adoptado una postura extremadamente humilde.
…Después de todo, ¿quién no querría relacionarse con alguien de semejante posición?
Sin embargo, Shen Qing solo le sonrió.
Seguía siendo una sonrisa superficial, sin verdadera calidez.
Levantó una mano para impedir que siguiera hablando y dijo lentamente:
—Duoduo y Aozai no atacarían a alguien sin motivo… No se preocupe. Investigaremos bien qué ocurrió y no acusaremos injustamente a ningún pequeño. Después de todo, tenemos todas estas cámaras siguiéndonos.
Mientras hablaba, Shen Qing recorrió con la mirada a los camarógrafos que los rodeaban e incluso asintió hacia ellos.
Después continuó:
—Además, estoy seguro de que los espectadores ya tienen perfectamente claro qué fue lo que pasó.
【Je. Los padres de la familia He siempre han escuchado únicamente la versión de He Jia. Si He Jia decía algo, ellos lo daban por cierto. ¿Ya se les volvió costumbre?】
【¡¿Cuántas injusticias habrá tenido que soportar el pequeño He Rui por culpa de eso?! Pues ahora les tocó quedar en evidencia. Si su hijo no hubiera ido a buscar problemas sin motivo, ¿quién tendría ganas siquiera de tocarlo?】
【Nunca imaginé que hubiera personas tan tontas como para no conocer en absoluto el carácter de su propio hijo y creerle cualquier cosa basándose únicamente en su versión…】
La madre He, después de escuchar a Shen Qing:
—…?
Un momento.
¿Acaso la verdad no era que los jóvenes señores Gu habían golpeado a He Jia para defender a He Rui?
¿Podía haber otra posibilidad?…
La madre He estaba acostumbrada a escuchar las quejas de He Jia.
Jamás se le había ocurrido que pudiera existir otra versión.
Una versión completamente distinta de lo que He Jia afirmaba y que, sin embargo, fuera la verdadera.
Al escuchar a Shen Qing hablar con tanta seguridad, bajó lentamente la mirada hacia He Jia.
El niño había dejado de llorar de golpe y mostraba una expresión culpable.
De pronto, ella también sintió que tal vez el asunto no era tan sencillo…
En realidad, desde el momento en que Shen Qing declaró con absoluta seguridad que sus pequeños no atacarían a nadie sin motivo, los comentarios habían explotado.
【¡Exacto, exacto! Profesor Shen, mire los comentarios. ¡De verdad no fueron Duozai y Aozai quienes empezaron!】
【Estoy demasiado conmovida… Qingqing ni siquiera puede ver los comentarios ahora. Todos los adultos iban delante y él no sabe qué pasó. ¡Duoduo y Aozai ni siquiera le explicaron nada! Pero aun así… ¡Qingqing confía incondicionalmente en que sus pequeños jamás irían a provocar problemas por iniciativa propia! QAQ. Tener un papá así debe ser demasiado, demasiado, demasiado maravilloso.】
Frente a la cámara, el silencioso Duoduo y Aozai, que seguía sentado en el auto con los brazos cruzados, levantaron la mirada hacia su papá pequeño con los ojos brillantes al escuchar sus palabras.
—¡Papá pequeño!
Aozai fue el primero en gritar con su aguda vocecita.
Después saltó del auto por sí solo, corrió a toda velocidad hacia Shen Qing y se lanzó contra él con un «paf», abrazándose a su pierna.
Cuando He Jia había acusado falsamente a él y a su hermano de haber empezado la pelea, y la madre de He Jia le había creído por completo diciendo cosas como «es normal que los niños tengan conflictos», Aozai había cruzado inmediatamente sus pequeños brazos, ¡furioso!
Aozai era un niño muy perceptivo.
Podía comprender perfectamente cuando alguien hablaba con segundas intenciones y ya estaba reuniendo fuerzas para responder.
Pero papá pequeño se había puesto directamente de parte de él y de su hermano, sin condiciones.
¡¿Cómo no iba Aozai a emocionarse?!
¡¿Cómo no iba a correr feliz a abrazarle la pierna?!
Gu Duo, por supuesto, jamás haría algo como lanzarse a abrazar la pierna de alguien igual que Aozai.
En realidad, tampoco le importaba demasiado que lo acusaran injustamente.
Como había dicho papá pequeño, había tantas cámaras grabándolo todo que la verdad era evidente.
Pero cuando papá pequeño expresó directamente que confiaba en que él y su hermano no provocarían problemas por iniciativa propia, las largas pestañas de Gu Duo temblaron ligeramente.
Sintió una sorpresa que nunca había esperado.
La misma calidez de siempre.
Y una sensación de ligereza y alegría.
…Antes, si se encontraba con una desgracia semejante surgida de la nada, lo primero que le habría preocupado era si papá pequeño le creería.
Solo le habría importado lo que aquella persona pensara de él.
Incluso habría estado especialmente nervioso, como si esperara el resultado de algún juicio.
Aquella tensión provenía de todas sus experiencias en la residencia principal de la familia Gu.
En aquella época, nadie les creía a él ni a su hermano.
Nadie estaba dispuesto a escuchar sus palabras ni sus explicaciones.
Pero ahora Gu Duo ya no sentía que papá pequeño pudiera malinterpretarlo.
—No haberse apresurado a aclarar las cosas se debía, en esencia, a que jamás había considerado siquiera la posibilidad de que papá pequeño pudiera malinterpretarlos a él y a su hermano.
Al darse cuenta, Gu Duo movió suavemente los dedos.
Una sonrisa volvió a aparecer involuntariamente en sus labios.
Papá pequeño solía decirle que no estuviera nervioso, que aprendiera a relajarse.
Ahora Gu Duo comprendía que realmente se sentía muy bien no ponerse nervioso cuando ocurría algo.
Relajarse también se sentía muy bien.
El ánimo sombrío que había tenido hacía un momento se disipó en gran medida.
Gu Duo levantó la cabeza para mirar a papá pequeño y esta vez ni siquiera intentó ocultar la sonrisa que se extendía por sus labios.
【Wow, un pequeño en quien su papá confía incondicionalmente es realmente feliz. Duoduo volvió a sonreír.】
【¡Duozai se ve precioso cuando sonríe! Se parece un poquito a papá pequeño. ¡Sonríe más a menudo, pequeño!】
【Pregunta sincera: ¿esto no es doble moral? La madre de He Jia también confía incondicionalmente en él. Pero hace un momento ustedes no decían lo mismo. Incluso llamaban tonta a la madre He… ¿No son simplemente padres confiando incondicionalmente en sus propios hijos? ¿Por qué reaccionan de manera tan distinta?】
【Por favor. ¿Cómo va a ser lo mismo?】
【¿Quieres saber la diferencia? Pues te la digo: ¡la diferencia es que quien realmente fue a provocar problemas fue He Jia, no los hermanos Gu!】
【¿De verdad la madre He no conoce el carácter de su propio hijo? Da por sentado que todo lo que He Jia dice es verdad porque lleva demasiado tiempo consintiéndolo. En cambio, los hermanos Gu no explicaron absolutamente nada y el profesor Shen confía en el carácter de sus hijos.】
【Pregunta sincera: ¿hay gente tan desesperada por atacar que termina actuando como si no tuviera ningún sentido moral ni capacidad para distinguir el bien del mal?】
En ese momento, Gu Huaiyu ya había bajado.
Le entregó directamente la tableta a su esposa.
—En efecto. Quién tiene razón y quién está equivocado ya está perfectamente claro.
【¡Wow, el presidente Gu también bajó!】
【¡Por supuesto que tenía que bajar! ¡Están acusando injustamente a sus bebés!】
【Jajaja, ¿el presidente Gu no había ido a ocuparse de sus asuntos? Está tan cerca y aun así sigue pendiente de la esposa a cada momento.】
【¡Je, je! Nuestros Duoduo y Aozai son pequeños llenos de energía positiva con dos papás. ¡Nadie puede molestarlos! (manos en la cintura)】
Shen Qing acarició la gran cabeza de Aozai, que seguía abrazado a él, y tomó la tableta.
El camarógrafo le hizo un primer plano, incluyendo en la toma la pantalla donde seguía reproduciéndose la transmisión en vivo.
【¡!】
Desde el momento en que Shen Qing recibió la tableta, los comentarios de la transmisión de la familia número cuatro comenzaron a desplazarse como locos.
Todos escribían cosas como «¡Profesor Shen, míreme!» o «¡Esposa, mírame a mí!».
…Aunque llevaban todo el tiempo viendo la transmisión del profesor Shen, simplemente verlo en directo y saber que el profesor Shen podía llegar a leer personalmente lo que uno escribía eran sensaciones completamente distintas.
Ante la posibilidad de que Qingqing estuviera viendo precisamente sus comentarios, los fans comenzaron a inundar la pantalla con «666».
Los demás invitados no tenían una pareja que apareciera para entregarles una tableta, así que solo podían mirar los comentarios en los dispositivos del equipo de producción.
En realidad, durante la grabación normalmente no se permitía que los invitados miraran sus teléfonos ni las transmisiones en vivo.
Era una pequeña regla establecida para mejorar el efecto del programa, principalmente para evitar que los comentarios les revelaran información durante los juegos.
Pero ahora no estaban jugando y aquella pequeña regla tampoco estaba establecida por escrito de forma estricta…
Y, lo más importante, quien acababa de entregarle la tableta al profesor Shen era…
Ejem.
El gran patrocinador de aquel episodio.
El director decidió mirar hacia otro lado.
De paso, tampoco estaba mal aclarar de una vez por todas el asunto entre He Jia y los hermanos Gu.
Movidos por las ganas de enterarse del chisme, todos los invitados fueron a mirar sus propias transmisiones.
Y precisamente porque ellos mismos estaban mirando, la cantidad de comentarios volvió a aumentar.
Los espectadores que habían visto todo el incidente explicaron de inmediato en los comentarios cada detalle de lo ocurrido a los invitados que apoyaban.
Ni siquiera necesitaban buscar personalmente la repetición.
Las únicas personas que no fueron directamente a mirar fueron He Jia y su madre.
La madre He, que ya comenzaba a sentirse culpable, dijo:
—¿El director permite que todos los invitados miren las transmisiones y los comentarios? ¿No está intentando provocar conflictos? Al principio esto era solamente un asunto pequeño…
Le parecía incomprensible.
Por lo que había visto en la edición final del episodio anterior, el programa había protegido bastante la imagen de ella y de He Jia.
La reputación de He Jia en el episodio editado era mucho mejor que en la transmisión en vivo. El equipo había mostrado bastante moderación al editar.
Gracias a eso, la madre He finalmente había creído que la producción realmente no intentaba crear conflictos y que su intención original era mostrar de forma auténtica las características y talentos de cada niño.
Aunque nunca se había disculpado por haber discutido con el director ni por haberse negado a seguir grabando durante el primer episodio, esta vez sí tenía intención de darle suficiente respeto al director y cooperar en todo lo posible.
Pero ahora que ella había cambiado de actitud…
¡¿Por qué era el director quien empezaba a provocar problemas?!
—¡En el contrato está escrito que el programa no puede crear conflictos deliberadamente para perjudicar la imagen de mi hijo!
Ante el cuestionamiento de la madre He, el director general extendió las manos con expresión inocente.
—¿Eh? ¿No fue He Jia quien dijo que los hermanos Gu le habían pegado? Solo estoy ayudándolo a buscar pruebas. ¿Acaso no fue eso lo que ocurrió?
Hacía un momento, mientras todos caminaban delante, el director general estaba explicándoles a los invitados el siguiente segmento y tampoco había estado mirando la transmisión ni los comentarios.
Así que su inocencia podía ser perfectamente genuina.
La madre He:
—…
【Jajaja, el director general también tiene carácter. ¿De dónde sacan los padres de la familia He el valor y la confianza para ofender al director una y otra vez? Ahora les devolvió el golpe.】
【Tampoco creo que sea una venganza. El director Qin ya ha sido bastante considerado. ¡¿Puede la familia He dejar de complicarle la vida?! En el primer episodio se comportaron como grandes estrellas y aun así en la edición final suavizaron muchísimo la imagen de He Jia. ¡Hasta a mí me desespera verlo!】
【De verdad. He Jia prácticamente no hizo nada en el episodio anterior y aun así le dieron muchísimos planos en la edición final. Y la familia He todavía… Qué asco.】
【Así que en el contrato incluso dice que el programa no puede provocar conflictos, jajaja. Es la primera vez que siento que el canal Arcoíris es una cadena bastante decente. Los demás firman cláusulas abusivas contra los invitados; ellos, en cambio, se atan las manos a sí mismos.】
【¿La próxima vez pueden elegir una familia más razonable? Ver a esta madre y su hijo me pone de mal humor. Una sola cosa desagradable arruina toda la olla.】
【El director tampoco podía saberlo antes de empezar a grabar… En fin, es difícil.】
【Director Qin: no digan más. Qué difícil es ganar dinero y qué mierda hay que tragarse para conseguirlo.】
Entre los comentarios que explicaban lo ocurrido y los que criticaban a He Jia y a su madre, la proporción era prácticamente de mitad y mitad.
Ni siquiera hacía falta examinar los detalles para saber quién tenía razón.
La madre He echó un vistazo a los comentarios y ya no pudo ni levantar la cabeza.
Por puro reflejo, golpeó a He Jia y lo interrogó:
—¡¿Por qué mentiste?!
He Jia simplemente volvió a llorar.
No entendía qué había hecho mal otra vez.
¡Gu Ao quería enseñarle a He Rui a conducir el pequeño auto y estaban retrasando el programa!
Él había intervenido para detenerlos.
¡¿Por qué ahora ni siquiera aquella razón servía y al final todo era culpa suya?!
He Jia lloraba tan fuerte que afectaba la experiencia de todas las transmisiones y aquello casi estaba convirtiéndose en un accidente en vivo.
El director tampoco esperaba que la madre He golpeara al niño.
Todos los presentes se sobresaltaron.
Sin más remedio, el equipo les quitó los micrófonos tanto a He Jia como a su madre y dispuso que fueran a descansar primero a otra habitación.
La madre He también sabía que haber golpeado públicamente a su hijo había sido una pérdida de compostura.
Ya no tenía ganas de continuar grabando, así que tomó a He Jia en brazos y se dirigió directamente hacia una pequeña habitación cercana.
Los invitados restantes se miraron entre sí.
En ese momento, Shen Qing vio a la tía Zhang a un lado y de pronto dio unas palmadas para llamar la atención de todos.
—Ejem, ejem. Ya es hora del té de media mañana. ¿Qué tal si comemos algo primero?
—¿Té de media mañana?
Los demás invitados cooperaron inmediatamente para cambiar de tema.
Alguien fingió sorpresa.
—¿En casa del profesor Shen incluso tienen algo así como té de media mañana?…
—Qué moderno. Entonces, ¿cuántas veces al día comen en esta casa?
Shen Qing:
—…
Por supuesto que no podía admitir que, durante el periodo inmediatamente posterior a transmigrar, se había pasado los días comiendo o durmiendo, haciendo cinco o seis comidas diarias y creando desde entonces la tradición del té de media mañana en aquella casa.
Optó por acariciar la cabeza peludita de Aozai, que todavía permanecía junto a él, y sonrió.
—Principalmente porque los pequeños de la casa tienen que beber leche, así que aprovechamos para comer algo. ¿Verdad, pequeño Aozai?
—Shí… es verdad.
Aunque Aozai era extremadamente sensible a toda clase de excusas y mentiras, lo que papá pequeño decía tampoco era falso…
De verdad había llegado la hora de que los pequeños bebieran leche…
Aozai puso inmediatamente una expresión de profundo sufrimiento.
Y como aquella expresión de dolor en un niño tan pequeño era demasiado auténtica, los espectadores volvieron a estallar de risa.
【Jajajaja, ¡¿hasta qué punto odia el joven señor Ao beber leche?!】
En ese momento, la tía Zhang, que comprendía perfectamente las intenciones de la señora, ya había sacado el pastel de zanahoria que acababa de preparar.
El pastel recién horneado ya desprendía un aroma irresistible y, como estaba hecho con ingredientes abundantes y de calidad, todo el salón quedó impregnado de una fragancia cremosa.
Los presentes, especialmente los pequeños, abrieron los ojos al ver aquel enorme pastel de dos pisos cuyo diámetro parecía imposible de calcular.
El pequeño An Rong se quedó directamente embobado.
Hasta comenzó a salivar…
Por suerte, el pastel era tan alto que tenía que mantener la cabeza levantada.
¡De lo contrario, la saliva realmente habría terminado cayéndole!
Durante el momento del pastel, los niños también tenían que beber leche.
Y como acompañar a los pequeños señores Gu mientras bebían leche siempre había sido tarea de su papá mayor, el papá mayor de los jóvenes señores Gu naturalmente también se quedó.
…Seguía aplicándose el mismo principio.
¡Era el gran patrocinador del programa!
Mientras comía felizmente su porción del pastel —porque resultaba que también habían preparado para ellos— y revisaba las reacciones de la transmisión, el director asintió satisfecho y tomó un sorbo de leche.
El gran patrocinador no solo tenía dinero, sino que además estaba dispuesto a colaborar personalmente frente a las cámaras.
A los espectadores les encantaba verlo y las cifras de audiencia subían.
¡¿Qué razón podía tener él para negarse?!
Exceptuando aquel pequeño incidente desagradable de la mañana, el resto de la grabación del día transcurrió sin problemas.
Aunque estaban filmando en casa de Shen Qing, el equipo no había olvidado que aquello seguía siendo un programa de variedades sobre niños.
Por eso, no se dedicaron a investigar la vida privada de la familia Shen ni intentaron hacer que exhibieran su vida de familia adinerada.
Habían dicho que solo pedirían prestado el lugar y realmente se limitaron a eso.
Ni los invitados ni los camarógrafos subieron al segundo o tercer piso. Toda la grabación se desarrolló únicamente en el primer piso y en el jardín exterior.
Por suerte, aquella villa era lo bastante grande.
Solo el primer piso y el jardín bastaban para completar todas las actividades programadas para aquel día.
Pero incluso mostrando únicamente el primer piso, apenas la punta del iceberg de la villa, ya era suficiente para despertar admiración y envidia.
Gracias al generoso patrocinio de toda la familia del profesor Shen, los invitados no solo disfrutaron felices de un abundante almuerzo y una magnífica cena, sino que los espectadores también sintieron que habían ampliado sus horizontes y descubierto cómo era realmente una mansión de primer nivel.
En el transcurso de aquel único día, el nombre de Shen Qing volvió a aparecer en tres tendencias:
#ShenQingEsUnaBellezaDespistadaPeroTieneUnaGranInteligenciaEmocional
#LaEnvidiableVidaDeShenQingComoEsposoDeUnaFamiliaAdinerada
#LaMansiónDeLujoDeShenQing
Aparte de eso, el equipo tampoco tenía tanta cara dura como para organizar que todos los invitados y miembros del personal pasaran allí la noche.
Ya habían alquilado alojamientos fuera para que los invitados pudieran quedarse.
El programa proporcionaba alojamiento, pero quienes vivían en Huacheng o tenían allí una propiedad también podían dormir en sus propias casas. Al día siguiente, alguien iría a recogerlos.
La única condición era aceptar que el equipo instalara cámaras en sus viviendas.
En casa de Shen Qing ya habían instalado cámaras con anterioridad, así que a ellos les daba igual.
Durante la grabación del segundo episodio, decidió quedarse a dormir en casa.
Como los demás todavía tenían una jornada de grabación más importante al día siguiente, a las siete de la tarde todos los invitados fueron recogidos por vehículos y abandonaron la casa de Shen Qing para dirigirse a los lugares donde habían decidido pasar la noche.
La gran residencia, bulliciosa durante todo el día, finalmente quedó en silencio.
Shen Qing fue a ducharse.
Después de entretenerse un buen rato, ya pasaban de las ocho y había llegado la hora de dormir de los pequeños.
Pensando que, en cuanto terminara la grabación, Duoduo probablemente volvería a estudiar y se concentraría tanto que perdería la noción del tiempo, Shen Qing no se quedó tranquilo y bajó para echar un vistazo.
Sin embargo, antes siquiera de llegar a la habitación infantil, al pasar por el pasillo vio una pequeña figura en el salón del segundo piso.
Frente al ventanal que conectaba visualmente con la planta inferior, alguien contemplaba el exterior en silencio…
—¡¿Duoduo?!
Al fin y al cabo, solo era un niño de siete años.
Visto de espaldas, Gu Duo seguía pareciendo muy pequeño.
Al escuchar la voz de papá pequeño, se volvió bruscamente.
Una expresión de vergüenza imposible de controlar apareció en su rostro.
—Papá pequeño…
Shen Qing ya caminaba hacia él.
—Bebé Duoduo, ¿qué te pasa?
Shen Qing acababa de inventar otro apodo.
En realidad, se le había escapado espontáneamente porque aquella noche estaba demasiado sorprendido…
¡Duoduo no estaba estudiando!
¡¡Estaba distraído mirando al vacío!!
El profesor Shen incluso comenzó a arrepentirse de haberlo llamado tan emocionado…
¿Y si su Duoduo estaba reflexionando sobre algún importantísimo asunto de su pequeña vida?
Gu Duo, en cambio, no reaccionó especialmente al oír que papá pequeño lo llamaba «bebé Duoduo».
Cuando papá pequeño estaba de buen humor inventaba todo tipo de apodos nuevos para él y su hermano.
Duoduo ya se había acostumbrado.
Sin embargo, no tenía intención de contarle qué le ocurría.
Miró silenciosamente la hora y dijo:
—Ah… ¿Ya es hora de dormir? Aozai ya se durmió…
—¿Duoduo tiene algo que quiera compartir con papá pequeño?
Aozai ya estaba dormido y, aun así, Duoduo había salido solo de la habitación en lugar de quedarse con su hermano.
¡Eso era todavía más extraño!
Pero Shen Qing mantuvo la calma propia de un adulto responsable.
Se acercó, tomó a Gu Duo de la mano y lo llevó junto a la barandilla frente al ventanal.
Primero se sentó directamente sobre la alfombra de lana y después dio unas palmadas en el espacio junto a él.
—Aunque abajo hay cámaras, nosotros no llevamos micrófonos. Ven. Siéntate un rato con papá pequeño.
Como la villa era demasiado grande, el equipo solo había instalado cámaras en el primer piso y en las habitaciones de los niños.
En aquel lugar donde Gu Duo había estado sentado no había ninguna.
Shen Qing sospechaba un poco que Gu Duo había salido de la habitación infantil precisamente para evitar las cámaras.
…Aunque tampoco necesariamente.
Porque si solo quisiera evitarlas, Duoduo perfectamente podría haber salido con sus libros y su computadora para seguir estudiando allí.
Así que el verdadero problema de aquella noche seguía siendo…
¡¡Duoduo no estaba estudiando!!
—Bebé, ¿te pasó algo que te hizo sentir mal? ¿No te gusta que te graben? ¿O es otra cosa?…
Shen Qing intentó adivinar.
Gu Duo respondió:
—No pasó nada que me hiciera sentir mal. Tampoco me disgusta que me graben.
Mientras hablaba, se sentó junto a papá pequeño.
Con las piernas cruzadas y la espalda completamente recta, Gu Duo contempló la luz de la luna fuera de la ventana.
Después de un largo silencio, el pequeño, que nunca había sido bueno expresando sus sentimientos, terminó diciendo:
—Solo… siento que soy un poco extraño.
No había ocurrido nada desagradable.
Y puesto que había aceptado participar en la grabación, tampoco permitiría que durante ella desarrollara rechazo o emociones negativas hacia el propio hecho de ser grabado.
Pero lo que Mei Wenzheng había mencionado durante el día seguía rondándole la cabeza.
—Cuando veía cosas aterradoras y sangrientas, no sentía miedo ni temor.
Gu Duo originalmente no tenía intención de quedarse allí sentado contemplando la luna y desperdiciando el tiempo.
Tampoco había planeado contarle aquello a papá pequeño.
Pero parecía que…
se había sentado allí precisamente para esperar a su papá pequeño.
Tal vez descubrir y experimentar aquella agradable sensación de relajación había hecho que Gu Duo quisiera permitirse ser perezoso aquella noche.
Y también quería compartir todo aquello con la persona que le había enseñado a sentirse así.
Gu Duo le contó a papá pequeño que aquel día no había podido evitar recordar una noche lluviosa del pasado.
El clima había sido muy parecido al de la noche en que salvaron al gatito.
En aquella época, él y su hermano todavía vivían en la residencia principal de la familia Gu.
A través de la cortina de lluvia, mientras pasaba cerca del jardín, había escuchado vagamente los chillidos de un animal.
Atraído por el sonido, se había acercado.
Y entonces había visto a Gu Hao acompañado de varias personas, justo después de haber torturado hasta matar a un pequeño animal.
Gu Duo recordaba aquella escena.
Incluso la había observado deliberadamente.
La lluvia golpeaba el cuerpo peludo y arrastraba abundante sangre.
Fuera lo que fuera aquel pequeño animal tendido allí, ya no se movía.
Y él…
tampoco había sentido miedo entonces.
…¿Significaba eso que era un monstruo de sangre fría?
Gu Duo sentía que, al parecer, la gente lo había llamado así muchas veces.
Pero hasta entonces nunca se había detenido seriamente a pensar ni a preocuparse por si realmente era un monstruo.
—De sangre fría seguro que no. En cuanto a lo de ser extraño… eso depende de cómo definas la palabra «extraño».
Sumido en sus recuerdos y su confusión, Gu Duo escuchó de repente a papá pequeño decir aquello.
Levantó la mirada.
Shen Qing alzó una mano, le acarició la cabeza y sonrió.
—Si fueras exactamente igual a todos los demás, ¿no serías demasiado común?
—…
Los ojos de Gu Duo se abrieron ligeramente.
—Así que no te preocupes por cómo te definan los demás. Si alguien no te entiende, te etiqueta y piensa que eres extraño, eso solo significa que no eres una persona común.
Mientras hablaba, Shen Qing simplemente extendió un brazo y atrajo al pequeño hacia su pecho.
—¿Lo entiendes, bebé? Tú solo tienes que ser tú mismo.
—…
Gu Duo se quedó completamente inmóvil.
Shen Qing volvió a revolverle el cabello al pequeño que tenía entre los brazos.
Mientras pensaba que Duoduo seguía siendo tan pequeñito, recordó que Gu Duo era, después de todo, el sombrío villano de aquella novela.
El futuro hombre de traje capaz de ejercer violencia.
El joven señor mayor de la familia Gu, elegante incluso en su crueldad.
—Era diferente de los demás.
Por supuesto que tenía que ser diferente.
Después de todo, las cosas que ya habían ocurrido en su pasado habían afectado su vida.
No había nada extraño en eso.
Pero a esas alturas, Shen Qing ya daba por sentado y creía firmemente que, aunque fuera diferente, la esencia de su pequeño seguía siendo bondadosa.
Incluso era más bondadoso y sensible que la mayoría de las personas.
Con voz clara, Shen Qing preguntó:
—Entonces, cuando viste a ese animalito que habían matado, ¿qué sentiste?
Gu Duo, todavía abrazado por papá pequeño, inclinó ligeramente la cabeza y recordó sus sentimientos de aquel entonces.
Nunca se había planteado aquella pregunta.
Ahora que lo pensaba…
Probablemente había sentido repugnancia hacia Gu Hao y los demás.
Aquel día, Gu Hao y sus acompañantes no habían descubierto que él estaba oculto entre los arbustos.
Gu Duo había escuchado a alguien informarle a Gu Hao que el animal había muerto.
Y había oído a Gu Hao responder despreocupadamente:
—Si murió, pues murió. ¿Quién le mandó meterse en el jardín de mi casa?… Ya fui bastante misericordioso al no llevármelo para hacer experimentos. Mi segundo tío dijo que, cuando ellos eran pequeños, hasta atrapaban conejos y los llevaban a la escuela para experimentar con ellos.
En aquella época, Gu Duo todavía no sabía qué significaba hacer experimentos.
Solo había sentido que la expresión sonriente de Gu Hao le provocaba un profundo asco.
Durante el mes siguiente, se dedicó deliberadamente a vengarse de él.
No podía hacerlo de forma demasiado evidente, así que su venganza también tuvo que ser discreta.
Precisamente por eso duró un mes entero.
El peor incidente probablemente fue cuando Gu Hao, de camino a casa después de la escuela, persiguió a un pequeño perro callejero y terminó cayendo en una zanja.
Se rompió el puente de la nariz.
Aquel perro callejero había sido entrenado deliberadamente por Gu Duo.
Después, Gu Duo encontró a alguien que vivía lejos de la familia Gu para que lo adoptara.
Era una anciana que solía pasear sola por el parque durante todo el año. Al parecer, sus hijos vivían fuera.
A la anciana le gustó mucho el perro.
Y gracias al entrenamiento de Gu Duo, el animal se había vuelto dócil.
Bastaba con darle una salchicha de jamón para que estuviera dispuesto a seguir a una persona.
Shen Qing:
—…
Ahora parecía entender por qué Duoduo recogía perros con tanta frecuencia.
¡Resultaba que la afinidad de Duoduo con los perros no había comenzado con Tiantian y Yuanyuan!
¡Hasta había entrenado a un perro de operaciones especiales!
¡Para ayudarlo a cumplir una misión!
¡¡Y la misión incluso había sido un éxito!!
—Tú… ¿Cómo se te ocurrió todo eso y cómo lo conseguiste? ¿Qué edad tenías? ¡¿De verdad hiciste que Gu Hao se rompiera el puente de la nariz?! ¡No descubrió que habías sido tú, ¿verdad?!
Después de escuchar la explicación de Duoduo, papá pequeño estaba completamente pasmado.
Sus bonitos ojos almendrados se habían abierto enormemente.
Pero en su voz solo había sorpresa.
Ni rastro de repugnancia.
Incluso cuando hizo la última pregunta, lo que se percibía era preocupación ante la posibilidad de que hubieran descubierto a su pequeño.
Toda su actitud transmitía una única idea:
¡Gu Hao podía romperse el puente de la nariz porque se lo merecía, pero a su pequeño no podía pasarle absolutamente nada!
Gu Duo estuvo a punto de echarse a reír por culpa de papá pequeño.
Explicó que aquello había sucedido hacía más de un año.
Después, Gu Duo también había creado deliberadamente cierta atmósfera misteriosa para hacer creer a Gu Hao que matar animales atraía mala suerte.
Desde entonces, Gu Hao parecía no haber vuelto a hacerles daño.
Al menos Gu Duo nunca volvió a encontrarse con algo semejante.
A menudo regresaba al lugar donde había descubierto a Gu Hao maltratando al animal.
Aquel pequeño animal también había sido enterrado allí.
Un año después, Gu Duo descubrió que en aquel lugar habían crecido unas flores muy bonitas.
En cuanto a cómo se le había ocurrido todo…
Para entonces ya sabía leer y también sabía utilizar internet.
De vez en cuando, cuando Gu Hao estaba de buen humor o quería presumir, aceptaba prestarle su tableta a Gu Duo.
Y respecto a la última pregunta de papá pequeño, cómo había conseguido hacerlo…
Gu Duo consideraba que, mientras uno tuviera claro su objetivo, encontrara el método adecuado y tuviera suficiente paciencia, tarde o temprano lo conseguiría.
Ante aquello, Shen Qing tuvo muchas ganas de decir:
…No.
En primer lugar, la mayoría de las personas ni siquiera tenían un objetivo tan claro.
¡Adular a alguien que siempre lo trataba con dureza para conseguir que le prestara una tableta, buscar métodos en internet, vengar a un pequeño animal y evitar que más animales fueran lastimados…!
¡Eso no era algo que pudiera hacer cualquier niño!
¡Ni siquiera cualquier adulto!
Y además, Duoduo, esos métodos que encontraste…
También eran bastante explosivos.
Una persona normal, aunque encontrara esa clase de métodos en internet, probablemente se limitaría a leerlos.
Y en aquella época…
¡¿Duoduo todavía ni siquiera había cumplido seis años?!
En cuanto a tener suficiente paciencia…
Después de analizarlo hasta ese punto, Shen Qing solo pudo levantar el pulgar hacia su bebé Duoduo.
Si no fuera porque su posición como adulto principal de la familia no podía tambalearse, ¡hasta habría querido llamar «papá» a su Duozai!
…Bueno, que ocupara el puesto quien tuviera la capacidad.
A Shen Qing, en realidad, tampoco le importaba demasiado cómo lo llamaran…
—Si me preguntas a mí, nuestro Duozai no tiene nada de sangre fría —dijo Shen Qing.
Al ver que papá pequeño le levantaba el pulgar, Gu Duo lo miró todavía más confundido.
Pero por un instante bajó ligeramente los ojos, como si estuviera avergonzado.
—¿De verdad?
—Entonces te haré otra pregunta.
Shen Qing pensó un momento.
—Aparte de tratar así a Gu Hao y a los demás, ¿alguna vez has lastimado a alguien por iniciativa propia?
Gu Duo lo pensó seriamente.
Después negó con la cabeza, respondiendo con absoluta sinceridad.
—Entonces ya está.
Shen Qing concluyó:
—No eres de sangre fría. Que no sientas miedo ante esas cosas solo significa que eliges expresar las emociones que te provocan a tu manera: actuando.
Las palabras de Shen Qing eran algo complejas, pero sentía que su Duozai podía comprenderlas.
Para entonces ya había estrechado todavía más al pequeño contra él.
Finalmente, simplemente lo levantó y lo sentó sobre sus piernas.
En el pasado, Duoduo rara vez se acercaba a él.
O, mejor dicho, Duoduo casi nunca buscaba cercanía física con nadie.
Pero Shen Qing había descubierto hacía mucho tiempo que, cuando Gu Huaiyu abrazaba a Duoduo, el pequeño tampoco se apartaba.
Así que solo era eso.
Le daba vergüenza acercarse por iniciativa propia a los adultos.
Pues si él no tomaba la iniciativa, ¡Shen Qing podía hacerlo!
—Si fuera posible, incluso habría querido llegar antes a aquel mundo.
Así Duoduo no habría tenido que pasar solo por todas aquellas cosas.
Le dolía demasiado pensar en él.
Después de la sorpresa, la incredulidad y la inevitable admiración, lo que Shen Qing sentía con más fuerza era pena por el pequeño.
Si no hubiera tenido que vivir bajo el techo de otros, sufriendo repetidamente tratos injustos y parciales, Duoduo jamás habría necesitado planificar las cosas de forma tan meticulosa y actuar con tanto cuidado.
En cualquier familia normal, si un niño les contaba a los adultos que Gu Hao y los demás estaban torturando animales, alguien habría detenido a Gu Hao.
Pero nadie lo hizo.
Fueron precisamente aquellas circunstancias extremas las que moldearon la personalidad de Gu Duo.
Entonces, ¿cómo podía alguien decir que su pequeño había actuado mal?
¿Cómo podían, en el futuro, acusar a Gu Duo de ser sombrío y cruel?
Él ya había hecho todo lo posible por conservar toda su bondad.
Shen Qing también había vivido durante un tiempo bajo el techo de otras personas cuando era pequeño.
En realidad, nunca había sufrido ningún trato especialmente injusto ni ningún abuso.
Y aun así siempre había recordado lo desagradable que era depender de una familia ajena.
Mucho más después de pensar en lo que Duoduo y Aozai habían vivido…
Poniéndose en su lugar, Shen Qing no creía que nadie pudiera haberlo hecho mejor que Duoduo.
Abrazando el pequeño y todavía delgado cuerpo del niño, Shen Qing dijo lentamente:
—Zhengzheng se asustó, pero que tú no te asustaras no significa que no tengas sentimientos. Solo eres un poco más fuerte que él… Claro que ser fuerte o no serlo está bien. Cada persona tiene un carácter y unas experiencias diferentes. Así que, en esencia, tanto ustedes dos como Aozai son pequeños humanos bondadosos y sensibles, fáciles de conmover. ¿Cómo podría eso significar que eres de sangre fría?
—¿Bondadoso? ¿Fácil de conmover?
Gu Duo jamás había considerado aquella posibilidad.
Tampoco nadie había utilizado esas palabras para describirlo.
—Sí. Eso es exactamente lo que eres. Confía en papá pequeño.
En lugar de continuar con una explicación más compleja, Shen Qing simplemente se lo aseguró sin rodeos.
—Un niño capaz de enfrentarse por iniciativa propia a alguien que siempre lo trataba con dureza solo por un pequeño animal muerto…
Un niño que, un año después, seguía regresando al lugar donde aquel animal había sido enterrado y era capaz de descubrir que allí habían brotado unas bonitas flores…
¿Cómo podía no ser bondadoso?
¿Cómo podía ser un monstruo de sangre fría?
Simplemente era demasiado bondadoso.
Tan bondadoso que no se permitía consumirse internamente mostrando tristeza, miedo y otras emociones.
Porque sabía que había cosas más importantes que debía hacer.
Ese era el pequeño de su familia.
Elegante, sereno, inteligente y recto.
Y había cosas que Shen Qing tampoco necesitaba explicarle todavía.
Por inteligente que fuera, seguía siendo un bebé.
Además, Shen Qing siempre había sido bastante relajado a la hora de educar a los pequeños.
Mientras la dirección general fuera correcta, confiaba en que el tiempo le enseñaría muchas más cosas a Duoduo.
Ahora solo necesitaba que Duoduo comprendiera una cosa:
No había nada malo en él.
La luz de la luna atravesaba el enorme ventanal.
Aquella noche había luna llena.
Bajo la clara luz lunar, semejante al agua, la voz de papá pequeño sonó serena y agradable como un manantial:
—Solo recuerda esto: sigue adelante sin miedo y sé tú mismo. Tu papá mayor y yo siempre estaremos de tu lado.