Después de que el holgazán se convirtiera en papá de unos pequeños prodigios - Capítulo 118

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Pronto llegó la hora de reunirse por la tarde.

Probablemente porque era el primer día y querían darles a todas las familias tiempo para adaptarse, las actividades preparadas por el equipo del programa no eran difíciles.

La actividad de la tarde consistía en una serie de competencias. Cada vez que una familia ganara, podría enviar a un representante al huerto para recoger verduras.

Las reglas eran muy sencillas, pero el director describió el asunto y sus consecuencias con un aire muy misterioso:

—Las verduras que recojan serán lo que prepararán para la cena. Es decir, que esta noche sigan comiendo aperitivos o puedan comer las verduras que ustedes mismos recojan dependerá por completo de las competencias de esta tarde.

Pero por solemne que sonara su tono, Shen Qing no pudo evitar bostezar al escucharlo.

Mmm… En el peor de los casos, seguirían comiendo aperitivos por la noche.

Tampoco era que sus aperitivos no tuvieran ningún valor nutricional. Además, la tía Zhang le había preparado tentempiés infantiles con ingredientes bastante saludables. No pasaba nada por comer un poco más.

Y, de todos modos, solo sería un día…

Tanto adultos como niños podrían soportarlo.

Sin embargo, al ver que las demás familias ya se frotaban las manos, ansiosas por intentarlo, Shen Qing decidió darle algo de consideración al director y no mostrarse demasiado diferente.

Así que fingió estar muy entusiasmado y les preguntó a Duoduo y Aozai, que estaban junto a sus piernas:

—¿Tienen confianza en conseguir muchas verduras?

El enérgico Aozai cerró inmediatamente su pequeño puño y dio un saltito.

—¡Sí!

Duoduo, en cambio, no dijo ni que sí ni que no.

Pero al ver la mirada del pequeño, Shen Qing sintió de repente que quizá las cosas no fueran tan sencillas.

…Aquellos ojos brillantes, profundos y llenos de absoluta determinación…

¿No era eso lo que llamaban un espíritu competitivo extremadamente fuerte?

La competencia comenzó enseguida.

El equipo había diseñado tres rondas de juegos. En cada una, las tres familias ganadoras o con mayor puntuación podrían entrar al huerto para recoger verduras.

Podrían elegir libremente qué tipo de verduras querían, pero al salir tendrían que pesarlas todas juntas. La cantidad que podrían llevarse dependería de su clasificación.

La familia con la puntuación más alta podría llevarse el mayor peso de verduras, y así sucesivamente.

Las tres familias que quedaran en los últimos lugares de cada ronda no podrían entrar al huerto.

La primera ronda era una competencia deportiva.

Los eventos concretos eran los clásicos de carrera de tres piernas, patear el volante y saltar la cuerda larga.

Las familias de tres integrantes podían enviar libremente a dos representantes.

Al principio, Shen Qing había pensado participar él mismo.

Eran juegos a los que había jugado de pequeño. Duoduo probablemente los había practicado en educación física, pero Aozai, que siempre había sido criado en casa, definitivamente nunca los había jugado.

Sin embargo, cuando llegó el turno de la familia número cuatro, Aozai pidió participar por iniciativa propia.

Su razón era muy sencilla.

Aozai abrió sus enormes ojos y declaró con total confianza:

—¡Aozai ya aprendió mirando!

Shen Qing asintió inmediatamente.

—¡Muy bien, entonces va Aozai! ¡Mis bebés son increíbles!

Qué tranquilidad le daban a este viejo padre.

Shen Qing sonrió mostrando una hilera de dientes blancos, con el rostro lleno de alegría y satisfacción.

【Jajajaja, ¿por qué siento que la expresión del profesor Shen está diciendo: “¡Sí! ¡Conseguí holgazanear!”?】

【Pienso lo mismo. ¿Cómo consigue el profesor Shen tener un aspecto tan delicado y enérgico, pero al mismo tiempo transmitir una sensación tan perezosa?】

【Hay cosas que uno cree haber aprendido solo porque las entendieron los ojos. Por ejemplo, la carrera de tres piernas. Un niño que nunca la ha probado podría no entenderla realmente. Shen Qing sí que está tranquilo. ¿No teme perder?】

【Da igual, ¿no? Los niños de las familias uno y tres tampoco habían jugado. Además, en una competencia así las edades y las alturas de los niños son diferentes, así que de por sí no es justa. Es solo para divertirse. Si pierden, pues pierden.】

En la carrera de tres piernas, las familias uno y tres habían fracasado.

La familia número uno había enviado al menor de los gemelos, He Rui, para competir junto con su madre.

Su hermano mayor, He Jia, era un pequeño pianista conocido como un bebé genio. Se decía que ya sabía tocar el piano a los tres años.

Para proteger las manos del hermano mayor, las actividades deportivas como aquella siempre recaían en el hermano menor, He Rui.

Pero los gemelos solo tenían cinco años y medio y nunca habían jugado a algo parecido.

Aunque habían practicado de antemano, el desempeño de He Rui seguía siendo bastante malo.

Además, la señora He parecía ser una madre bastante estricta con sus hijos.

Debido a la derrota de He Rui, su expresión no era muy buena, aunque tampoco dijo nada.

En cuanto al fracaso del pequeño An Rong, prácticamente todos lo habían previsto.

An Rong era demasiado pequeño.

No conseguía coordinarse bien con su madre y nunca había jugado a aquello, así que la familia número tres terminó efectivamente entre los últimos lugares.

Sin embargo, cuando su madre llevó al pequeño An Rong tropezando y prácticamente arrastrándose hasta cruzar la meta, tanto los espectadores como el personal presente se sintieron conmovidos.

Al principio, porque resultaba demasiado gracioso verlo avanzar como una pequeña ardilla, trastabillando y cayéndose mientras intentaba llegar.

Pero después, lo que los conmovió fue que An Rong jamás se rindiera.

Aunque se había ensuciado el pequeño rostro y había caído varias veces, terminó llegando hasta la meta.

Después de la familia número tres llegó el turno de la familia número cuatro.

Fue precisamente entonces cuando Aozai se ofreció a participar.

En los comentarios todavía discutían si realmente estaría bien que Shen Qing enviara a los dos pequeños.

Mientras el personal preparaba el lugar, Aozai ya había corrido haciendo da-da-da hasta el pequeño An Rong.

An Rong seguía siendo tan callado como siempre.

En ese momento todavía jadeaba, pero tenía una sonrisa bobalicona en el rostro.

No tenía ningún espíritu competitivo. De hecho, ni siquiera comprendía realmente lo que significaba competir.

Simplemente había escuchado a su mamá decirle que tenía que completar todo el recorrido.

Así que lo había hecho.

Aunque había quedado último y se había caído varias veces, había llegado hasta el final.

Al ver que Aozai corría hacia él, el normalmente silencioso An Rong alzó por fin bastante la voz:

—¡Hermano!

Que lo llamaran “hermano” con aquellos ojos brillantes hizo que Aozai se sintiera inevitablemente un poquito orgulloso.

En realidad, había ido a preguntarle algún truco para la carrera de tres piernas…

He Rui, de la familia número uno, no lo había hecho bien y su madre incluso lo había fulminado con la mirada. Ahora se había escondido fuera del alcance de las cámaras para llorar, así que Aozai no podía encontrarlo.

En cuanto a la número dos…

Era la hermana Keke.

¡Mejor no!

Aunque la hermana Keke y su papá habían cooperado de maravilla y habían sido rapidísimos, por lo que claramente tenían experiencia…

No.

Mejor no.

¡Aozai ya tenía bastante con intentar escapar de ella!

Así que al final solo pudo ir a buscar al pequeño An Rong.

Pero An Rong tampoco sabía explicar ningún truco.

No pudo responder bien a la pregunta del hermano Ao y, con su expresión aturdida, apareció un poco de decepción en sus grandes ojos.

—No pada nada.

Aozai, que ahora ya era un hermano mayor, se agachó para consolarlo.

Entonces comprendió de repente que quizá, en realidad, había ido hasta allí para felicitar al pequeño.

Aozai había visto todo el proceso en el que An Rong completó la tarea.

Había pensado que aquel hermanito era increíble y por eso había querido ir a verlo.

En cuanto a por qué al principio no había admitido directamente que había ido a visitarlo…

Aozai se rascó su redonda orejita con una mano regordeta.

Ya no tenía tiempo para pensar en eso.

Al ver la expresión nerviosa y decepcionada del pequeño An Rong, Aozai, todavía agachado, levantó directamente el pulgar hacia él.

—¡Lo hiciste súper bien!

—…¿De… de verdad?

La voz de An Rong seguía siendo tímida.

Sus grandes ojos húmedos y brillantes miraron a Aozai, haciendo que pareciera todavía más suave y adorable.

Comparada con la suya, hasta la voz lechosa de Aozai parecía mucho más poderosa.

Aozai le dio unas palmaditas en el hombro.

—¡De vedad!

【Dios mío, ¡nuestro joven señor también es todo un hombrecito cálido y atento!】

【Quién lo diría. Aozai es tan pequeño y ya sabe consolar así a la gente, jajajaja.】

【Algún día de algún mes del año 202X: dos pequeñas ardillas establecen oficialmente una alianza… La llamaremos Alianza de las Ardillas.】

Cuando el personal terminó de preparar el lugar, llegó el turno de Duoduo y Aozai.

Los pies de los dos hermanos, calzados con zapatitos iguales, quedaron atados entre sí.

Duoduo inclinó ligeramente la cabeza y le dijo unas palabras en voz baja a Aozai.

Y entonces quedó demostrado que aquello no era simplemente un caso de “los ojos entendieron pero el cuerpo no”.

Apenas el director dio la señal de salida, los dos hermanos unidos salieron disparados como una flecha.

Duoduo había crecido bastante últimamente y tenía las piernas largas.

Aunque seguía siendo delgado, sus movimientos eran extremadamente ágiles.

Aozai coordinó sus movimientos con los de su hermano e hizo exactamente lo que este le había explicado.

Después de dar correctamente el primer paso, encontró enseguida el ritmo.

Además, aunque era pequeño, daba pasos grandes.

Y cuando sus piernas no alcanzaban lo suficiente, simplemente lo compensaba dando saltitos.

Como Duoduo solía caminar de la mano de un Aozai que siempre iba brincando a su lado, ya estaba acostumbrado a su ritmo.

El resultado fue que ambos hermanos avanzaron a una velocidad increíble y, superando por completo las expectativas de todos, llegaron directamente a la meta.

【Viéndolo así, realmente no hacía falta que participara el profesor Shen. Cuando los niños son ágiles, ni los adultos pueden competir con ellos.】

【¡Creo que Duoduo es muy inteligente y Aozai también!】

Después de llegar a la meta, Aozai todavía sentía que aquello era divertidísimo.

Siguió dando saltitos un rato y hasta dio una vuelta completa por el lugar junto con su hermano.

Todas las cámaras captaron a los hermanos: uno genial y apuesto; el otro vivaz, adorable y un poco bobalicón.

La popularidad de la familia número cuatro siguió aumentando.

La familia número cinco imitó la estrategia y envió a las hermanas gemelas Fu.

Pero como al principio las gemelas no lograron ponerse de acuerdo y una de ellas cayó, perdieron algo de tiempo.

Tardaron un poco más.

Al final, la familia número cuatro, a la que los espectadores no habían considerado favorita, terminó convirtiéndose inesperadamente en el caballo negro.

Solo fueron más lentos que Song Yuke y su padre, y obtuvieron el segundo lugar.

En las dos pruebas siguientes, patear el volante y saltar la cuerda larga, gracias a la inteligencia y calma de Gu Duo y a la capacidad de Aozai para aprender sobre la marcha, la familia número cuatro también consiguió clasificarse.

Como habían quedado segundos en la puntuación total, Shen Qing y los pequeños podían ir al huerto a recoger verduras.

El peso total permitido era de dos kilos.

Según las reglas, incluso las familias ganadoras solo podían enviar a dos personas al huerto.

Duoduo quiso instintivamente cederles la oportunidad a papá pequeño y a su hermano.

Pero Shen Qing dijo que, puesto que Duoduo y Aozai habían ganado aquella oportunidad, debían ser ellos quienes fueran.

Duoduo lo pensó y asintió.

Sin embargo, Shen Qing miró a Aozai, que tenía los ojos redondísimos de emoción, y luego a Duoduo, cuyo rostro parecía profundamente concentrado.

De repente tuvo una duda.

¿Los pequeños siquiera reconocían las verduras?

Y, además…

¿Sabían cosecharlas?

…¡Ni siquiera el propio Shen Qing tenía experiencia recogiendo verduras en un huerto!

Pero después pensó que, de todos modos, aquello era para divertirse.

Siguiendo fiel a su principio de que tampoco pasaba nada si terminaban sin verduras, Shen Qing no les indicó qué debían recoger.

Solo les advirtió que no recogieran cosas que no quisieran comer, que no corrieran por ahí ni dañaran los cultivos de los agricultores y que obedecieran.

Para asegurarse de que los invitados simplemente recogieran verduras en lugar de destrozar el terreno, el equipo del programa enviaría a alguien para acompañarlos y enseñarles cómo hacerlo.

Sin embargo, algunos niños eran muy difíciles de controlar.

En la temporada anterior incluso había ocurrido un conflicto entre un niño malcriado y uno de los agricultores, lo que había causado una pésima impresión.

Por eso, algunos espectadores veteranos del programa no pudieron evitar preguntarse:

【¿Van a dejar que entren solo los dos niños? ¿Sin un adulto? ¿De verdad estará bien?】

Los fans de Shen Qing también comenzaron a preocuparse.

Sabían que Duoduo y Aozai eran niños muy sensatos.

Pero, después de todo, todavía eran muy pequeños y nunca habían participado en cultivos.

Tal vez no comprendieran cuánto esfuerzo había detrás de cada alimento.

Además, aquello era una transmisión en directo.

Si por ignorancia o por no comprender la gravedad del asunto dañaban el huerto, ¿no se vendría abajo directamente la buena reputación que al profesor Shen tanto le había costado acumular?

Los comentarios pasaban frenéticamente por la pantalla, pidiéndole a Shen Qing que fuera con ellos o, al menos, que les diera unas cuantas instrucciones más.

Mientras tanto, los antis de Shen Qing también estaban emocionadísimos.

Esperaban que sus niños destrozaran el huerto para grabarlo y utilizarlo en su contra.

Pero la realidad era que Duoduo y Aozai se portaron maravillosamente.

Después de entrar al huerto, su manera de actuar era incluso más rigurosa que la de muchos adultos.

Gu Duo ya era de por sí meticuloso.

Además, sabía que había cámaras siguiéndolos, así que se exigía no cometer ni el más mínimo error.

Aunque jamás había pensado en dañar el huerto, nunca había caminado por un terreno cultivado y no iba a fingir que sabía hacerlo.

Si no sabía dónde pisar, le preguntaba al agricultor que los guiaba y evitaba instintivamente cualquier planta.

Si no sabía qué podía arrancarse y qué no, también preguntaba.

Primero hacía que el agricultor se lo explicara y se lo mostrara, y solo entonces actuaba.

En cuanto a Aozai, en realidad ni siquiera necesitaba las advertencias de papá pequeño y su hermano.

¡A Aozai le encantaba cuidar de los animales y las plantas!

Desde que papá pequeño había aceptado criar a Tiantian y Yuanyuan y les había reservado directamente un terreno para que vivieran libremente, Aozai había comenzado a comprender vagamente que pisotear las plantas podía hacerles daño.

Y antes de aquello, siempre que no hiciera demasiado calor, Aozai jugaba todos los días en el jardín de casa.

Aunque las plantas que papá pequeño había mandado cultivar allí eran flores y no verduras, para Aozai merecían exactamente el mismo cuidado.

Así que…

¿Cómo iba a hacerles daño a aquellas lindas plantitas?

En el huerto, Aozai caminaba incluso con más cuidado que su hermano.

Pero eso no significaba que se sintiera limitado.

Todo lo contrario.

Como le gustaba muchísimo aquel lugar, desde que entró parecía una pequeña ardilla que hubiera caído dentro de una montaña de piñas.

Miraba aquí, tocaba allá y, de vez en cuando, acompañaba sus descubrimientos con exageradas expresiones de:

—¡Guau!

El camarógrafo captó continuamente todas sus reacciones.

Los espectadores de la transmisión no dejaron de elogiarlo.

Los tallos, las hojas y las enredaderas de algunas plantas eran tan altos que llegaban a ocultar por completo a los dos hermanos.

Cuando el camarógrafo levantó la cámara y volvió a encontrar a los pequeños, vio a Aozai agachado allí, riéndose entre dientes.

¡Había descubierto un pajarito regordete!

Al encontrarse con un ave, tampoco intentó asustarla ni ahuyentarla.

Simplemente se agachó sobre un caballón a cierta distancia y la observó desde lejos, como si temiera espantarla.

Aozai, con sus ojos redondísimos, se quedó mirando fijamente al pajarito regordete mientras este picoteaba la comida.

En ese momento, Gu Duo simplemente esperaba a un lado.

Cuando las hojas se le pegaban en la cara al joven señor mayor, este se limitaba a apartarlas lentamente con una mano mientras continuaba haciéndole preguntas al agricultor.

El agricultor encargado de acompañarlos también terminó encariñándose bastante con aquellos dos niños limpios, educados y adorables.

Respondía con mucha paciencia y detalle a todas sus preguntas.

【Estos hermanos sí que son dos talentos extraordinarios, y lo digo como cumplido. ¿Cómo pueden ser tan armoniosos y cariñosos? Esto definitivamente no puede ser fingido.】

【¡Son tan educados! ¿De verdad existen niños tan bien portados en este mundo?】

Los antis que esperaban encontrar una oportunidad para atacar a Shen Qing volvieron a quedarse con las manos vacías.

Mientras tanto, sus fans acérrimos sintieron una enorme satisfacción.

¡Los niños educados por nuestro esposo tienen precisamente esta paciencia y estos modales!

¿Ven?

¡Tremenda bofetada!

¡A ver con qué intentan atacarlo ahora!

En el pequeño grupo del club de fans:

[Pero hablando en serio, los niños de nuestro esposo realmente le dan mucho orgullo y le ahorran preocupaciones. No me extraña que el primer reality que Qingqing eligió después de volver a hacerse famoso fuera uno infantil, jajajaja.]

[+1. Para ser justos, Qingqing no hizo absolutamente nada en esta ronda. ¡Se pasó todo el tiempo sentado comiendo sandía, jajajaja! Su objetivo principal es holgazanear. ¡Ni siquiera se molestó en decidir qué verduras debían recoger los niños!]

[¿Qué dices? Nuestro esposo simplemente sabe mantenerse tumbado con plena lucidez. Eso se llama gran sabiduría disfrazada de simpleza. (cara de perro)]

[Cuando editen el episodio oficial, esto seguro se convierte en un meme. Algo como “Qingqing dejándose llevar por sus niños durante todo el programa”.]

[Lo importante es que los niños están destacando muchísimo y dando un montón de material para el programa, así que nadie se fija en que Qingqing está holgazaneando.]

[Qingqing: ¡Mis niños son increíbles!]

[Buaaa, cada vez tengo más envidia de que Qingqing tenga niños así.]

Por cuestiones de tiempo, los pequeños no podían permanecer demasiado en el huerto.

Muy pronto apareció un miembro del personal para apresurarlos.

—Tienen que regresar antes de que termine el tiempo establecido. Si no, se considerará inválido y no podrán llevarse las verduras que hayan recogido.

Al escuchar el aviso, Duoduo apresuró a Aozai.

Él, por su parte, recogió rápidamente algunas judías verdes, chiles y tomates que tenía cerca.

Aozai soltó un:

—¡Ao!

Y comenzó a escarbar la tierra allí mismo.

Cuando quedaba apenas un minuto, Duoduo y Aozai regresaron a la entrada del huerto.

Gu Duo seguía vestido de manera impecable y fresca.

Solo se le habían ensuciado un poco los zapatos.

En cambio, el pequeño Aozai parecía haberse revolcado directamente por la tierra.

No solo tenía la ropa sucia, sino que hasta su carita estaba cubierta por una fina capa de polvo.

Y lo más adorable era que, probablemente porque se había quedado sin tiempo y había salido corriendo, todavía llevaba dos enormes zanahorias abrazadas contra el pecho en lugar de haberlas metido en la cesta de su hermano.

Shen Qing, que no podía ver la transmisión y no sabía lo que había ocurrido, vio aquella escena y directamente se dobló de la risa.

Los espectadores ya habían muerto de ternura una vez viendo a Aozai escarbar frenéticamente para sacar las zanahorias.

Ahora, al contemplar al pequeño regordete abrazándolas mientras jadeaba frente a la cámara con una sonrisa bobalicona, toda la pantalla se llenó de elogios.

Shen Qing tampoco podía parar de reír.

Pero no era porque Aozai se viera adorable.

Era porque…

—¿Sabes qué es eso que sacaste?

Le preguntó al pequeño.

—¿Qué ed?

Aozai inclinó la cabeza.

Todavía abrazaba con fuerza las dos zanahorias.

Shen Qing:

—Son… ¡son las zanahorias favoritas de Aozai!

Aozai:

—…¿Da?

Al escuchar la respuesta, se quedó completamente inmóvil.

—…¡Aozai no gusta nada de las zanahorias!

Los ojos del aturdido Aozai se abrieron todavía más.

Las dos zanahorias se le cayeron directamente de las manos.

—No pasa nada, no pasa nada.

Shen Qing se reía tanto que ni siquiera podía enderezarse.

Así que se inclinó para recoger las zanahorias y declaró:

—Algún día terminarás amándolas… Después de todo, ustedes tienen demasiado destino juntos. ¡Jajajaja!

Aozai siempre había odiado las zanahorias.

Cada vez que aparecían en la comida, las apartaba.

Por eso, con el tiempo, la tía Zhang había dejado de prepararlas de manera evidente.

Sin embargo, Aozai sí comía con muchísimo gusto los pasteles hechos con jugo de zanahoria y los purés de zanahoria mezclados con fruta.

Pero, como la abuela Zhang temía que el pequeño dejara de comerlos, jamás le decía qué alimentos llevaban zanahoria.

Así que Aozai tampoco lo sabía.

Después de todo aquel tiempo, Aozai todavía no había visto cómo era realmente una zanahoria entera.

¡Y ahora, precisamente aquello que menos quería encontrarse había aparecido frente a él!

¡Había trabajado con todas sus fuerzas para desenterrar dos zanahorias!

Además, como las zanahorias crecían enterradas, sin duda eran más difíciles de obtener que las verduras que colgaban de tallos o enredaderas.

Shen Qing ya estaba deseando ver la repetición de la transmisión.

¡Quería saber exactamente cómo había conseguido su pequeño sacar aquellas dos zanahorias!

Lo más gracioso era que, contando las dos zanahorias de Aozai, los alimentos recogidos por los hermanos pesaban prácticamente los dos kilos exactos.

Ni siquiera podían devolverle al programa las zanahorias que no querían.

Frente a la cámara, Aozai seguía completamente aturdido.

【Miren cómo se ríe nuestro esposo. Ahora por fin entiendo qué significa estar radiante como una flor…】

【Poder ver al Shizun reír así hace que todo valga la pena. ¡Gracias nuevamente al programa y al pequeño Aozai!】

【Jajaja, la expresión de un pequeño sufriendo las consecuencias de sus actos es demasiado adorable. Pero Qingqing, eres muy malo. Vale que no les dijeras qué recoger, ¡pero al menos podrías haberles dicho qué NO recoger! Jajajaja.】

【Bebé, no te preocupes. Papá fue demasiado malo. ¡Castíguenlo haciendo que se coma todas las zanahorias!】

Una vez terminado el pesaje y después de reírse lo suficiente, Shen Qing finalmente se puso serio.

Consoló a Aozai:

—No pasa nada. Al final veremos si podemos intercambiarlas por las verduras de otra familia. ¡Así Aozai no tendrá que comer zanahorias!

Aozai volvió a hacer un puchero.

El pequeño humano, con la cara todavía llena de tierra, recalcó lastimosamente:

—Aozai no quiere comed zanahoria…

—Sí, sí, sí. No comerás, no comerás.

Mientras hablaba, Shen Qing utilizó una toalla húmeda para limpiarle la cara.

A Duoduo le daba igual lo que comieran.

Pero ya había observado las verduras recogidas por los demás grupos y descubrió que prácticamente todas las cestas tenían zanahorias…

Eh…

Duoduo miró a su hermano con cierta preocupación.

¿Realmente habría alguien dispuesto a intercambiar verduras con ellos?

En realidad, Gu Duo tampoco conocía demasiadas verduras.

El tiempo que el programa les había dado para recogerlas era demasiado corto.

Ni siquiera había tenido tiempo suficiente para determinar exactamente qué parte de cada cultivo debía cosecharse, mucho menos para planificar qué verduras debían llevarse.

Aquella sensación de no poder controlar la situación lo irritó ligeramente.

Pero su mirada se volvió todavía más firme.

Tenía que entrar al huerto otra vez.

La segunda ronda era una prueba de valentía.

También era un juego clásico:

La caja misteriosa.

Cada familia debía enviar a un pequeño para meter la mano en una caja sin poder ver su contenido, tocar lo que hubiera dentro e identificar correctamente qué era.

Si el pequeño no sabía qué objeto era, tampoco pasaba nada.

Pero debía describir con precisión su textura y otras características hasta que el adulto consiguiera adivinarlo.

Solo entonces se consideraría superado el desafío.

Parecía sencillo, pero en realidad era bastante difícil.

Los concursantes elegían una caja al azar.

Dentro podía haber algo vivo o inanimado.

Y, entre las criaturas vivas, incluso podían aparecer animales un poco peculiares…

Aunque el equipo garantizaba que los pequeños invitados no serían mordidos ni resultarían heridos, seguía siendo una prueba bastante exigente psicológicamente.

Para un niño tímido o que tuviera miedo de ciertos animales, era muy difícil hacerlo bien.

Pero, aferrándose firmemente a su determinación de volver a entrar al huerto, Gu Duo no solo volvió a ofrecerse voluntariamente, sino que eligió una caja cualquiera y metió la mano sin la menor vacilación.

Entonces tocó algo duro y puntiagudo.

Al primer contacto pinchaba un poco.

Pero Gu Duo tampoco se asustó.

Muy pronto confirmó qué había dentro.

—Es un durián.

Antes, cuando algunas personas iban a casa para hablar con papá grande sobre asuntos de trabajo, la tía Lian Jin les había llevado durián.

Gu Duo sabía perfectamente cómo era.

Estaba completamente seguro de su respuesta.

Acertó directamente y, además, fue quien menos tiempo tardó de todos.

Sin ninguna sorpresa, consiguió el primer lugar de la segunda ronda y obtuvo otra oportunidad para entrar al huerto.

A un lado, Shen Qing, que sostenía una rebanada de sandía y originalmente se había preparado para animar al pequeño a meter la mano en la caja como hacían los demás padres:

—…

¿Mi niño no será demasiado increíble?

…

Olvídalo.

Volvió a recostarse.

Luego hizo un gesto con la mano hacia sus pequeños, que estaban esforzándose al máximo.

¡Vengan rápido a comer sandía!

Había que admitir que, en aquella época del año, la sandía recién recogida era dulce y jugosa.

¡Sentarse a un lado bajo el sol y comer sandía era realmente demasiado agradable!

Terminada la segunda ronda, Gu Duo, que indiscutiblemente había obtenido el primer puesto, volvió a llevar a su hermano al huerto.

Esta vez comenzó a hacerle al agricultor muchas más preguntas, de manera más rápida y eficiente.

Preguntó qué se cultivaba en cada parcela, qué plantas solían sembrarse juntas, qué otros cultivos podían encontrarse cerca cuando veía determinada planta y qué era mejor cosechar durante aquella estación.

Gu Duo averiguó todo con muchísimo detalle.

Mientras preguntaba, también consideraba cuidadosamente qué debían recoger.

En cambio, Aozai, que la primera vez había actuado por su cuenta y había terminado traicionado por las zanahorias, ya no quería decidir nada solo.

Se limitó a caminar obedientemente junto a su hermano cargando la cesta.

Estaba perfectamente contento siendo un pequeño trabajador.

【Las preguntas del joven señor mayor tienen tanta lógica… Creo que su coeficiente intelectual ya aplastó por completo al mío.】

【Gracias a los jóvenes señores por darme una clase de botánica hhh.】

【¡Jamás imaginé que viendo un reality infantil terminaría aprendiendo agricultura!】

Lo bastante sorprendente fue que, durante la segunda ronda, el pequeño An Rong también consiguió el derecho de entrar al huerto.

Al principio, muchos espectadores se habían preocupado por aquel niño suavecito y tímido.

Temían que no ganara ninguna de las tres rondas y terminara sin verduras para la cena.

Pero inesperadamente, An Rong solo era tímido delante de otras personas.

A la hora de meter la mano en una caja misteriosa, parecía no saber siquiera qué significaba tener miedo.

Incluso cuando realmente tocó algo vivo —un conejo de largas orejas—, An Rong no se asustó.

Simplemente sonrió aturdido y dijo que parecía haber tocado un conejito.

Gracias a aquella valentía, An Rong también pudo entrar al huerto con su madre cargando una cesta.

La madre de An podía encargarse sola de recoger las verduras.

Así que, cuando An Rong se encontró con los hermanos Gu en el campo, Aozai, que casualmente llevaba una cesta y no tenía nada que hacer, comenzó a jugar con él.

El resultado fue que, cuando salieron…

Aozai volvía a tener la cara llena de tierra.

Shen Qing, que los esperaba fuera:

—…

Cuando terminó la segunda ronda de cosecha, Shen Qing contempló toda la variedad de verduras que tenían y sonrió de oreja a oreja.

No era porque inesperadamente ya no tuvieran que cenar aperitivos.

¡Era porque la sensación de que sus niños lo llevaran directamente a la victoria era demasiado maravillosa!

Si seguían recogiendo, ni siquiera podrían comerse todo por la noche.

Y ahora que Gu Duo ya comprendía más o menos los cultivos del huerto, perdió por completo su espíritu competitivo.

Durante la tercera ronda, los tres miembros de la familia simplemente se dejaron llevar.

Al terminar las tres rondas, todas las familias habían conseguido entrar al huerto al menos una vez.

Ya pasaban de las cinco.

Era hora de cocinar.

Aunque antes de la competencia habían dicho que cada familia solo podría comer las verduras que hubiera recogido, antes de cocinar todos comenzaron a intercambiar ingredientes.

Más que la competencia, el programa quería destacar un ambiente cálido y de ayuda mutua.

Así que el personal no solo no intentó impedirlo, sino que los camarógrafos registraron con muchísimo interés todas aquellas interacciones.

Una cosa era que Shen Qing molestara a sus pequeños por diversión y otra que no fuera confiable cuando realmente importaba.

Tomó la iniciativa de ayudar a Aozai a intercambiar las zanahorias.

—Pero, después de todo, estas zanahorias las recogió nuestro pequeño Aozao con sus propias manos. ¿De verdad no quieres probarlas? A papá pequeño sí le gustaría comerlas.

Aozai, cuya gran carita ya había vuelto a quedar limpia gracias a papá pequeño, parpadeó mientras consideraba seriamente la pregunta.

Shen Qing añadió:

—¿Qué tal si intercambiamos una y nos quedamos con la otra? ¡También deberíamos dejar que nuestros amigos prueben la zanahoria que recogió Aozai!

Lo dijo como si la zanahoria que Aozai había desenterrado fuera algo extraordinariamente valioso.

Como si conseguir una de ellas fuera equivalente a recibir un tesoro.

Y eso hizo que Aozai, que originalmente se arrepentía muchísimo de haber recogido zanahorias, comenzara a sentir de repente que quizá…

No había hecho nada malo.

Aozai volvió a sacar orgullosamente su pequeño pecho.

—¡Bueno, ao!

【El profesor Shen tiene muchísima inteligencia emocional y sabe perfectamente cómo tratar a los pequeños. Es difícil que un niño educado así no desarrolle confianza en sí mismo.】

【Pasé de anti a neutral y de neutral a fan. De verdad quiero saber de dónde salieron todos aquellos rumores de que Shen Qing tenía poca inteligencia emocional.】

【Creo que sobre todo es respeto. Bromear es bromear, pero el profesor Shen probablemente sí considera valiosas las zanahorias que recogió el pequeño. Por eso habla así. Es realmente muy gentil qaq.】

【¿Soy la única que quiere reírse? ¿No se dieron cuenta? El profesor Shen no hizo nada en toda la tarde y, aun así, ¡su familia terminó con más verduras que nadie! Con niños tan capaces, claro que ser padre es maravilloso.】

Aozai estaba muy satisfecho con la propuesta de papá pequeño.

Casualmente sabía que An Rong y su madre, por falta de tiempo, no habían desenterrado ningún cultivo de la tierra.

Así que no tenían zanahorias.

Por eso Aozai abrazó una de las zanahorias que él mismo había sacado y fue a intentar intercambiarla con la familia de An Rong.

Y para que An Rong y su mamá también pudieran probar una zanahoria desenterrada por él, Aozai eligió especialmente una grande.

Ya se había cambiado y llevaba ropa limpia: una camiseta de manga corta y unos pantaloncitos bombachos.

Así vestido, Aozai parecía él mismo un rábano blanco fresco y tierno cuando apareció frente a la cocina de la familia de An Rong.

Aozai parpadeó hacia la madre del pequeño.

—Tía, ¿quiere cambiad… una zanahoria con Aozai?

—Ay, es Aozai.

A la madre de An le gustaba muchísimo Aozai.

Además, sabía que el pequeño había terminado recogiendo precisamente las zanahorias que más odiaba, así que aceptó inmediatamente el intercambio.

Y para facilitarle a Shen Qing la preparación de la cena, incluso llevó a An Rong con ella para averiguar qué otras verduras necesitaba su familia.

Shen Qing, que estaba lavando verduras:

—…

En realidad…

Él no sabía cocinar.

Por suerte, hoy en día Internet era muy práctico.

Cuando había estado comiendo sandía, Shen Qing tampoco se había pasado literalmente todo el tiempo sin hacer nada.

Había buscado cómo preparar algunos platos caseros básicos.

Así que había decidido cocinar unas verduras salteadas.

—…Entonces, ¿qué tal esto?

Después de comprender la situación, la madre de An propuso:

—Tú puedes lavar primero las verduras. Después yo puedo ayudarlos a saltearlas.

—Eso me daría mucha vergüenza.

Shen Qing miró hacia el director.

Sus ojos giraron.

De repente sintió que aquel plan era perfectamente viable.

La preparación de la comida seguiría siendo grabada y transmitida, pero no era una competencia ni había ganadores o perdedores.

Seguramente el director no se opondría.

—¿Qué tal si hacemos esto? Nuestras dos familias pueden trabajar juntas. Yo lavo, corto y preparo todas las verduras; tú te encargas de cocinarlas y después comemos juntos.

Sonrió con una expresión cálida y agradable.

A la introvertida madre de An le resultó difícil rechazarlo.

Así que las cocinas de ambas familias terminaron fusionándose.

Y quienes más felices estaban con aquello eran los pequeños.

Los niños, que simplemente no podían quedarse quietos, terminaron desatándose por completo aquel día.

Ni siquiera hizo falta que Shen Qing lavara las verduras.

Él solo se encargó de traer y llevar agua.

Los pequeños se reunieron alrededor de una gran palangana y comenzaron a lavar las verduras mientras jugaban con el agua.

El sol descendía hacia el oeste.

El atardecer era algo sofocante.

Probablemente llovería por la noche.

El suelo todavía conservaba el calor seco del sol y, en un momento así, jugar con agua resultaba especialmente agradable.

Junto a la palangana resonaban constantemente las risitas alegres de los pequeños.

Hasta Song Yuke, que originalmente estaba ayudando a su padre, terminó sin poder resistirse y corrió a lavar verduras con ellos.

Por supuesto…

Lavar verduras era solo una excusa.

¡Su verdadero objetivo era estrujar pequeños!

An Rong estaba agachado tranquilamente junto a la palangana.

Era obediente y adorable.

En cuanto Song Yuke lo vio, le encantó.

Inmediatamente atrapó su gran carita y comenzó a estrujarla con entusiasmo.

Aozai, que estaba a un lado y ya había experimentado personalmente lo que significaba ser estrujado por la hermana Keke:

—…

Después de pensarlo, Aozai decidió que su conciencia no le permitía quedarse de brazos cruzados.

Aprovechando que Song Yuke giró la cabeza para hablar a distancia con su padre, Aozai arrastró furtivamente al pequeño An Rong lejos de allí.

…Por ahora, lo dejaría junto a su hermano.

—¿?

El pequeño An Rong parpadeó con sus enormes ojos húmedos y miró confundido a Aozai.

—¿Hermano Ao?

Su voz era bajita y dulce.

—No debes dejar que ella te estruje así tan obediente… ¡Ayah!

Como no sabía exactamente cómo educar al pequeño An Rong, Aozai comenzó a gesticular frenéticamente por la ansiedad y hasta soltó algunas palabras en otro idioma.

An Rong entendió todavía menos.

Inclinó la cabeza.

Pero parecía haber comprendido al menos que el hermano Ao le estaba diciendo que no debía dejar que otras personas lo estrujaran así como así.

An Rong parpadeó confundido.

Con una manita todavía mojada se tocó su propia mejilla.

No entendía por qué no podían tocarlo.

Pero si el hermano Ao decía que no podía…

Entonces no podía.

Con el pequeño rostro cubierto de gotas de agua, An Rong asintió para demostrar que había entendido.

—Si entendiste, entonces bien.

Aozai soltó un suspiro de alivio.

—Pequeño Aozao.

En ese momento, la voz de Song Yuke sonó a espaldas de Aozai.

En algún momento había conseguido convencer a su padre de que la dejara venir a jugar allí.

Y parecía haber escuchado lo que Aozai acababa de enseñarle a An Rong.

Song Yuke preguntó:

—¿Qué has estado haciendo a mis espaldas?

—…Ayah.

Aozai quedó completamente paralizado.

Todo el pequeño giró lentamente, casi fotograma por fotograma, para mirar a la hermana Keke.

—Aozai… Aozai no hizo nada en tu espalda… ¡Ayah!

Su voz se elevó bruscamente al final.

Porque Aozai también había sido atrapado para recibir su dosis de estrujones.

Song Yuke dejó claro que no tocarlo antes no significaba que hubiera renunciado a hacerlo.

Con un pachín, el pequeño Aozai, que parecía un rabanito lleno de agua, se convirtió en un verdadero rabanito empapado.

Song Yuke lo tumbó y comenzó a hacerle cosquillas y estrujarlo hasta dejarlo completamente mojado.

Aunque, para empezar, después de jugar con agua ninguno de los niños seguía seco.

Aozai reía sin poder controlarse mientras la hermana Keke le hacía cosquillas.

A un lado, An Rong lo pensó.

Sabía que el hermano Ao estaba siendo atacado por la hermana Song por culpa suya.

Pero también acababa de prometerle al hermano Ao que no volvería a dejarse estrujar por los demás…

Después de pensarlo…

¡An Rong se lanzó voluntariamente al ataque para salvar al hermano Ao!

Sin embargo, la hermana Song, que tenía muchísimo talento para los deportes y cuya edad superaba incluso la suma de la de ambos pequeños, le enseñó directamente al pequeño An Rong lo que significaba ir a rescatar a alguien y no regresar.

Duoduo y An Rong fueron capturados juntos.

Gu Duo, el único que de verdad estaba concentrado en lavar las verduras, aunque ya tenía todo el cuerpo empapado por el agua que los demás habían salpicado:

—…

Se limpió el agua de la cara.

Y siguió lavando las verduras.

A su hermano le gustaba jugar.

Gu Duo lo entendía.

Tampoco podía interferir demasiado en los juegos de Aozai con otros niños.

Pero cuando volvió a recibir otro chorro de agua en toda la cara y sintió que la hermana Keke se estaba excediendo un poco, Gu Duo levantó la cabeza.

Con el rostro lleno de resignación, llamó:

—Hermana Keke.

—Ayah, ya entendí.

Song Yuke no se atrevía a ofender a Gu Duo.

Así que, dándole bastante consideración, finalmente se detuvo y anunció que por hoy los dejaría ir.

La pantalla de la transmisión ya estaba completamente cubierta de risas.

【El Waterloo de la vida de la Alianza de las Ardillas.】

【Nuestro Aozai es demasiado leal con sus amigos. No hay remedio.】

【No culpo a Keke. Yo también quiero estrujar a estos dos pequeñitos qaq.】

【Jajajaja, el joven señor mayor sigue siendo el más tranquilo. ¿De verdad solo tiene siete años? ¡Claramente parece que él es quien está cuidando a los niños!】

Sin darse cuenta, la madre de An casi había terminado su primer plato.

Después de escuchar a Shen Qing explicar que Aozai solo odiaba el sabor de la zanahoria en sí, pero no rechazaba los alimentos preparados con ella, la madre de An mezcló la zanahoria que había recogido Aozai con otras verduras y preparó unas croquetas vegetales fritas.

Como los premios de aquel día habían determinado que solo tendrían verduras para la cena y no carne, aquellas sabrosas croquetas vegetales resultaron especialmente populares.

La madre de An trabajaba muy rápido.

Después de preparar la mezcla, comenzó a freírlas y en poco tiempo había llenado toda una bandeja.

Los pequeños, que ya casi habían terminado de lavar las verduras, fueron llamados para comer unas cuantas y llenar un poco el estómago.

Como la zanahoria había sido triturada junto con las demás verduras en una licuadora, Aozai no podía distinguir su sabor.

Así que comió una tras otra mientras repetía constantemente que estaban deliciosas.

Después de comer unas cuantas, los adultos enviaron a los pequeños a repartir croquetas fritas entre las demás familias.

Más tarde, Mei Jing, de la familia número seis, que tampoco sabía cocinar, terminó refugiándose directamente con ellos.

Cuando el director descubrió que todo se había convertido en un caos y que ya era imposible separar a aquellas familias, simplemente agitó la mano.

—Entonces… ¿por qué no cocinan y comen todos juntos?

Al final, el programa pidió prestadas varias mesas a los agricultores de los alrededores y las unieron.

Parecía como si el calor de los fogones de todas las familias también se hubiera reunido en un mismo lugar.

Después de estar ocupados toda la tarde y buena parte de la noche, todos tenían hambre.

Incluso Shen Qing, que había estado atiborrándose de sandía toda la tarde, después de ir dos veces al baño sintió que tenía el estómago vacío.

Algunos padres fueron los primeros en lanzarse sobre la comida.

En otros casos, eran los propios pequeños quienes tenían un apetito especialmente bueno, como An Rong y Aozai.

Aunque eran los dos niños más pequeños de todo el grupo, ninguno necesitaba ayuda para comer.

Sus mejillas se inflaban cada vez más.

Aunque no comían especialmente rápido, definitivamente no masticaban despacio.

Completamente opuesto a ambos estaba Duoduo, sentado junto a Aozai y comiendo tranquilamente.

De hecho, podría decirse que el joven señor Duoduo era quien realmente desentonaba allí.

Su postura al sentarse era demasiado correcta.

Sus modales al comer eran demasiado correctos.

¡Hasta la velocidad a la que masticaba parecía perfectamente medida!

Un niño así llamaría la atención incluso aunque no estuviera rodeado de un grupo de personas devorando la comida.

【…Sé que los jóvenes señores de la familia Gu provienen de una familia extraordinariamente rica, pero ¿de verdad se puede cultivar esta clase de porte sin años de educación?】

【No estoy segura. Mi pobreza limita mi imaginación. Quizá los jóvenes señores simplemente nacen así de distinguidos.】

【Tampoco todos. Miren al pequeño Aozai. ¡Casi está metiendo la cabeza en el plato de tanto comer! Jajajaja.】

No solo los espectadores de la transmisión estaban sorprendidos.

Los demás padres y niños también miraban a Gu Duo como si estuvieran observando a un pequeño aristócrata.

Alguien le preguntó:

—¿No te gusta esta comida?

Quizá pensaba que comía con tanta tranquilidad porque no le gustaba.

La mayor parte de los platos de la mesa habían sido preparados por la madre de An.

No solo era muy buena grabando videos, sino que también cocinaba de maravilla.

En eso tenía bastante confianza.

Pero ahora que Duoduo iba a opinar, aunque solo fuera un niño, la madre de An se puso instintivamente un poco nerviosa.

Gu Duo negó con la cabeza.

—No es que no me guste. Está muy rico.

Después de decirlo, miró educadamente a la madre de An, quien había hecho la mayor parte del trabajo.

Asintió hacia aquella tía tan capaz.

—Tía, gracias por todo el esfuerzo.

—Entonces, Gu Duo, ¿hay alguna comida que no te guste?

Como Gu Duo permanecía callado la mayor parte del tiempo, y además era silencioso pero muy competente, había muchos niños que sentían curiosidad por él.

Quien hizo aquella pregunta fue la hermana mayor de las gemelas Fu.

Al escuchar que lo llamaban directamente para hacerle una pregunta, Gu Duo no la ignoró.

Al contrario.

Lo pensó seriamente.

Después respondió:

—No hay nada que me disguste especialmente.

—No vale. Tienes que pensar en algo.

Las hermanas Fu no quisieron dejarlo escapar.

Desde su punto de vista, ¿cómo podía existir alguien que no tuviera ninguna comida que odiara?

Gu Duo no tuvo más remedio que volver a pensarlo.

Esta vez tardó bastante.

Tanto que parecía incompatible con su habitual imagen de niño inteligente.

Era como si ni siquiera él supiera qué cosas no le gustaban.

En realidad, para Gu Duo la mayoría de los alimentos no eran demasiado diferentes.

Mientras pudiera comer y no pasar hambre, todos podían considerarse buenos.

Después de bastante rato, consiguió resumir a duras penas sus preferencias:

—No me gustan las cosas dulces.

—¿Por ejemplo?

Gu Duo:

—El helado.

—Entonces, ¿cuál es tu comida favorita?

Alguien volvió a preguntar.

Temiendo que Gu Duo volviera a tardar muchísimo en pensarlo, la persona añadió directamente:

—Quiero decir, hasta ahora, en toda tu vida, ¿qué es lo más delicioso que has comido?

Esta vez Gu Duo no necesitó pensarlo.

Respondió inmediatamente:

—El helado que me compró papá pequeño.

【Esto… Jajajaja. ¡Joven señor mayor, no se puede tener un doble rasero así!】

【Helado: sorpresa, también soy yo :)】

【¡Cuánto debe querer Duoduo a su papá pequeño! Lo que menos le gusta es el helado y lo que más le gusta es el helado que le compró papá… Me hizo llorar de ternura.】

Frente a la cámara, volvieron a preguntarle a Gu Duo cómo era posible que lo que menos le gustara fuera el helado, pero que al mismo tiempo su comida favorita fuera el helado que le había comprado papá pequeño.

Gu Duo levantó una mano y tocó el broche de jade que llevaba siempre colgado del cuello.

Entonces respondió con gran seriedad:

—Es un secreto.

La primera vez en toda su vida que él y su hermano habían podido comer tranquilamente un postre que les pertenecía por completo, sin que nadie se lo arrebatara, sin que nadie los intimidara ni se burlara de ellos…

Había sido cuando papá pequeño les compró aquel pastel de helado.

En ese momento, Gu Duo todavía estaba muy nervioso y se mantenía en guardia contra aquel papá pequeño que había cambiado repentinamente, que había tomado la iniciativa de devolverle el broche de jade que le había arrebatado y que incluso les había comprado helado.

No comprendía por qué de repente había dejado de golpearlos brutalmente a él y a su hermano.

Tampoco comprendía por qué había dejado de impedirles estudiar.

En aquel momento, en realidad, Gu Duo ni siquiera había prestado demasiada atención al sabor del helado.

Pero recordaba profundamente que tenía una mezcla de taro con frijoles rojos y chocolate.

En la parte inferior había una deliciosa capa de galleta de caramelo.

Encima, todo estaba cubierto por helado de vainilla.

Y, como decoración, tenía piezas de chocolate duro con forma de pinos y de regordetes muñecos de nieve.

Era precioso.

Extremadamente delicado.

Recordaba que papá pequeño les había dado a él y a su hermano las dos únicas piezas grandes de chocolate.

Y desde aquel día…

Papá pequeño siempre había seguido siendo su papá pequeño.

Nunca había vuelto a cambiar.

Después también habían comido postres juntos muchas veces.

En aquella sala de estar luminosa y cálida.

Poco a poco…

Toda la familia reunida.

Gu Duo no quería contarles aquellos recuerdos a los demás.

Era un secreto.

Del mismo modo que siempre había recordado aquel repentino cambio de papá pequeño.

Pero aunque él estaba acostumbrado a comprender y controlar todo lo que ocurría a su alrededor…

Nunca preguntaría.

Y tampoco se lo contaría jamás a un extraño.

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