Después de fingir mi muerte arrojándome al mar, el villano se volvió obsesivo - Capítulo 21
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- Capítulo 21 - ¿Poniéndole los cuernos?
Zhao Muqing respiró profundamente y, por el momento, apartó de su cabeza todos aquellos pensamientos caóticos para concentrarse en la interacción que tenía delante.
—Zhao Muqing. Mu, de «pastoreo nómada», y Qing, de «color verde azulado». Mucho gusto, señor Song.
—No hace falta ser tan formal. Puedes llamarme por mi nombre. Después de todo, a partir de ahora seremos compañeros de trabajo, ¿no? —Song Lijun sonrió con amabilidad—. ¿Puedo llamarte Muqing normalmente?
Naturalmente, Zhao Muqing no tenía ninguna objeción. La forma en que lo llamaran no era algo que le importara demasiado.
Song Lijun parecía haber estado ocupándose de algo en aquel piso y simplemente había pasado por casualidad frente al ascensor. Zhao Muqing avanzó unos pasos antes de darse cuenta de que ambos iban en la misma dirección.
—¿Adónde vas? —preguntó Song Lijun.
—Yo…
Por supuesto, Zhao Muqing no podía revelar nada sobre Dryad, así que improvisó una excusa.
—Solo estoy dando una vuelta.
La explicación sonaba bastante forzada, pero Song Lijun no mostró intención alguna de cuestionarlo.
—También está bien. Con tanta presión laboral, caminar un poco ayuda a relajarse.
Zhao Muqing sintió que le corría un sudor frío.
Hasta él mismo quería burlarse de su excusa. ¿Quién iba a una empresa a pasear para despejarse?
Antes de que pudiera continuar la conversación, Song Lijun volvió a mencionar inesperadamente la primera vez que se habían visto.
—Ahora que lo pienso, aquel día sí que me asustaste. Estaba lloviendo muchísimo y de repente saliste corriendo bajo la lluvia. ¿No te resfriaste?
—No. Gracias por preocuparte.
Zhao Muqing estuvo a punto de frotarse las sienes.
Que le mencionaran aquello una o dos veces todavía estaba bien, pero si seguían sacándolo a relucir, empezaría a darle vergüenza.
—Escuché que el precio de las acciones de la empresa se desplomó y que uno de los accionistas logró burlar la seguridad y entrar. Confundió a un visitante con alguien relacionado con la compañía y por eso terminó atacándolo —Song Lijun explicó brevemente lo que había ocurrido aquel día y dejó escapar un suspiro casi imperceptible—. Después de estar tantos años allí, resulta bastante extraño ver cómo ha terminado la empresa.
Zhao Muqing caminó detrás de él por el pasillo.
Si de verdad te produce tanta nostalgia, tampoco estarías abandonando el barco en cuanto se hunde para rescindir tu contrato y firmar con el estudio de Shen Guanzhi.
Parecía que el protagonista shou tampoco era alguien fácil de manejar.
En realidad, en la novela original el protagonista shou era bastante inteligente. De no haber notado que algo no cuadraba, probablemente tampoco habría conseguido descubrir la maniobra de Shen Guanzhi para asesinar a alguien e incriminar a otra persona.
—Ya llegué.
Song Lijun se detuvo de repente.
—Muqing, nos vemos la próxima vez.
Zhao Muqing observó cómo Song Lijun entraba en la oficina de Shen Guanzhi.
Todas sus alarmas se dispararon inmediatamente.
Según la trama de la novela original, lo siguiente sería una sesión fotográfica de Song Lijun para la portada de una revista.
Invitarían a maquilladores y estilistas de primer nivel y, además, llevaría las joyas más valiosas y exquisitamente diseñadas del estudio.
Todos los presentes considerarían que Song Lijun, tanto en ese momento como en el futuro, sería sin duda la estrella más deslumbrante de las pasarelas.
Shen Guanzhi ya había tenido varios encuentros con Song Lijun anteriormente, así que acudiría a la sesión en calidad de amigo para ver cómo marchaba el trabajo.
Y en cuanto viera a un Song Lijun tan deslumbrante, se enamoraría de él en el acto.
Zhao Muqing, como personaje secundario destinado al sacrificio, comenzaría precisamente desde ese momento su carrera desenfrenada y sin retorno hacia el final en el que moriría.
Instintivamente, se acarició la barbilla.
Tenía que encontrar la manera de cortar de raíz aquella relación funesta. De lo contrario, su propia situación podría volverse extremadamente peligrosa.
Según el razonamiento actual de Zhao Muqing, cambiar la trama era bastante sencillo.
Primero, debía impedir que Shen Guanzhi tuviera oportunidades de relacionarse con Song Lijun.
Segundo, cuando llegara el momento, tendría que hacer todo lo posible por evitar que Shen Guanzhi apareciera en aquella sesión fotográfica.
Una vez decidido, la mirada que Zhao Muqing dirigió hacia la oficina de Shen Guanzhi se volvió todavía más sombría.
¿Por qué Song Lijun tardaba tanto en salir?
¿No estarían hablando de algo aparte del trabajo?
Olvídalo.
Zhao Muqing levantó la cabeza y miró el techo.
Esta vez ya no podía impedirlo. La próxima tendría que esforzarse más en ponerles obstáculos.
Con ese pensamiento, dobló por el pasillo, llegó hasta la sala de exhibición y abrió la puerta con la llave.
……
Después de guardar Dryad, Zhao Muqing tomó el ascensor para bajar.
Prácticamente todo el mundo estaba hablando de Song Lijun. Zhao Muqing se abrió paso entre la gente y, para su sorpresa, se encontró con Jian Shigu.
—Buenas tardes, Zhao Muqing —Jian Shigu se acercó de inmediato con expresión curiosa—. ¿Ya viste a Song Lijun? ¿Es todavía más guapo en persona que en internet?
—¿Eres fan suyo?
—Tampoco es eso.
Jian Shigu sonrió con cierta vergüenza.
—Pero tratándose de una figura tan importante del mundo de la moda, es normal que cualquiera sienta curiosidad, ¿no?
Zhao Muqing no tenía intención de contarle que ya había conocido a Song Lijun.
No sabía prácticamente nada sobre él y no quería terminar hablando del tema con Jian Shigu para luego quedarse sin saber qué decir.
Al parecer, Song Lijun había cambiado de empresa llevándose consigo a su antiguo equipo, aunque su representante había pasado a ser Li Shuqiao.
Zhao Muqing acababa de enterarse de que Li Shuqiao, que normalmente parecía poco fiable en casi todo, era en realidad una de las representantes más destacadas de la industria.
En realidad, Zhao Muqing tenía clase por la tarde. De no haber sido por Dryad, ni siquiera habría tenido motivos para acudir al estudio a esa hora.
Buscó cualquier lugar para sentarse y comenzó a revisar en el teléfono qué podía comer cerca que fuera rico y económico.
Justo entonces, una sombra cayó sobre él.
—Muqing —Song Lijun soltó una ligera risa—. Qué casualidad. Nos volvemos a encontrar.
Zhao Muqing se quedó sin palabras.
Aquello era la recepción del estudio, justo al lado de la entrada principal. Si Song Lijun quería salir, habría sido extraño que no se encontraran.
Zhao Muqing inclinó ligeramente la cabeza a modo de saludo.
Song Lijun pareció darse cuenta de que no tenía demasiadas ganas de conversar.
—No te molestaré. Esperaré aquí al señor Shen.
En cuanto escuchó mencionar a Shen Guanzhi, hasta la comida que Zhao Muqing estaba viendo en el teléfono perdió todo su atractivo.
Se levantó de un salto.
—¿Para qué lo esperas?
—Solo vamos a comer juntos. Así podremos conocer un poco mejor la situación del otro.
—¡Yo también conozco muy bien a Shen Guanzhi! —Zhao Muqing empezó a decir tonterías sin pensarlo—. Puedes venir a comer conmigo y también podrás enterarte de todo.
Song Lijun no pudo contener la risa.
—Pero ya quedé con el señor Shen.
—Yo… yo le diré que ya tienes otros planes. Iré a comer contigo.
Zhao Muqing abrió inmediatamente WeChat y comenzó a escribir a toda velocidad en la conversación con Shen Guanzhi.
No tardó en recibir una respuesta:
[¿Qué significa eso de que tú y Song Lijun van a comer juntos?]
Zhao Muqing se puso nervioso y respondió sin pensar:
[¡Simplemente no quiero que tú comas con él! ¿No puedo?]
Para su sorpresa, Shen Guanzhi le envió un mensaje de voz.
Zhao Muqing lo convirtió directamente a texto:
[La próxima vez comeré contigo.]
¿Para qué quiere comer conmigo?
Zhao Muqing no entendía nada.
Pero como Shen Guanzhi no había insistido en almorzar con Song Lijun, ya había conseguido su objetivo, así que tampoco se detuvo a pensar demasiado en aquellos detalles.
[Como quieras.]
Guardó el teléfono.
—Vámonos.
—Creo que todavía no he aceptado ir contigo.
Zhao Muqing se quedó paralizado en el acto.
Song Lijun observó su reacción y curvó los labios en una sonrisa.
—Es broma. Vamos al restaurante occidental de abajo. Yo invito.
……
Era la primera vez que Zhao Muqing comía en el restaurante occidental cercano al estudio.
Después de todo, allí los precios eran altos y las porciones pequeñas. Con el escaso sueldo base que recibía, difícilmente habría tenido el valor de entrar por su cuenta.
Song Lijun pidió rápidamente varios platos de la casa y Zhao Muqing añadió un filete.
En cuanto llegó la comida, Zhao Muqing no pudo contener el apetito.
El desayuno había sido demasiado ligero y llevaba bastante tiempo hambriento.
Song Lijun levantó la mirada y lo observó durante un buen rato.
—¿Siempre comes con bocados tan grandes?
—Sí.
Zhao Muqing consiguió finalmente tragarse un pedazo de carne.
—Está demasiado bueno. No puedo evitarlo.
—Si comes con tanta prisa podrías atragantarte. Bebe un poco de agua.
—No pasa nada. Estoy acostumbrado. Mastico bien antes de tragar.
Zhao Muqing sonrió.
Las dos copas de vino sobre la mesa seguían vacías. Song Lijun pidió al camarero que abriera una botella de vino tinto y sirviera a ambos.
Cuando estaban llenando la copa de Zhao Muqing, este hizo un movimiento demasiado amplio mientras comía y la golpeó accidentalmente.
El vino tinto se derramó de inmediato y le manchó uno de los brazos.
El camarero se apresuró a disculparse.
Song Lijun, por su parte, le pasó unas servilletas y también lo ayudó a limpiarse la palma de la mano. Al terminar, incluso sostuvo su mano para revisarla.
—Ya está limpia. Lo único problemático será la ropa.
—No pasa nada. Mi ropa tampoco es muy cara.
Zhao Muqing se remangó la parte mojada y volvió a concentrar toda su atención en la comida.
Cuando terminaron de almorzar, Zhao Muqing y Song Lijun se despidieron frente al restaurante y cada uno tomó una dirección distinta.
Zhao Muqing apenas había avanzado unos pasos cuando reparó en un auto negro estacionado no muy lejos.
Le resultaba extremadamente familiar.
Se acercó rápidamente y, antes siquiera de poder saludar, la persona del interior bajó la ventanilla.
—Sube.
—¿Tú también viniste a comer?
Zhao Muqing abrió la puerta y se sentó en el asiento del copiloto.
Observó discretamente la expresión de Shen Guanzhi.
Era evidente que estaba de mal humor.
—No.
—No me digas que viniste expresamente a recogerme.
Shen Guanzhi no respondió.
Su silencio equivalía a admitirlo.
La persona con quien Song Lijun había quedado originalmente para almorzar era Shen Guanzhi, así que tampoco resultaba extraño que este supiera en qué restaurante estaba Zhao Muqing.
—¿Por qué viniste expresamente? Ya casi es hora de volver al trabajo, ¿no?
—Te tocó.
Shen Guanzhi agarró de repente la mano de Zhao Muqing que antes había quedado manchada de vino.
Poco a poco, sus dedos aumentaron la presión.
—Solo me ayudó a limpiarme la mano.
Zhao Muqing movió el brazo varias veces, intentando recuperarlo.
—Tranquilo, Shen Guanzhi. No va a correr ningún rumor de que te estoy poniendo los cuernos. Ese es Song Lijun. ¿Cómo podría alguien como yo tener siquiera la oportunidad de ponerte los cuernos con él?
Solo entonces Shen Guanzhi aflojó un poco la mano.
—Que no vuelva a ocurrir.
—Por supuesto. Todo gira alrededor de ti. Lo que tú digas, se hace.
Zhao Muqing adoptó inmediatamente su actitud más aduladora.
Al comprobar que el humor de Shen Guanzhi parecía mejorar, soltó en secreto un suspiro de alivio.
Shen Guanzhi finalmente le soltó la mano.
—Así me gusta.
El auto arrancó y estaba a punto de salir lentamente del estacionamiento cuando una figura apareció repentinamente junto al camino, agitando un brazo para indicarles que se detuvieran.
Antes siquiera de entender qué ocurría, Shen Guanzhi tuvo que frenar.
A través de la ventanilla, Zhao Muqing vio que quien los había detenido era Song Lijun.
Como Shen Guanzhi no parecía tener intención de bajarse, Zhao Muqing salió del auto y se acercó.
—¿Qué pasa?
—¿Podrías disculparte de mi parte con el señor Shen?
Song Lijun sacó el teléfono, cuya pantalla estaba completamente negra, y lo agitó un par de veces delante de Zhao Muqing.
—Mi teléfono se quedó sin batería. No puedo contactar con mi asistente ni pedir un auto. ¿Podrían llevarme?
La voz impaciente de Shen Guanzhi llegó desde el interior del vehículo:
—Voy a regresar al estudio.
—Yo también. Nos queda de camino.
Song Lijun se inclinó ligeramente para mirar a Shen Guanzhi dentro del auto.
—¿Te importa?
Shen Guanzhi no respondió.
Zhao Muqing tomó la iniciativa de abrirle la puerta trasera. Shen Guanzhi tampoco intentó impedírselo.
Quién sabe qué estará pensando.
Como no había rechazado expresamente la petición, Zhao Muqing decidió ser generoso con el auto ajeno.
—Supongo que no le importa. Sube.
Song Lijun entró primero.
Zhao Muqing lo siguió instintivamente.
Así que, al final, Song Lijun y Zhao Muqing terminaron sentados juntos en el asiento trasero.