Cancelaron mi compromiso y terminé casándome para atraer buena fortuna a una familia rica - Capítulo 99

  1. Home
  2. All novels
  3. Cancelaron mi compromiso y terminé casándome para atraer buena fortuna a una familia rica
  4. Capítulo 99
Prev
Next
Novel Info

Al amanecer, cuando el cielo apenas comenzaba a clarear, Jian Xia se estiró en la cama y luego extendió una mano para tantear el espacio a su lado.

Fu Hanjun ya no estaba allí, pero las sábanas todavía conservaban un leve rastro de su calor.

Jian Xia abrió los ojos en silencio.

Tal como esperaba, Fu Hanjun ya estaba trabajando, inclinado sobre el escritorio junto a la ventana, con la lámpara regulada a su intensidad más baja.

Fu Hanjun siempre había sido muy disciplinado. Jian Xia no lo había descubierto hasta después.

Se levantaba temprano todos los días para atender asuntos de trabajo, hacía ejercicio, desayunaba y se iba a la oficina…

Haber pasado de tener a su lado a un hombre enfermizo a uno lleno de energía hacía que Jian Xia sintiera, una y otra vez, que había salido ganando muchísimo con aquel matrimonio.

Se movió discretamente para comprobar cómo se encontraba su cuerpo y sacó la mano izquierda de debajo de las mantas para contemplarla con atención.

La noche anterior, después de que Fu Hanjun hiciera de todo con él, había terminado quedándose dormido de puro agotamiento. Ni siquiera había tenido ocasión de observar detenidamente el anillo que llevaba puesto.

El anillo tenía un acabado mate, pero destacaba de manera extraordinaria incluso bajo aquella luz tenue, haciendo que sus dedos parecieran todavía más finos y hermosos.

Jian Xia levantó involuntariamente la mano derecha y se entretuvo un buen rato girando el anillo alrededor de su dedo, con los ojos rebosantes de alegría.

Parecía que quisiera grabar aquella joya en sus propias pupilas.

Casi sin darse cuenta, cerró la mano izquierda y apoyó las yemas de los dedos contra la parte del anillo orientada hacia la palma. Después giró la cabeza para contemplar la espalda de Fu Hanjun.

Probablemente se había duchado otra vez aquella mañana. Su cabello negro estaba ligeramente húmedo y mantenía la espalda erguida. Bajo la luz difusa, sus hombros se veían anchos y rectos.

Estaba tan absorto observándolo que, cuando Fu Hanjun se movió de pronto y volvió la cabeza, Jian Xia cerró apresuradamente los ojos y fingió estar dormido.

La habitación permaneció en silencio.

Un momento después, el colchón se hundió ligeramente junto a él.

Fu Hanjun se inclinó y le pellizcó suavemente la punta de la nariz.

—Deja de fingir —dijo entre risas—. Desde allá podía ver cómo te temblaban las pestañas.

—¿Tan buena vista tienes, Fu Hanjun? —Jian Xia no tuvo más remedio que abrir los ojos con una sonrisa.

—Es que tienes las pestañas demasiado largas.

Fu Hanjun levantó una mano y deslizó las yemas de los dedos por sus largas pestañas como si estuviera tocando el piano.

Las cosquillas hicieron reír a Jian Xia sin parar.

Fu Hanjun también sonrió, se quitó las pantuflas de una patada y se acostó de lado, frente a él.

Tomó su mano entre las suyas y rozó el anillo de Jian Xia con el que llevaba puesto.

Él mismo había diseñado aquel par de anillos, único en el mundo.

Bastaría con que alguien los viera para saber que eran una pareja profundamente enamorada.

—Empiezo a rodar a las ocho y media —dijo Jian Xia, con media cara hundida en la almohada y los ojos curvados en una sonrisa—. Ya debería levantarme.

—Quédate acostado un rato más. Levántate cuando traigan el desayuno.

Fu Hanjun se entretuvo jugando con sus dedos.

Los dos permanecieron acostados conversando un rato. Hablaron de una cosa y de otra, sin decir nada especialmente importante, pero encontraban una felicidad casi infantil en el simple hecho de hablar entre ellos.

Solo cuando el personal del hotel llamó a la puerta para entregar el desayuno, Jian Xia se incorporó apoyándose en los brazos.

Se levantó, se aseó y, cuando salió del baño, Fu Hanjun ya había dispuesto el desayuno sobre la mesa.

No era una cantidad excesiva, pero había platos tanto chinos como occidentales.

Como Jian Xia era sensible al frío, Fu Hanjun también había pedido especialmente para él una porción de huevo con arroz fermentado dulce, adornada con flores de osmanto de un dorado brillante que desprendían un aroma delicioso.

Después de desayunar, Jian Xia se quitó de mala gana el anillo que había llevado durante toda la noche.

Lo ensartó junto al colgante de jade de la paz que Fu Hanjun le había regalado anteriormente y se lo puso alrededor del cuello, ocultándolo bajo la ropa.

Bajaron por separado.

Fu Hanjun regresó a la empresa, mientras Jian Xia se dirigió directamente al set de rodaje.

Durante el trayecto, Zhu Qian le informó sobre los guiones que habían recibido recientemente y la situación de sus compromisos comerciales.

Por su parte, Sun Peipei le hizo un resumen general de las reacciones en internet tras la ceremonia de premiación de la noche anterior y de las actividades promocionales que estaban a punto de comenzar para El maestro demonio.

—En esta película somos protagonistas, así que tenemos que reservar suficiente tiempo para colaborar con la productora —dijo Sun Peipei—. Cuando lleguemos, hablaré con la hermana Mu para coordinar tu calendario de rodaje.

—Mu En trabaja para Xia Ri Entertainment, así que no debería haber ningún problema por su parte. En cuanto al profesor Zhou…

Jian Xia hizo una pausa.

—Será mejor que hable yo con él.

—Eso sería lo ideal —respondió Sun Peipei con una sonrisa. Luego añadió—: No tienes idea de lo felices que estaban tus seguidores porque ganaras ayer.

—¿Ah, sí?

Los ojos de Jian Xia se iluminaron con una sonrisa.

Para un actor profesional, cualquier premio representaba el reconocimiento del público a su esfuerzo y dedicación.

El premio al mejor actor de reparto no era el más importante de todos, pero tampoco podía considerarse insignificante. Para Jian Xia tenía un significado enorme: era una base y un peldaño hacia metas más altas.

Sin embargo, desde el punto de vista de sus seguidores, aunque sin duda era algo digno de celebrar, quizá no fuera un logro del que presumir demasiado.

—¿Qué tan felices? —preguntó divertido.

—¿Por qué no lo ves tú mismo? —respondió Sun Peipei.

Jian Xia desbloqueó el teléfono y entró en su comunidad de seguidores en Weibo.

Las publicaciones se actualizaban a toda velocidad.

Sus admiradores parecían estar celebrando el Año Nuevo.

【Ustedes no entienden el sufrimiento de quienes lo seguimos desde el principio. En aquel entonces, después de mucho buscar, por fin encontramos a un chico con un físico y un potencial excelentes. ¡Y resulta que, después de una sola película, dejó de trabajar para ponerse a salir con alguien! No saben las ganas que daban de vomitar sangre. En aquel momento nadie imaginaba que Xiaxia llegaría a vivir un momento tan glorioso como este.】

【Hermana, te entiendo. Aunque solo sea el premio al mejor actor de reparto, para nosotras sabe mejor que uno al mejor actor. Cuando pasó varios años sin dar señales de vida, ¿quién seguía esperando que Xiaxia pudiera ganar un premio algún día?】

【Nuestro Xiaxia es maravilloso en todo, pero tiene un pequeño problema: se le va la cabeza cuando se enamora. Solo quiero pedirle que no se involucre con nadie y siga brillando por su cuenta.】

【Exacto. Es de esos que dejan de trabajar en cuanto se enamoran, pero cuando están solteros pueden ser increíblemente guapos…】

【Si se trata de esa persona con la que lo emparejan en internet, en realidad tampoco estaría mal, ¿no? Estamos hablando de alguien del nivel más alto…】

【Aunque a mí también me gusta esa pareja, mejor no tomárselo en serio. ¿Acaso es tan fácil entrar en la familia Fu? Además, yo solo disfruto de la pareja en secreto. Lo que más me molesta es que, cuando por fin aparece alguna foto o noticia relacionada con los dos y empiezo a emocionarme, enseguida sale alguien diciendo que no están al mismo nivel, que es una fantasía imposible y cosas por el estilo.】

【Ay, ojalá fuera verdad. Él casi nunca trabaja con actores de fuera de su empresa y, aparte de Xiaxia, no se me ocurre ningún otro con quien haya colaborado tantas veces.】

【Hermana de arriba, ¿no eras tú la que acababa de decir que querías que siguiera brillando solo?】

【¡Eso depende de con quién sea! Aunque yo también disfruto de esa pareja en secreto…】

【…】

—Ah.

Después de leer durante un buen rato, Jian Xia pareció comprenderlo por fin.

—Mis seguidores no quieren que tenga pareja, pero sí apoyan que salga con Fu Hanjun.

Sun Peipei: «…».

Zhu Qian: «…».

—Tus seguidores no se equivocan cuando dicen que pierdes la cabeza por amor —dijo Zhu Qian, incapaz de soportarlo más—. Peipei está intentando decirte que no vuelvas a abandonar tu carrera como hiciste antes.

Luego giró la cabeza hacia Sun Peipei y le explicó:

—Puede que se me haya olvidado contártelo. En aquel entonces, Jian Xia tenía que presentar el examen de ingreso a la universidad y su madre estaba enferma. De verdad no podía seguir rodando, así que no tuvo más remedio que hacer una pausa.

Mientras conversaban, el automóvil llegó al set.

—Por cierto —añadió Zhu Qian antes de bajar—, anoche el profesor Xue Ying envió un correo. Quiere inscribirte a ti y a la profesora Xue Rong en el Festival Internacional de Cine de Longcheng, que se celebrará a finales de marzo del próximo año. Las categorías serán mejor actor y mejor actriz, respectivamente.

Las inscripciones para el festival debían realizarse con más de tres meses de anticipación, de modo que podían presentar la candidatura de El maestro demonio aunque todavía no se hubiera estrenado.

—Sin embargo —continuó Zhu Qian—, si dejamos aparte las grandes producciones que se estrenarán durante el Festival de Primavera, nuestro rival más fuerte probablemente seguirá siendo el profesor Wan Quan.

—Mm, no pasa nada —respondió Jian Xia con una sonrisa—. El profesor Wan merece convertirse en ganador de ambos premios al mejor actor.

Fu Hanjun ya le había comentado que El maestro demonio no era una película especialmente propicia para ganar premios, aunque tenía muchas posibilidades de disputar el primer puesto de la taquilla anual.

Por eso, Jian Xia no había depositado sus esperanzas de conseguir un premio en aquella película.

Además, antes de pensar en los galardones, realmente necesitaba protagonizar una película que consiguiera una gran recaudación.

Aunque Cuento de hadas negro y Corriente habían obtenido buenos resultados de taquilla, e incluso Cuento de hadas negro había sido la película más taquillera de su año, estrictamente hablando, él no había sido quien llevaba el peso principal de ninguna de las dos.

El maestro demonio era la primera película en la que interpretaba verdaderamente al protagonista masculino, y esperaba poder ofrecer unos resultados excelentes.

No gracias a otros compañeros más experimentados, sino porque él, Jian Xia, también era capaz de sostener la taquilla de una película.

Jian Xia abrió la puerta mientras hablaba y bajó del automóvil.

Zhu Qian lo siguió de cerca.

Solo Sun Peipei permaneció aturdida durante un buen rato antes de abrir su puerta.

Aunque llevaba mucho tiempo trabajando con Jian Xia, todavía había momentos en los que él conseguía conmoverla.

Jian Xia siempre respetaba a sus competidores y jamás hablaba mal de los demás.

Durante todo el tiempo que llevaban juntos, ni siquiera había dicho una sola palabra negativa sobre Zhou Li.

Sun Peipei apretó ligeramente la mano con la que sostenía su bolso, pero seguía sintiendo una preocupación difícil de expresar.

¿Se había planteado Jian Xia que no solo tendría que competir con Wan Quan en el Festival Internacional de Cine de Longcheng del próximo año, sino también en la siguiente edición de los premios Gaviota Dorada?

Zhou Changshan sin duda presentaría a los dos protagonistas de Sin nada como candidatos al premio al mejor actor.

Llevaban casi tres meses rodando Sin nada, y Sun Peipei había acompañado al equipo durante todo el proceso.

Jian Xia y Wan Quan intercambiaban réplicas y actuaciones con una naturalidad extraordinaria. Cada avance, cada retroceso, cada gesto y cada sonrisa formaban parte de sus personajes.

Era realmente difícil determinar cuál de los dos era mejor.

Si Jian Xia no conseguía el premio al mejor actor en el festival internacional gracias a El maestro demonio y después tampoco lograba superar a Wan Quan en los premios Gaviota Dorada, ¿volvería a encontrar un guion tan adecuado para él?

Por si fuera poco, después de Sin nada, Jian Xia pensaba descansar durante todo el verano.

Un período de inactividad tan largo, sin suficientes trabajos pendientes de estreno, también podía resultar muy perjudicial para un actor.

Aunque sabía que Fu Hanjun lo respaldaba y que, con su talento interpretativo y su profesionalismo, jamás le faltarían oportunidades, Sun Peipei seguía sintiendo un gran peso en el corazón.

Aquel año, el Festival de Primavera llegó temprano.

A finales de enero, finalmente llegó la víspera del Año Nuevo lunar.

El equipo de Sin nada concedió tres días y medio de descanso para que los actores pudieran relajarse. Zhou Changshan también aprovechó la oportunidad para volar al extranjero y acompañar a su pareja.

La tarde de Nochevieja comenzaron a caer algunos copos de nieve.

Jian Xia y Fu Hanjun, bien abrigados de pies a cabeza, fueron al supermercado y llenaron el maletero con compras para las celebraciones.

Primero visitaron al anciano señor Fu y cenaron con él.

Después, ambos condujeron hasta el pueblo para pasar el Año Nuevo con Jiang Fangrong y Jian Wei.

La mayoría de las personas estaban celebrando en casa, así que apenas había transeúntes en las calles.

Durante todo el trayecto, solo los acompañaron los copos de nieve y los fuegos artificiales de distintos colores que teñían el horizonte.

Sentado en el asiento del copiloto, Jian Xia miraba por la ventanilla.

Por un momento, olvidó los nervios y la expectación que le provocaba el estreno de El maestro demonio al día siguiente, el primer día del Año Nuevo lunar.

Sus ojos brillaban.

—Nunca había viajado por carretera en Nochevieja —le dijo a Fu Hanjun—. En realidad, no se siente nada solitario. Hay bastante ambiente.

Fu Hanjun soltó una risita.

—También es mi primera vez —respondió—. Es bastante divertido.

Durante todo el camino, el teléfono de Fu Hanjun no dejó de recibir mensajes de felicitación por el Año Nuevo.

Cuando estaban a punto de llegar a Jiangou, sonó una llamada.

Jian Xia se inclinó ligeramente hacia delante y vio el nombre de Yao Junlai en la pantalla.

—¿Será algo relacionado con El maestro demonio? —preguntó.

Más de una decena de películas se estrenarían durante el Festival de Primavera. Había varias grandes producciones, y las demás también contaban con sus propias novedades y atractivos.

Sin embargo, El maestro demonio era la única que tenía una historia tan trágica.

Ahora que el estreno estaba tan cerca, Jian Xia volvía a sentirse un poco inseguro.

—¿De qué tienes miedo?

Fu Hanjun sonrió, contestó y activó directamente el altavoz.

La voz de Yao Junlai llegó desde el teléfono.

—¡Maldición! ¿Ustedes dos fueron hoy al supermercado?

—Mm —respondió Fu Hanjun, comprendiendo de inmediato lo que había sucedido—. ¿Nos fotografiaron?

—¿Es que les molesta verme pasar un Año Nuevo tranquilo por una vez? —se quejó Yao Junlai—. Alguien les tomó una foto a los dos. Tú tuviste suerte: estabas girando la cabeza para tomar algo de un estante y no se te ve el rostro. Pero captaron a Jian Xia de perfil. Aunque llevaba mascarilla, sus ojos son demasiado reconocibles.

Yao Junlai continuó hablando sin detenerse:

—Al principio, probablemente algún internauta les tomó la foto porque le parecieron guapos y la publicó para compartirla. Pero después empezaron a sospechar que era Jian Xia. El departamento de relaciones públicas ya está interviniendo, aunque sabes perfectamente lo popular que es ahora. En cuanto alguien añadió su etiqueta, la fotografía se difundió por todas partes.

—Entendido —dijo Fu Hanjun—. Gracias por el esfuerzo. Hablaré con Xiuming para que los departamentos de relaciones públicas y promoción reciban compensaciones y bonificaciones por trabajar durante las fiestas.

—Tch. ¿Y qué tiene de extraordinario tener unos cuantos millones? —replicó Yao Junlai.

Sin embargo, al cabo de un momento, no pudo evitar que la alegría se filtrara en su voz.

—Entonces, ¿qué piensan hacer? ¿Negar hasta el final que son ustedes o reconocer directamente su relación?

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first