Cancelaron mi compromiso y terminé casándome para atraer buena fortuna a una familia rica - Capítulo 98
En la pantalla gigante, el broche se veía precioso y resplandecía bajo las luces.
Sin embargo, Jian Xia sabía perfectamente que, visto de cerca, sus acabados no eran nada delicados. Incluso podía decirse que era un poco tosco.
Después de todo, había sido la primera vez que intentaba fabricar una joya. Aunque se había esforzado al máximo, sus habilidades eran limitadas.
Sus ojos, curvados en una sonrisa, se encontraron con los de Fu Hanjun en la pantalla gigante, y sintió que el corazón se le llenaba de una emoción incontenible.
Aquella satisfacción y felicidad estaban por encima de cualquier otra cosa.
El recinto estaba repleto de personas y estrellas deslumbrantes.
Pero, en aquel instante, nadie era más feliz que él. Ni siquiera Wan Quan, el gran triunfador de la noche, que se encontraba sobre el escenario.
La cámara volvió a enfocar a Wan Quan.
Este sostuvo el trofeo, lo acercó a sus labios y depositó un beso sobre él. Después se inclinó profundamente para hacer una reverencia al público.
Los aplausos fueron ensordecedores.
Aprovechando que todos tenían la atención puesta en Wan Quan, Jian Xia giró discretamente la cabeza para mirar hacia atrás, más allá de la multitud.
Fu Hanjun también estaba aplaudiendo, con una postura relajada y despreocupada.
Como si hubiera percibido su mirada, alzó los ojos y lo buscó entre la gente.
El corazón de Jian Xia dio un vuelco. Se volvió apresuradamente y se sentó muy erguido, sin llegar a ver la sonrisa que se extendía por los labios de Fu Hanjun.
Después del premio al mejor actor se entregó el de mejor actriz y, a continuación, llegó el turno del premio al mejor actor de reparto.
En la pantalla gigante comenzaron a proyectarse, uno tras otro, los fragmentos más destacados de las películas de los cuatro nominados.
Jian Xia fue recuperando poco a poco la concentración, aunque los nervios que lo habían mantenido tenso hasta entonces se habían relajado inexplicablemente.
Además de Jian Xia y Zhang Weihao, los otros dos candidatos al premio al mejor actor de reparto también llegaban con mucha fuerza y tenían actuaciones dignas de atención.
Entre ellos destacaba Huang Yang, quien había interpretado a un tasador de antigüedades y llevaba varias nominaciones consecutivas, aunque siempre había terminado perdiendo por un estrecho margen.
Acababan de entregarse los dos premios más importantes de la noche y la audiencia televisiva se encontraba en su punto más alto.
Todas las miradas estaban puestas en la ceremonia, y los seguidores de Huang Yang estaban especialmente nerviosos.
【Este año Yangyang tiene que conseguirlo, ¿verdad? Rechazó expresamente un papel protagonista en una película de bajo presupuesto para concentrarse en ganar este premio. Si vuelve a perder, de verdad me voy a poner muy triste.】
【Pero siento que este año la competencia es todavía más intensa que en los anteriores.】
【Huang Yang, Huang Yang, Huang Yang…】
【Sinceramente, creo que está difícil. Este año, además de Jian Xia, el Qiu Yang de Zhang Weihao también ha tenido bastante repercusión. Habrá que ver cómo puntúa el jurado.】
【Si tampoco gana este año, de verdad voy a sentir que es una injusticia para él. Lleva varios años esforzándose por conseguir ese trofeo.】
【Pero el premio no se entrega según quién lleve más tiempo intentándolo. El señor Wang Shouze lleva todavía más años que Huang Yang y tampoco lo ha conseguido. Cuando existe una diferencia, existe. Por supuesto, no digo que actúe mal. Esa diferencia no depende únicamente de la interpretación, sino también de la suerte, del criterio para elegir guiones y del trabajo del equipo. Esta vez su película sencillamente no estaba al mismo nivel, todos pudimos verlo. Por eso Wan Quan tenía tanto apoyo.】
【Wan Quan se lo merece de verdad. Hasta ahora, Operación Especial de Combate ya se ha llevado los premios a mejor director, mejor guion y mejor actor. Si Zhang Weihao gana este también, será la gran triunfadora de esta edición de los premios Gaviota Dorada.】
【Yo apuesto por Jian Xia. Es verdad que un personaje como Qiu Yang despierta mucha empatía, pero casi todos los años aparecen uno o dos personajes de ese tipo. Les falta originalidad. En comparación, Qi Xi es muy singular y Jian Xia lo interpretó mejor. ¿Cuándo han visto una película en la que un personaje secundario tenga más repercusión que el protagonista?】
【Escuché que El maestro demonio quiere llegar a los cines durante el Festival de Primavera. Jian Xia lleva una trayectoria impresionante. Además, después tiene el respaldo de Zhou Changshan. Visto así, este premio al mejor actor de reparto ya no significa tanto para él. Debería concentrar sus esfuerzos en conseguir el de mejor actor en el futuro.】
【¡Aaaaaah! ¿Es verdad? ¡Llevo muchísimo tiempo esperando El maestro demonio! ¡Por fin hay esperanza!】
【…】
Mientras los internautas seguían especulando sin descanso, el veterano actor Zhu Hanyuan, encargado de entregar el premio, finalmente se dispuso a anunciar al ganador.
Bajó ligeramente la cabeza, abrió el sobre que sostenía entre las manos y después miró hacia el público con una sonrisa.
Por alguna razón, Jian Xia sintió de pronto unas ganas enormes de volver a mirar a Fu Hanjun.
Tuvo que contenerse durante un buen rato antes de conseguir reprimir el impulso de girar la cabeza.
—Se trata de una joven estrella que ha conseguido grandes logros a una edad temprana y que deslumbró desde su debut —dijo Zhu Hanyuan, mirando sonriente hacia el auditorio—. Recibamos en el escenario a… ¡Jian Xia!
Los aplausos fueron casi ensordecedores.
Jian Xia se levantó con una sonrisa y se inclinó para abrazar a sus compañeros de reparto.
Aunque Corriente había obtenido una buena recaudación y varias de sus escenas se habían vuelto populares en internet, y aunque había presentado candidaturas a numerosos premios, al final Jian Xia había sido su único nominado.
Si él tampoco ganaba, el equipo se marcharía de aquel festival con las manos vacías.
Al ver que Jian Xia había conseguido el premio, Qi Chunhe lo abrazó con fuerza y le dio dos palmadas contundentes en el hombro.
Por encima del hombro de Qi Chunhe, la mirada de Jian Xia finalmente encontró a Fu Hanjun.
Fu Hanjun estaba observándolo, con una sonrisa tan intensa en los ojos que parecía a punto de desbordarse.
Jian Xia apretó ligeramente los labios y contuvo la alegría que le bullía en el pecho.
—Felicidades.
Zhu Hanyuan le entregó el trofeo.
Jian Xia lo recibió cortésmente con ambas manos, lo sostuvo contra su pecho y luego extendió una mano para estrechar la del veterano actor.
—Muchas gracias —respondió con una sonrisa.
Intercambiaron unas palabras de cortesía antes de que Zhu Hanyuan le cediera el lugar frente al micrófono.
—Gracias.
Jian Xia miró hacia el público con una sonrisa.
Las luces del auditorio estaban atenuadas. Parecía que, en todo el recinto, él era la única persona iluminada por aquellos potentes reflectores.
La luz era tan intensa que apenas podía distinguir lo que había debajo del escenario.
Sin embargo, aquello hizo que su mente se volviera todavía más clara y despierta.
—Gracias a todos por su apoyo y cariño. Gracias a los dos directores y a los demás compañeros con los que he trabajado.
Apretó ligeramente los labios y dirigió la mirada hacia el lugar donde recordaba que estaba sentado Fu Hanjun.
—Y gracias también a cierto «profesor» mío. Sin ti, no habría llegado hasta aquí.
Al escuchar la palabra «profesor», los demás presentes pensaron casi al unísono en Zhou Changshan.
Solo Jian Xia y Fu Hanjun sabían quién era realmente aquel «profesor» al que se refería.
Era como coquetear discretamente en público, con una dulzura casi desbordante.
Fu Hanjun levantó ligeramente una mano, pero no quiso cubrirse los ojos.
Contempló sin parpadear aquella figura resplandeciente sobre el escenario.
La sonrisa que brillaba en sus ojos era tan tierna como las aguas de un manantial en marzo.
Cálida y luminosa.
—Gracias.
Jian Xia volvió a expresar su agradecimiento, levantó el trofeo que sostenía entre las manos y se inclinó ligeramente ante el público.
—Xiaxia, espera un momento —lo detuvo el presentador con una sonrisa cuando vio que se disponía a bajar del escenario—. Todavía tenemos una pregunta.
Jian Xia se detuvo y se volvió hacia él, sonriente.
—Entre los nominados al premio al mejor actor de reparto hay alguien que, según tengo entendido, también es compañero de habitación de Xiaxia.
El presentador orientó el micrófono hacia Zhang Weihao.
—Haohao, ¿es así?
—¡Sí! —respondió Zhang Weihao en voz alta desde su asiento, provocando las risas del público.
El presentador también se rio y volvió a acercar el micrófono a Jian Xia.
—Ahora que estás aquí, como ganador, ¿qué te gustaría decirle a Haohao?
【Jajajajaja, típico de ti, siempre buscando provocar.】
【Zhang Weihao: ¿Un poquito de respeto, por favor?】
【Menos mal que los de su habitación se llevan bien. Si no, esto sí que podría provocar un conflicto.】
【Jajajaja, ¿cómo consigue Jian Xia mantener esa expresión tan tranquila?】
【…】
Jian Xia llevaba un traje de la colección más reciente de N.U. Con su elevada estatura y sus largas piernas, permaneció sonriente sobre el escenario y le dijo a Zhang Weihao:
—¡Luego te invito a comer, hermano Hao!
Después se despidió con un gesto de la mano y bajó del escenario entre sonrisas.
【Jajajaja, me muero. Es como si le diera igual quién de los dos ganara, porque de todas formas el premio se queda entre los nuestros.】
【Cuando anunciaron el nombre de Jian Xia, los ojos de Zhang Weihao casi brillaban. Estaba sinceramente feliz por él.】
【Y no solo él. Lin Qing también estaba allí y estaba tan contento que casi se pone a saltar. ¿Cómo puede ser tan adorable en la vida real como en sus películas?】
【No es nada fácil encontrar una amistad así en el mundo del espectáculo. Estamos tan acostumbrados a las indirectas, las rivalidades y las comparaciones sobre quién eclipsa a quién que esto hasta resulta extraño.】
【Haozi, come todo lo que puedas. ¡Déjalo en la ruina!】
【…】
A la salida, los tres volvieron a conversar durante un buen rato.
Zhang Weihao y Lin Qing se turnaron para sostener el trofeo de Jian Xia y tomarse fotografías con él, que después publicaron en Weibo.
@Zhang Weihao: Haré como si yo también hubiera ganado. ¡Qué felicidad!
@Lin Qing: Yo también gané un premio. [Carita haciendo una mueca.jpg]
Bian Xingchen tampoco quiso quedarse atrás y enseguida publicó una nueva entrada.
@Bian Xingchen: Felicidades, @Jian Xia. Después yo también quiero una foto abrazando el trofeo. ¡Si somos una familia, tenemos que estar todos juntos! @Lin Qing, @Zhang Weihao.
Siguiendo el ejemplo de los tres, numerosos internautas comenzaron a mencionar a Jian Xia en sus publicaciones, bromeando con que también querían abrazar su trofeo.
Ya era muy tarde.
Después de la ceremonia de premiación, varios integrantes del equipo habían ido a comer algo y conversar un rato antes de separarse.
Ahora, Jian Xia estaba sentado en el automóvil, revisando los mensajes de internet mientras mantenía el trofeo firmemente abrazado contra su pecho.
Sun Peipei no pudo evitar reírse al verlo así.
Extendió una mano.
—¿Quieres que te lo guarde?
Jian Xia se lo entregó con una sonrisa.
Apenas Sun Peipei lo tuvo entre los brazos, él volvió a preguntarle:
—¿Quieres que te tome una foto?
Sun Peipei le entregó inmediatamente su teléfono.
Abrazó el trofeo, levantó dos dedos en señal de victoria y después publicó la fotografía en Weibo con toda la intención de despertar envidia.
Llevaba casi un año trabajando con Jian Xia.
La actitud tímida y temerosa que había mostrado al principio había desaparecido hacía mucho tiempo, y había recuperado su personalidad alegre y vivaz.
¿Cómo no iba a darse cuenta de que Jian Xia estaba especialmente feliz aquella noche?
—¿El joven señor Fu ya te está esperando en el hotel? —preguntó, fingiendo un tono envidioso.
—Mm —respondió Jian Xia, incapaz de contener la sonrisa.
Fu Hanjun se había marchado en cuanto terminó la ceremonia.
Calculando el tiempo, debía de haber llegado al hotel hacía bastante rato. Era extraño que hubiera esperado tanto sin apurarlo.
La noche estaba muy avanzada y apenas quedaban personas afuera del hotel.
Jian Xia bajó del automóvil frente a la entrada, se puso una mascarilla y entró en la pastelería de la planta baja para comprarle a Fu Hanjun una pequeña porción de pastel de fresa.
No regresó a su propia habitación, sino que tomó directamente el ascensor hacia el piso superior.
Al llegar frente a la puerta de Fu Hanjun, se acomodó instintivamente el cuello de la camisa.
Preocupado porque su sonrisa fuera demasiado evidente, se esforzó por controlar su expresión antes de sacar la tarjeta de acceso de la mochila y abrir la puerta.
En el instante en que la empujó, una lluvia de pétalos de rosa de un rojo intenso cayó desde el techo, cubriendo por completo su campo de visión.
En aquel espacio impregnado del intenso aroma de las rosas, Jian Xia sonrió.
—¿Esta es tu manera de celebrar?
Levantó una mano para protegerse de la interminable lluvia de pétalos y miró hacia el interior.
Las luces de la habitación estaban apagadas.
En el centro, unas velas aromáticas tan gruesas como el brazo de un bebé dibujaban un enorme y hermoso corazón encendido.
Dentro había una caja de regalo gigantesca.
—Mm.
Fu Hanjun se acercó sonriente, abrió los brazos y lo estrechó con fuerza, besándole espontáneamente el cabello y la frente.
—Es tu regalo. Ve a buscarlo tú mismo.
—¿Qué es? —preguntó Jian Xia, intrigado—. ¿Por qué es tan grande?
Por alguna razón, cuando dijo aquello, Fu Hanjun soltó una risa repentina.
Su voz profunda resonó junto al oído de Jian Xia y le aceleró el corazón.
—Voy a verlo.
Con la cabeza y los hombros cubiertos de pétalos de rosa, Jian Xia avanzó hasta el borde del corazón y se inclinó ligeramente.
Toda la habitación estaba cubierta de pétalos.
El suelo se sentía mullido bajo sus pies, e incluso la cama estaba llena de ellos.
—¿Pesa mucho? —preguntó con una sonrisa, girando la cabeza hacia Fu Hanjun.
Solo entonces reparó de verdad en cómo iba vestido.
Fu Hanjun llevaba una indumentaria muy formal: pantalones de vestir impecables, una camisa blanca como la nieve y una pajarita negra al cuello. Incluso tenía el cabello perfectamente peinado, sin un solo mechón fuera de lugar.
Parecía todavía más elegante que durante la ceremonia de premiación.
Estaba tan apuesto que hacía que el corazón se acelerara.
—Qué guapo estás.
Jian Xia se incorporó, enganchó un dedo en la pajarita de Fu Hanjun y depositó un beso ligero sobre sus labios.
—No es más que un premio al mejor actor de reparto. ¿Tanto te alegra?
—Mm.
Fu Hanjun acompañó sus movimientos y apoyó una mano sobre su cintura.
—Abre el regalo —dijo.
Jian Xia se quedó sin palabras.
Ahora sí que sentía una curiosidad auténtica.
No sabía qué clase de regalo podía hacer que Fu Hanjun estuviera tan impaciente.
Apretó ligeramente los labios, volvió a inclinarse y tiró con fuerza de la enorme caja para levantarla.
Contra todo pronóstico, una caja tan grande resultó ser extraordinariamente ligera.
Jian Xia perdió un poco el equilibrio por la fuerza que había empleado y se quedó desconcertado.
Las llamas de las velas oscilaron suavemente, proyectando las sombras de ambos sobre la pared.
Jian Xia se sentó en la alfombra para desenvolver el regalo, mientras Fu Hanjun permanecía de pie frente a él, observándolo atentamente.
Desató la cinta exterior y levantó la tapa.
Dentro había otra caja, aproximadamente del tamaño de un estuche para lápices.
Sonrió, la tomó y deshizo también su lazo.
Esta vez, en el interior seguía habiendo otra caja más pequeña.
El terciopelo rojo lucía una textura exquisita bajo la luz y parecía fundirse con los pétalos de rosa esparcidos por el suelo.
El corazón de Jian Xia dio un vuelco.
Levantó bruscamente la mirada.
Los ojos de Fu Hanjun brillaban con una intensidad extraordinaria, como si todas las llamas que ardían frente a ellos se hubieran reflejado en sus profundas pupilas.
Al ver que Jian Xia no se movía, Fu Hanjun se inclinó ligeramente y tomó el pequeño joyero de terciopelo entre sus manos.
Con un leve chasquido, abrió la tapa.
Curvó los dedos y sacó un anillo.
—Jian Xia.
Fu Hanjun sonrió y se arrodilló sobre una rodilla frente a él.
Le mostró el anillo con una expresión solemne.
—¿Quieres casarte conmigo?
Jian Xia se quedó sin palabras.
El corazón le latía frenéticamente en el pecho.
Poco a poco, sintió que los ojos comenzaban a escocerle, y no consiguió pronunciar una sola palabra.
—Si no dices nada, lo tomaré como un sí.
Fu Hanjun tomó una de sus manos y la acercó hacia sí, contemplando atentamente sus ojos, que empezaban a enrojecerse.
Jian Xia apretó los labios y asintió una y otra vez con entusiasmo.
Fu Hanjun sonrió ligeramente.
Bajó la cabeza y besó sus dedos finos y blancos antes de deslizar el anillo en el dedo anular de su mano izquierda.
Era un anillo muy sencillo, de plata lisa.
En la cara interior estaban grabadas las iniciales de sus apellidos, F y J, unidas por un pequeño corazón.
Le quedaba perfectamente a Jian Xia.
—Póntelo esta noche —dijo Fu Hanjun con una sonrisa.
Bajó la cabeza y apoyó sus labios suaves sobre las pestañas húmedas de Jian Xia.
—Mm.
Jian Xia asintió.
Después sacó del joyero el anillo de mayor tamaño y lo deslizó en el dedo anular de la mano derecha de Fu Hanjun.
Uno a la izquierda y otro a la derecha.
Así, cuando se tomaran de las manos, ambos anillos podrían rozarse.
—Ahora…
Fu Hanjun se inclinó, levantó a Jian Xia del suelo entre sus brazos y caminó hacia la cama.
—¿No crees que ha llegado el momento de pasar nuestra noche romántica con tu «profesor»?