¡Un like para subir de nivel! - Capítulo 96

  1. Home
  2. All novels
  3. ¡Un like para subir de nivel!
  4. Capítulo 96
Prev
Next
Novel Info

Cuando era muy joven, sentía que era la protagonista de una historia al estilo de Cenicienta. Creció siendo maltratada por su padre, su madrastra e incluso por sus hermanos. Cenicienta vivió feliz para siempre gracias a la magia del hada madrina, pero en el mundo real no existían las hadas madrinas. Lo único que ella tenía era su brillante inteligencia y su determinación para salir de esa casa maldita. En aquella época, Bi-Ga tenía un hámster, y Ji-Cheok se le parecía un poco. La energía que desprendía y la forma en que se emocionaba con las cosas más simples le recordaban a su pequeño hámster.

—Creo que puedo entender por qué a Ju-Ran le gusta tanto —murmuró.

Ni siquiera Ju-Ran sabía cómo había sucedido, pero Bi-Ga empezaba a comprender un poco los sentimientos de su amiga. Por supuesto, no tenía intención de arruinar la vida de Ji-Cheok jugando con él como solía hacerlo antes. En el pasado, su vida era un desastre, y las personas a su alrededor —especialmente sus amantes— se veían atrapadas en su conducta autodestructiva.

«Esto es diferente.»

Creía haber madurado, aunque sabía que su amiga Ju-Ran no le creería.

Bi-Ga sentía el impulso de darle a Ji-Cheok una gran semilla de girasol, tomarle una foto y publicarla en sus redes sociales. Quería ponerla como fondo de pantalla de su teléfono, y cada mañana, al despertar, mirar su rostro sonriente y pensar: “Apuesto a que ahora mismo está trabajando duro, yo también debo levantarme y hacer lo mismo.”

«Bueno, me cuesta clasificar qué tipo de emoción es esta. Pero supongo que significa que aún tengo algo de benevolencia en mí.»

Bi-Ga se encontraba en su laboratorio real. El lugar estaba lleno de todo tipo de maquinaria extraña y extravagante. Había desde artefactos que parecían salidos de una película steampunk hasta cosas que recordaban a utilería de ciencia ficción del futuro lejano. Todo eso lo había descubierto o creado ella misma. Tuvo que hacer muchos sacrificios para conseguirlo, pero no le importaba. Le irritaba pensar en el pasado; quería volcar todo su esfuerzo en el futuro.

Detrás de ella, raros especímenes de monstruos gritaban en silencio, suplicando morir. Planeaba deshacerse de ellos cuando perdiera el interés, pero como aún eran útiles para sus investigaciones, los mantenía con vida… De todos modos, en ese momento toda su atención estaba en Ji-Cheok.

—Esa es una habilidad que solo ciertos alquimistas seleccionados pueden usar. ¿De dónde demonios obtuvo ese tipo de alquimia? ¿Será un cultivador?… Hm… no lo creo… Esa habilidad es demasiado versátil, y además está reduciendo el consumo de ingredientes tanto como puede.

Era básicamente la alquimia del pobre, pero llevada a otro nivel. Si el Dios de la Frugalidad viera la cantidad de ingredientes que este tipo ahorraba, probablemente empezaría a adorarlo. No había forma de que hubiera aprendido la alquimia de los Demiurgos… si lo hubiera hecho, no usaría esa habilidad para fabricar pociones tan inútiles. Tampoco creía que hubiese desarrollado una alquimia así por cuenta propia. No, debía de haberla aprendido de un libro de habilidades. La extraña alquimia de Ji-Cheok despertaba la curiosidad de Bi-Ga.

—Tal vez, si practicara lo suficiente, podría llegar a usar la Alkahestría relacionada con la cultivación.

La Alkahestría era un tipo de alquimia extremadamente versátil. Justo cuando Bi-Ga empezaba a concentrarse en las puntas de los dedos de Ji-Cheok, un sonido familiar la distrajo.

[Yo, yo, yo~ yo también~]

El intercomunicador sonó con la banda sonora de una película.

—¿Qué quieres?

La voz del otro lado no era humana, sino una IA.

—Maestra, ha llegado un invitado. Es el director Jung Ji-Han.

—Déjalo pasar.

—Sí, Maestra.

Apagó el intercomunicador y se lamió los labios mientras miraba a Ji-Cheok en la pantalla del monitor.

—Nuestro extraño primo vino a visitarme… Me pregunto si es por él.

Mientras murmuraba para sí misma, la puerta del laboratorio se abrió.

—¡Mira quién está aquí! ¡Nuestro primo prometedor! No sabía que tenías tiempo para visitarme. ¿Quieres algo de beber? ¿Qué tal un gran vaso de jugo de manzana de maná? Es orgánico. Lo hacemos con sangre de monstruo extraída con nuestros últimos drones. Las reseñas son fantásticas —dijo Bi-Ga con una sonrisa.

—Desearía que dejaras de espiar a mis empleados —respondió Ji-Han.

Su rostro estaba cargado de frialdad. Sin duda, Ji-Han solo sonreía frente a Ji-Cheok; con todos los demás tenía la misma expresión impasible. Bi-Ga pensó que tal vez sería más fácil conversar con un balón de voleibol.

«Apuesto a que podría dejarle una buena marca de mano a ese balón.»

—¿Espiar? Esto es por motivos de seguridad. Le presto mis cosas, así que tengo derecho a ver cómo las usa. Además, considerando el valor de mi laboratorio, ¿no crees que la vigilancia con cámaras no es para tanto? —replicó Bi-Ga.

Ji-Han frunció el ceño. Bi-Ga no entendía por qué su primo trataba a Ji-Cheok como a un polluelo rescatado de debajo de un puente. Le recordaba a un niño llorando que alimentaba a su pollito con antibióticos sabiendo que moriría en tres días.

«Ah, tengo tantas ganas de molestarlo.»

Quería darle semillas de girasol a Ji-Cheok y atormentar a su primo. Era raro sentir tantas emociones a la vez. Y esas emociones eran tan tentadoras que le costaba decidir cuál sentir primero.

Al abrir la mano, un dron dejó caer al azar un caramelo. Era de limón y caramelo, perfecto para su estado de ánimo.

«¿Acaso Dios está realmente de mi lado? Si viera mis investigaciones, dudo que lo estuviera.»

¡Crunck!

Desenvolvió el caramelo con los dientes y se lo metió a la boca. Primero sabía agrio, pero tras darle una vuelta, apareció el dulzor. Jamás se cansaba de disfrutar esa combinación tan peculiar.

—Así que sé que no viniste aquí solo para ponerte al día con tu prima. ¿Qué sucede? —preguntó Bi-Ga.

—Toma esto primero.

Ji-Han frotó el dorso de su mano y de ella emergió una joya extraña.

Aunque acababa de ver cómo una joya salía del dorso de una mano, como si fuera un espacio de inventario de un videojuego, Bi-Ga no se mostró impresionada. Su interés se centró en la joya flotante en el aire: era el [Trapezoedro Brillante].

—¿De dónde sacaste esto? ¿Y cómo? —preguntó ella.

—Tengo mis métodos.

—Mira a mi asombroso primo~ Por lo que veo, parece que la joya no te volvió loco. Supongo que no te afectó la “iluminación”. Me pregunto por qué no la conservas, ya que ni siquiera le temes. ¿Por qué me la das gratis?

—…Si no la vas a tomar, me la quedaré.

—No, no, no, no. No me malinterpretes. Si me la das gratis, no tengo motivos para rechazarla. No me interesaba tanto, pero ahora empiezo a sentir curiosidad por saber por qué mi pequeño primo ha cambiado de repente.

Tic.

Toda la habitación comenzó a moverse cuando ella chasqueó los dedos, una piedra de maná brillando en sus uñas. El cuarto latía como el corazón de un gigante. No era una buena señal: significaba que miles de sus sofisticados dispositivos se habían encendido al mismo tiempo, lo que a su vez quería decir que podría “estudiar” a Ji-Han si así lo deseaba.

—Sé que tienes curiosidad por mí, pero no es necesario, porque no encontrarás nada —dijo Ji-Han.

—Huh.

Sus ojos brillaron fríamente.

—Estoy segura de que encontraré algo después de desarmarte. No te preocupes, primo. Solo te desmontaré un momento y luego te volveré a armar como si nada hubiera pasado. Ni siquiera sabrás que te desensamblé, no quedará en tu memoria —dijo Bi-Ga con una sonrisa inquietante.

Ji-Han sabía que la “iluminación” jamás funcionaría con Bi-Ga. Sabía que ella nunca sería cautivada por el [Trapezoedro Brillante], ni se dejaría arrastrar por la nostalgia vacía de sus recuerdos. Era como una máquina disfrazada de humana, dispuesta a hacer cualquier cosa por alcanzar la Biblioteca del Origen.

—Oye, Ji-Han, he estado pensando en un par de hipótesis sobre ti. ¿Quieres oírlas? —preguntó Bi-Ga.

—No recuerdo haber aceptado escucharlas.

De pronto, el techo se abrió y decenas de brazos mecánicos descendieron. Cada uno sostenía algo distinto: desde artefactos mágicos desconocidos hasta jeringas con sustancias misteriosas. Con los brazos listos, ella continuó hablando.

—Es raro, pero no imposible. Un ser divino o una conciencia superior tomó el cuerpo de mi primo. Si ese es el caso, todo encaja. El hecho de que mi primo, antes alcohólico y drogadicto, haya cambiado de repente y se haya vuelto más fuerte… todo tiene sentido ahora.

Aun así, no entendía por qué estaba tan obsesionado con Ji-Cheok.

Uno de los brazos mecánicos tomó el [Trapezoedro Brillante] y se lo entregó. Otros brazos sujetaron a Ji-Han uno a uno. Lo sorprendente era que Ji-Han no usó ninguna habilidad para defenderse. No mostraba pánico, lo cual despertó aún más la curiosidad de Bi-Ga.

—¿Cuál es tu segunda hipótesis? —preguntó Ji-Han mientras lo sujetaban los brazos.

—Un ser divino te ha otorgado gran sabiduría. Claro, no me refiero a una iluminación de algún Dios distante. Debe ser más bien una revelación de una deidad que ayudó a construir la civilización humana. Hemos visto casos así en el mundo. Tal vez cambiaste por eso. Y finalmente está la última hipótesis. ¿Quieres que te la diga?

Wiiiing~

Un taladro aterrador, varias veces más grande que uno dental, se acercaba a la frente de Ji-Han.

—Dímela.

—Fusión. Convertirte en uno con otra cosa. Eso explicaría el cambio de personalidad y el incremento de tus habilidades. Entonces, ¿cuál es? Ah, y por cierto, no soy la única que piensa esto. Es natural que los altos mandos también te investiguen después de investigar a tu amiguito Ji-Cheok.

Desde la aparición de las Puertas, la humanidad había empezado a interactuar con otras razas. Había razas conocidas como los Elfos o los Enanos, pero también existían seres que la inteligencia humana no podía comprender. Por supuesto, las fusiones con tales seres se mantenían en secreto y muy pocos sabían de ellas, ya que esos intercambios se realizaban con extremo cuidado. En cierto modo, fusionarse con uno de esos seres era lo mismo que fusionarse con una dimensión espiritual.

—Están equivocados, aunque no del todo —dijo Ji-Han.

Con esas palabras, respiró profundamente. De pronto, una energía desconocida se expandió por su cuerpo. Luego, con el sonido de engranajes girando, todo a su alrededor volvió a su lugar original, como si rebobinara un video. Finalmente, el techo abierto volvió a ser una superficie lisa.

—Digamos que es una mezcla entre la segunda hipótesis y la tercera. Solo puedo decirte eso —afirmó Ji-Han.

—Mientras más veo a mi primo, más interesante se vuelve. No puedo creer que hayas guardado ese secreto todo este tiempo.

—Supongo que ya lo descubriste, ¿eh?

Ji-Han tragó saliva mientras Bi-Ga lo observaba fijamente. Ella siempre le preguntaba por qué trataba tan bien a Ji-Cheok, pero Ji-Han sabía que Bi-Ga también le tenía un trato especial. Lo sabía porque nunca había intentado desarmar a Ji-Cheok. Mientras que quería abrirle la cabeza a su primo, trataba a Ji-Cheok como a su hámster mascota, como si estuviera a punto de comprarle una rueda para correr y darle semillas de girasol. Aunque Ji-Han se sintiera extrañamente discriminado, no podía hacer nada al respecto.

—De todos modos, el objeto que te di vale mucho más que abrir mi cerebro. Con esto, estoy seguro de que podrás hacer un nuevo trato con ese Dios de la Maquinaria con el que estás conectada. —dijo Ji-Han finalmente.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first