¡Un like para subir de nivel! - Capítulo 31
Mu-Cheok abrió la puerta y entró. Un equipo de producción de video lo seguía.
“¿Cómo se supone que actúe con naturalidad frente a la cámara con tanta gente aquí?”
“Eh, puedes hacerlo. De todos modos, ellos no aparecerán en el video.” respondió Mu-Cheok con firmeza.
Una maquillista había arreglado el cabello y la ropa de Ji-Cheok, pero a Mu-Cheok no parecía gustarle lo que hacía, así que la despidió.
Mu-Cheok observó a Ji-Cheok por un buen rato, ladeando la cabeza de un lado a otro. De repente, se arremangó y se puso manos a la obra. Le quitó el maquillaje, despeinó un poco su cabello y sacó el pijama que Ji-Cheok solía usar para dormir.
En el espejo, Ji-Cheok parecía un joven que acababa de despertarse y aún no salía de la cama.
“Así te ves mucho más natural.” dijo Mu-Cheok.
‘¿De verdad? ¿No sería mejor dejarle esto a una profesional? A fin de cuentas, mi hermano solo es un fan…’
¿Podía un fan tener mejor gusto que un coordinador profesional? Ji-Cheok miró de reojo para ver las reacciones de los demás presentes.
Ring–
[El camarógrafo piensa que te ves mejor así, porque no es un arreglo exagerado.]
[Has recibido 1 Me Gusta.]
‘Así que… los fans sí pueden tener mejor ojo que los profesionales.’
“Muy bien, hyung. Primero abramos los regalos de tributo y luego hacemos la ceremonia de revelación del Botón de Plata.” explicó Mu-Cheok.
Ambos aparecerían en el video.
Querían que pareciera que Ji-Cheok acababa de despertarse y abría los regalos de sus seguidores, lo cual era casi lo que realmente había pasado. La única diferencia era que el video mostraría una reunión fraternal tranquila y hogareña, mientras que en realidad había un grupo completo de técnicos de grabación y edición en el lugar. La versión editada final se subiría a GodTube.
Mu-Cheok añadió: “Ah, también voy a registrar tu fandom como club de apoyo oficial. Creo que ya tienes una base de seguidores lo bastante grande.”
Ji-Cheok estaba algo preocupado por lo rápido que se movían las cosas, pero para Mu-Cheok aquello parecía de lo más natural. Mientras tanto, el total de Me Gusta acumulados por Ji-Cheok ya ascendía a 132,000 Likes. Había dado con una mina de oro. Además, los artículos sobre su recuperación inundaban las portadas de las secciones de entretenimiento y farándula.
En una pequeña habitación, Bi-Ga llevaba unos enormes auriculares puestos, escuchando algo con los ojos cerrados. Los drones estaban en modo de reposo, y el silencio era tan absoluto que ni siquiera se oía el tic-tac de un reloj.
El laboratorio subterráneo donde se encontraba estaba lleno de tubos de ensayo: demonios diseccionados y conservados en formalina, algunos de ellos aún vivos, retorciéndose débilmente. Bi-Ga comenzó a tararear suavemente, pero fue interrumpida cuando la puerta se abrió de golpe.
“¡Jung Bi-Ga!” gritó alguien.
“Oh, hola, amiga.” respondió Bi-Ga.
“¿Amiga? No somos amigas.” refunfuñó la mujer de cabello negro mientras bajaba las escaleras.
Era la compañera de investigación y mejor amiga de Bi-Ga desde hacía años. Como no le gustaba llamar la atención, se dedicaba únicamente a sus estudios en silencio, pero hoy era diferente: acababa de regresar al laboratorio tras una aparición en televisión, algo que no hacía desde hacía mucho.
Así como Bi-Ga empujaba los límites de la ingeniería mecánica, esta mujer hacía lo mismo en el campo de la biotecnología.
Su nombre era Kim Yeong-Hee. A diferencia del extravagante “Jung Bi-Ga”, “Kim Yeong-Hee” era un nombre tan común en Corea que incluso se usaba como ejemplo genérico en los libros escolares.
“De nuevo en mi laboratorio…” empezó Yeong-Hee.
“Shhh.” la interrumpió Bi-Ga, llevándose un dedo a los labios.
Ese dedo lucía un anillo con una joya colorida en forma de mariposa, solo uno entre varios adornos que, en total, valían más de mil millones de wones. A diferencia del atuendo simple de Yeong-Hee, Bi-Ga rebosaba elegancia. Sus gafas de marca eran de diseño exclusivo, y hasta su cabello alborotado parecía parte de una sesión de moda.
Susurró suavemente: “He logrado captar el sonido del otro mundo expandiéndose y desgarrándose.”
“¿Desgarrándose? No puede ser.” Yeong-Hee frunció el ceño, dudosa.
“Sí, es la Expansión de Mazmorras. Las mazmorras atrapadas en nuestro mundo están expandiéndose y comenzando a desgarrar nuestra dimensión. Suena muy parecido a células cancerígenas creciendo.” explicó Bi-Ga.
“Eso no suena nada prometedor.”
“No, pero no hay nada que podamos hacer para detenerlo. Todo crece, prospera y luego muere. Lo mejor es disfrutarlo mientras dure.”
Bi-Ga alzó una copa de champaña y continuó:
“¿Quieres escuchar conmigo? He preparado otro par de auriculares, solo para ti.” ofreció mientras extendía otro par. “Tú y tu vida en escala de grises, ¿eh?”
Yeong-Hee suspiró. “Eres…”
“Vamos, escuchemos juntas. Es un dato valioso, lo obtuviste mientras transportaban a las víctimas de la Expansión de Mazmorras, ¿verdad?”
Era como siempre: desde la preparatoria, Bi-Ga se movía a su propio ritmo, y Yeong-Hee, más tranquila y rutinaria, terminaba arrastrada por la energía caótica y colorida de su amiga.
“Eres una completa rara.” murmuró Yeong-Hee.
“Jajaja.”
Bi-Ga rió un poco y llenó la copa de su amiga.
“¡Salud por el inminente fin del mundo!” dijo, y las copas tintinearon.
A través de los auriculares, Bi-Ga escuchaba un burbujeo, como si la levadura estuviera fermentando. Era el sonido proveniente de la grieta dimensional: el preludio de la destrucción del mundo.
“Aún queda algo de tiempo. ¿No intentarás salvar el mundo?” preguntó Yeong-Hee.
Bi-Ga negó con la cabeza. “Tú me conoces. No soy una heroína. Voy a aprovechar la destrucción que se avecina para cumplir mis sueños.”
Era una meta absurda, pero Yeong-Hee sabía que Bi-Ga era capaz de lograrlo.
“¿Y tú?” preguntó Bi-Ga.
“Yo sigo igual. Solo quiero descubrir los secretos de este mundo, por eso estudio la vida.” respondió Yeong-Hee.
“No sé si eso es inocencia o estupidez.” comentó Bi-Ga.
“Bi-Ga.”
“¿Qué?”
“Voy a repetirlo: eres una completa rara.”
“Lo sé.” respondió Bi-Ga con una sonrisa encantada.
“Y tu hermano también lo es. ¿No se llama Jung Ji-Han? Me pidió un favor muy extraño antes de irse. Quería que le extrajera suero de demonio para salvar a alguien.” explicó Yeong-Hee.
“Ah.”
“Fue muy raro. Además, ¿cómo sabía quién soy? No he publicado nada, y la gente probablemente piensa que estoy muerta, de lo aislada que vivo.”
Era impensable que una persona normal pudiera obtener suero de un demonio semidivino, pero Yeong-Hee lo había logrado.
“Sí, supongo que Ji-Han también es un raro.” respondió Bi-Ga.
‘Qué familia tan extraña.’ pensó Yeong-Hee mientras se apoyaba en el hombro de Bi-Ga.
Tras subir varios videos, Mu-Cheok se fue a entrenar. Explicó que la aprobación oficial del fandom de Ji-Cheok como grupo de apoyo estaría lista cuando regresara.
Ji-Cheok, ya dado de alta, descansaba en el sofá de su casa mirando al techo.
‘Es tan alto.’
El techo debía tener al menos tres pisos de altura. De pequeño, Ji-Cheok se había mudado varias veces entre barrios pobres, y de adulto había vivido en un pequeño dormitorio. Jamás habría imaginado que terminaría en una mansión tan enorme y lujosa.
‘Wow, no me acostumbro. De verdad no puedo.’ pensó.
Nada más llegar, usó su [Ojo de Perspicacia] para revisar la casa. Por suerte, no encontró ningún micrófono oculto. En cualquier caso, no le hacía daño ser precavido; después de todo, ahora estaba involucrado en la lucha de Ji-Han por la sucesión del Grupo Jungha.
Cuando Ji-Han le había conseguido la casa, había dicho que él se encargaría de la limpieza, y efectivamente parecía haber cumplido.
‘¿Cuáles son sus verdaderas intenciones?’ se preguntó Ji-Cheok.
No comprendía por qué Ji-Han se había presentado en plena noche para inyectarle suero de demonio sin su consentimiento. Ni siquiera sabía que había estado maldito desde que derrotó al demonio. No tenía idea de nada. Y además, ¿de dónde había sacado Ji-Han ese supuesto suero demoníaco?
‘Solo la sangre del demonio estaba en la lista de botín…’
El cuerpo del demonio había sido procesado por los asistentes de cazadores, y todo, excepto la parte que le correspondía a Ji-Cheok, fue enviado a subasta.
Ji-Han había gastado todo su dinero para ayudarlo, comprando todas las partes del monstruo y entregándoselas. Nadie haría algo así ni siquiera por su propio hijo, mucho menos por otra persona.
‘¿Qué espera recibir a cambio?’
Ji-Cheok no entendía las intenciones de su hermano, pero lo cierto era que ahora tenía todos los restos del demonio, incluido su premio oculto de misión: [Esencia Demoníaca], que se había bebido de un trago.
‘Dijo que podía revender todos los trofeos demoníacos que obtuviera.’
Ji-Han era como un árbol generoso, un árbol que solo daba. Ji-Cheok se preguntaba si en una vida pasada él lo había salvado o algo así.
‘O quizás solo me está engordando para usarme en su lucha por la sucesión.’
Ji-Han era un hombre lleno de secretos.
Pero Ji-Cheok sabía que él mismo tampoco era un santo, así que no le importaba demasiado que Ji-Han le ofreciera tanto.
‘Mientras sigas trayéndome cosas, yo las aceptaré todas.’
Tras ordenar sus pensamientos, abrió la Tienda de Me Gusta.
[¡Tu benevolencia ha crecido! ¡Una recompensa mayor te espera! ¡El mundo está gobernado por los Me Gusta!]
[¡Solo los Me Gusta son justos!]
[¡La Tienda de Me Gusta ha sido actualizada!]
La tienda ahora se veía diferente: más colorida, con una gran melodía de apertura. Pero la función de búsqueda seguía igual, así que Ji-Cheok comenzó a explorar rápidamente la lista de habilidades.
‘Solo necesito una habilidad abrumadoramente poderosa.’
Su estilo de combate consistía en combinar múltiples habilidades de forma fluida. Era eficaz contra oponentes de nivel similar o inferior, pero contra enemigos demasiado fuertes… la historia cambiaba.
‘Aunque eso le pasa a todos.’
Si el enemigo era abrumadoramente más fuerte, uno moría, simple y llanamente. Así era la ley de las mazmorras. Por eso, tener un ataque pesado de reserva no estaría de más, en caso de tener que enfrentar a otro jefe.
‘Ese monstruo era enorme. Quizás sería mejor mejorar mis habilidades básicas.’
Después de todo, incluso con las mismas técnicas, si sus estadísticas base eran más altas, el daño también lo sería.
‘Necesito un consejo… un consejo…’
Ji-Cheok encendió su teléfono y entró en una comunidad para personas con habilidades: el foro F.I.G. —la comunidad más grande del mundo para los Despiertos—. Su logotipo era una higuera, y estaba repleto de información inaccesible para el público común. Ji-Cheok se registró con su ID de Cazador, el cual fue reconocido de inmediato.
[Um Ji-Cheok
Todo terreno (Rango A).
Nivel Blanco.]
[Cargando…]
Los rangos y los niveles eran cosas distintas. Los rangos representaban el potencial y el uso de las habilidades, mientras que los niveles eran un cálculo empírico del XP obtenido del Sistema, basado en el tipo y número de enemigos derrotados.
El potencial y versatilidad de Ji-Cheok le daban un Rango A, pero su nivel era “Blanco”, el más bajo, equivalente a nivel 10 o menor. Los niveles no se mostraban en números para proteger la privacidad de los cazadores.
La máquina que había hecho su primer examen físico antes de la prueba de Despertado podía medir su nivel, pero no lo mostraba. Tal vez porque algunos preferían matar a otros Despiertos para subir de nivel, así que revelar cifras exactas sería peligroso.
En resumen, su ID mostraba que tenía gran potencial y versatilidad, pero aún era un principiante. Parte de esa información podía deducirse viendo sus videos.
‘Probablemente pronto saldrá un artículo diciendo que soy un novato de rango A.’
Subir de nivel no era lo mismo para un novato A-Rango que para uno D-Rango. Significaba que Ji-Cheok era una promesa.
‘Aunque seguiré siendo nivel 1.’
No le importaba. Ya había estado usando el Paquete de Principiante sin preocuparse de lo que dijeran, pues al parecer sería nivel 1 para siempre.
Ser nivel 1 tenía sus ventajas.
[Aprobación completada.]
[¡Aprobado como miembro de pleno derecho!]
‘Oh, cambió mi clasificación como cazador.’ pensó Ji-Cheok mientras finalmente podía acceder a F.I.G.
En la página principal se publicaba cada mes la lista de clasificación de cazadores. Actualmente existían cincuenta y dos cazadores de rango SSS. El rango más alto posible al despertar era A, y solo unos pocos de esos A lograban alcanzar el SSS.
Su nivel se mostraba por color, y en su caso era Negro, el máximo. Se describían brevemente sus habilidades, pero lo importante era el siguiente detalle:
‘En esta lista hay maestros de tormentas que controlan huracanes, dos con atributos de fuego… y personas que alcanzaron este rango solo por su dominio de la espada…’
Todos tenían algo en común:
Llevaron su habilidad principal al límite absoluto.
[1] Hace referencia al libro El árbol generoso (The Giving Tree), que enseña sobre el altruismo y la generosidad. ☜