Un frágil personaje de relleno - Capítulo 122
—Como esperaba, el resultado sigue siendo el mismo.
La voz de Xie’er volvió a resonar en el aire.
A juzgar por la situación actual, los sujetos experimentales de los que tan satisfecho estaba habían sido golpeados por Liu Qingzhi hasta quedar completamente indefensos, tendidos en el suelo como montones de lodo, incapaces de moverse. En teoría, Xie’er debería considerarse el perdedor.
Sin embargo, en su tono había una excitación que parecía haber anticipado aquel desenlace.
Era una emoción mezclada con entusiasmo y alegría, cargada además de un placer y una expectación que ni siquiera intentaba ocultar.
Como si hubiera sabido desde el principio que aquello ocurriría.
Gracias a la inyección regenerativa que se había aplicado antes, la herida de su cuello ya se estaba desvaneciendo con rapidez a simple vista.
Sin apartar ni un instante la mirada de Liu Qingzhi en la pantalla, Xie’er pareció pensar en algo y en sus ojos apareció una sonrisa cargada de significado.
—Entonces, comenzaremos con la tercera fase.
Bajó ligeramente la voz y pronunció aquellas palabras despacio, con un tono lúgubre.
En cuanto cayó la última sílaba, otras cinco jaulas se abrieron.
Sin embargo, esta vez era diferente de las dos anteriores.
Los monstruos experimentales encerrados en esas cinco jaulas parecían conservar cierto grado de inteligencia o, mejor dicho, aún poseían la capacidad de percibir el peligro. No se precipitaron impulsivamente como los sujetos experimentales de tipo B y C.
Aunque Xie’er ya había abierto las jaulas, los cinco monstruos permanecieron dentro.
Eran más delgados que los de tipo B y C.
Sin embargo, sus brazos y piernas eran excepcionalmente largos y esbeltos.
En ese momento, mantenían los ojos clavados en Liu Qingzhi con una mirada semejante a la de un halcón. Más que abalanzarse sobre él sin pensar, parecían estar observándolo.
Observaban al joven que, hacía apenas unos instantes, había acabado en un abrir y cerrar de ojos con más de diez monstruos experimentales.
Al ver que aquellos cinco sujetos no tenían prisa por atacar, Liu Qingzhi tampoco pensaba acercarse para provocarlos y hacerlos salir de las jaulas.
Por un lado, aquellos cinco sujetos por sí solos no merecían que Liu Qingzhi tomara la iniciativa.
Y, por otro, la razón más importante era que no creía que esos monstruos, que aún conservaban cierta percepción del peligro, fueran capaces de contenerse durante demasiado tiempo.
Los hechos resultaron exactamente como había previsto.
Ni siquiera pasó un minuto antes de que la ferocidad y el deseo de cazar a su presa terminaran por imponerse sobre su instinto de supervivencia.
Después de observar a Liu Qingzhi durante varias decenas de segundos y comprobar que seguía inmóvil en el mismo lugar, sin realizar ningún movimiento, finalmente ya no pudieron resistirse.
Alzaron la cabeza y emitieron un gruñido grave antes de abalanzarse casi al mismo tiempo sobre Liu Qingzhi.
La velocidad de aquellos cinco sujetos experimentales era incluso superior a la de los ocho monstruos anteriores.
Al correr, alcanzaban una velocidad comparable a la de un Despertado de alto rango especializado en velocidad.
Tal vez, antes de que Xie’er los utilizara para sus experimentos, realmente habían sido Despertados de tipo velocidad.
Además de su rapidez, su fuerza y agilidad también eran considerablemente superiores.
Los cinco monstruos formaron una clásica maniobra de cerco y lanzaron un ataque sorpresa contra Liu Qingzhi.
Cuatro atacaron desde los cuatro puntos cardinales.
El quinto lo hizo desde arriba.
Cinco fuerzas brutales convergieron ferozmente sobre él.
Frente a semejante ataque combinado, incluso un usuario de habilidades de alto rango bastante competente probablemente tendría dificultades para reaccionar a tiempo.
Sin embargo, para Liu Qingzhi, uno o dos niveles de diferencia prácticamente no significaban nada.
De la misma manera en que los sujetos de tipo B y C habían terminado tendidos e inmóviles en el suelo, aquellos cinco acabaron exactamente igual.
Liu Qingzhi echó un vistazo a los «cadáveres» que yacían a su alrededor.
Hasta ese momento, todos los sujetos experimentales que había visto solo presentaban mejoras en sus capacidades físicas. Ninguno había demostrado poder utilizar habilidades.
Entonces, como si supiera exactamente lo que estaba pensando, la voz de Xie’er volvió a sonar.
Su tono seguía siendo alegre, como si estuviera recordándole algo y, al mismo tiempo, anunciando lo que vendría después.
—Los siguientes sujetos experimentales no serán tan fáciles de enfrentar.
Apenas terminó de hablar, las luces de la periferia se apagaron de repente.
En su lugar, aparecieron varios haces circulares, semejantes a focos de escenario.
Las luces se concentraron alrededor de Liu Qingzhi. El resplandor cayó sobre sus cabellos y, entre las hebras negras, parecía vibrar una tenue luz flotante.
Liu Qingzhi arqueó ligeramente una ceja.
Este Xie’er realmente estaba tratando aquello como un escenario preparado para su entretenimiento.
Liu Qingzhi habló con calma:
—Ya que estás disfrutando de mi espectáculo, será mejor que estés preparado para pagar el precio.
Xie’er sonrió.
No solo no mostró ni el menor rastro de inquietud ante aquellas palabras, sino que su sonrisa se hizo todavía más profunda.
Respondió con entusiasmo y expectación:
—Te estaré esperando…
El tono con el que habló transmitía una familiaridad y una intimidad difíciles de ignorar.
La última sílaba, deliberadamente prolongada, incluso añadió cierto matiz ambiguo y sugestivo. A primera vista, parecía el murmullo entre amantes que esperaban una próxima cita, como si realmente existiera alguna relación especial entre ellos.
Al mismo tiempo…
Slime seguía transmitiendo lo que percibía del otro lado, incluyendo aquella frase de Xie’er.
Al ver las palabras «te estaré esperando», la mirada de Huo Lin se enfrió varios grados. Sus iris, originalmente grises, parecieron oscurecerse hasta adquirir un tono casi negro.
En comparación con su reacción, Zhao Jiayan fue mucho más directo.
Frunció el ceño y dijo con profundo desagrado:
—Qué descarado. De verdad, qué descarado.
Liu Yu, que estaba a su lado, asintió. Por una vez, coincidía completamente con Zhao Jiayan.
—Sí, realmente es un descarado.
Aunque también había que reconocer que tenía bastante valor.
Sabiendo perfectamente lo poderoso que era Liu Qingzhi, todavía se atrevía a tratarlo como un sujeto experimental destinado a entretenerlo, ocultándose en las sombras como el controlador que observaba aquella «obra teatral».
Al pensar en ello, Liu Yu no pudo evitar preguntarse:
—¿Todos los investigadores bioquímicos de estos laboratorios subterráneos están así de locos?
Zhao Jiayan respondió:
—¡Claro que sí! Xie’er es así, pero Fu Rongyang es todavía peor.
Entonces se detuvo de repente.
—Tú todavía no has conocido a Fu Rongyang, ¿verdad? Ese tipo está todavía más loco.
Se señaló la cabeza.
—Tiene un cerebro increíblemente inteligente… y completamente pervertido.
Apenas Zhao Jiayan terminó de hablar, Slime escribió unas palabras más en la tableta.
Esta vez Xie’er había liberado a diez monstruos experimentales.
Y aquellos monstruos podían utilizar habilidades.
Del lado de Liu Qingzhi…
Como casi toda la iluminación del recinto se había concentrado sobre él, los alrededores parecían aún más oscuros.
Precisamente por eso, una vez que los diez monstruos salieron de sus jaulas y se ocultaron entre las sombras, resultaba difícil seguirlos únicamente con la vista.
Sin embargo, aquello no representaba ningún problema.
Aunque su visión estuviera limitada, Liu Qingzhi podía utilizar el oído para determinar con precisión la posición y los movimientos de cada uno.
En ese momento, los diez sujetos experimentales se habían dividido en cinco grupos.
Cuatro grupos se encontraban respectivamente al este, sur, oeste y norte de Liu Qingzhi.
El último grupo estaba detrás del que ocupaba la posición norte.
Liu Qingzhi percibió claramente que los dos sujetos situados más atrás, al norte, poseían una presencia considerablemente más fuerte que la de los otros ocho.
Era similar a la presión que un lobo alfa ejercía sobre el resto de la manada.
Entonces, quizá porque se dieron cuenta de que Liu Qingzhi ya había localizado sus posiciones, o quizá porque el ataque estaba a punto de comenzar, emitieron un rugido de baja frecuencia.
Sus ojos, originalmente negros, se volvieron rojos.
Al instante siguiente, una violenta ráfaga de viento surgió repentinamente a la derecha de Liu Qingzhi.
Una habilidad de viento.
Al verla, Liu Qingzhi también utilizó su habilidad de viento para bloquear aquella corriente feroz.
Dos cuchillas de viento chocaron en el aire, produciendo agudos silbidos y chirridos.
Al otro lado del monitor, cuando Xie’er presenció aquella escena, perdió por completo el control y soltó una carcajada frenética.
—¡Viento! ¡Así que no eres simplemente un usuario de doble habilidad de plantas y hielo!
Justo cuando terminó de decirlo, las cuchillas de viento creadas por Liu Qingzhi devoraron por completo las de los dos sujetos experimentales.
Xie’er no se sorprendió por el resultado.
Nunca había esperado contener a aquel joven únicamente con esos diez sujetos experimentales capaces de utilizar habilidades.
Después de todo, aunque había inyectado a cada uno con los reactivos correspondientes, los resultados no habían sido especialmente notables. Los más fuertes eran únicamente los dos sujetos experimentales con habilidad de metal.
Al pensar en ello, Xie’er desvió la mirada de Liu Qingzhi hacia aquellos dos sujetos de metal, que poseían el nivel de habilidad más alto entre los diez.
Según los resultados de su entrenamiento habitual, ya era hora de que actuaran.
Mientras Xie’er pensaba en ello, los dos sujetos se movieron.
Combinaron sus habilidades de metal y, en apenas dos segundos, condensaron más de mil cuchillas metálicas que salieron disparadas hacia Liu Qingzhi como una densa lluvia de flechas.
Al mismo tiempo, los demás sujetos experimentales también activaron sus habilidades.
De pronto, aparte de los dos usuarios de viento cuyos ataques habían sido anulados por Liu Qingzhi, habilidades de metal, tierra, rayo y agua se precipitaron todas a la vez sobre él.
Dejando todo lo demás de lado, eran cuatro tipos de habilidades y cuatro clases distintas de luz.
Entrelazadas unas con otras, formaban un espectáculo visual bastante impresionante.
Sin embargo, aunque se veía hermoso, en realidad era extremadamente frágil.
Justo antes de que aquellas habilidades alcanzaran a Liu Qingzhi, una capa de hielo se levantó a su alrededor.
Apenas tenía unos cinco centímetros de espesor.
Era limpia y translúcida, y una tenue niebla helada se desprendía del hielo fino, semejante al cristal esmaltado.
Como un escudo indestructible, bloqueó fácilmente todos los ataques.
Las cuatro habilidades golpearon la capa de hielo sin conseguir dejar ni siquiera una pequeña grieta.
Liu Qingzhi miró a los sujetos experimentales situados al otro lado de la barrera de hielo.
Después dirigió la vista hacia los veinticinco monstruos restantes que continuaban encerrados en sus jaulas.
No dijo nada como «suéltalos a todos».
En cambio, amplió directamente el alcance de su habilidad de hielo.
Desde debajo de sus pies comenzó a extenderse una fría neblina blanca.
Se propagó sin límites en todas direcciones, como miles y miles de finos hilos entrelazándose en una enorme red.
En apenas un instante, la gélida bruma cubrió todo el recinto.
La temperatura del aire descendió drásticamente.
La niebla blanca y el frío se transformaron en cristales de hielo, convirtiendo todo el lugar en una gigantesca cámara congelada.
Tanto los sujetos que ya habían sido liberados como los que aún permanecían encerrados en sus jaulas quedaron completamente congelados.
El cabello, las cejas y las pestañas de Liu Qingzhi también quedaron cubiertos por una finísima capa de escarcha debido al uso de su habilidad de hielo.
Bajó ligeramente la mirada.
Su rostro seguía siendo aquel rostro común que había adoptado mediante su disfraz.
Sin embargo, en ese momento parecía un ser solitario que habitaba entre hielo y nieve.
A primera vista, emanaba una frialdad distante y altiva, como si existiera en un lugar demasiado elevado para que nadie pudiera alcanzarlo.
Al otro lado del monitor, cuando Xie’er vio aquella escena, su corazón comenzó a latir frenéticamente fuera de su control.
En ese instante, la sensación helada de la imagen pareció atravesar incluso la pantalla y abalanzarse sobre él.
No pudo evitar estremecerse.
Sin embargo, en contraste con aquel escalofrío, toda la sangre de su cuerpo comenzó a hervir.
Movió los labios, dispuesto a decir algo.
Pero justo entonces, la mirada de Liu Qingzhi se dirigió repentinamente hacia la ubicación en la que él se encontraba.
La respiración de Xie’er se detuvo.
Lo sabía.
Liu Qingzhi lo había encontrado.