Tras romper mi compromiso, fui adorado por un magnate interestelar - Capítulo 134

  1. Home
  2. All novels
  3. Tras romper mi compromiso, fui adorado por un magnate interestelar
  4. Capítulo 134 - Me gusta tu cola de pez
Prev
Next
Novel Info

—Hermano Lai, siento que Su Majestad Albert está un poco extraño.

En la nave, Bai Xuelai y Ailoke estaban encerrados en una habitación completamente hermética.

Albert se había tomado tantas molestias para atraerlos hasta Haixing y luego llevarlos a bordo de la nave, pero solo había aparecido al principio para decirles que descansaran bien. Después de eso, desapareció.

Por el momento, parecía que sus vidas no corrían peligro.

Tampoco sabían cómo estaban Lu Xichen y los demás.

Bai Xuelai preguntó:

—¿Qué te parece extraño?

—Aunque después de graduarme de la preparatoria pasé varios años sin ver a Albert, siento como si se hubiera convertido en otra persona. —Ailoke no pudo evitar suspirar—. Aunque, en realidad, ahora sí parece otra persona. Antes era claramente amable y gentil…

¿Amable? ¿Gentil?

Bai Xuelai recordó la primera vez que conoció a Albert.

En aquel entonces, el viejo emperador todavía no había muerto y Albert, como príncipe heredero, no mostraba ninguna arrogancia.

Tal como decía Ailoke, se veía como una persona cálida, gentil y luminosa.

Parecía que Albert había cambiado mucho desde la muerte del viejo emperador.

Bai Xuelai pensó un momento y dijo:

—Quienes llegan a ser emperadores no son personas comunes. Quizá antes solo estaba fingiendo.

Por lo menos, después de lo sucedido aquel día, Bai Xuelai no creía que Albert fuera una buena persona.

¿Para qué los había capturado?

Parecía que ninguno de los dos poseía algo por lo que valiera la pena que el emperador de Haixing movilizara tantos recursos.

¿Tendría algo que ver con Yu Tingwan?

Al pensar en su Alfa, Bai Xuelai metió silenciosamente la mano en el bolsillo.

Las yemas de sus dedos tocaron dos dulces.

Sacó uno entre dos dedos, desenvolvió el papel y se lo llevó a la boca.

Era dulce.

Y, de algún modo, le transmitía tranquilidad.

Si lo pensaba desde el lado positivo…

Si Albert pretendía utilizarlos como rehenes para amenazar a Yu Tingwan, ¿no significaba eso que las probabilidades de que Yu Tingwan completara con éxito su renacimiento eran realmente altas?

—Hermano Lai, en una situación así todavía puedes sonreír. De verdad eres increíble. Yo no puedo. Tengo muchísimo miedo de morir. —Ailoke suspiró—. Todavía soy tan joven. Nunca he tenido una relación y ni siquiera me he casado.

—¿Lo olvidaste? Mi bestia compañera es una carpa koi —dijo Bai Xuelai con una sonrisa—. Seguro que no nos pasará nada.

Los ojos de Ailoke se iluminaron.

—¡Es verdad! ¿Cómo pude olvidarlo? ¡Hermano Lai, tú eres una estrella de la suerte!

La puerta cerrada se abrió.

Albert apareció sonriendo del otro lado.

—Yo también tengo mucha curiosidad por saber si la buena suerte de una carpa koi podrá imponerse ante el poder del Imperio.

La mirada de Bai Xuelai se encontró con la de Albert.

Se levantó lentamente y, bajo la mirada del emperador de Haixing, no mostró el menor rastro de temor.

Un Alfa alto salió de detrás de Albert.

Al ver quién era, Ailoke abrió los ojos de par en par.

—¿Por qué eres tú…? ¡¿Dónde está Lu Xichen?!

Ralph frunció el ceño, se acercó y sujetó a Ailoke de un brazo.

—Ven conmigo.

—¡Suéltalo!

Bai Xuelai apartó de un golpe la mano de Ralph.

Albert soltó unas risas suaves.

—Será mejor que dejes que se lleve a Ailoke. Así, al menos, tendrá posibilidades de seguir con vida. Si se queda aquí… eso ya no puedo asegurarlo.

Ralph miró a Bai Xuelai y murmuró:

—Lo siento.

Después se llevó consigo a Ailoke, que no dejaba de gritar y protestar.

La puerta volvió a cerrarse.

En la habitación solo quedaron Albert y Bai Xuelai.

—Su Majestad Albert, ¿me capturó para usarme como rehén y amenazar a Yu Tingwan? —preguntó Bai Xuelai mientras observaba cuidadosamente cada cambio en la expresión del otro.

—No estés tan tenso. No voy a matarte.

Albert sonrió.

Su mirada permaneció todo el tiempo sobre Bai Xuelai.

Era una mirada evaluadora que recorría lentamente su cuerpo, centímetro a centímetro.

Después de un largo rato, Albert sonrió de repente.

—Realmente eres muy hermoso. Pero no entiendo qué tienes exactamente que pueda atraer al señor Yu.

Bai Xuelai se quedó desconcertado.

Aquellas palabras sonaban extrañas.

Volvió a pensar en el motivo por el cual Albert lo había secuestrado y comenzó a tantearlo.

—¿Te gusta él?

—¿Gustarme?

La expresión de Albert cambió abruptamente.

La sonrisa desapareció por completo de su rostro.

El emperador de Haixing observó fríamente a Bai Xuelai. En sus profundos ojos azules había una furia y un odio imposibles de contener.

—¡Él es un dios! ¡Debería permanecer eternamente por encima de todos, en lugar de abandonar todo su pasado por un Omega pelirrojo!

De repente, Albert gritó histéricamente:

—¡Tú fuiste quien lo hizo caer!

Bai Xuelai sabía que, sin importar cuál fuera la reputación de Yu Tingwan en el exterior, en aquella era interestelar en la que la fuerza lo era todo existían incontables admiradores fanáticos suyos en distintos planetas del universo.

Albert parecía ser uno de ellos.

Era como esos fanáticos extremos del mundo del espectáculo que no soportaban ver a su ídolo enamorarse y descender al mundo de los mortales.

Albert parecía pensar de la misma manera.

Sin embargo, causar tantos problemas únicamente por ese motivo tampoco parecía algo que haría un emperador.

Si Albert hubiera querido matarlo, no habría esperado hasta ahora sin actuar.

Bai Xuelai permaneció en silencio.

Esperaba que Albert se lo contara por sí mismo.

Era igual que los abusadores con los que se había encontrado en el pasado.

Después de cometer alguna maldad, ese tipo de personas siempre disfrutaba revelando con orgullo sus propósitos y pensamientos.

Aunque en las películas existía una regla casi inquebrantable: los villanos morían por hablar demasiado.

El deseo de presumir era una naturaleza difícil de resistir, especialmente para quienes se consideraban superiores y no podían evitar exhibirse delante del supuesto «perdedor».

Tal como esperaba, Albert continuó.

—¿No tienes ninguna curiosidad por saber qué voy a hacer?

Bai Xuelai mencionó deliberadamente a Yu Tingwan, aquello que más le importaba a Albert.

—Solo sé que Yu Tingwan no te perdonará.

Albert soltó una risa desdeñosa.

Miró el rostro de Bai Xuelai y dijo con voz grave:

—Aunque no me gusta tu cara, ya que al señor Yu le gusta, no me importa convertirme en ti.

Bai Xuelai comenzó a concentrar secretamente su poder mental.

La nave todavía se desplazaba sobre la superficie del océano.

Aún faltaba bastante para que alcanzaran tierra firme.

Por fuera, continuó hablando con Albert para ganar tiempo.

—Por muy bien que te disfraces, no podrás engañarlo.

—¿Disfrazarme? No. Lo que haré será convertirme en ti.

Albert levantó una mano y se dio un ligero golpecito en la sien.

Desde lo más profundo de sus huesos, Albert menospreciaba a Bai Xuelai.

Su excesiva arrogancia hizo que le revelara su plan sin reservarse nada.

Después de todo, para él solo era un Omega que dependía de Yu Tingwan.

Aunque tuviera la buena suerte de una carpa koi y pudiera convertirse en sirena igual que el Emperador del Mar, a ojos de Albert seguía siendo una existencia completamente inofensiva.

Sin Yu Tingwan, Bai Xuelai no era nada.

—Me gusta tu cola de pez —dijo Albert, curvando los labios.

Bai Xuelai también sonrió.

—Lo siento, pero tú no me gustas.

Toda la nave se sacudió violentamente con un estruendo.

Enormes columnas de agua se elevaron desde el océano y, como tentáculos de pulpo, se enroscaron alrededor de la nave que flotaba en el aire.

En un instante, toda la nave fue arrastrada hacia el fondo del mar.

Albert miró a Bai Xuelai y soltó una risa fría.

—No pensarás que solo porque entramos al mar podrás escapar, ¿verdad? Esta nave es impermeable.

Bai Xuelai sonrió ligeramente.

—¿Quién dijo que quiero escapar?

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first