Transmigré como un falso inocente y terminé siendo el favorito de todos - Capítulo 29

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  4. Capítulo 29 - El cuerpo de su esposo es realmente flexible
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Lan Feng Wan.

Cuando Yi Siyu regresó a casa, ya era pasada la medianoche.

Había pensado que al abrir la puerta lo recibiría una oscuridad absoluta, pero, al entrar, se encontró con una tenue luz.

En el recibidor habían dejado encendida una lámpara de cálido tono amarillo.

La expresión cansada del hombre se suavizó de inmediato y las comisuras de sus labios se curvaron.

Su pequeño cachorro le había dejado una luz encendida.

Temiendo despertar a la persona que dormía en casa, Yi Siyu se duchó en el baño del primer piso.

Después subió y abrió la puerta del dormitorio principal.

Podía escuchar la respiración de Jian Ye mientras dormía, acompañada de leves ronquidos, uniforme y prolongada.

Sobre la cama, el edredón nupcial rojo formaba una pequeña montaña.

Yi Siyu aligeró sus pasos y se acercó lentamente.

Al llegar junto a la cama, vio que el joven tenía casi media cabeza enterrada bajo las mantas.

Con mucho cuidado, extendió una mano y bajó un poco el edredón.

El pequeño rostro de Jian Ye estaba sonrosado por el sueño y resultaba particularmente adorable.

En un instante, el corazón de Yi Siyu pareció llenarse por completo con la persona que tenía delante.

Los labios del joven se movieron ligeramente, como si estuviera hablando en sueños.

Murmuró unas palabras y comenzó a fruncir el ceño.

Yi Siyu se inclinó para escuchar.

—Mm… no me toquen… aléjense de mí… no tiren de mi ropa…

El rostro del hombre se enfrió de golpe.

Un instante después, lo invadió una profunda angustia.

Como había imaginado, debía ser por lo ocurrido anteriormente…

Al final, aquello había dejado una sombra psicológica en el joven.

Algunas personas eran sensibles por naturaleza y, después de sufrir una conmoción emocional semejante, podían presentar reacciones posteriores muy intensas. Si no se trataban adecuadamente, incluso podían convertirse en problemas psicológicos cada vez más graves.

Yi Siyu había estudiado algunas materias de psicología y sabía que, en una situación así, debía darle a su pareja toda la sensación de seguridad posible.

Se quitó los zapatos y se acostó en la cama, de lado y frente al joven.

No se atrevió a tocarlo precipitadamente y mantuvo cierta distancia prudente entre ambos.

Debía tener todavía más paciencia con aquel pequeño cachorro que carecía de sensación de seguridad.

Después de todo, seguía siendo un chico que aún no había terminado de madurar.

Una pequeña planta necesitaba amor para crecer; no había que apresurarse a arrancar sus flores.

Que siguiera creciendo un poco más.

Tenían mucho tiempo por delante.

……

Jian Ye tuvo un sueño.

Soñó que una manada de cerdos lo perseguía.

Aquellos cerdos acababan de revolcarse en un lodazal lleno de suciedad y apestaban de pies a cabeza.

En el sueño, Jian Ye vestía completamente de blanco.

Cuando los cerdos finalmente lo alcanzaron, insistieron en empujarlo con sus hocicos sucios y hasta mordisqueaban las esquinas de su ropa para impedir que se marchara.

¡Eran apestosos y molestos!

Jian Ye agitaba desesperadamente las manos, pero no conseguía ahuyentarlos.

Como los sueños carecían de lógica, un segundo estaba espantando cerdos y, al siguiente, apareció una fuerte ráfaga de viento que se los llevó a todos.

Pero el viento también hizo que Jian Ye comenzara a tiritar.

Justo cuando buscaba algún lugar donde refugiarse, vio una cueva iluminada por el resplandor de una hoguera.

Corrió inmediatamente hacia ella.

Tal como esperaba, el interior era extremadamente cálido.

Era un refugio perfecto contra el viento.

Jian Ye se acurrucó en aquella cálida cueva y ya no quiso salir.

……

Durante la segunda mitad de la noche, Yi Siyu descubrió que el joven había apartado el edredón a patadas y tenía medio cuerpo al descubierto.

Sacudió la cabeza con impotencia.

Justo cuando iba a arroparlo de nuevo, Jian Ye dio una vuelta sobre sí mismo y acabó chocando directamente contra su pecho.

Yi Siyu se quedó inmóvil.

Bajó la mirada hacia el chico, que continuaba profundamente dormido e inconsciente de todo, y durante un momento fue incapaz de apartarlo.

Aunque Jian Ye había sufrido una experiencia desagradable aquel día, no parecía rechazar el contacto físico con él.

Eso era algo bueno.

El joven pareció confundir a la persona que tenía delante con una almohada.

Extendió los brazos alrededor de la cintura del hombre e incluso pasó un par de veces la mano por sus abdominales.

Yi Siyu:

—……

Aquella mano inquieta estuvo a punto de encenderle el fuego.

Yi Siyu sujetó suavemente la mano del joven para impedir que siguiera moviéndola.

Después de dar vueltas durante un buen rato, la respiración de la persona sobre la cama finalmente volvió a estabilizarse.

Yi Siyu soltó un suspiro de alivio.

Solo entonces cerró los ojos y se quedó dormido.

……

Cuando Jian Ye despertó por la mañana, lo primero que vio al abrir los ojos fue un rostro extraordinariamente atractivo ampliado justo frente a él.

Sobresaltado, quiso echarse hacia atrás.

Entonces descubrió que su mano estaba atrapada entre las del otro.

Jian Ye:

—……

Había pensado que Yi Siyu no regresaría esa noche, por eso se había acostado tranquilamente.

Sabía que su llegada a este mundo había provocado un efecto mariposa.

La situación de la novela original, en la que el protagonista gong jamás había entrado ni una sola vez en la habitación del personaje secundario Jian Ye, probablemente ya era imposible.

No esperaba que el hombre durmiera en una habitación separada de él.

Sin embargo, todavía le costaba aceptar que ambos estuvieran abrazados de una manera tan íntima.

Los cuerpos del joven y del hombre parecían encajar de forma natural.

Abrazados de aquella manera, eran como un diamante perfectamente engarzado en su montura.

Jian Ye también tuvo que admitir que había dormido maravillosamente durante toda la noche entre los brazos del otro.

Durante la segunda mitad de la noche ni siquiera volvió a tener sueños extraños.

Así que la fuente de calor que había encontrado después de sentir frío en su sueño…

había sido el abrazo de Yi Siyu.

Lo primero que hizo fue revisar la ropa que llevaba puesta.

Todo seguía perfectamente en su sitio.

En su noche de bodas, con su esposo acurrucado entre sus brazos, Yi Siyu había sido capaz de contenerse y no hacer nada impulsado por los instintos masculinos.

Eso no era nada fácil.

Por alguna razón, desde el día anterior, la impresión que Jian Ye tenía de aquel hombre había cambiado considerablemente.

Frente a Yi Siyu podía bajar un poco la guardia.

También podía ofrecerle algo de su confianza.

Incluso compartiendo cama con él, no sentía que el otro fuera a intentar hacerle algo.

Tiró un par de veces de su mano, pero no consiguió liberarla.

Jian Ye terminó rindiéndose.

Tal vez el sol era demasiado cálido.

O quizá aquel abrazo era demasiado cómodo.

……

Cuando volvió a despertarse, el sol ya estaba alto en el cielo.

Jian Ye se frotó los ojos y se incorporó.

En ese preciso instante, la puerta se abrió.

Yi Siyu vestía ropa de casa suave y llevaba un vaso de leche en la mano.

Al verlo despierto, una sonrisa apareció en sus ojos.

—¿Ya despertaste?

—Siyu-ge, anoche regresaste muy tarde, ¿verdad? Ni siquiera me di cuenta. ¿Por qué no dormiste un poco más?

Mientras se ponía las pantuflas, Jian Ye acomodó el cuello torcido de su pijama.

Tenía el cabello completamente alborotado por haber dormido.

Parecía un cachorro al que hubieran acariciado a contrapelo, con todo el pelo erizado y desordenado.

A Yi Siyu le gustaba mucho ver a Jian Ye recién despierto, todavía somnoliento y sin ninguna clase de defensas.

A partir de ahora, solo él podría contemplar ese aspecto doméstico y despreocupado.

—Ya dormí suficiente. No estoy cansado. Ve a asearte y luego bebe la leche.

Yi Siyu pensó que todavía estaba en edad de crecer y necesitaba nutrirse bien.

Jian Ye fue al baño todavía medio atontado.

De pronto sintió que lo estaban tratando como a un bebé.

¿Por qué había visto en los ojos de aquel hombre una especie de deseo de alimentarlo personalmente?

……

Como Jian Ye se había levantado tarde, terminó desayunando y almorzando al mismo tiempo.

Ese día no tenían nada particularmente importante que hacer.

Solo debían trasladar algunas de sus cosas necesarias desde la villa.

En realidad, aquella casa ya estaba completamente equipada.

En su primer día como esposo del Tercer Joven Amo Yi, Jian Ye no tuvo que hacer absolutamente nada.

Se limitó a observar cómo las personas contratadas por Yi Siyu transportaban sus cosas de un lado a otro.

Él solo necesitaba sentarse cómodamente en el sofá, comer fruta y mirar televisión.

Si seguían tratándolo así, acabarían convirtiéndolo de verdad en un inútil.

Y ya tenía bastante con la reputación externa de ser un “bueno para nada”.

Jian Ye decidió buscar algo que hacer.

Dentro de poco se celebraría el festival cultural y artístico anual de la Universidad de Medios de Yunjing.

Los estudiantes del Departamento de Danza Clásica debían preparar una presentación.

No era necesario que participaran todos.

Solo habían seleccionado a veinte personas.

Jian Ye consideraba que su nivel profesional era bastante normal.

Su única ventaja era su talento natural.

Sin embargo, aquella mujer, Tang Ying, lo había elegido sin darle ninguna posibilidad de negarse.

Tang Ying tenía grandes expectativas puestas en él.

Incluso le había asignado la posición central.

Bajo las miradas de envidia y celos de sus compañeros, Jian Ye había aceptado aquella difícil responsabilidad.

Además, por el asunto de la boda había pedido una semana de permiso en la universidad y ya se había retrasado bastante con el entrenamiento.

Como tenía tiempo ese día, en lugar de quedarse tumbado sin hacer nada, podía practicar algunos movimientos.

Después de ayudar a organizar todas las pertenencias de Jian Ye, Yi Siyu regresó a la sala y descubrió que la persona que debía estar sentada en el sofá había desaparecido.

Preguntó a los guardaespaldas de la familia Yi que había llamado para ayudar con la mudanza:

—¿Dónde está?

Naturalmente, todos sabían a quién se refería.

Uno respondió con sinceridad:

—El esposo del Tercer Joven Amo entró en aquella habitación.

Era la primera vez que Yi Siyu escuchaba que se referían a Jian Ye de esa manera.

Todavía no estaba acostumbrado.

Pero le encantó.

Cuando regresaran, les aumentaría el sueldo a todos.

Siguió la dirección indicada por el guardaespaldas.

Así descubrió que Jian Ye estaba en la sala de danza.

Pensando que probablemente estaría practicando, Yi Siyu no quiso molestarlo.

Incluso abrió la puerta con extrema suavidad.

Aunque apenas dejó una pequeña abertura, fue suficiente para ver claramente la postura del joven en aquel momento.

Jian Ye arqueó elegantemente el cuerpo hacia atrás.

Siguiendo el impulso, giró con fluidez hasta quedar con el pecho y el abdomen pegados al suelo.

Con un ligero impulso de las rodillas, elevó las caderas.

El sudor había empapado su camiseta sin mangas, que se adhería estrechamente a su cuerpo delgado y firme.

Sin embargo, Jian Ye parecía no darse cuenta.

Se levantó del suelo con un salto y ejecutó inmediatamente un salto de tijera.

En el aire abrió las piernas en un split perfecto, con los empeines completamente estirados.

Era una imagen extraordinariamente hermosa.

Realizó una serie de movimientos de gran dificultad con tal fluidez que el hombre parado junto a la puerta quedó completamente absorto.

Era la primera vez que Yi Siyu veía bailar al joven.

Ni siquiera se trataba de una coreografía completa.

Solo eran algunos movimientos de entrenamiento.

Y aun así, ya lo había dejado impresionado.

¿Cómo podía un chico bailar de una forma tan hermosa?

Su flexibilidad hacía que cada movimiento resultara especialmente agradable a la vista.

No había en él ninguna rigidez ni sensación de discordancia.

El cuerpo de su esposo era realmente flexible.

Era completamente distinto de aquellos chicos rígidos que veía afuera.

Yi Siyu sintió repentinamente la boca seca y no pudo evitar tragar saliva.

Era como si una llamarada de deseo ardiera dentro de su pecho.

Le abrasaba la garganta y hacía que la tensión se acumulara en su bajo vientre.

No quiso hacer ningún ruido que interrumpiera aquella hermosa escena.

Era como si la intromisión de cualquier otra persona en aquel espacio misterioso fuera una profanación de aquel instante.

……

Cuando Jian Ye hacía algo, se concentraba por completo.

En su vida anterior, su profesor de actuación ya lo había elogiado por la seriedad con la que se tomaba su trabajo.

Era una de sus mayores virtudes.

Una vez que se sumergía en algo que realmente quería hacer, era muy difícil que su entorno pudiera distraerlo.

Por eso, cuando comenzó a conseguir papeles a mitad de sus estudios universitarios, su mentalidad era mucho más estable que la de otras personas.

Nunca había tenido demasiada ambición por la fama o los beneficios.

Lo hacía simplemente porque le apasionaba.

Aunque fuera un personaje pequeño con apenas unas cuantas escenas, disfrutaba muchísimo interpretándolo.

Ahora, en este mundo, aunque ya no estudiaba actuación, interpretar a través de la danza tenía bastantes similitudes con actuar.

Sumergirse por completo en las emociones que quería expresar mediante el baile podía resultar tan adictivo como interpretar una escena.

Jian Ye había estado intentando descubrir cómo infundir emoción y expresividad en la técnica de danza que aquel cuerpo ya dominaba.

No tenía ni idea de que, usando apenas un treinta por ciento de su capacidad, ya había dejado a cierta persona completamente fascinada.

Al terminar la secuencia, Jian Ye levantó instintivamente el borde de la camiseta para secarse el sudor del rostro.

Su abdomen y su estrecha cintura, blancos hasta casi parecer luminosos, quedaron inevitablemente expuestos al aire.

El sudor descendía por el surco de su espalda.

Incluso en los dos hoyuelos de su cintura se habían acumulado diminutas gotas de sudor.

Aunque el joven no tenía los marcados abdominales de alguien que entrenara musculación durante años, poseía la sensualidad particular de un bailarín.

Solo después de terminar de secarse el sudor, Jian Ye reaccionó de golpe.

La puerta estaba entreabierta.

Y el hombre que se encontraba allí lo observaba fijamente con una mirada profunda e insondable.

Jian Ye:

—……

Aquella mirada hizo que se le tensara todo el cuerpo y bajara inmediatamente la camiseta.

Los ojos del hombre parecían un abismo capaz de tragárselo entero.

Él…

no había hecho ningún movimiento extraño hace un momento, ¿verdad?

¿Por qué de repente sentía un poco de miedo?

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