Transmigré como un falso inocente y terminé siendo el favorito de todos - Capítulo 24

  1. Home
  2. All novels
  3. Transmigré como un falso inocente y terminé siendo el favorito de todos
  4. Capítulo 24 - Los hombres de la familia Yi no golpean a sus esposas
Prev
Next
Novel Info

【Sistema 748: ¡Anfitrión! ¡Los puntos de té verde están subiendo!】

【Jian Ye: ¡Mierda! ¡Esta vez de verdad no lo planeé yo! ¡Todavía me duele la cabeza!】

【Sistema 748: Lo sé, lo sé. El anfitrión probablemente pertenece a esa clase de personas a las que… el cielo les sirve la comida directamente en la boca.】

【Jian Ye: Pues muchas gracias, señor Cielo.】

Jian Ye no sabía si tenía una constitución naturalmente desafortunada o si simplemente era incompatible con el protagonista gong.

La última vez que había sufrido un accidente, ese joven amo de la familia Yi también había estado presente.

No quería ponerse a investigar semejantes asuntos metafísicos.

Lo único que tenía claro era que aquel enorme trofeo dorado no había escatimado en materiales.

Era macizo.

Pesaba como una pesa de hierro.

De esos que podían matar a alguien de un solo golpe.

Después de todo, cada uno de aquellos trofeos representaba un honor obtenido por Yi Siyu.

Y semejante peso no era algo que una persona cualquiera pudiera soportar.

Mucho menos alguien de piel delicada como Jian Ye.

No ponerse a gritar de dolor ya era lo último que le quedaba de dignidad y compostura.

—Déjame ver la herida.

Yi Siyu tenía el rostro sombrío y miraba con preocupación al joven agachado en el suelo.

Sujetó la muñeca de Jian Ye y apartó con cuidado la mano que cubría su frente.

La herida no era grande.

Yi Siyu supo con una sola mirada que no dejaría cicatriz.

Pero al ver que al muchacho se le habían llenado los ojos de lágrimas por el dolor, sintió como si un martillo pesado le hubiera golpeado el corazón.

—Lo siento. Debí ayudarte a sujetar el trofeo. Yo…

Jian Ye lo interrumpió.

—No es culpa tuya, Siyu-ge. Yo simplemente estoy acostumbrado a tener mala suerte.

Muy pronto se escuchó desde abajo una rápida sucesión de pasos.

Alguien estaba subiendo.

—Xiaoyu, ¿qué fue ese ruido de hace un momento? —preguntó Yi Sizhe.

Él y los demás habían escuchado un fuerte golpe desde el piso inferior.

El aislamiento acústico de las habitaciones de la familia Yi era bastante bueno.

Si aun así habían podido oírlo, significaba que algo muy pesado había caído arriba.

Yi Siyuan venía justo detrás de su hermano mayor.

Y apenas ambos entraron, se encontraron con aquella escena.

Su hermano menor tenía una expresión asesina mientras sostenía un trofeo en una mano.

Con la otra sujetaba al joven que estaba en el suelo, con los ojos rojos.

La sien del muchacho ya estaba lastimada.

Se veía bastante desaliñado y parecía como si alguien lo hubiera maltratado brutalmente.

No era extraño que sus mentes se desviaran en esa dirección.

Después de todo, habían escuchado algunos rumores poco agradables.

Rumores sobre Jian Ye.

Decían que el joven amo de la familia Jian era un niño extremadamente problemático, que incluso había amenazado con suicidarse en casa y que tenía un temperamento difícil, capaz de causar todo tipo de escándalos.

¿Acaso abajo había estado fingiendo?

¿Y después de entrar en aquella habitación había revelado su verdadera personalidad, tocado algún punto sensible de Xiaoyu y este, en un impulso, había…?

En cuestión de segundos, los dos hermanos se abalanzaron sobre ellos.

Uno abrazó a Yi Siyu para contenerlo.

El otro le arrebató el trofeo y lo lanzó a un lado.

El mayor, Yi Sizhe, dijo:

—Xiaoyu, cálmate.

El segundo, Yi Siyuan, añadió:

—Si tienen algún problema pueden hablarlo. ¿Por qué recurrir a la violencia de repente?

Jian Ye se quedó atónito.

—…

Yi Siyu:

—¿?

Al darse cuenta de que los dos habían malinterpretado completamente la situación, Jian Ye trató de explicar:

—No, Siyu-ge no…

—Xiaoyu, por muy enfadados que estén, los hombres de la familia Yi no golpean a sus esposas.

—Exacto, Xiaoyu. La violencia doméstica es algo que jamás debería relacionarse contigo.

Mientras los dos seguían sermoneándolo con toda seriedad, llegó el médico de la familia.

Una vena comenzó a palpitar en la frente de Yi Siyu.

Conteniendo el mal humor, dijo:

—Muévanse. No bloqueen la puerta.

Los dos voltearon.

Al ver al médico de la familia, se quedaron mudos al instante.

Y luego miraron de nuevo la expresión de su hermano, que claramente no tenía ganas de explicar nada.

De repente sintieron que, para haber llegado a una conclusión tan absurda, debían haber sufrido una caída drástica de inteligencia.

El médico llevaba consigo un botiquín y comenzó a examinar, desinfectar y vendar la herida del joven.

Mientras tanto, Yi Siyu volvió a colocar el trofeo en su sitio y se aseguró de dejarlo completamente estable.

Había tanta rabia en aquella mano que parecía que hasta el trofeo podía ponerse a temblar.

Si los dos hermanos aún no entendían lo que había ocurrido, entonces sí serían idiotas.

—Xiaoyu, perdón… Mi hermano mayor y yo lo entendimos mal —dijo Yi Siyuan.

Después giró hacia Yi Sizhe.

—Hermano mayor, yo soy un idiota, pero ¿por qué tú también te dejaste llevar?

Yi Sizhe respondió:

—Me contagiaste.

—Pfff.

Jian Ye no pudo contenerse y se echó a reír.

Enseguida sintió que no estaba bien hacerlo y se disculpó en voz baja.

Los hermanos de la familia Yi eran realmente demasiado graciosos.

No se parecían en absoluto a la vida de una gran familia rica que él había imaginado.

Se notaba que ambos adoraban mucho a Yi Siyu.

Habiendo crecido en una familia tan feliz, seguramente Yi Siyu había podido hacer muchas de las cosas que realmente quería.

Jian Ye volvió la mirada hacia todos aquellos trofeos y apretó discretamente los labios.

Cuando Yi Siyu vio que el muchacho se había reído, su propio estado de ánimo también se relajó un poco.

La verdad era que lo ocurrido hacía un momento lo había asustado de verdad.

Ver a Jian Ye cubriéndose la cabeza y agachado en el suelo se había superpuesto en su mente con aquella imagen del día en que lo encontró siendo maltratado y acurrucado en una esquina.

Como un perro callejero herido que solo podía lamerse las heridas por sí mismo.

Por poco no había podido contener el impulso de abrazarlo y consolarlo.

Después de tratar la herida, el médico de la familia le dijo a Yi Siyu:

—No es nada grave y no dejará cicatriz. Por ahora, que no moje la zona.

—Mm. Gracias.

—Entonces me retiro. Si ocurre algo, llámeme.

Jian Ye también se apresuró a decir:

—Muchas gracias.

Yi Siyu acompañó al médico hasta la salida y luego regresó.

Los dos hermanos:

¡¡…!!

Después de calmarse, tanto Yi Sizhe como Yi Siyuan sintieron que su juicio de hacía un momento había sido ridículo.

¿En serio los rumores sobre el supuesto carácter violento del tercero les habían lavado tanto el cerebro como para creer que era capaz de cometer violencia doméstica?

Yi Siyuan se apresuró a escapar.

Antes de marcharse, casi soltó un “que sean felices cien años juntos” y estuvo a punto de añadir “que pronto tengan hijos”, pero una mirada lo hizo tragarse las palabras.

Después de que el segundo hermano se marchara, el mayor todavía permaneció allí.

—Mientras no haya ningún conflicto, está bien. Quédate aquí arriba con Xiaoye y descansen un poco. Acaba de llegar una visita a casa y papá y mamá fueron al edificio de recepción. Yo también iré a atenderlos.

—Mm —respondió Yi Siyu.

Jian Ye pensó para sus adentros que, con razón, el ruido de hacía un momento solo había atraído a los dos hermanos.

Con la personalidad tan entusiasta de la madre Yi, si se hubiera enterado de que él se había lastimado, habría acudido de inmediato a preocuparse por él.

Como Yu Xinran y Yi Xiangcheng no habían aparecido, evidentemente ya no estaban en aquel edificio.

Una vez más, Jian Ye se maravilló por el tamaño de la residencia Yi.

Los dueños vivían en el edificio principal.

Y hasta tenían un edificio secundario exclusivamente para recibir visitas.

Mientras su mente vagaba, una fuerza gentil giró suavemente su rostro.

Unos dedos largos sujetaron su barbilla y la levantaron.

El rostro extraordinariamente hermoso de Yi Siyu se agrandó de repente frente a sus ojos.

Estaban muy cerca.

El aliento del otro caía directamente sobre su rostro, haciendo temblar ligeramente sus pestañas.

Jian Ye percibió un ligero aroma a sal marina en su respiración.

Era extremadamente agradable.

Fresco y nada empalagoso.

Con semejante ataque directo de belleza, Jian Ye sintió que el hombre iba a besarlo en cualquier momento.

Sin embargo, Yi Siyu únicamente frunció el ceño con absoluta seriedad y examinó la sien lesionada.

Para verla mejor, incluso apartó suavemente el flequillo de su frente.

Jian Ye no entendía qué había de interesante en una herida que ya estaba cubierta con una curita.

Había intentado mantenerse indiferente.

Pero frente a semejante belleza, acabó perdiendo la compostura.

Su nuez se movió.

El pobre cachorro tragó saliva sin ninguna dignidad.

Yi Siyu fingió no darse cuenta.

Después retiró la mano y dijo:

—Es la primera vez que vienes a mi casa y ocurrió algo así. Tengo parte de responsabilidad. Hoy puedes pedirme cualquier cosa. La cumpliré.

Esta vez Jian Ye no se apresuró a negarse.

Se mordió ligeramente el labio y después asintió.

……

Edificio de recepción de la familia Yi.

Si Jian Ye estuviera allí en ese momento, seguramente habría soltado inmediatamente una maldición:

Qué mala suerte.

Las personas que habían ido a visitar la residencia Yi aquel día no eran otras que Yu Wei y su padre, Yu Lin.

Eran parientes sumamente lejanos de la familia Yu.

Cuando Yu Xinran todavía era una joven soltera de la familia Yu, apenas veía a Yu Lin una vez al año.

Él pertenecía a una rama secundaria y era un primo bastante lejano.

Así que mucho menos podía hablarse de alguna relación entre su hijo Yu Wei y los tres hijos de la familia Yi.

Tal vez las generaciones anteriores todavía habían mantenido algo de contacto.

Pero entre los jóvenes prácticamente no existía comunicación alguna.

Si se cruzaban por la calle, ni siquiera se reconocerían.

El propósito de aquella visita era más que evidente.

La familia Yi era la principal familia adinerada de Yunjing.

Había innumerables personas intentando aferrarse a semejante árbol.

Naturalmente, también existían parientes tan lejanos como Yu Lin, que querían aprovechar cualquier vínculo familiar para entrar por la puerta.

La familia de Yu Wei apenas había llegado a Yunjing hacía un par de años para desarrollar sus negocios.

Y gracias a ir diciendo por todas partes que “eran parientes de la señora Yi”, habían conseguido algunos recursos comerciales y un comienzo relativamente fluido.

A la familia Yi tampoco le importaba demasiado que una rama colateral se beneficiara un poco de su nombre.

Después de todo, para ellos era una cantidad tan insignificante como la sangre que pudiera sacar un mosquito.

Pero los deseos humanos siempre crecían sin límite.

Después de probar los beneficios, querían acercarse todavía más a la familia Yi.

—Prima, de verdad ha pasado muchísimo tiempo. Este es mi hijo, Yu Wei.

—Nuestra familia ya puede considerarse establecida en Yunjing. A partir de ahora será mucho más fácil mantener el contacto contigo.

—Prima, sigues tan joven como antes. Y primo político también. Sigue lleno de energía. Administrar un grupo empresarial tan grande debe ser difícil, ¿verdad?

—…

Frente a la visita de aquellos familiares, Yu Xinran tampoco podía echarlos directamente.

Esta vez no habían mencionado ningún propósito específico.

Solo hablaban de recordar viejos tiempos y lanzaban elogios incómodos de vez en cuando.

Pero sus verdaderas intenciones estaban prácticamente escritas en sus rostros.

La familia Yi siempre había tenido una actitud generosa.

Quien llegaba era un invitado.

Así que, mientras la otra parte no declarara su verdadero propósito, ellos tampoco tocarían el tema.

Yu Xinran no iba a tomar decisiones comerciales por su esposo.

Sin embargo, Yi Xiangcheng, teniendo en cuenta que al fin y al cabo eran parientes de la familia de su esposa, decidió concederles cierta consideración.

Al final de la conversación, dijo:

—Nuestro hijo menor acaba de registrar su matrimonio. Pensamos celebrar una ceremonia próximamente. Cuando llegue el momento, haré que les envíen una invitación.

Aquella frase contenía varios significados.

Primero, estaba compartiendo la alegría del matrimonio de su hijo.

Segundo, aquella ceremonia sin duda reuniría a empresarios, figuras importantes y miembros de la élite de Yunjing.

Si Yu Lin quería ampliar su red de contactos, la familia Yi estaba dispuesta a abrirle esa puerta.

Lo demás dependería de él.

Yu Lin era lo bastante astuto para comprenderlo.

Sintió que aquello ya era un enorme favor.

Definitivamente aquella visita no había sido en vano.

—Muchas gracias, prima. Muchas gracias, primo político. Ay, Xiaoyu ya va a casarse. Recuerdo cuando apenas era un bebé, y en un abrir y cerrar de ojos han pasado tantos años. ¡Qué alegría, qué alegría! Cuando llegue el día, sin duda asistiré personalmente.

Yu Wei, al ver lo adulador que estaba siendo su padre, sintió una profunda vergüenza ajena.

¿De verdad hacía falta emocionarse tanto solo porque les dieran una invitación?

No era como si fueran a regalarles acciones del Grupo Yi.

En opinión de Yu Wei, el simple hecho de que ni siquiera los recibieran en el edificio principal demostraba que la familia Yi no los tenía en demasiada consideración.

Aunque…

¿Su tercer primo realmente se había casado?

Qué extraño.

¿No decían todos que aquel hombre tenía un temperamento terrible, impredecible y violento?

Muchas jóvenes de familias prestigiosas querían acercarse a los Yi, pero aun así no se atrevían a casarse con el Tercer Joven Amo.

¿Quién habría tenido el valor de casarse con su tercer primo?

Aunque tampoco era asunto suyo.

Yu Wei estaba bastante satisfecho con su vida actual.

Con que su familia hubiera conseguido hacerse un lugar en Yunjing ya era suficiente.

Su padre había insistido en arrastrarlo hasta allí para que mostrara la cara, haciendo que ni siquiera pudiera salir a beber con sus amigos.

Últimamente incluso estaba pensando en cambiar nuevamente de novio.

Ya se estaba cansando de aquel chico de cabello rosa que tenía en casa.

Ese tipo últimamente sospechaba de todo e incluso intentaba revisar su teléfono para ver si estaba coqueteando con otros hombres.

Yu Wei detestaba que intentaran controlarlo.

¿De verdad creía que ya era el futuro joven consorte de la familia Yu?

Si tanto desconfiaba de él, entonces había llegado el momento de decirle adiós.

Cada vez que ocurrían estas cosas, Yu Wei terminaba recordando un poco a Jian Ye.

Ahora que lo pensaba cuidadosamente, Jian Ye había sido más considerado que cualquiera de sus anteriores novios.

En todo siempre cedía ante él.

……

Cuando estaban a punto de marcharse, Yu Wei se encontró con el hijo mayor de la familia Yi.

Como era de esperar, su padre volvió a saludarlo con una buena dosis de adulación.

Ya habían salido del edificio de recepción.

Mientras esperaba a que Yu Lin terminara de hablar, Yu Wei miró casualmente hacia el edificio principal.

Y, sin querer, vio en el balcón del segundo piso una figura que acababa de estar recordando.

Las pupilas de Yu Wei se contrajeron.

Se frotó los ojos.

Cuando volvió a mirar, ya no había nadie allí.

Debía haber sido una ilusión.

Seguro que acababa de pensar demasiado en esa persona.

De lo contrario, ¿cómo podría haber visto a Jian Ye en la residencia Yi?

Qué absurdo.

Un chico tan pobre que incluso tenía que comprar cosas en puestos callejeros jamás tendría en toda su vida la oportunidad de cruzar las puertas de la familia Yi.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first