Transmigré como el hermoso hombre embarazado del protagonista obsesivo - Capítulo 5

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—No, ya estaba ahí. Yo no la necesito.

Zou Beiqi mintió sin pestañear. Para evitar que Heng Shi siguiera insistiendo con el asunto y terminara descubriendo algo, se apresuró a escabullirse por su lado.

—Tengo que volver al trabajo.

Zou Beiqi regresó al bullicioso bar, donde la música de fondo se mezclaba con el ruido de las conversaciones.

Su turno terminaba a medianoche. Después de cambiarse el uniforme de mesero, no se apresuró a marcharse, sino que se sentó junto a Sheng Wanzhong.

—Ya es muy tarde. ¿Todavía vas a seguir bebiendo?

—¿Me lo preguntas tú? ¿No eras tú quien decía que la vida nocturna de los jóvenes empieza a medianoche? —Sheng Wanzhong lo miró con una expresión que parecía decir: «¿Qué te pasa?».

—…Ah, sí.

Zou Beiqi se rascó el cabello con incomodidad.

—Menos mal que te hice caso y no me fui. Acabo de enterarme de algo importante —Sheng Wanzhong parecía muy entusiasmado—. Conoces Yanxin Farmacéutica, ¿verdad? Últimamente su proyecto del nuevo medicamento está dando mucho de qué hablar.

Naturalmente, Zou Beiqi la conocía. Era la empresa en la que trabajaba Heng Shi y, además, el propio farmacéutico poseía acciones de la compañía.

—Hace un momento pasé a escondidas junto a su reservado. Por lo que escuché, parece que surgieron problemas internos con el desarrollo del nuevo medicamento. Probablemente tenga que ver con luchas dentro de la empresa. En resumen, hay un infiltrado.

Sheng Wanzhong se inclinó misteriosamente hacia el oído de Zou Beiqi.

Este se quedó atónito.

—¿Cómo pueden… hablar de un asunto interno tan importante en un lugar como este?

—¿Nunca has oído eso de que el lugar más peligroso es el más seguro? Aunque conmigo eso no funciona. Si consigo material suficiente sobre esto, ¿no crees que mi jefe tendría que ascenderme y subirme el sueldo?

—¿Eres periodista? —preguntó Zou Beiqi por reflejo.

—Más o menos. Lo que la gente llama paparazzi —Sheng Wanzhong frunció el ceño—. Llevamos más de un año sin vernos y ya ni siquiera recuerdas en qué trabajo.

—Lo siento.

—No pasa nada. Cualquiera puede tener mala memoria. Por cierto, tu padre está probando un medicamento nuevo, ¿verdad? No será precisamente el de Yanxin, ¿no?

Zou Beiqi no lo negó.

Los ojos de Sheng Wanzhong se iluminaron inmediatamente.

—Entonces, ¿sabes algo?

—Ahora suspendieron el medicamento. El estado de mi papá empeoró de repente…

—Dios, lo siento. Casi lo olvidaba. Y eso que acabo de escuchar precisamente que había un problema con el medicamento.

Sheng Wanzhong se apresuró a contener su exceso de entusiasmo.

—¿Tu papá está bien?

—Más o menos.

—No te preocupes. Yo intentaré investigar esto. Cuando publique el artículo, al menos habremos vengado lo de tu padre.

Sheng Wanzhong le dio unas palmadas reconfortantes en el brazo.

Zou Beiqi conversó un rato más con él hasta casi la una de la madrugada. Finalmente, estaba tan somnoliento que ya no podía aguantar más y tuvo que terminar la conversación a la fuerza para pedir un auto y regresar a casa.

Apenas se dio la vuelta, captó por casualidad la figura de Yan Ze entre la multitud.

Heng Shi estaba allí hablando de negocios, así que tampoco era extraño que Yan Ze apareciera en el bar.

Zou Beiqi no le dio demasiadas vueltas, salió directamente y se marchó en el auto que había pedido.

……

Zou Beiqi durmió hasta la tarde.

Para ser sincero, ni siquiera durante las vacaciones universitarias solía levantarse tan tarde.

¿Acaso aquella enorme dosis de medicamento para dormir que Heng Shi le había dado todavía seguía haciendo efecto?

Extendió la mano por instinto hacia el teléfono que estaba junto a la cama.

Había recibido un mensaje del propio Heng Shi.

Lo invitaba a encontrarse con él al atardecer en un restaurante occidental de alta categoría. A la hora acordada, Yan Ze iría a recogerlo en auto.

¿Tan de repente?

Zou Beiqi intentó encontrar una razón apropiada para aquella cena. Le dio vueltas una y otra vez, pero, aparte de la prueba de embarazo del bote de basura y el asunto del medicamento de su padre, no parecía haber ningún otro tema que mereciera una conversación.

Si fuera por el nuevo medicamento, probablemente ya lo habría buscado antes.

Entonces solo quedaba una posibilidad…

¿Heng Shi no había creído su explicación?

¿Acaso ya lo había visto cuando todavía tenía la prueba en la mano?

Si Heng Shi no fuera tan escrupuloso con la limpieza, bastaría con revisar el bote de basura para saber que no había utilizado la prueba. Y, si no quería hacerlo él mismo, podía pedirle a Yan Ze que lo hiciera.

La cabeza de Zou Beiqi se llenó de hipótesis desordenadas.

Finalmente decidió que pensar demasiado no serviría de nada y volvió a acostarse para seguir durmiendo.

Tal vez porque la noche anterior había regresado demasiado tarde, la somnolencia le resultaba imposible de resistir.

Aquella segunda siesta terminó prolongándose hasta la hora acordada con Heng Shi.

El auto de Yan Ze ya estaba esperando abajo.

Zou Beiqi se levantó a toda prisa, buscó en el armario ropa presentable, se cambió y subió al asiento trasero.

Cuando entró al restaurante, Heng Shi ya estaba esperando junto a la mesa.

Este le apartó cortésmente la silla para que se sentara.

—No te pongas nervioso. Solo vamos a comer.

—Señor Heng, si tiene algo que decir, dígalo directamente.

—No necesitas estar tan a la defensiva conmigo. No me gusta andar con rodeos. Si digo que solo vamos a comer, entonces solo vamos a comer. Adelante.

Heng Shi sonreía amablemente, pero a ojos de Zou Beiqi aquello resultaba extrañísimo.

No pudo evitar volver a relacionar la cena con la prueba de embarazo.

—Creo que hay un malentendido entre nosotros. Lo de anoche en el baño…

—Era tuya. La vi en tus manos con mis propios ojos.

—No la usé.

—Entonces significa que todavía no hay un resultado definitivo.

Heng Shi levantó una mano y acomodó suavemente un mechón desordenado junto a la sien de Zou Beiqi.

—Dejemos eso por ahora. Come. Parece que viniste con mucha prisa. ¿Llegaste desde el hospital?

—No. Acababa de despertarme. Últimamente no me siento muy bien.

—Es comprensible. En el hospital hay un cuidador, así que ni tú ni tu madre tienen que agotarse tanto.

Heng Shi le entregó un pañuelo.

—Estás sudando.

Al escuchar aquello, Zou Beiqi dejó inmediatamente de preocuparse por las finas gotas de sudor de su frente.

—¿Qué quieres decir con que hay un cuidador?

—Contraté uno para tu padre. Así tú y tu madre podrán descansar un poco.

Al parecer, como Zou Beiqi no tenía intención de tomar el pañuelo, Heng Shi volvió a retirarlo y le secó cuidadosamente el sudor de la sien.

—En realidad no era necesario que hicieras eso. Yo de verdad no tuve contigo…

Zou Beiqi intentó aclarar directamente el malentendido, pero Heng Shi lo interrumpió sin previo aviso.

—Ese de allí es tu amigo, ¿verdad?

Zou Beiqi siguió su mirada.

Descubrió a Sheng Wanzhong con mascarilla y gafas oscuras, sosteniendo muy seriamente un libro entre las manos y hojeándolo.

Con aquella apariencia, era obvio que estaba allí siguiendo alguna noticia importante.

Y, si se trataba de alguna gran noticia reciente, probablemente tenía que ver con Yanxin Farmacéutica, la empresa de Heng Shi.

Zou Beiqi sacó inmediatamente el teléfono.

Como esperaba, Sheng Wanzhong le había enviado un mensaje preguntándole si él y Heng Shi estaban hablando del ensayo clínico del nuevo medicamento.

Zou Beiqi respondió con sinceridad que solo estaban conversando.

Aunque aquella supuesta conversación tampoco era precisamente casual.

Sheng Wanzhong: 【Oh~】

【Ya decía yo. Heng Shi te acomoda el cabello, te limpia el sudor… Resulta que están en una cita.】

Zou Beiqi: 【?】

【No es eso.】

Sheng Wanzhong: 【Con razón nunca querías contarme nada. Si yo tuviera una pareja tan impresionante, tampoco me atrevería a ir contándolo por ahí. La gente pensaría que tengo delirios.】

【¿Qué relación tenemos nosotros? ¿Cómo podría dudar de ti?】

Zou Beiqi: 【…De verdad no es eso. La situación es más complicada de lo que piensas.】

Sheng Wanzhong: 【Ya veo. Así que sí es complicado.】

【Tú… ¿de verdad te embarazaste antes de casarte?】

Zou Beiqi decidió que lo mejor sería dejar de responder.

—¿Quieres que primero te lleve de regreso? —preguntó Heng Shi al ver que casi había terminado lo que tenía en el plato.

—No hace falta. Puedo irme solo.

Zou Beiqi acababa de levantarse de la silla cuando una repentina oleada de mareo le nubló la cabeza.

Heng Shi se apresuró a sostenerlo.

—Será mejor que te lleve.

……

Del restaurante al estacionamiento todavía había que caminar un poco.

Heng Shi ayudó a Zou Beiqi durante todo el trayecto.

Justo al salir del restaurante, se encontraron con Sheng Wanzhong, que también estaba a punto de marcharse.

Este saludó instintivamente a Zou Beiqi, pero al ver que tenía mala cara se acercó de inmediato.

—¿Otra vez te sientes mal? ¿Qué dijo el médico?

—Todavía no he tenido tiempo de ir…

Para ser más precisos, Zou Beiqi había terminado durmiéndose durante todo su tiempo libre y, al despertar, había tenido que acudir apresuradamente a la cita con Heng Shi.

No le quedaba más remedio que dejar el asunto para el día siguiente.

Sheng Wanzhong mostró de repente una expresión de comprensión.

—Claro. El señor Heng debe estar muy ocupado. Pero permítame entrometerme un poco: para algo tan importante, sería mejor que sacara tiempo para acompañar a Beiqi al hospital.

—¿Algo tan importante? —preguntó Heng Shi.

—Lo más probable es que Beiqi esté embarazado. ¿Eso no le parece importante?

Sheng Wanzhong se quedó atónito por un instante.

—¿O es que él no se lo dijo?

Zou Beiqi vio que la situación se estaba saliendo de control y se colocó inmediatamente entre Heng Shi y Sheng Wanzhong, intentando detener la conversación.

—No estoy embarazado y tampoco es posible que lo esté.

—Solo tenemos que ir al hospital para saberlo.

Heng Shi agitó las llaves del auto que tenía en la mano.

—Ahora mismo tengo tiempo.

Al ver que Heng Shi tomaba a Zou Beiqi de la muñeca y se disponía a llevárselo, Sheng Wanzhong consideró inapropiado entrometerse en el mundo de los dos y se dio la vuelta para marcharse.

Zou Beiqi pensó que hacerse una revisión tampoco era mala idea.

Una vez que los resultados demostraran que no había aparecido de repente un pedazo de carne dentro de su vientre, probablemente podría recuperar un poco de tranquilidad.

Estaba a punto de sentarse en el asiento trasero cuando Heng Shi se adelantó y abrió la puerta del copiloto para él.

Zou Beiqi asintió en agradecimiento.

Apenas se sentó, recibió otro mensaje de Sheng Wanzhong.

Sheng Wanzhong: 【No me digas que tienes miedo de que el embarazo afecte la carrera de Heng Shi. Estás pensando demasiado. ¿Cómo va a paralizarse la empresa solo porque él falte?】

Zou Beiqi: 【……】

Después de pensarlo, decidió cambiar de tema.

Zou Beiqi: 【¿Cómo sabías que Heng Shi estaba aquí?】

Sheng Wanzhong: 【No lo sabía. Alguien me mandó un mensaje anónimo diciendo que aquí habría una gran noticia, así que vine. Y terminé viéndote en una cita con Heng Shi. Aunque esto tampoco es gran cosa. Heng Shi está soltero y tú también. Si se gustan, no tiene nada de raro.】

【Pero si además estás embarazado antes de casarte, entonces eso ya se pone interesante.】

【Eh, no quería decirlo de esa forma. Somos hermanos, ¿cómo iba a perjudicarte? Creo que dejaré de investigar lo de Heng Shi. Después de todo, tengo que pensar en ti, ¿no?】

¿Un mensaje anónimo?

Zou Beiqi contempló el chat mientras sus pensamientos comenzaban a moverse por sí solos.

Si alguien quisiera perjudicar a Heng Shi utilizando la profesión de Sheng Wanzhong para atacarlo, tal como este había dicho, ¿qué podía tener de noticioso que dos hombres solteros salieran a cenar juntos?

No era como si Heng Shi fuera una gran estrella.

Aunque como farmacéutico gozaba de cierta fama, tampoco al grado de que alguien tuviera que fotografiarlo simplemente por salir a comer.

Pero si alguien exageraba un poco lo que había ocurrido entre él y Heng Shi y adornaba la historia, probablemente sí podría llamar algo de atención.

Sin embargo, aparte de él mismo, Heng Shi y Yan Ze, ¿quién más podía saber lo sucedido entre ellos?

En la novela original, Yan Ze era absolutamente leal a Heng Shi.

Si lo descartaba a él y también se descartaba a sí mismo…

Las líneas enredadas de sus pensamientos se aclararon de repente.

Solo podía haber sido Heng Shi.

Heng Shi, quien aparte del protagonista shou únicamente se preocupaba de manera extrema por su carrera y su futuro profesional, y que eliminaba por completo cualquier amenaza que pudiera ponerlos en peligro.

Que Yan Ze hubiera aparecido en el bar y pasado cerca de ellos no había sido una coincidencia.

Y todo aquel espectáculo que Heng Shi estaba representando ese día tenía un único propósito: conseguir que Sheng Wanzhong abandonara la investigación relacionada con él o, más exactamente, con Yanxin Farmacéutica.

Zou Beiqi miró inconscientemente el tranquilo perfil de Heng Shi.

No apartó la vista hasta que el auto se detuvo.

Solo entonces se dio cuenta de que ya habían llegado a la entrada del hospital.

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