Super doctor interestelar - Capítulo 76
A Xiào Mu se le escapó la risa. Por fin entendió algo: a quien elogiara a Yin, Yin lo tomaría con cariño de vuelta.
Cuando la gente en la sala de mando oyó la risita de Xiào Mu, todos voltearon a verlo. La mirada en sus ojos era sumamente compleja. La situación ya era extraña, y aun así Xiào Mu podía reírse así.
El primero en entender fue Leo.
—¿Yin?
Xiào Mu asintió.
—Salgamos a recogerlo, parece que está muy cansado.
Louis también comprendió lo ocurrido. Él sabía de la existencia de Yin, a diferencia de los presentes en la sala de mando, que lucían confundidos. Cuando Louis vio los equipos, una chispa de sorpresa le cruzó el rostro y, enseguida, su expresión se volvió cauta. Sacó a su gente para mover los equipos a la nave, mientras los oficiales en la sala murmuraban entre sí sin entender nada. Xiào Mu escuchó cómo sus conjeturas se volvían cada vez más disparatadas y, al final, les explicó que los nativos del planeta rocoso eran cuerpos espirituales. Tras comprenderlo, los hombres mostraron asombro: era una especie nueva. La mirada que le dirigían a Xiào Mu se volvió aún más admirativa. En ese momento tenían un solo pensamiento: digno del guía de nivel dios; Xiào Mu incluso podía comunicarse con otras razas no humanas.
Luego de explicar, Xiào Mu salió con Leo para ver los equipos que había traído Yin. Apenas entró al cuarto donde estaban apilados, vio a Yin flotando sobre ellos. De inmediato, Yin se lanzó hasta detenerse frente a él.
—Mu Mu, mucha de la información de aquí fue destruida por alguien. Debes mandar a alguien para intentar restaurarla.
Xiào Mu transmitió las palabras de Yin a Louis y luego preguntó:
—¿Encontraste peligro en la base?
—No, no hay seres vivos dentro. Apenas entré vi esta computadora en un salón grande. En la pantalla estaba escrito el nombre de Xin Xin y leí lo que tenía. Contenía los registros de investigación sobre Xin Xin después de que lo secuestraron. Pero no dice a dónde fue Xin Xin tras escapar.
—Hay rastros de destrucción en los datos. Esto es tecnología de ustedes los humanos, así que pensé traerla para ver si pueden restaurarla.
—Ah, y otra cosa —el cuerpecito esférico de Yin se posó en el hombro izquierdo de Xiào Mu—. No entren. Cuando buscaba información en ese cuarto, descubrí que hay un sensor de gravedad en el piso frente a la computadora. Si entran humanos, debe ser muy peligroso.
—Fiu… —tras decirlo, dejó escapar un suspiro muy humano—. Estoy cansado, pásenme poder espiritual.
Xiào Mu lo pensó un momento y sacó un agente de feromonas guía con eficiencia de 9,000 puntos.
—¿Lo puedes absorber tú solo?
Mientras hablaba, destapó el frasco y vio a Yin extender un filamento dentro. Al instante siguiente, no quedaba ni una gota de líquido.
La voz de Yin se elevó de golpe.
—¡Esto es increíble! ¿Qué clase de medicina es? ¿Tienes más? ¡Quiero apilar una montaña!
A Xiào Mu se le curvó la comisura.
—Es medicina de recuperación de poder espiritual. Ésta es la mejor, así que no hay muchas. Hay otra que también recupera poder espiritual, pero es en pastilla. No sé si puedas absorberla.
Alzó la mano y una píldora apareció en su palma. Al poco, la pastilla desapareció en el aire; sólo quedó un polvillo en su mano.
—Esta también sirve —dijo Yin—. Aunque el efecto no es tan bueno como la anterior, es mucho más rápida que absorber poder con la ilusión.
Xiào Mu lo miró sorprendido. Yin no estaba restringido por el intervalo de uso de la medicina. Por donde se le viera, Yin era sólo una bolita de poder espiritual; Xiào Mu no entendía cómo podía “comerse” la pastilla. Expresó su duda y Yin respondió:
—Dentro hay poder espiritual. Las cosas que contienen poder espiritual me resultan fáciles de controlar. Luego, me trago ese poder.
Xiào Mu recordó el té del Planeta Yan y se le apretó el corazón.
—Nosotros los humanos tenemos poder espiritual. ¿También podrías tragarte el nuestro?
—Sólo trago el poder espiritual —dijo Yin—. Por eso antes les puse la ilusión: para tragar su poder y convertirlo en mío.
—Nuestra comida es el poder espiritual, pero rara vez nos da hambre si no usamos nuestras habilidades.
Al decirlo, Yin resopló con disgusto.
—Estuve leyendo la información que traje. Ese grupo de malos nos estudió a escondidas, y además aprendieron muy hábilmente a usar el poder espiritual para controlar a la gente.
Xiào Mu miró la computadora. Louis y Leo ya habían copiado los datos disponibles a sus terminales y estaban revisándolos, mientras los técnicos estudiaban cómo recuperar lo dañado.
Como Yin ya había recuperado su poder, se veía lleno de energía. Sin que Xiào Mu preguntara, soltó:
—Esa gente es realmente mala. Tras secuestrar a Xin Xin, estuvieron estimulando su poder espiritual una y otra vez. Aunque luego su poder aumentó, puedo imaginar el dolor que sufrió en ese entonces.
Xiào Mu frunció el ceño. Ya sabía que la base experimental hacía experimentos, a juzgar por el secuestro de guías; aun así, al oírlo le resultó insoportable. Más aún cuando el sujeto era familia de la persona que le gustaba.
—Pero Xin Xin es increíble —Yin hizo una pausa—. Y bueno, ese desgraciado de Reacher tampoco es malo. Lograron escapar de la base hasta el planeta rocoso pese a la estricta vigilancia. Son muy fuertes.
—Humph, después de eso ya no hay registros. Tal vez volvieron a atrapar a Xin Xin y le hicieron cosas demasiado terribles como para dejarlas por escrito.
Xiào Mu recordó la actitud de Yin cuando se conocieron y no pudo evitar preguntar:
—Antes parecías odiar a los humanos y repetías que te habían traicionado.
Al oírlo, la voz de Yin se excitó.
—Cuando llegaron al planeta rocoso, estaban heridos y me encontraron. ¿Sabes lo emocionado que estaba por conocer a alguien con quien pudiera comunicarme? Me hice amigo de Xin Xin. Me contó mucho sobre los humanos.
[Banana: Perdón por romper la inmersión un segundo. Quiero explicar un poco lo del planeta rocoso por si la plática siguiente los confunde. Resulta que todo el planeta está habitado por seres espirituales como Yin. Los puntos rojos que XM vio en el área “de vivienda” cuando aterrizaron eran seres espirituales, no enemigos humanos.]
—Después vinieron a perseguirlos los de la base. Yo llevé a Xin Xin y a Reacher al área de vivienda para protegerlos, pero… no esperaba que los malos usaran poder espiritual para atacarnos. En ese momento, mis compañeros estaban desprevenidos y muchos resultaron heridos.
Yin hizo una pausa y continuó:
—Después, los míos se reunieron y usamos nuestro poder para activar el modo de protección. Luego contraatacamos con poder espiritual y expulsamos a todos esos malos.
—La lucha de los humanos le trajo desastres innecesarios a mi gente, así que nos volvimos hostiles hacia ellos. Cualquiera que entrara al área de vivienda era atacado indiscriminadamente.
—Yo le conté a escondidas a Xin Xin sobre el pasaje oculto en nuestra tierra para que pudieran salir por ahí hacia el punto de salto. Pero al final igual los descubrieron, y Xin Xin… les dijo a todos que no éramos amigos y que sólo me estaba usando.
—A mí me confinaron en el área de basura, que es una zona por la que pueden ir humanos; pero hasta el momento en que dejaron el planeta, Xin Xin no me visitó ni me contactó.
Xiào Mu notó que el cuerpo esférico de Yin se había oscurecido y dijo:
—Siempre recalcas que te traicionaron, pero en realidad sigues esperando algo de ellos. En el fondo no crees lo que dijeron, ¿verdad?
—¡Eso, eso no! Sólo quiero averiguar la verdad y luego pedirles cuentas.
A Xiào Mu le hizo gracia.
—Si de verdad los odiaras, no te importaría tanto saber de ellos. Incluso te pusiste nervioso cuando escuchaste que podrían estar en problemas.
—¿Quién dijo que estoy nervioso? —alzó la voz Yin.
—Ajá, no estás nada nervioso —lo calmó Xiào Mu.
En ese momento, el técnico por fin levantó la cabeza y miró a Louis. Ni siquiera alcanzó a hablar cuando Yin se le disparó como un rayo de luz blanca, con ganas de pegarse a su cara. A Xiào Mu se le torció la boca. ¿No que no estaba nervioso? Por suerte los técnicos no podían ver a Yin; de lo contrario, se hubieran llevado un susto.
El técnico, incómodo, informó:
—El daño en los datos es muy serio. Tal vez sólo podamos recuperar fragmentos.
—Recuperen todo lo que se pueda. Hagan su mejor esfuerzo —dijo Louis.
Tras eso, les hizo una seña a Leo y a Xiào Mu, y los tres se dirigieron a la sala de estar del camarote de Louis. Louis se sentó con el gesto sombrío.
—¿Leíste toda la información? —le preguntó a Leo.
Leo asintió, el rostro tenso.
—Padre y Papá son increíbles.
Un destello de alivio cruzó la cara de Louis, seguido de preocupación, que ocultó al instante.
—Sí, ambos son excelentes. Según los datos, el poder espiritual de Ah Xin rompió a nivel S. Las habilidades de tu padre eran más o menos como las tuyas antes de tu unión con Xiào Mu. Estarán bien.
Leo asintió, y Louis añadió:
—Hay algo en los datos que me incomoda mucho. Además de Ah Xin, había 7 sujetos monitoreados al mismo tiempo. Cuando Ah Xin escapó de la base, sólo quedaron registrados 4.
Leo apretó el puño.
—Su método de investigación puede causar muertes.
—Ese es un punto. Aun si no causara muertes, su tipo de investigación, que pasa por encima de los derechos ajenos, está estrictamente prohibido por la Alianza.
—Y otro asunto… —la voz de Louis se volvió grave—. Tu abuelo siempre te mantuvo en primera línea. Quiere que acumules experiencia real mientras eres joven. Puede que no estés muy familiarizado con los altos mandos de otros planetas, pero esos 4 guías… —hizo una pausa y continuó con expresión severa—. Son de distintos planetas; todos son parejas de altos cargos en esos mundos, y una de ellas es incluso la esposa del mariscal.
Leo frunció el ceño y Xiào Mu preguntó, sorprendido:
—¿Todos están controlados como Novi?
—Eso es lo que me preocupa —respondió Louis—. Si es así, el objetivo de quien está detrás es terrible. Lo más probable es que no esté aquí ahora, y me inquieta qué más esté haciendo.
A Xiào Mu también le entró la inquietud.
—Sus armas de ataque espiritual están claramente dirigidas a centinelas y guías… ah, cierto —el rostro se le tensó—. No mucho antes de que Mitte intentara dispararme, casualmente eliminé el control mental sobre Novi. Es probable que vinieran a impedir que yo afectara sus planes.
Al oírlo, Leo volteó al instante hacia Xiào Mu.
—¿Tú eliminaste su control sobre Novi?
Xiào Mu apretó los labios. En ese momento no tenía cabeza para otra cosa y asintió.
—Sí. Noté algo raro en él desde antes.
El rostro de Leo se oscureció al recordar aquella escena.
Habían perdido contacto con el exterior y desconocían la situación actual. No sabían que aquello que temían ya estaba ocurriendo. En ese momento, toda la Alianza Interestelar estaba sumida en el caos.