Renacimiento; Mi rebelde “princesa heredera" - Capítulo 149

  1. Home
  2. All novels
  3. Renacimiento; Mi rebelde “princesa heredera"
  4. Capítulo 149 - Ser informado (1)
Prev
Next
Novel Info

Sentado junto a la mesa, Zheng Xuan estudiaba cuidadosamente los datos de los cien mejores concursantes, los cuales ya había conseguido antes del torneo. Al principio no les había prestado atención, pero ahora los analizaba palabra por palabra como si fueran un tesoro invaluable.

Cuando Zheng Hong entró al estudio de Zheng Xuan, vio al muchacho concentrado en extremo, con una expresión inusualmente seria. Zheng Xuan sostenía una hoja de papel donde estaban escritos cien nombres, y varias decenas ya habían sido tachadas.

Zheng Hong tosió para llamar su atención. Zheng Xuan levantó la cabeza y dijo suavemente:

—Abuelo.

Zheng Hong frunció el ceño y preguntó con frialdad:

—Escuché que casi estrangulas a Xu Zihan, la persona que tanto adorabas.

Zheng Xuan apretó el bolígrafo con fuerza y dijo sombríamente:

—Merece morir.

Zheng Hong lo miró con burla.

—¿No estabas completamente satisfecho con él? Juraste que no te casarías con nadie más y que le darías todo lo que quisiera, ¿no? Y ahora intentaste matarlo. ¿Planeas quedarte soltero toda tu vida?

Zheng Xuan negó con la cabeza con indiferencia.

—No.

Zheng Hong hervía de rabia al ver la reacción tan tibia de Zheng Xuan.

Entonces notó el cuello de Zheng Xuan y preguntó confundido:

—¿Dónde está el colgante de jade que siempre llevabas? Recuerdo que nunca te separabas de él.

Incluso durante las finales, Zheng Xuan se había negado a dejarlo en casa, a pesar de que en teoría estaba prohibido ingresar accesorios al campo de competición. Temiendo que Zheng Xuan causara problemas por culpa del colgante, Zheng Hong incluso había usado sus conexiones para sobornar al personal encargado del torneo.

Zheng Xuan se mordió los labios, completamente abatido.

—Seven se lo llevó. Dijo que quería recuperarlo. Ya no me quiere.

Zheng Hong rechinó los dientes al mirar a Zheng Xuan. Una ira irracional brotó en su interior.

—Las cosas ya llegaron a este punto, ¿y todavía no piensas contarme toda la verdad?

Zheng Xuan levantó la cabeza, miró a Zheng Hong y, tras dudar un momento, habló:

—Conocí a un compañero en el Realm. Su nombre era Seven. Le prometí que me casaría con él. Siempre pensé que Xu Zihan era esa persona. Pero de repente descubrí que Xu Zihan era un impostor y que me había engañado durante los últimos tres años.

Cuando llegó al final de la explicación, Zheng Xuan no pudo evitar apretar los dientes con furia.

Zheng Hong lo miró y preguntó:

—Si Xu Zihan era falso, ¿es posible que el verdadero esté entre los cien concursantes?

Zheng Xuan lo observó sorprendido.

—Abuelo, ¿cómo lo sabe?

Zheng Hong puso los ojos en blanco.

—No es difícil de deducir. Antes de las finales, todo estaba bien entre tú y Xu Zihan. Pero apenas terminaron, casi lo matas. Alguien debió decirte algo dentro del Realm.

Zheng Xuan asintió.

—Seven pensó que fui yo quien mató a Yin Feiquan y le robó su poder. Quiere matarme.

Zheng Hong lo miró sorprendido.

—¿En serio? ¿Ya intentó hacer algo?

Zheng Xuan rápidamente negó con la cabeza.

—No… quiero decir, en realidad no quería matarme. Solo me malinterpretó. En el fondo todavía piensa en mí. De lo contrario, no habría arriesgado su vida para vengarme.

Zheng Hong arqueó una ceja.

—Ya que se encontraron, deberías saber quién es el verdadero Seven ahora, ¿no?

Zheng Xuan negó con tristeza.

—No lo sé. Siempre cubre su rostro.

Zheng Hong frunció el ceño, confundido.

—¿Le explicaste todo claramente y aun así se niega a verte?

Zheng Xuan apretó los puños con dolor.

—Todavía me odia.

—¿Te odia? ¿Pero por qué? —preguntó Zheng Hong con una expresión extraña.

Zheng Xuan asintió confundido.

—El día antes de las finales estaba en la casa de Xu Zihan cuando alguien intentó asesinar a Xiao Mei. Y yo… yo herí a ese asesino.

Zheng Hong observó el rostro pálido de Zheng Xuan y de repente comprendió.

—¿Entonces fue Seven quien intentó asesinar a Xiao Mei ese día?

Zheng Xuan se sujetó la cabeza entre las manos, y su voz se quebró.

—Sí… fui yo quien lo hirió. Lo herí para salvar a su enemigo. Tiene todo el derecho de odiarme. Lo merezco.

Afortunadamente, alguien apareció para ayudar ese día. De lo contrario, habría matado a su Seven con sus propias manos.

Y si eso hubiera sucedido…

Zheng Hong miró a Zheng Xuan y habló con tono sombrío:

—Te dije que no fueras ese día. Pero te negaste a escuchar.

Zheng Xuan apretó los labios y no dijo nada, con el rostro lleno de arrepentimiento.

Al ver lo miserable que parecía su nieto, Zheng Hong ya no tuvo corazón para seguir regañándolo.

—Aunque no viste el rostro de Seven, ya debes haber adivinado quién es, ¿verdad?

Zheng Xuan frunció el ceño y respondió tristemente:

—Creo que debe ser Mo Yi.

Zheng Hong no pareció sorprendido en absoluto.

—¿El que está al lado de la Tercera Princesa Consorte?

Zheng Xuan asintió.

—Sí.

—¿Y qué te hace pensar eso? —preguntó Zheng Hong.

Zheng Xuan se mordió los labios y respondió lentamente:

—Su figura es muy parecida a la de Seven. No hay rastros de su origen. Además, parece tener problemas con Xu Zihan. Y lo más importante… mi intuición.

Zheng Hong no pudo evitar reírse.

—¿Tu intuición? ¿Hablas en serio?

Zheng Xuan respiró profundamente y permaneció en silencio.

El abuelo miró a su nieto y suspiró lentamente.

—Poco antes del torneo, el Príncipe Yu envió gente a investigar asuntos relacionados con Yin Feiquan.

Los ojos de Zheng Xuan se abrieron de golpe.

—¿El Príncipe Yu?

Zheng Hong asintió.

—Sí. Supongo que debe estar relacionado con Mo Yi.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first