Plan para seducir a un Alfa - Capítulo 45

  1. Home
  2. All novels
  3. Plan para seducir a un Alfa
  4. Capítulo 45 - Rompimos hace mucho tiempo
Prev
Next
Novel Info

La puerta se cerró suavemente. Los pasos del muchacho fueron alejándose poco a poco hasta desaparecer por completo, dejando también fuera todo el bullicio del exterior.

La sala de profesores quedó sumida de repente en un silencio casi vacío.

Xiao Sheng miró al hombre sentado frente a él. De pronto, innumerables emociones se agitaron en su interior, pero al final todas se condensaron en una sola pregunta:

—¿Y Yun Ran?

Pronunciar aquel nombre en ese momento le produjo una extraña sensación de irrealidad.

Apenas un minuto antes había escuchado con sus propios oídos a Jiang Huaizhi invitarlo a la boda con otra persona. Los recuerdos, difuminados por el paso de los años, parecían ahora tan lejanos que casi no podía recordarlos con claridad.

Xiao Sheng había sido compañero de Jiang Huaizhi. Estuvieron en la misma clase desde la universidad y luego continuaron juntos hasta el doctorado directo, por lo que prácticamente había presenciado con sus propios ojos los años de relación entre Jiang Huaizhi y Yun Ran.

En aquel entonces, Jiang Huaizhi y Yun Ran eran reconocidos en todo el campus como una pareja modelo. Incluso los profesores sabían de ellos. Casi nunca discutían y, cuando llegó la época de graduación y todos comenzaron a tomar caminos diferentes, su relación seguía siendo excelente.

Xiao Sheng recordaba incluso que Jiang Huaizhi había dicho que se casarían después de graduarse.

Debido a la distancia, llevaban demasiado tiempo sin verse. Xiao Sheng acababa de llegar a la ciudad hacía poco y había pensado que, una vez que se instalara, buscaría a Jiang Huaizhi y Yun Ran para reunirse y recordar viejos tiempos.

Jamás imaginó que lo primero que recibiría sería una invitación como aquella.

No podía evitar sentir cierta incomodidad.

Sin embargo, por mucho que a él le resultara desagradable, el alfa pareció sentir un rechazo todavía mayor al escuchar aquel nombre.

La expresión de Jiang Huaizhi se volvió fría y frunció el ceño.

—No vuelvas a mencionarlo. Rompimos hace mucho tiempo.

—…

Xiao Sheng sonrió con amargura.

—Supongo que nadie habría imaginado que ustedes dos terminarían separándose. ¿Qué pasó? ¿Puedes contármelo?

—No.

Jiang Huaizhi lo rechazó directamente.

Xiao Sheng no pudo hacer nada más que suspirar profundamente.

—Olvídalo, no preguntaré. De todas formas, ya no serviría de nada, ¿verdad? He visto que Yun Ran se ha ido consolidando bastante bien en el mundo del espectáculo. Este año incluso lanzó un nuevo álbum. Pensé que eras tú quien lo apoyaba desde las sombras.

—¿Cómo podría ser?

Jiang Huaizhi soltó una risa fría.

Preferiría hacer pedazos su dinero y dárselo de comer a los perros antes que utilizarlo para impulsar la carrera de esa persona.

Xiao Sheng contempló la frialdad que aparecía en los ojos y el rostro del alfa cada vez que mencionaban a Yun Ran y no pudo evitar sorprenderse en secreto.

¿Qué podía haber ocurrido para que dos personas que alguna vez habían sido inseparables terminaran así?

Pensándolo bien, seguramente no se habían separado en buenos términos. De lo contrario, ahora que Jiang Huaizhi estaba a punto de casarse, no seguiría mostrando semejante rechazo con la mera mención de Yun Ran.

Quizá todavía no había conseguido dejarlo atrás.

Pero Xiao Sheng no se lo preguntó directamente.

—Si no quieres hablar de Yun Ran, no tienes que hacerlo. Cuando algún día quieras desahogarte conmigo, estaré dispuesto a escucharte.

Aunque llevaban mucho tiempo sin verse, su amistad nunca se había desvanecido.

Xiao Sheng decidió dejar ahí el asunto y no seguir indagando, para evitar abrir viejas heridas.

Sin embargo, había algo que sí necesitaba aclarar.

—Viejo Jiang, ¿lo que acabas de decirme es verdad? ¿De verdad vas a casarte con Tang Yuan a finales de mes?

—La invitación está preparada desde hace tiempo. Si no me crees, mírala mañana cuando te llegue —respondió Jiang Huaizhi.

Xiao Sheng respiró profundamente.

Con una expresión complicada, examinó a Jiang Huaizhi durante un buen rato.

Cuando finalmente abrió la boca, soltó:

—Jiang Huaizhi, ¿es que ya ni siquiera eres humano?

—…

—¡¿Sabes que ese chico apenas está en segundo año de universidad?! —Xiao Sheng ya no sabía qué decirle—. ¡Tang Yuan es mi alumno!

—Yo no sabía que era tu alumno.

El alfa ni siquiera parpadeó. Su voz permaneció completamente serena, haciendo que Xiao Sheng estuviera a punto de escupir sangre de frustración.

—Además, ¿qué importa que sea tu alumno?

Un intelectual no podía vencer a un descarado en una discusión.

Xiao Sheng sintió que, después de varios años sin verse, Jiang Huaizhi había perfeccionado todavía más su capacidad para permanecer imperturbable ante cualquier cosa.

Era imposible conseguir que un hombre así sintiera siquiera una pizca de vergüenza.

Incapaz de ganarle la discusión, Xiao Sheng terminó enfadándose todavía más cuanto más lo pensaba.

Sentía que Tang Yuan estaba saliendo perdiendo.

A sus ojos, aquel muchacho todavía era demasiado joven e inexperto. Seguramente ese viejo zorro lo había engañado y se lo había llevado consigo.

Los dos se quedaron mirándose durante un buen rato sin llegar a ninguna parte.

Al final, cuando Jiang Huaizhi anunció que debía marcharse para llevar a Tang Yuan a casa, Xiao Sheng lo detuvo para pedirle un favor.

—Espera. Eh… dile a Tang Yuan que ya se acercan los exámenes finales. Si hay algo que no entienda, puede venir a preguntarme y yo se lo explicaré.

Como profesor que se preocupaba por sus alumnos, Xiao Sheng ahora entendía por qué Tang Yuan había estado menos concentrado en sus estudios últimamente.

Resultaba que estaba a punto de casarse y no tenía tiempo para ocuparse de todo.

Además, estaba convencido de que Tang Yuan era la parte más vulnerable de aquel matrimonio. Una vez despertada su empatía, la balanza de su corazón se inclinó todavía más hacia él.

Incluso había estado a punto de ofrecerse a señalarle los temas más importantes para el examen final, pero recordó que aquello iría contra la ética profesional y se contuvo.

Jiang Huaizhi sabía que Tang Yuan siempre había tenido facilidad para ganarse el cariño de los demás.

Lo que no sabía era que, a ojos de su viejo amigo, él ya se había convertido en un viejo zorro perverso que había embaucado a un hermoso jovencito.

Jiang Huaizhi curvó los labios.

—Se lo diré. Nos vemos.

—Nos vemos.

Xiao Sheng lo observó salir y suspiró.

Parecía que ya era hora de comenzar a preparar el regalo de bodas para su alumno.

——

La brisa nocturna soplaba suavemente, rozando las ventanillas del coche como ramas de sauce y convirtiéndose en la canción de cuna más natural.

Cuando Jiang Huaizhi salió de la sala de profesores y abrió la puerta del coche, encontró al omega medio tumbado en el asiento trasero, dormido en una postura completamente desordenada.

Parecía estar agotado.

Tenía incluso una pequeña miga de pan pegada en la comisura de sus labios sonrosados. Ni siquiera había alcanzado a limpiársela antes de quedarse dormido abrazado al cojín.

La parte superior de su cuerpo descansaba sobre el asiento trasero y un lado de su rostro reposaba sobre el mullido cojín. Bajo la luz, su piel parecía tan blanca y tersa como el jade más fino, tan delicada que daba la impresión de que bastaría pellizcarla para hacerla soltar agua.

Jiang Huaizhi lo contempló durante un buen rato sin despertarlo.

Encendió la calefacción del coche para evitar que el muchacho se enfriara y después condujo en dirección a la residencia Tang.

El coche avanzó con una estabilidad excepcional y a una velocidad mucho menor de lo habitual.

Tang Yuan no despertó durante todo el trayecto.

Solo abrió los ojos a medias cuando, todavía aturdido, sintió que alguien le rozaba la mejilla.

Entonces vio el rostro de Jiang Huaizhi muy cerca del suyo.

Era él quien acariciaba suavemente su mejilla con la yema del pulgar, ligeramente áspera por los callos.

—Mmm…

Tang Yuan todavía estaba confundido por el sueño. Al verlo, preguntó con voz pastosa:

—¿Ya terminaste de hablar con el profesor Xiao? Volvamos a mi casa. Estaba demasiado cansado y creo que me quedé dormido.

Jiang Huaizhi llevaba bastante tiempo estacionado frente a la residencia Tang.

No había tenido corazón para despertarlo.

Sin embargo, al ver que el pequeño omega parecía dispuesto a dormir en el coche hasta el amanecer, no tuvo más remedio que recurrir a aquella forma de despertarlo.

La piel del pequeño omega se sentía exactamente tan agradable como había imaginado: como seda tibia y, al mismo tiempo, tan suave como el tofu recién hecho.

Jiang Huaizhi incluso había pensado que, si así tampoco despertaba, podría considerar despertarlo a besos.

Por desgracia, Tang Yuan era bastante sensible.

—Mira dónde estamos —dijo Jiang Huaizhi con una sonrisa.

Tang Yuan volvió la cabeza tardíamente hacia la ventanilla y entonces se dio cuenta de que ya habían llegado a su casa.

Se frotó el cabello revuelto por el sueño y sonrió con algo de vergüenza.

—Estaba completamente dormido. Últimamente me da sueño con mucha más facilidad que antes. Una vez incluso me quedé dormido en clase y el profesor me descubrió. Me castigó a permanecer de pie durante toda la clase. Creí que últimamente había mejorado un poco, pero parece que volví a caer en lo mismo.

—¿Hm? ¿Cuándo ocurrió eso?

Jiang Huaizhi frunció el ceño al escuchar que lo habían castigado.

El alfa entrecerró los ojos, y su expresión dejó de parecer precisamente amistosa.

Tang Yuan se quedó paralizado un instante.

Solo entonces se dio cuenta de que, por hablar demasiado rápido, había terminado revelando algo del pasado.

Se apresuró a negar con la cabeza.

—No fue nada. En aquel entonces ni siquiera habías dicho que fueras a casarte conmigo.

Las pestañas de Jiang Huaizhi se movieron ligeramente.

—En esos días era yo quien andaba detrás de ti todo el tiempo preguntándote cuándo estabas libre, y tú apenas me hacías caso. Tampoco quería contarte que estaba esperando un bebé.

Al recordar aquellos días, el omega volvió a sentirse agraviado y comenzó a presentar sus quejas con toda confianza.

—Ese día tampoco vomité encima de ti a propósito. Simplemente me dieron náuseas y no pude contenerme. Y tú encima me miraste con asco y tiraste la ropa. Todavía me acuerdo.

Jiang Huaizhi se quedó sorprendido.

No esperaba que el omega todavía recordara aquello con tanta claridad.

El alfa no pudo contener la sonrisa.

—¿Todavía me guardas rencor?

—Por supuesto.

Tang Yuan lo tenía perfectamente anotado en su pequeña libreta mental de agravios.

—¡El bebé también se acuerda! ¡Yo se lo conté!

—Ah, ¿sí?

Los ojos del alfa se volvieron profundos y se curvaron ligeramente, impregnados de una ternura infinita.

De repente se inclinó hacia él.

El omega retrocedió instintivamente y contuvo la respiración.

—¿Qué haces? Oye…

Tang Yuan bajó la mirada y vio, completamente avergonzado, cómo el alfa apoyaba suavemente la cabeza sobre su vientre.

A través de la fina tela de su ropa, casi podía sentir el calor de su respiración.

Las orejas le ardieron.

—Shh.

Jiang Huaizhi se llevó el índice a los labios.

—Estoy preguntándole si también me guarda rencor como tú.

—¡¿Y qué esperas que te responda ahora?!

Tang Yuan sentía cosquillas y tenía las mejillas rojas como cerezas maduras.

—¡Quita la cabeza de mi barriga!

—No.

—¡Tú…! —El omega estaba completamente sonrojado y exclamó indignado—. ¡Pervertido!

—¿Hasta ahora te das cuenta?

—¡***!

 

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first