Me convertí en el sucesor del Dios Marcial - Capítulo 198
Yoo Baek-jun decidió partir para conquistar la Puerta.
Para cuando todo estuvo listo, ya era entrada la noche.
—Hmm…
Yoo Baek-jun estaba mirando su ventana de estado.
Al observarla, recordó cómo se veía cuando recién había poseído este mundo.
[Yoo Baek-jun]
Fuerza: F (1/100)
Agilidad: F (1/100)
Resistencia: F (1/100)
Poder mágico: F (1/100)
[Habilidad Única: Ninguna]
[Rasgos: Ninguno]
[Técnicas: Ninguna]
Una ventana completamente vacía.
Un terreno baldío. Pero ahora…
[Yoo Baek-jun]
Fuerza: A+ [S] (65/100)
Agilidad: A+ (71/100)
Resistencia: A+ [S] (75/100)
Poder mágico: A+ (88/100)
[Habilidad Única: Libro del Dios Marcial (EX, 4★)]
[Rasgos]
Cuerpo Marcial Celestial (S), Auge de Vitalidad (B+), Invitado al Reino Espiritual (C), Maestro del Frío Extremo (A+), Dignidad del Rey (A), Cazador de Demonios (A), Sangre Mágica (A), Sangre del Demonio de Batalla (A), Sangre Venenosa (A), Amigo de los Espíritus (B), Masacrador (B+), Bendición del Árbol del Mundo (A), Sangre de Hielo (A+), Sucesor del Rey de la Muerte (S), Cazador de No-Muertos (B), Bendición de la Luz (C)
[Artes Marciales]
Técnica de la Espada de la Destrucción Celestial (A, 5★)
Técnica del Puño de la Destrucción Celestial (S, 1★)
Técnica del Corazón de la Destrucción Celestial (A, 4★)
Técnica de la Lanza Colmillo de Dragón (S, 2★)
[Técnicas de Movimiento]
Pasos Relámpago (S, 1★)
Paso Fantasma (A, 2★)
[Técnicas]
Niebla de Sangre Absorbente (S, 1★)
Manifestación Elemental (S, 1★)
Palma del Alma Congelada (S)
Golpe de Tendón y Hueso Quebrado (A+, 1★)
Fragancia de Ciruelo a Diez Mil Millas (A+, 1★)
Aura Fría (A, 4★)
Berserker (A, 3★)
Patada Terrestre (A, 2★)
Patada Llameante (A, 2★)
Golpe Torbellino de Rayo (A, 2★)
Pisotón de Trueno (A, 3★)
Patada Rompehielo (A, 1★)
Forma Sombría (B+)
Preparación de Medicina Herbal (B)
Había crecido hasta una extensión asombrosa.
Comparado con la miserable ventana de estado del principio, era como si el cielo y la tierra se hubieran invertido.
Pero ni eso era suficiente.
‘Esto apenas es lo mínimo necesario.’
Lo mínimo para enfrentar a Yoo Tae-rang.
Le habría gustado subir sus estadísticas aún más, pero simplemente no había tiempo.
Con todo en A+, tendría que pelear potenciándose con el Nacheol Demoníaco.
—Me siento extrañamente inquieto esta noche…
Yoo Baek-jun suspiró.
El “yo” que había luchado entre la vida y la muerte al llegar a este mundo, había logrado llegar hasta aquí.
Una vez que resolviera a Yoo Tae-rang, significaría cruzar la séptima colina.
‘Y para eso, ya preparé algunas cosas.’
Yoo Baek-jun llamó en secreto a Jeon Soo-yeon.
—Joven Amo.
—Llegaste.
Tenía ojeras oscuras bajo los ojos. Era la señal del agotamiento que arrastraba últimamente.
—¿Aún puedes seguir?
—Joven Amo… Eso suena tan cruel… como un jefe malvado…
—Si te quejas, significa que estás bien.
Sniff— Jeon Soo-yeon hizo una mueca de llanto.
—Aguanta solo un poco más. Oye, si trabajas así de duro, ¿de verdad crees que no te voy a recompensar?
—E-eso suena aún más a jefe malvado…
—Un poco, ¿no?
Yoo Baek-jun se rascó la cabeza.
—Basta de charla. ¿Terminaste el operativo para atraer a Lee Ja-yae?
—Sí. La jefa Lee está obsesionada con erradicar traidores. Le hemos estado dando información falsa poco a poco para confundirla, así que, um…
Jeon Soo-yeon se tomó un momento para organizar sus ideas.
—Si activamos el detonante, podemos atraerla al lugar que usted quiera.
—Bien, excelente. Que coincida con el momento en que Yoo Tae-rang cause problemas. Es una molestia, así que mejor eliminarla ahora.
—Sí… Pero, Joven Amo —preguntó con cautela—. ¿Está pensando encargarse de Lee Ja-yae en lugar de conquistar la Puerta?
—Así es.
—Entonces, ¿qué pasa con la Puerta…?
Era una Puerta del tipo Emisión de alto nivel.
No se podía dejar desatendida. Cuanto más se ignoran ese tipo de Puertas, mayor es el desastre que causan.
Había que lidiar con ella eventualmente.
Además, la facción de Yoo Tae-rang estaría atenta para ver si realmente la conquistaba.
Así que…
—No necesito conquistarla personalmente, ¿verdad?
Podía pedir a otros que lo hicieran por él.
Al día siguiente.
Yoo Baek-jun se reunió con sus espadachines para “conquistar” la Puerta tipo Emisión.
—¿Todos están aquí?
—Sí.
Han Seong-ah, Park Chan-kyung, Cheon Min-ju.
Los discípulos de Ja-yeon que ayudaron a detener el incidente de Busan, y los espadachines de la sede en Seúl.
Una vez reunidos todos, eran un grupo considerable.
‘¿Debería sentirme orgulloso de esto?’
Pasar de solo tener a Choi Seung-min siguiéndolo… a esto.
Le hizo sentir un nudo en el pecho.
Yoo Baek-jun miró hacia atrás. El boticario Joo Jung-won había venido a despedirlo.
—Maestro, lo dejo en sus manos.
—Hmm, no te preocupes.
—Me siento mal por encargarle esto, pero no tengo a quién más confiarle la tarea.
—Jajaja, al fin y al cabo, es preparación de medicinas. Eso solo lo puede hacer un experto como yo.
Joo Jung-won sonrió cálidamente.
—Preparé todo como me pidió.
—Sí, gracias.
Mientras Yoo Baek-jun estuviera fuera, Joo Jung-won tendría que preparar ciertas medicinas en el interior.
—Huu…
Yoo Baek-jun soltó un largo suspiro.
A lo lejos, vio a Yoo Tae-rang observándolo con ojos fríos.
Seguramente en su mente solo pensaba en cómo matarlo.
Seguro estaba que se le quemaban las ganas.
‘Vamos a ver quién termina muerto.’
Yoo Baek-jun sonrió levemente.
—¡Vámonos!
Y con eso, lideró a los espadachines hacia la salida.
—Nosotros también deberíamos movernos.
Jeon Soo-yeon, que había estado observando a Yoo Baek-jun marcharse, también se puso en movimiento con sus camaradas.
Solo había un objetivo.
—Preparemos todo para atraer a Lee Ja-yae al lugar objetivo. Hay que sincronizarlo a la perfección.
Cazar al zorro rojo.
Afuera, una ventisca rugía.
Yoo Baek-jun guiaba a sus espadachines a través de la tormenta de nieve, avanzando por las planicies blancas.
—Huu, maldito clima.
El clima del monte Seorak era despiadado.
Solo cruzarlo ya era más difícil que conquistar la Puerta.
Eso era justo lo que Yoo Tae-rang estaba apostando.
‘Atacará cuando estemos agotados tras conquistar la Puerta.’
Los movimientos de Yoo Tae-rang eran predecibles.
Mientras el grupo de Baek-jun estuviera fuera, él intentaría consolidar su poder dentro de la familia.
Empezando por Ja-yeon y sus discípulos, pasando por Yoo Jung-yeon y su facción, e incluso Yoo Min.
‘Tomará el control total y esperará mi regreso.’
Y los pasos siguientes eran igual de obvios.
Si conoces los movimientos de tu oponente, contrarrestarlos no es tan difícil.
—Joven Amo, tal como dijo…
—Nos siguen.
Después de medio día de viaje, Park Chan-kyung y Cheon Min-ju, que vigilaban la retaguardia, hablaron.
—Claro. No iban a dejarnos marchar sin más.
Perseguidores.
Los habían enviado para confirmar si realmente se dirigían a conquistar la Puerta.
—¿Qué hacemos?
—No hace falta lidiar con ellos. Déjenlos.
—Entonces…
Yoo Baek-jun alzó la vista al cielo.
—No importa cuán hábil sea un perseguidor, no podrá seguirnos en una situación donde no se vea ni un palmo delante.
Levantó la mano, donde llevaba un anillo.
El clima de Seoraksan era duro e impredecible. Incluso si de repente una ventisca se intensificaba…
‘Nadie lo vería raro.’
Su anillo comenzó a brillar.
El hada de hielo que emergió de él se rió mientras giraba alrededor, liberando su poder.
¡Whoooosh!
Tormenta Invernal.
Una nevada feroz, acompañada de granizo, estalló de golpe, bloqueando toda visibilidad.
Una situación donde no se veía ni un metro al frente.
—¡E-esta ventisca…!
—¡Ugh! ¡No veo nada!
Los perseguidores no fueron la excepción.
No importaba cuán acostumbrados estuvieran al clima de Seoraksan, esta tormenta era demasiado.
Detuvieron su persecución y esperaron que pasara la tormenta. Pero—
—¡Maldita sea! ¿Dónde se metieron?
—No podemos seguir las huellas. La nieve las borró.
—Esto es una locura.
Para cuando la tormenta cesó, Yoo Baek-jun y su grupo ya estaban lejos.
El líder de los perseguidores pateó el suelo con frustración.
—De momento, sigan buscando por aquí. Tenemos que rastrearlos sí o sí. Si no los encontramos…
Suspiró con pesadez.
—Ni quiero imaginar qué pasará entonces.
Mientras los perseguidores buscaban frenéticamente, Yoo Baek-jun descansaba en una zona menos afectada por la ventisca.
—¿Ya se fueron?
—Sí.
No había señal de los perseguidores.
Parecía que se habían desviado completamente.
—Entonces, esta parte está lista.
Yoo Baek-jun usó magia para enviar una señal.
Después de esperar un momento, alguien emergió del bosque a lo lejos.
—¡Huu! ¡Hace un chingo de frío aquí!
Era Yoon Song-ha.
Se acercó a Yoo Baek-jun acompañada por un numeroso grupo de personas.
—¡Pensé que me iba a congelar esperando! ¿Cómo demonios viven en un lugar como este?
—Uno se acostumbra. ¿Todos están aquí?
—Sí.
Yoon Song-ha, aun temblando y quejándose, miró hacia atrás.
—Los miembros del Gremio Lobo Blanco—ex miembros del Gremio León Dorado que se separaron para formar este grupo.
—¿Por qué insisten con los nombres de animales? La vez pasada un león, ahora un lobo…
—¡Oye! ¿Y a ti qué te importa? ¡Es mi gusto, ¿ok?!
Yoo Baek-jun observó a los miembros del Gremio Lobo Blanco.
Todos eran Hunters.
Como ex miembros del prestigioso Gremio León Dorado, cada uno tenía habilidades excepcionales.
—¿No es demasiado peligroso?
—Sí, pero todos sabían a lo que venían. Dijeron que te debían una.
—No tenían que llegar a tanto…
Yoo Baek-jun había ayudado a los que salieron del Gremio León Dorado a formar el Gremio Lobo Blanco.
También había colaborado con la gestión de los bienes de Song Dae-san.
—Te debemos mucho. Nos alegra poder saldar aunque sea un poco esa deuda.
—No, yo soy el que debe agradecerles.
Yoo Baek-jun inclinó ligeramente la cabeza ante el Hunter que hablaba con respeto.
Yoon Song-ha sonrió al verlo.
—¿Qué hacen ustedes dos? No tenemos tiempo para esto.
—Cierto. Ya les expliqué lo de la Puerta, así que solo sigan el plan. En cuanto a los guías…
Yoo Baek-jun llamó a Park Chan-kyung y Cheon Min-ju.
—Ustedes se encargarán. Lleven a algunos espadachines con ustedes. No se arriesguen—den prioridad a su vida.
—Entendido.
Yoo Baek-jun enfatizó la seguridad. Ambos eran talentos que no podía permitirse perder.
—¿Entonces ya nos vamos?
—Sí. Gracias.
—Tú solo confía. El clima está rudo, pero no es la primera vez que vengo a un lugar así.
Fiel a su reputación de ranker, Yoon Song-ha era confiable.
Partió con los miembros del Gremio Lobo Blanco, siguiendo a los guías.
Las llanuras nevadas volvieron a quedarse en silencio.
Yoo Baek-jun alzó la vista al cielo.
—Huu… para mañana…
Yoo Tae-rang daría su golpe y tomaría el control de la familia.
Mientras causaba caos con su rebelión, había personas que debían ser eliminadas.
—Lee Ja-yae.
Una mujer que se volvería un problema si la dejaban viva.
Tenía que desaparecer esta vez.
—Joven Amo, ¿qué haremos ahora?
—Regresamos.
De vuelta al corazón de la familia.
Porque había cosas que hacer mientras Yoo Tae-rang consolidaba su dominio.
Por supuesto, entrar por la puerta principal sería suicida.
—Usaremos el pasadizo subterráneo.
Y así, Yoo Baek-jun planeaba regresar a casa… por debajo de ella.