Maximizar el carisma y heredar los recursos del juego - Capítulo 145
- Home
- All novels
- Maximizar el carisma y heredar los recursos del juego
- Capítulo 145 - El Cuerpo Santo de la Aptitud Innata
“¿Intereses y pasatiempos que sean beneficiosos para la salud física y mental?”
Viendo el contenido de la tarea, Tang Song se frotó la barbilla y lo pensó seriamente por un momento.
Luego volteó a ver la habilidad de dibujo que estaba a punto de adquirir, y de pronto se le ocurrió una idea atrevida.
¿Dibujo de figura humana?
Cosmetóloga, entrenadora personal, pareja…
No, eso suena demasiado sugerente; quizá no sea tan bueno para la salud física y mental.
Aunque también podría convertirse en un hobby: dibujar un boceto de cada ala sería algo significativo para conmemorar.
Después, Tang Song se metió a internet a buscar.
Muchas de las opciones eran hobbies que ya tenía, como el gimnasio, leer, música y películas…
Además, estaban los viajes, la natación, el ajedrez, la repostería, etc.
Tras dudar un poco, Tang Song decidió seguir a su corazón.
Ya que la misión del sistema era complacerlo a él mismo, no tenía sentido escoger algo al azar solo por cumplir.
Podía probar varios intereses en los que realmente tuviera curiosidad; si le gustaban, los cultivaría como pasatiempos a largo plazo.
No había límite a solo uno; varios intereses eran aceptables.
Apenas comenzaba su vida emocionante, y aún le faltaba conocer muchas cosas nuevas y ver muchos paisajes distintos, así que cultivar varios hobbies para enriquecer su vida era muy necesario.
Cambiándose a su ropa ajustada de entrenamiento, Tang Song comenzó su rutina diaria de corrección de postura.
Al terminar, se apoyó en la pared, levantó la camiseta para mostrar sus abdominales y se tomó una selfie.
Su cuenta de Xiaohongshu ya estaba a solo mil seguidores de llegar a los diez mil, y Tang Song esperaba con ansias las recompensas del sistema que estaban por llegar, planeando actualizar varias publicaciones en los próximos días.
Viendo en la foto las líneas largas y definidas de su cuerpo, Tang Song no pudo evitar darle “me gusta” él mismo.
Tras diez días de gimnasio, más las bendiciones de la “Proteína Mágica”, la “Poción de Recuperación” y la “Tarjeta de Doble Efecto”, ahora tenía un conjunto de músculos bien marcados, y su físico podía considerarse atractivo.
Se sentó en su estudio, abrió la computadora y ordenó todas las fotos tomadas desde su transformación.
Eligió cuatro selfies con ropa deportiva de diferentes etapas e hizo una imagen comparativa.
También tomó capturas de comentarios antiguos en los que le pedían bajar de peso e ir al gym.
Subió todo a Xiaohongshu.
Título: Día 42 de Transformación: Resumen de Resultados del Gym
Cuerpo: Gracias a todos por su constante supervisión. Últimamente le he estado dando duro al gimnasio y logré ver algunos resultados… Además, quiero cultivar algunos intereses y hobbies que sean buenos para la salud física y mental, ¿alguna sugerencia?
Tags: #Transformación #EscucharConsejos #Fitness #PérdidaDePeso #GananciaMuscular
Le dio click en publicar.
Estirándose perezosamente, Tang Song se paró junto al ventanal de piso a techo y marcó el número de su madre.
Al otro lado, primero escuchó unas voces y luego la voz familiar de su madre: “¿Bueno, Xiao Song?”
Tang Song sonrió y dijo: “¡Mamá, feliz Día de las Madres!”
Recordó la fecha gracias a Wen Ruan, quien le había dicho que llamara a casa.
Siendo sincero, la hermana mayor sí era muy atenta.
“Jajaja, gracias, hijo. Yo toda ocupada y aun así te acuerdas.” La voz de su madre se iluminó al instante.
Platicaron de cosas cotidianas.
De pronto, su madre bajó la voz: “¿Me cuentas qué onda con esa muchacha que maneja un Mercedes? ¿Es tu novia? Jiajia no deja de elogiarla, dice que ustedes ya están a un paso de irse a vivir juntos.”
“Mamá, ¿no te conté lo de mi emprendimiento? Mengtian es mi socia; nos llevamos muy bien…” Tang Song se detuvo un momento antes de contarle selectivamente su historia de negocios.
Era algo que ya tenía previsto, una explicación razonable de dónde salían sus bienes.
En su pequeño pueblo, había mucha gente que se hacía rica con transmisiones en vivo y videos cortos, algo relativamente fácil de aceptar para ellos.
Se escucharon jadeos emocionados al teléfono.
Su madre susurró: “¿De veras se gana tanto? ¿De un solo en vivo puedes sacar decenas de miles?”
“Sí, ni yo me lo esperaba. Todo ha ido viento en popa; solo va a mejorar,” dijo Tang Song, mordiéndose el labio. “Te voy a transferir dinero después. Ya no tienes que estar ahorrando, gástalo como quieras. Yo ya puedo pagar mi propia casa, incluso ya compré un coche, un BMW. Te mando una foto luego…”
Mientras seguía hablando, la voz de su madre sonaba cada vez más apagada.
Cuando por fin hizo una pausa, la voz de su madre estaba entrecortada: “No tienes que mandarnos dinero. La familia gana varios miles al mes; guárdalo para ti. Estos años la familia te ha detenido mucho; no pudimos ayudarte…”
Tang Song la interrumpió rápido: “Está bien, mamá, ya estamos mejor. Lo pasado quedó atrás; veamos hacia adelante.”
Su madre siempre se sentía culpable por el hecho de que él hubiera dejado los estudios de posgrado para pagar deudas; cada vez que salía el tema, se le llenaban los ojos de lágrimas.
Platicaron un rato más.
Con un poco de pesar, su madre le dijo: “Aunque lo digas tan simple, mamá entiende una cosa: ganar dinero no es fácil. Acuérdate de cuidarte y no te exijas tanto.”
“No te preocupes, mamá, te he estado mandando fotos; de verdad estoy muy bien.”
Al colgar, Tang Song se sintió mucho más relajado.
Casualmente agarró la guitarra de madera del estante y se puso a caminar por la casa, tocando y cantando.
“Yo antes quería saber
Cuántas veces tenía que repetir lo mismo
Esos clichés repetidos…”
Después de cansarse de tocar, Tang Song se metió a la cocina y se preparó una cena abundante.
Tras comer, se tiró en el sofá y siguió leyendo Marketing Management.
Con la ayuda del “Separador de Ginkgo”, su eficiencia era altísima; ya casi había digerido todo el libro.
Era un clásico de marketing del que Tang Song aprendió no solo a vender productos, sino también a venderse a sí mismo.
En verdad estaba sacándole muchísimo provecho.
“Ding dong—” “Ding dong—”
El sonido de notificación de WeChat no dejaba de sonar.
Lo tomó y miró.
Era del grupo pequeño que tenía con Yao Lingling y las demás.
[Li Shumin: “@Tang Song, ¡hermanito, te van a poner los cuernos!”]
[Li Shumin: “@Tang Song, tu novia Lingling salió a cenar con otro vato esta noche, y volvió con regalos; se veía tan feliz.”]
[Lingling: “¡Li Shumin! ¡Deja de decir tonterías!”]
Viendo el mensaje, Tang Song alzó las cejas y de inmediato entendió que Li Shumin estaba bromeando.
La razón era que la otra vez, en la sección de comentarios, se habían llamado de juego “novio” y “novia”.
De pronto, a Tang Song se le prendió el foco.
Casi se le olvidaba: ¡esas dos juniors suyas estudiaban diseño de moda!
Ahora que ya tenía la habilidad de bocetar, lo mejor sería dibujar completo el “outfit” y luego encargarle a Yao Lingling y a las otras que hicieran la versión técnica, para después confeccionar ropa lista para usar de su talla.
……
Comunidad Jardín de Flores Estrelladas, Edificio 8.
“¡Li Shumin! ¡Borra ese mensaje rápido!” El rostro de Yao Lingling estaba rojo mientras intentaba arrebatarle el celular.
Aunque Li Shumin era bajita, se movía rapidísimo, corriendo por toda la sala no tan grande.
Para cuando se acabó el tiempo límite para retirar el mensaje, las dos por fin pararon.
Yao Lingling la inmovilizó con fuerza, con la cara encendida: “¡Solo estábamos bromeando en línea, ¿qué novio ni qué nada?!”
“¡Yo también estaba bromeando!” Li Shumin hizo puchero y dijo con celos: “¡Es que tienes tanta suerte que me da envidia!”
Zhang Jiahong, que estaba leyendo en su cuarto, no pudo evitar comentar: “¿Qué es esto, una trama de novela romántica? Lingling, no te olvides de nosotras cuando te hagas rica. Si no me va bien en el futuro, voy a depender de ti para que me mantengas.”
Yao Lingling soltó a Li Shumin y dijo molesta: “Esto todavía no está confirmado; ¿pueden dejar de inventar?”
“¿A poco no es cuestión de tiempo? ¿De veras le dirías que no al Joven Maestro Xiao? ¡No te la creo!” Li Shumin se dio un manazo en la pierna. “¡Ay, lástima que yo no alcancé esa oportunidad!”
Últimamente había llegado un nuevo interno a la empresa, llamado Xiao Mingxuan; también estaba en puesto de asistente.
Como no sabía nada, siempre iba a preguntarles detalles sin pena.
Pero todos estaban tan ocupados que nadie tenía tiempo para enseñarle; incluso algunos se burlaban de él.
Solo Yao Lingling, con su carácter bondadoso, le explicaba pacientemente los términos y hasta le guió en la elaboración de una hoja completa de versión de diseño.
Para agradecerle, Xiao Mingxuan la invitó específicamente a cenar esa noche.
La recogió en un Porsche Cayenne y la llevó a un restaurante Michelin para una cena carísima de varios miles, además de regalarle una pulsera de oro.
Yao Lingling se enteró de su verdadera identidad: era hijo único del jefe de la empresa, un estudiante que había regresado del extranjero.
Entró a la compañía desde abajo, pero eventualmente heredaría la posición de su padre.
Un escenario digno de un dorama coreano dejó a Yao Lingling atónita, y a sus dos roomies, verdes de la envidia.
Aunque no llegaran a ser novios, al menos un ascenso y un aumento estaban asegurados; la vía rápida al éxito estaba frente a ella.
Yao Lingling levantó las manos, resignada: “¿Ya pueden dejar de soñar? Yo soy una chava común y corriente; alguien como él, de familia poderosa, nunca me vería.”
“¡Pero ya te regaló una pulsera! ¿Eso no es para tenerte cerquita?”
“Joven, guapo y rico, y ya tiene conexión contigo; si no aprovechas, luego no llores.”
“Por cierto, Lingling, últimamente has tenido un chorro de suerte; tienes a un joven espiritual sobresaliente como Tang Song en línea, y a un rico Joven Maestro Xiao en la vida real.”
“Es más, Tang Song está bastante bien; ¿viste las fotos que subió en la tarde? ¡Hasta con abdominales, súper guapo, jeje!”
“Minmin, límpiate la baba.”
Escuchando sus pláticas, Yao Lingling gritó: “¡Ya basta, son puras tonterías! Me hacen ver como si fuera la más cotizada.”
Li Shumin le dio palmaditas en el hombro para animarla: “Gran complexión, buen apetito, nada delicada, figura de pera, pechitos planos con muslos gorditos y nalgas grandes. Tú eres el Cuerpo Santo de la Aptitud Innata Yao Lingling; con que uses algo un poco revelador, también resultas muy atractiva para los chicos.”
Yao Lingling le soltó una nalgada fuerte: “¡Entonces tú eres el Cuerpo Santo de los Fideos de Caracol Innato! Y te corrijo, soy copa A estándar. ¡Y si subo de peso, hasta me actualizo a copa B!”
Las dos se dieron unas palmadas juguetonas cuando de pronto sonó el celular de Yao Lingling.
Era una invitación de voz de Tang Song.
“¡Maldita Minmin! ¡Todo por tus comentarios, ahora él me va a reclamar!”
Yao Lingling hizo una mueca mientras contestaba el mensaje de voz. Para que sus dos roomies no la molestaran, se metió directo a su cuarto.
Al rato, las dos, curiosas de que no saliera, se acercaron a la puerta y se pusieron a escuchar.
Se alcanzaban a oír palabras como “intención de diseño”, “características de estilo” y “producción de la versión”.
Se miraron entre sí, sorprendidas.
¿De qué estaban hablando de diseño de moda?