Manual de Instrucciones para el Embarazo Masculino - Capítulo 50
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- Capítulo 50 - Se dio cuenta de algo
—¿Eres humano o un fantasma?
Tu Lu estaba nervioso.
—Soy humano, no un fantasma. Aún no estoy muerto, ¿cómo podría convertirme en uno? Mi alma se ha separado de mi cuerpo. Yo tampoco quiero que esto ocurra, pero no puedo controlarlo.
La explicación de Shen Yuan solo confundió más a Tu Lu. Se llevó la mano a la cabeza con expresión amarga.
Evidentemente, quien le hablaba no era un ser humano físico. Para él, un alma sin cuerpo sonaba exactamente como un fantasma.
Pero Shen Yuan no estaba muerto. Su cuerpo respiraba y su corazón latía. Simplemente no despertaba.
—Tu Lu…
Shen Yuan lo llamó con tristeza, pero su voz hizo que Tu Lu se estremeciera de miedo.
—Basta. No me hables. Tengo miedo. Dame un poco de tiempo para calmarme.
—Llevas una hora sentado aquí. ¿No te has calmado ya?
—Sí, me había calmado. ¡Pero acabas de asustarme otra vez! Y esta vez fue peor. ¡Deja de hablar un rato!
Tras decir eso, Tu Lu lo ignoró e intentó serenarse. Se levantó y comenzó a caminar de un lado a otro por el hospital.
Shen Yuan comprendió que en ese momento no lograría hacerlo entrar en razón, así que dejó de insistir.
Le había pedido ayuda, pero Tu Lu se había negado. Ahora estaba solo.
Recordó lo que acababa de suceder y llegó a una conclusión.
Cuando sus padres lo vieron, aparecieron dos cristales al mismo tiempo. Y hace un momento, cuando Tu Lu pudo verlo, también habían aparecido dos cristales.
Sus padres podían verlo. Tu Lu también podía verlo. Pero él mismo no podía verse.
Shen Yuan por fin entendió por qué no podía verse en el espejo.
No tenía un cuerpo físico.
Era lógico. Alguien sin cuerpo no proyectaba reflejo.
Sus padres y Tu Lu habían podido verlo porque, en esos momentos, él era visible.
Los cristales eran la razón. Más exactamente, era la energía de los cristales lo que lo volvía visible.
Era difícil explicarlo, pero sabía que tenía que ver con la influencia energética.
Los dos cristales que tenía en la mano desaparecieron. Miró a Tu Lu y luego a su propio cuerpo antes de decidir regresar a casa para ver a sus padres.
—Tu Lu, lo siento. No quería asustarte. Voy a ver a mis padres. Descansa un poco.
Y sin esperar respuesta, Shen Yuan se fue. En un segundo, apareció en su casa.
Sus padres estaban preparando la cena. Ambos lucían agotados.
Shen Yuan se sentó en la mesa del comedor y se quedó pensativo. Conocía esa mesa a la perfección. Durante años había cenado allí con ellos cada día.
No se atrevía a hacer ruido. No sabía si podrían oírlo, ni si se asustarían al escuchar su voz.
—Yuan…
Mientras permanecía en silencio, volvió a oír la voz de Zhuo Ersheng.
Esta vez no respondió. Solo le dio las gracias en silencio.
El rostro de Zhuo Ersheng estaba serio. El dominio neuronal en el que se encontraba acababa de cambiar drásticamente.
Cuando el cristal de atributo dimensional y el de energía mental desaparecieron, el “clima” en el dominio neuronal de Shen Yuan se alteró violentamente. Los vórtices también cambiaron.
Pasó bastante tiempo antes de que todo volviera a la calma.
Zhuo Ersheng observó el entorno y sintió que el espacio se había expandido.
—¿Yuan?
Lo llamó de nuevo, pensando que aquella alteración podría haberlo traído hasta él.
Pero volvió a quedar decepcionado. No había rastro de Shen Yuan.
Permaneció allí un rato más antes de desconectarse de la red neuronal. Instantes después, abrió los ojos en el instituto de investigación.
Al verlo despertar, el doctor Bai se puso un poco nervioso.
Acababan de introducir dos cristales en Shen Yuan a pesar de haber detectado irregularidades en los datos.
—Doctor Bai.
En cuanto despertó, Zhuo Ersheng lo llamó.
—¿Sí? ¿Qué ha ocurrido?
El doctor Bai respondió con expresión grave, sintiéndose culpable por haber asumido el riesgo. Si Zhuo Ersheng lo culpaba, no tendría excusa.
—El dominio neuronal de Yuan cambió cuando los dos cristales entraron al mismo tiempo.
—¿De verdad? ¿Qué tipo de cambio?
La curiosidad del doctor Bai se encendió.
—Se expandió. Creo que el cristal de atributo dimensional amplió el espacio de algún modo.
Además, cuando ambos cristales entraron, fueron atraídos hacia un punto específico. Creo que la Mente de Yuan está escondida allí.
Al oír eso, el doctor Bai se alegró.
—¡Eso es excelente! Por fin descubriste dónde se esconde.
—Sí. Al menos ahora sé dónde buscar.
Zhuo Ersheng respondió mientras miraba a Shen Yuan con ternura.
Por fin había logrado un avance, y seguiría avanzando hasta encontrar la forma de despertarlo.
Se levantó del conector neuronal y estiró los brazos. Para su sorpresa, su cuerpo se sentía más ligero y flexible que antes.
Se acercó lentamente a Shen Yuan y contempló su rostro.
—Doctor Bai, ¿cuánto tiempo estuve en la red neuronal?
—Apenas una hora.
—¿En serio?
Zhuo Ersheng se sorprendió; dentro de la red había sentido que había pasado mucho más tiempo.
—¿Pasa algo? ¿Te necesitan en el trabajo? —preguntó el doctor Bai, recordando las varias videollamadas que había recibido.
Zhuo Ersheng miró su reloj y asintió.
Había recibido un nuevo mensaje y debía atenderlo.
El mensaje tenía que ver con esa persona.
—Doctor Bai, por favor cuide de Yuan. Tengo que irme ahora. No tardaré mucho. Volveré mañana por la noche.
—No hay problema. Está estable, no tienes de qué preocuparte. Ve y atiende tus asuntos. Sé que estás ocupado.
—Gracias.
Zhuo Ersheng agradeció que el doctor Bai comprendiera su situación.
Luego observó a Shen Yuan un momento más antes de marcharse, no sin cierta reticencia, del instituto de investigación.