Manual de Instrucciones para el Embarazo Masculino - Capítulo 488

  1. Home
  2. All novels
  3. Manual de Instrucciones para el Embarazo Masculino
  4. Capítulo 488 - El final
Prev
Next
Novel Info

El rostro, la voz y la figura le resultaban familiares.

Una vez más, Zhuo Yuan se encontró con el Sprite Blanco y volvió a ver su rostro. Sintió cuánto lo había echado de menos.

Sí, ambos habían vivido durante muchísimo tiempo.

Hacía mucho que el Sprite Blanco no veía a Zhuo Yuan en esa forma. Parecía lleno de vitalidad, y lo observó durante largo rato.

—¿Podrías decirme primero dónde está mi cuerpo?

Zhuo Yuan también lo miró mucho tiempo, pero lo que más quería saber era dónde estaba su cuerpo.

—En el palacio.

—Como imaginaba, está en tus manos.

—Sí.

El Sprite Blanco respondió con tanta honestidad y cooperación que Zhuo Yuan se sorprendió.

Su encuentro hacía parecer que en verdad eran como dos buenos amigos que se hubieran visto con frecuencia a lo largo de los años.

Ambos se veían muy tranquilos.

El cuerpo mental de Zhuo Yuan ya se había manifestado, lo que significaba que podía percibir a las criaturas del mundo.

Un inmenso poder espiritual brotó de él. Zhuo Yuan no se sorprendió, pero sí el Sprite Blanco y Zhuo Ersheng.

—Tu poder espiritual ha cambiado.

El Sprite Blanco habló lentamente.

—¿A qué crees que se parece?

Zhuo Yuan le preguntó.

—No se parece.

—¿No se parece?

Su conversación era como un acertijo para los demás. Solo ellos sabían realmente lo que significaban sus palabras.

Liberando por completo su poder espiritual, Zhuo Yuan volvió a percibir el mundo, pero descubrió que sus hijos no estaban cerca.

Había vivido tantísimos años, durmiendo y despertando una y otra vez. Ahora, su poder espiritual se había vuelto increíblemente fuerte.

En ese momento, incluso podía cubrir toda la Tierra, aunque no con suficiente precisión.

Pero aun extendiéndolo por todas partes, no encontró a sus hijos.

‘¿A dónde más podrían haber ido esos dos niños?’

Por supuesto, sabía que había lugares de este mundo a los que el poder espiritual no podía llegar.

Uno de ellos era la Isla Sagrada de los Sprites de Cristal del Sprite Blanco.

—¿Aún recuerdas nuestro acuerdo?

Zhuo Yuan mencionó el acuerdo, y el Sprite Blanco respondió suavemente:

—No cumpliste tu promesa.

El Sprite Blanco lo negó.

—Sí la cumplí.

—¿Cuál es la prueba?

—La gente puede llegar más lejos.

—No es suficiente.

—La reproducción humana también ha cambiado.

El Sprite Blanco seguía negando con la cabeza.

Zhuo Yuan entendía perfectamente lo que quería decir.

No era suficiente. Seguía sin ser suficiente.

El mundo no había cambiado de manera evidente. Todo había cambiado al ritmo en que la propia Tierra cambiaba de forma natural.

—En este mundo, los humanos son los seres capaces de crear milagros. Pueden crear, fabricar y transformar las cosas.

—Sé que puedes ver cómo es el mundo, pero nunca abandonas la isla. Aunque conozcas algunas cosas de los humanos, no los comprendes realmente.

—Es como si supieras dónde están todos los sprites de cristal, pero no supieras qué hacen a cada momento.

—¿Sabes que la vida de un sprite de cristal puede fusionarse con la de un humano? Yo no fui el primero en crear ese milagro, pero sí participé en él.

El Sprite Blanco guardó silencio un momento. Sí, eso lo sabía.

—Dijiste que ellos eran tus hijos.

—Sí.

—Su apariencia sí es un cambio.

—Yo los creé, y sin duda ellos cambiarán el futuro. ¿El futuro que ellos creen no cuenta también como uno de mis logros?

—Sí.

El Sprite Blanco no discutió por discutir. No lo necesitaba.

Como sprite de cristal de vida, daba enorme importancia a la vida.

Mientras existieran vidas, no moriría.

—También he estado en el espacio exterior. La energía luminosa de allá puede cambiar aún más este mundo. Introduciré nuevas energías que no existen en la Tierra, y haré que el mundo sea más interesante.

—Por supuesto, creo que ambos sabemos que lo que más quiero cambiar… eres tú.

—Si los sprites de cristal y los humanos pueden tener hijos, ya no tendrás que custodiar la vida de los sprites ni permanecer siempre en la isla.

Los tranquilos ojos del Sprite Blanco se posaron en Zhuo Yuan.

Tenía más de cien años de sabiduría. Nunca había estudiado el conocimiento humano ni tocado su literatura. Pero si quería saber algo, podía saberlo.

De pronto, la niebla blanca lechosa se acercó a Zhuo Yuan.

Envuelto en llamas, Zhuo Ersheng miró al Sprite Blanco con cautela.

El Sprite Blanco volvió la vista hacia él.

—Los llevaré a un lugar.

—Está bien.

Zhuo Yuan aceptó sin dudar.

Zhuo Ersheng vaciló, pero al final también aceptó.

La niebla blanca lechosa lo rodeó. Sintió que su cuerpo se volvía ligero, como si su peso hubiera cambiado por completo.

Su visión quedó bloqueada, pero sabía que Zhuo Yuan seguía a su lado.

La niebla finalmente se dispersó, y pudo volver a verlo todo.

El lugar al que habían llegado era blanco puro.

Era la isla del Sprite Blanco, donde se alzaba un palacio de un blanco inmaculado.

Zhuo Yuan lo siguió tranquilamente hacia el interior del palacio.

Las islas de los sprites de cristal no eran todas iguales.

Los sprites relacionados con el agua solían nacer en islas flotantes en el mar.

Y el cielo era el lugar donde nacían aquellos vinculados al firmamento.

Un huevo blanco puro apareció ante Zhuo Yuan y el Sprite Blanco.

Al mirar el huevo y escuchar su conversación, Zhuo Ersheng comprendió más o menos que los sprites de cristal nacían de huevos.

—Este es el huevo más reciente que ha nacido en el cielo. Puedes intentar percibirlo con tu poder espiritual.

—Está bien.

Zhuo Yuan cerró los ojos, extendió su poder espiritual y tocó lentamente el huevo del sprite de cristal.

La energía del interior ya tenía forma: dentro había una pequeña criatura transparente, con silueta humanoide.

El sprite de cristal dentro del huevo era algo distinto de un sprite del cielo. Zhuo Yuan podía sentir que poseía una enorme cantidad de energía mental.

—¿Qué clase de sprite es este?

—No lo sé.

—¿No lo sabes?

Zhuo Yuan abrió los ojos, extrañado.

Siempre había creído que el Sprite Blanco, como sprite de cristal de vida, lo sabía todo.

—Después de nacer, conocí todas las formas de vida. Pero los humanos están evolucionando de una forma inexplicable, y los sprites de cristal también han comenzado a evolucionar.

—Ahora, algunos sprites están fuera de mi control.

—Puedo darles vida, pero también siento que se vuelven cada vez más fuertes. Ahora ya no puedo controlarlos.

—Una de las razones por las que siento curiosidad por ti es que tampoco puedo controlarte.

Así que era eso.

—He visto tus cambios, y también he percibido los suyos. El mundo sin duda experimentará transformaciones aún mayores en el futuro.

—Quizá entonces aparezcan cosas increíbles. Quizá los sprites de cristal y el mundo sigan mutando.

—En este siglo también has percibido otras cosas, ¿verdad?

—Los sprites de cristal no son seres incapaces de percibir nada. Hay razones por las que detestan a los humanos.

—Por la mutación y la guerra.

Los sprites de cristal nunca habían vivido aquella guerra humana, pero odiaban a los humanos desde su nacimiento.

Podían gobernar animales y plantas, pero jamás se acercaban a los humanos.

Irónicamente, habían nacido precisamente a causa de la guerra.

No habían pasado por ella, así que ¿por qué se distanciaban de los humanos de forma tan natural?

—He estado observándolos durante mucho tiempo. ¿Por qué los sprites de cristal renacen después de que yo les doy vida? ¿Por qué se parecen tanto a los humanos desde que nacen?

Zhuo Yuan también se quedó pensativo.

Todos los sprites de cristal se parecían entre un setenta y un ochenta por ciento a los humanos.

—¿Sabes por qué nacieron los sprites de cristal? ¿Sabes por qué se parecen tanto a los humanos?

Zhuo Yuan quería obtener respuestas del Sprite Blanco.

—Por los humanos.

¿Por los humanos?

Las palabras del Sprite Blanco merecían mucha reflexión.

Por los humanos.

Todo había comenzado por los humanos. Todas las consecuencias habían surgido por ellos.

Zhuo Yuan estudió al Sprite Blanco.

A ojos humanos, se parecía más a un humano, pero al mismo tiempo resultaba aún más impactante.

Era completamente blanco y estaba lleno de sacralidad.

Además, irradiaba luz, lo que lo hacía parecer todavía más sagrado.

—Puede que los sprites de cristal hayan sido humanos al principio, pero ahora ya no lo son, ¿verdad?

Zhuo Yuan no sabía por qué había dicho aquello.

Pero de pronto realmente pensó eso.

Los sprites de cristal habían nacido en este mundo, igual que los humanos.

Eran pocos, pero poseían una fuerza inmensa.

Jamás vivirían junto a los humanos.

—Los sprites de cristal son cuerpos de energía viviente. Tienen forma, pero también son informes. Cuando mueren, regresan a la naturaleza. Los humanos son iguales.

Mientras pensaba en todo ello y lo expresaba en voz alta, Zhuo Yuan empezó a formarse una idea más completa.

—Son formas de vida originadas de la energía de aquellos humanos que perdimos en el pasado, ¿verdad? Por la guerra y la mutación odian tanto a los humanos.

—Tal vez.

Tras oír aquellas suposiciones, el Sprite Blanco solo respondió así.

Era porque no tenía una respuesta completa.

No podía darle una respuesta perfecta.

Ambos permanecieron en silencio durante un largo rato. Mirando el huevo del sprite de cristal, Zhuo Yuan supo que el Sprite Blanco no se lo habría mostrado sin motivo.

Sí, le importaba mucho lo que el Sprite Blanco había dicho sobre ese huevo.

¿Cómo sería el mundo en el futuro?

¿Sentía el Sprite Blanco que ese huevo era peligroso?

Como sprite de cristal de vida, no podía impedir que el sprite viviente del interior creciera.

Zhuo Yuan nunca lo había visto obstaculizar el crecimiento de una vida. De hecho, siempre había estado creando vidas.

—Sígueme.

Al otro lado del palacio, el cuerpo de Zhuo Yuan flotaba en el aire.

Eso era lo que había estado buscando con tanta desesperación.

—¿Me lo devolverás?

—¿De qué me serviría a mí?

Él había sido el creador de ese cuerpo, pero ya se lo había entregado a Zhuo Yuan.

—En realidad, de verdad eres como un dios.

Mirando su propio cuerpo, Zhuo Yuan no pudo evitar suspirar.

Su cuerpo había sido formado dentro de un cuerpo humano. El proceso de crear vida de los humanos era distinto al de los sprites de cristal, pero el Sprite Blanco lo había logrado. Había creado para él un cuerpo perfecto.

Si esa capacidad pudiera utilizarse en el mundo y la sociedad humana, la reproducción humana tendría sin duda mucho más éxito.

—Los humanos ya son lo bastante creativos. No necesito intervenir.

No le gustaban los humanos, pero tampoco los odiaba.

Porque, al final, también eran vidas.

—Querías capturarme y llevarme contigo, ¿verdad?

Preguntó Zhuo Yuan.

—Quería.

El Sprite Blanco lo miró y luego dijo:

—Pero ya me has dado tu respuesta. No es una respuesta excelente, pero he percibido otro de tus cambios.

—Eso es… el espacio, ¿verdad?

Zhuo Yuan pensó en la sensación que había tenido antes.

El Sprite Blanco asintió suavemente.

Zhuo Ersheng estaba completamente confundido.

¿El espacio?

—Si tengo tiempo para perfeccionarlo, te prometo que mi habilidad espacial creará un valor aún mayor.

Zhuo Yuan estaba lleno de confianza.

—Algún día haré que el mundo sea un lugar mejor y trabajaré para que los sprites de cristal y los humanos coexistan.

Zhuo Yuan le hizo esa promesa al Sprite Blanco.

El Sprite Blanco mostró poco interés en sus palabras.

Pero de repente abrazó el cuerpo mental de Zhuo Yuan.

Zhuo Yuan se sorprendió. Antes de que Zhuo Ersheng, que seguía alerta, pudiera hacer algo, el Sprite Blanco ya lo había soltado.

—Tú dijiste que esta era la etiqueta de la raza humana.

—…

Sí, parecía… que sí lo había dicho.

Parecía haberlo dicho la última vez que se despidieron.

¿De verdad el Sprite Blanco lo iba a dejar marchar así sin más?

¿Simplemente así?

¿Aquel abrazo antes de separarse?

—¡Bang, bang, bang!

Desde el cielo volvieron a llegar explosiones.

Eran las detonaciones de las bombas de luz tan familiares para Zhuo Yuan.

Para asegurarse de disponer de más tiempo seguro, antes de irse había programado el lanzamiento de bombas de luz durante otro día entero.

Explotarían durante todo ese período.

¿Había pensado demasiado?

Los sprites de cristal siempre eran simples y directos. No eran tan buenos como los humanos para las intrigas.

El Sprite Blanco ya ni siquiera se inmutaba por las explosiones del exterior, porque los sprites celestiales se encargarían de ellas.

Zhuo Yuan se sintió un poco culpable. El Sprite Blanco retiró la luz de su cuerpo, y este cayó en los brazos de Zhuo Ersheng.

—Sprite Blanco.

Zhuo Yuan lo llamó de repente.

Pero en ese momento no supo qué decir.

Solo pudo mirarlo. Tras un largo rato, por fin recordó algo y dijo:

—Aún quiero seguir siendo tu amigo. Te prometo que vendré a verte a menudo.

—Como quieras.

El Sprite Blanco no se opuso.

Ni pelea ni discusión.

Todo aquello era tan increíble.

Después de un largo silencio, Zhuo Yuan decidió preguntar algo, aunque con cierta vacilación.

—Mis dos niños… ¿sabes dónde están?

El Sprite Blanco los percibió.

De pronto, un rayo de luz de colores apareció en la entrada del palacio.

Y una figura familiar para Zhuo Yuan apareció allí.

—¡Papá!

Y, más milagrosamente aún, junto a esa figura venían dos niños corriendo hacia él.

El Sprite Blanco abrió los ojos.

En sus pupilas blancas puras brillaron siete colores.

Era un sprite arcoíris. Por supuesto, también había sido creado por él.

Pero no podía controlarlo.

—¡Yuan!

Los dos niños corrieron hacia él, y la figura conocida también avanzó lentamente.

Sus ojos, cejas y rostro eran perfectamente hermosos.

Tenía una larga cabellera de colores que caía por su espalda. Con sus ligeras ondas, se veía aún más hermosa.

—Tú eres…

Sintió algo familiar.

—¿Honghong?

Los sprites de cristal de siete colores que Zhuo Yuan podía recordar eran muy pocos.

—¡Sí!

La hermosa mujer lo abrazó con fuerza.

Era un cuerpo mental, pero ella podía sostenerlo entre sus brazos.

Después de soltarlo, miró al Sprite Blanco con cautela.

—Santo Señor.

—Mm.

Salvo cuando creaba una nueva vida, el Santo Señor nunca sonreía, así que a ojos de los demás su rostro siempre parecía frío.

—Fue culpa mía. Fui yo quien hizo que los niños vinieran.

—Lo sé.

El Sprite Blanco respondió con suavidad, dando a entender que ya estaba enterado.

—¿De verdad no me culpas, Santo Señor?

—No.

El Sprite Blanco siguió respondiendo con el mismo tono suave, sin mostrar emoción alguna.

Pero Honghong ya había dibujado una amplia sonrisa en el rostro. Su belleza y su sonrisa eran inolvidables.

Zhuo Yuan se sintió afortunado de no haber regresado todavía a su cuerpo.

Al mirar su sonrisa, el Sprite Blanco dijo unas palabras más:

—Si no lo hubieras conocido, no tendrías una sonrisa así, ¿verdad?

—Sí. Yuan es mi humano favorito. Es diferente de los demás humanos.

—Porque es un humano bondadoso del pasado.

Después de eso, el Sprite Blanco dejó de hablar.

Una primavera del siglo XXXI

Toda la familia Zhuo en el Estado A estaba llena de ansiedad.

Ese parto los tenía a todos profundamente preocupados.

¡Sextillizos!

Por no hablar de esa era; incluso en la época anterior eso tampoco era algo frecuente.

Pero había sucedido con la Primera Dama del Estado A.

El nombre de Zhuo Yuan ya había quedado registrado en los libros de historia. Sin duda, tendría un lugar importante en la historia.

El tiempo transcurría lentamente.

—¡Waaa…!

Finalmente, se oyó el llanto del primer bebé.

—¡Guau, nuestros hermanitos ya están naciendo!

Los dos niños, que ya casi tenían doce años, por fin soltaron el aire que habían estado conteniendo.

¡Además, también sostenían de la mano a tres pequeños regordetes!

Este ya era el tercer parto.

—¡Waaa…!

—¡Waaa…!

—¡Waaa…!

Los llantos de los bebés se sucedieron uno tras otro. Finalmente, los seis habían nacido.

Zhuo Yuan volvió a quedarse dormido.

Unos días después

Zhuo Yuan estaba explicando con cuidado las diferencias entre los bebés en los seis cochecitos.

Los seis niños tenían características únicas.

Pero todos compartían una misma cosa: su cabello era dorado y negro.

Tenían el pelo de dos colores.

Solo uno de ellos tenía una piel blanca purísima y un par de pupilas completamente blancas desde el nacimiento.

Incluso sus pestañas eran blancas.

El hombre delgado tomó en brazos a ese niño especial.

Era un niño varón, y se veía muy lindo.

—El tercer parto…

—Sí. Viajemos por el mundo.

Otro hombre apareció detrás de él, y era aún más alto.

Era Zhuo Ersheng.

La pareja se abrazó dulcemente, mirándose con felicidad.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

You must Register or Login to post a comment.

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first