Mago de Arena del Desierto Ardiente - Capítulo 71
El hombre con tatuajes en el rostro lo miró incrédulo.
—¿Te parece gracioso? ¿Te estás riendo de esta situación?
—¿Ni siquiera puedo sonreír?
—Eres un bastardo muy audaz, arrastrándote hasta aquí sin una pizca de miedo.
El hombre guardó la daga con la que se estaba arreglando las uñas y se levantó.
Su complexión era imponente.
Zeon lo observó con interés.
Era por lo peculiar de su físico.
Lo que más llamó la atención de Zeon fue la piel del hombre.
Era escamosa, como la de un cocodrilo.
A simple vista, la textura era completamente distinta a la de un ser humano.
El hombre habló.
—¿Qué? ¿Mi piel se te hace extraña? Pasar demasiado tiempo en lugares húmedos y sin sol te deja así.
—Entonces no es algo innato, sino una transformación natural, ¿eh?
—¡Exacto!
—Interesante. Es la primera vez que veo algo así.
La respuesta curiosa y natural de Zeon hizo que el rostro del hombre se pusiera tenso.
Eso se debía a que su reacción era muy distinta a la de la mayoría.
Cualquiera que viera su piel y complexión retrocedería con miedo y evitaría el contacto visual, pero Zeon parecía mirarlo con la chispa de interés de quien encuentra un juguete nuevo y divertido.
Esa reacción era inédita.
—Eres un sujeto curioso.
—Entonces, ¿me devolverás el generador de maná?
—Lo siento, pero eso no va a pasar. Esa cosa es bastante rara, ¿sabes?
—¿Una rareza?
—¡Sí! Es un generador especial con una producción absurda para su tamaño. Con solo Piedras de Maná de alta calidad, puede suministrar una enorme cantidad de electricidad de forma estable.
—¿Y para qué necesitas electricidad?
—¿Para qué crees? Porque hay gente aquí que la necesita. Aquí abajo no llega suministro eléctrico.
—¿Hay muchas personas viviendo bajo tierra?
—Probablemente muchas más de las que imaginas.
—Ya veo…
Zeon asintió, pensativo.
—Así que ríndete. Yo le daré un mejor uso del que tú podrías darle jamás.
—Lo siento, pero eso no va a pasar. Soy algo posesivo.
—He estado diciendo puras tonterías todo este rato. Ya me harté. ¡Kyaak! ¡Ptuh!
El hombre escupió asquerosamente sobre el zapato de Zeon.
Zeon miró hacia abajo, al escupitajo, mientras el hombre reía.
—¿Qué? ¿Te sientes asqueado?
—No es agradable.
—No te asquees tanto. Esto es apenas el comienzo.
Una sonrisa maliciosa se dibujó en los labios del hombre.
Zeon lo observó fijamente al rostro.
Piel escamosa, ojos amarillentos.
—Realmente como un *cocodrilo.
[*En este contexto se ajusta mejor “cocodrilo” que “caimán”.]
—Por eso me llamo Crocker.
—Te queda perfecto.
Zeon asintió.
En ese momento, Crocker se impulsó del suelo.
Su puño atravesó la oscuridad y se dirigió con violencia hacia el rostro de Zeon.
¡Bang!
El cuerpo de Zeon vibró con el fuerte impacto. Sin embargo, el puño de Crocker jamás tocó su cara.
Había detenido el ataque con su mano derecha enguantada.
A pesar de que su ataque fue bloqueado, Crocker no borró la sonrisa de su cara.
—Eres bueno.
—Tú tampoco eres poca cosa. Supongo que al menos eres rango C.
—¡Hmph!
En vez de responder, Crocker lanzó otra ráfaga de ataques.
¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!
El aire estallaba violentamente con cada golpe consecutivo.
Como Zeon sospechaba, Crocker era un Despertado Artista Marcial de al menos rango C.
Atacaba a Zeon sin descanso, pero este esquivaba todos sus ataques con facilidad.
Crocker era, sin duda, fuerte.
Se había adaptado perfectamente al entorno del sistema de alcantarillado subterráneo.
Sus ojos penetraban la oscuridad como si fuera plena luz del día, y su piel era increíblemente dura y resistente.
Podía soportar ataques considerables sin necesidad de usar habilidades. Pero esta vez, su oponente no era cualquier persona.
De entre todos los que Zeon había enfrentado, no había nadie más débil que Crocker.
Zeon veía todos sus movimientos con claridad.
No importaba cuánto atacara; Zeon lo esquivaba todo con absoluta facilidad.
El rostro de Crocker comenzó a mostrar desconcierto al ver que ninguno de sus golpes daba en el blanco.
—¡Tú! ¿Hasta cuándo vas a seguir esquivando?
Fue entonces cuando sucedió.
Como si negara las palabras de Crocker, Zeon lanzó un golpe poderoso.
Crocker no logró esquivarlo. No tuvo más opción que cruzar los brazos para bloquearlo.
¡Boom!
—¡Kugh!
Con un sonido sordo, Crocker gimió de dolor.
Su rostro se tornó pálido al ser empujado hacia atrás.
Ambos brazos le colgaban rotos.
Crocker no lo podía creer.
Sus huesos y músculos eran mucho más fuertes que los de otros Despertados. Y aun así, no pudo soportar un solo golpe de Zeon.
Solo entonces comprendió.
Zeon era mucho más formidable de lo que pensó.
‘Un Artista Marcial de al menos rango C.’
Igual o incluso un poco más fuerte que él.
Si usaba las habilidades que había estado ocultando, quizás podría tener una oportunidad de ganar. Pero su oponente tampoco había mostrado sus verdaderas habilidades.
Había una posibilidad de que perdiera.
Su juicio fue rápido.
Para pelear con un oponente así, necesitaba estar mejor preparado.
—¡Mierda!
Su decisión fue retirarse.
Crocker había dicho que el generador de maná era importante, pero no tanto como su vida.
Crocker y sus subordinados se retiraron apresuradamente hacia la salida detrás de ellos.
Afortunadamente, Zeon no los persiguió.
Antes de desaparecer, Crocker dijo:
—Por tu culpa, muchas personas sufrirán. Si la gente que pudo ser salvada con el generador de maná muere, será por ti.
—Eso no es culpa mía, sino de tu incompetencia. Espero que no me culpes por tus responsabilidades.
—¡Kugh!
Zeon negó tajantemente las palabras de Crocker.
Culparlo por no recuperar un generador de maná que podían haber conseguido de manera justa era injusto; simplemente estaban desplazando su responsabilidad sobre él.
El corazón de Zeon no era tan blando como para dejarse manipular por ese tipo de chantaje emocional.
—Nos volveremos a ver. Seguro.
Con esas palabras, Crocker y sus subordinados desaparecieron por completo.
——————
Zeon se quedó de pie, mirando hacia donde habían desaparecido.
Un flujo de aguas negras, más profundo y sucio, continuaba hacia la oscuridad.
Zeon no tenía intención alguna de adentrarse más.
Ya había pasado ocho largos años arrastrándose por desiertos y distintas mazmorras.
Ahora quería vivir en un entorno un poco más limpio.
Aunque en ese espacio subterráneo había muchos objetos saqueados por Crocker y su grupo, Zeon no les prestó atención.
Inmediatamente guardó el generador de maná y el dispositivo de alarma en su subespacio y salió de ahí.
—¡Uf!
Ya fuera de la alcantarilla, Zeon respiró profundo.
Como esperaba, el aire exterior era mucho mejor.
Tras mirar brevemente a su alrededor, regresó a casa.
El único problema era tener que subir hasta el piso dieciocho, pero para Zeon, eso no era una tarea difícil.
Afortunadamente, parecía que nadie había irrumpido en su hogar durante su ausencia.
Zeon instaló de inmediato el generador de maná en su casa.
Tras observar por un momento la forma piramidal del generador, sacó una Piedra de Maná de su subespacio.
Al colocar la Piedra del tamaño de un puño dentro del generador, una brillante luz estalló momentáneamente.
El generador empezó a extraer electricidad de la Piedra de Maná.
Poco después, la intensa luz se desvaneció gradualmente. Eso era señal de que el suministro eléctrico era estable.
Zeon había obtenido esa Piedra de Maná tras derrotar a un monstruo de rango C.
Era mucho más pura y contenía más energía que las Piedras enlatadas extraídas de las minas.
Naturalmente, el suministro eléctrico estaba garantizado.
—¡Perfecto!
Una sonrisa de satisfacción se dibujó en el rostro de Zeon.
Ahora que tenía una fuente estable de electricidad, era momento de lo siguiente.
Zeon sacó una gema negra de su subespacio.
La había conseguido al conquistar una mazmorra hace tres años.
Por fuera parecía común, pero en realidad, esa gema negra era el núcleo de la mazmorra.
La mazmorra en sí era una poderosa barrera.
Detectaba e impedía intrusiones desde el exterior.
Además, aislaba perfectamente el interior del exterior, de modo que los impactos externos apenas se transmitían.
En cierto sentido, el interior de esa mazmorra era el lugar más seguro del mundo.
Zeon permaneció en esa mazmorra durante tres meses enteros para explorar sus secretos.
A diferencia de otras, esta podía ser penetrada a la fuerza.
Pero eso destruiría la mazmorra por completo, y Zeon no quería eso.
Él quería la barrera completa de la mazmorra.
Así que investigó las debilidades del sistema y encontró una forma de evadirlo completamente.
Ese proceso de contemplación le tomó tres meses, y al final, logró obtener la gema negra, el núcleo de la mazmorra.
Entonces comprendió la verdadera naturaleza de la gema.
‘El Ojo Vigilante.’
Ese era el nombre oficial de la gema.
Era el núcleo de la barrera usada por la familia real de Kurayan.
Se empleaba principalmente en lugares como el palacio o la residencia del rey.
Su elaboración era tan difícil que apenas existían unas cuantas.
Y una de ellas había llegado intacta a la Tierra.
La parte lamentable era que, aunque el Ojo Vigilante se transfirió con éxito a la Tierra y se convirtió en una mazmorra, los objetos en su interior habían desaparecido y ya no existían.
Zeon colocó el Ojo Vigilante sobre el generador de maná. Luego, la electricidad generada fue suministrada al Ojo.
Al fluir la energía, una línea roja se extendió desde la gema.
Las líneas rojas llenaron la casa de Zeon como si fueran tallos de rosas.
Zeon se quedó de pie en medio de su hogar, observando la escena.
Era el proceso en que la barrera reconocía el espacio.
Las líneas rojas que llenaban la casa pronto desaparecieron.
Aunque no eran visibles, estaban allí. Y protegían perfectamente la casa, reconocida como su espacio.
La única persona que podía entrar a esa casa era Zeon.
Mientras continuara el suministro de Piedras de Maná al generador, el Ojo Vigilante protegería el lugar a la perfección.
Luego, Zeon instaló el dispositivo de alarma en la puerta.
La puerta, reforzada con madera de Vampiro y piel de Anguila de Arena, ahora contaba con la barrera del Ojo Vigilante.
Ni siquiera un Despertado considerable podría romper la puerta, ni rayarla siquiera. Además, con el dispositivo de alarma agregado, si alguien entraba, Zeon lo sabría al instante, incluso si no estaba en casa.
Una sonrisa satisfecha apareció en su rostro.
—Ahora sí, la casa está completa.
El León Negro informó a Yoo Se-hee.
—Ha regresado a casa.
—Entró al sistema de alcantarillas al amanecer, así que estuvo dentro unas tres o cuatro horas, ¿no?
—¡Sí!
—¿Qué opinas, según lo que observaste? ¿Encontró el generador de maná?
—Según el informe, volvió con las manos vacías.
—¿Con las manos vacías?
—¡Sí! Parece que no logró encontrar el generador.
—Entró con tanta determinación… al final fue un esfuerzo en vano.
Yoo Se-hee se acarició la barbilla con la punta de los dedos.
La noticia de que los Cocodrilos habían robado el generador de maná también había llegado a sus oídos.
Fue un robo en el Mercado Goblin.
Por supuesto, no podía dejar de preocuparse.
Si los responsables no hubieran sido los Cocodrilos, ya habría enviado una fuerza para recuperar lo robado.
El problema era que los Cocodrilos estaban asentados en las alcantarillas subterráneas.
El subsuelo de los barrios bajos era mucho más complicado que la superficie.
Nadie sabía exactamente qué instalaciones había bajo tierra, ni cuán intrincado era el sistema de canales.
Ni siquiera Yoo Se-hee, quien presumía de tener la mejor red de información en los barrios bajos, sabía mucho sobre el subsuelo.
Ningún Despertado estaba dispuesto a aventurarse en ese ambiente apestoso.
Por eso, nadie pudo seguir los movimientos de Zeon tras su entrada al sistema de alcantarillas.
El viejo Klex había asignado a alguien para vigilarlo, pero ni siquiera ese sujeto pudo soportar el hedor, y no entró.
No tuvieron más opción que esperar a que Zeon saliera.
Unas horas después, Zeon volvió a aparecer, sin nada en manos. Así que concluyeron que no había recuperado el generador.
El León Negro dijo con cautela:
—Últimamente, los movimientos de los Cocodrilos han sido extraños. Han aumentado sus incursiones a la superficie. Es seguro que alguien los está respaldando.
—Parece que sí…
No existe efecto sin causa.
Yoo Se-hee dio la orden:
—Por ahora, refuercen la vigilancia en el Mercado Goblin. Es obvio hacia dónde apuntarán.
—Entendido.
No había presa más tentadora en los barrios bajos que el Mercado Goblin.
Todo tipo de objetos valiosos eran comercializados allí.
Incontables grupos lo habían codiciado antes. Sin embargo, había una razón por la que nunca lograron apoderarse de él.
—Les mostraré lo que pasa cuando se meten con el Mercado Goblin.
Dorian
hay historias que quisiera versiones con objetos como este ojo vigilante siendo asombroso