Maestro del Debuff - Capítulo 1292
‘¿Por qué me llama de repente?’
Tae-Sung no tenía idea de por qué Lee Geon, precisamente él, lo estaba llamando.
‘¿Qué clase de tonterías va a soltar esta vez?’
Dudó un momento, preguntándose si siquiera debía contestar.
El jefe de seguridad preguntó:
—¿Qué le decimos, señor? ¿Le informamos que en este momento no está disponible?
Tae-Sung negó con la cabeza.
—No. Contestaré.
Al final, decidió escuchar las tonterías que Lee Geon tuviera para decir.
—¿Bueno?
—Oye, Han Tae-Sung.
—¿Qué quieres?
—Viste mi conferencia de prensa, ¿verdad?
—Sí, hace un rato. Ni siquiera sabía que ibas a dar una hasta que la gente a mi alrededor lo mencionó.
—…
—Últimamente ni siquiera te sigo.
Fue un golpe directo.
Era la forma de Tae-Sung de decirle a Lee Geon que era un don nadie, alguien que no merecía ni un segundo de su tiempo o atención. Y, por supuesto, alguien tan perspicaz como Lee Geon captó el mensaje al instante.
—¿Sigues hablando tanta basura?
—Cuelga si no te gusta.
—…
—¿Qué quieres? No es como si fuéramos amigos.
—¿Qué crees que quiero? Ya deberías saber por qué te llamé.
—¿Acaso soy adivino? ¿Cómo demonios voy a saberlo?
—Viste la conferencia de prensa, así que no crees que me debes una respuesta.
—Ah, ¿es por eso?
—Deja de hacerte el idiota, Han Tae-Sung. Peleemos. En público.
—¿Y por qué habría de hacerlo? Aunque gane, no obtengo nada, así que ¿para qué molestarme?
—Te daré el cien por ciento del premio. También renunciaré a todos los ingresos por publicidad y licencias. Como mínimo, podrías llevarte doscientos… no, trescientos mil millones de wones.
—¿Eh? No necesito dinero.
—…
—Ya tengo más que suficiente para varias vidas. Podría pasar tres generaciones sin hacer absolutamente nada y aun así seguiría teniendo dinero de sobra. ¿De verdad crees que voy a pelear contigo por unos cuantos cientos de miles de millones?
—…
—¿Y a quién beneficiaría eso? ¿A mí? ¡Ni de broma!
—¡Pelea conmigo, maldita sea! ¿Qué pasa? ¿Tienes miedo? ¡La última vez solo tuviste suerte! ¿Te asusta que esta vez no vuelvas a tenerla?
—No, no es eso.
—¡Entonces pelea conmigo, hijo de puta!
‘¿Hm?’
Por fin Tae-Sung entendió por qué Lee Geon lo había llamado de la nada.
‘Así que de eso se trata. Todavía no supera haber perdido contra mí.’
Lee Geon no proponía este combate en vivo por una razón grandiosa, como ser el Ejecutor del Destino o por dinero. Su motivo era mucho más simple: el orgullo.
Si había una palabra que describía perfectamente a Lee Geon, esa era orgulloso.
Había nacido como un genio bendecido con un talento extraordinario para los videojuegos, por lo que su confianza y su orgullo por sus habilidades superaban con creces a los de cualquier otra persona.
A sus propios ojos, era alguien especial.
Y, para ser justos, realmente lo era.
Incontables personas ya lo habían reconocido como un genio, así que no cabía duda de que era alguien excepcional.
Sin embargo, había perdido dos veces contra Tae-Sung.
La primera derrota ocurrió a puerta cerrada.
La segunda fue transmitida en directo para que todo el mundo la viera.
Era inevitable que su orgullo quedara completamente destrozado.
‘Seguro que quiere vengarse de mí. Podría destruir el mundo y reiniciar el juego, pero eso jamás restauraría su orgullo. Con lo orgulloso que es, jamás consideraría eso una victoria. Al contrario, pensaría que huyó de mí.’
Tae-Sung veía claramente a través de Lee Geon.
‘Quiere derrotarme limpiamente antes de destruir el mundo como Ejecutor del Destino. Quiere demostrar ante todo el mundo que sigue siendo el mejor. Estoy seguro de que eso es todo.’
Lee Geon era astuto y calculador, pero esta vez ansiaba un enfrentamiento directo.
—¿De verdad quieres tanto esta revancha? —preguntó Tae-Sung, enfatizando la palabra revancha.
—¡Maldita sea, sí!
—¿Y qué gano yo si te derroto? No le veo ningún beneficio.
—Borraré mi personaje.
—¿Hm?
—Sabes lo que ocurrirá si lo borro, ¿verdad? El Creador no puede descender sin mí. Acepta mi propuesta, derrótame y el ritual terminará en ese mismo instante.
—Mmm…
—Si aceptas mi oferta, retrasaré el ritual.
—Trato hecho.
Tae-Sung aceptó sin la menor vacilación.
Después de todo, era una oferta sin desventajas para él.
Aunque, por alguna razón, llegara a perder, lo único que sufriría sería un pequeño golpe a su reputación.
En cambio, solo con aceptar el combate ya retrasaría el descenso del Creador.
Y si derrotaba a Lee Geon, este desaparecería definitivamente de BNW.
Desde el punto de vista de Tae-Sung, era una propuesta con un enorme potencial de beneficio.
—Hagámoslo.
—Aceptado, maldito bastardo.
Y así quedó pactado el enfrentamiento entre Han Tae-Sung y Lee Geon.
Naturalmente, aún quedaban contratos y trámites legales por resolver, pero eso no representaba ningún problema.
Tanto Tae-Sung como Lee Geon contaban con despachos jurídicos de primer nivel, por lo que las negociaciones se resolverían con rapidez y sin complicaciones.
Después de la llamada…
—¿Al final sí perdiste la cabeza?
—¿De verdad vas a pelear contra él?
—¿Lee Geon borrará su personaje si pierde, hyung-nim?
Todos quedaron atónitos al enterarse de que Tae-Sung había aceptado un combate en vivo contra Lee Geon.
—En realidad no tengo mucho que perder. Nunca he dicho que sea el mejor jugador profesional del mundo ni nada por el estilo. Simplemente tuve suerte y terminé donde estoy. Así que, aunque pierda y mi reputación se vea afectada, tampoco importa tanto. Además, no es que vaya a perder —respondió Tae-Sung con un encogimiento de hombros.
Luego se sentó en el sofá y añadió:
—Relájense. No es para tanto.
—…
—…
—…
La forma en que actuaba como si no fuera gran cosa, casi como si estuviera haciendo un espectáculo de comedia, dejó a todos sin palabras.
Aunque ya hubiera derrotado antes a Lee Geon, seguía siendo Lee Geon.
Solo pensar en enfrentarlo en un combate transmitido en vivo bastaría para quitarle el sueño incluso al jugador profesional más experimentado.
¿Pero Tae-Sung?
—¡JAJAJAJA!
Estaba completamente relajado e incluso se echó a reír mientras veía la televisión.
En efecto, tenía nervios de acero.
No…
De titanio.
Fuera como fuese, el combate entre Tae-Sung y Lee Geon ya era oficial.
Y, como era de esperar, apenas unas horas después la noticia explotó en todo el mundo.
Tanto el bando de Tae-Sung como el de Lee Geon filtraron la información a la prensa para aumentar aún más la expectación.
[¡ÚLTIMA HORA! ¡Confirmado el combate entre Han Tae-Sung y Lee Geon!]
[¡ÚLTIMA HORA! ¡Choque de titanes! ¡El duelo del siglo!]
[¡ÚLTIMA HORA! ¡Han Tae-Sung acepta el desafío de Lee Geon!]
El mundo de los videojuegos quedó completamente patas arriba.
Era el combate del siglo, un duelo que atraería una atención jamás vista en la historia del gaming.
Cientos de millones de jugadores de BNW de todo el mundo, e incluso personas que nunca habían jugado un videojuego, sintonizarían la transmisión.
A medida que el interés crecía sin parar, el precio de los derechos de transmisión alcanzó cifras récord, nunca antes vistas en la industria.
Además, los grandes conglomerados se lanzaron desesperadamente a conseguir espacios publicitarios, ofreciendo cantidades astronómicas con tal de obtener apenas unos minutos de exposición.
Como era de esperar, aquella feroz competencia hizo que el premio total alcanzara cifras simplemente inimaginables.
Dado que Lee Geon había renunciado a su parte de las ganancias por el combate y a los beneficios de los patrocinadores, algunos artículos especulaban que Tae-Sung podría recibir más de ochocientos mil millones de wones solo por este enfrentamiento.1
Naturalmente, el dinero era lo último que ocupaba la mente de Tae-Sung.
Lo único en lo que pensaba era en BNW.
—Vámonos.
—Sí, señor.
Siegfried y Michael se dirigieron hacia el pilar de luz blanca que había surgido en la Selva Jukai.
El Creador descendería una vez aparecieran seis pilares, así que primero debían investigarlos para encontrar una solución, pero…
—El espacio y el tiempo están distorsionados aquí. No podemos acercarnos más.
—Sí, yo también lo creo.
La Selva Jukai ya se había convertido en una zona restringida debido a la interferencia de los pilares.
—En ese caso, explorarla ya no es una opción. Tendremos que averiguar dónde podrían aparecer los siguientes —dijo Siegfried.
—Pero con solo dos pilares revelados… no será fácil encontrar los restantes.
Michael tenía razón.
Si hubieran aparecido tres pilares, podrían triangular las ubicaciones y deducir dónde surgirían los siguientes.
Lamentablemente, dos no eran suficientes para hacer ninguna estimación.
‘Menos mal que Lee Geon suspendió el ritual.’
Por supuesto, Siegfried no podía relajarse por completo.
El Ejecutor del Destino era prácticamente un desastre natural provocado por el propio sistema.
Aunque consiguieran deshacerse de Lee Geon, no existía garantía de que la amenaza del descenso del Creador desapareciera por completo.
—Volvamos por ahora… —dijo Siegfried de mala gana.
—Sí, Siegfried.
Siegfried decidió concentrarse por completo en la batalla que se avecinaba contra Lee Geon.
Después de todo, por el momento había muy poco que pudiera hacer, ya que las ubicaciones de los demás pilares seguían siendo un misterio.
Unos días después…
—Muy bien, hagámoslo así.
Tras acordar la fecha del combate con Lee Geon, Tae-Sung descansaba en casa cuando recibió una invitación del vicepresidente de Hive Games Entertainment, Oppenheimer.
—¿Eh? ¿Por qué querrá verme?
No tenía idea de qué se trataba, pero aun así se dirigió al hotel donde se hospedaba Oppenheimer.
—Ah, bienvenido, señor Han Tae-Sung. Debe de estar muy ocupado preparándose para el combate. Muchas gracias por tomarse el tiempo de venir —lo recibió Oppenheimer.
—Es un placer. Además, vivo cerca de aquí, así que no fue ninguna molestia —respondió Tae-Sung con un encogimiento de hombros antes de preguntar—. Pero ¿quería hablar conmigo de algo?
—Hay algo que quería decirle.
—¿Qué es?
Oppenheimer bajó la voz.
—Es solo una medida de precaución, pero le aconsejo que no venda ninguna de sus acciones por ahora.
—¿Eh? ¿Qué quiere decir con…?
—Ahora que forma parte de la directiva de nuestra empresa, hay cierta información que debería conocer.
—¿Como cuál?
—Para empezar, lanzaremos nuevos servidores muy pronto.
—¡¿Qué?!
—Y no será solo uno. Planeamos abrir dos servidores simultáneamente.
—Vaya…
—Uno estará ambientado en un mundo oriental, mientras que el otro seguirá la ambientación actual. Una vez entren en funcionamiento…
—…El precio de las acciones se disparará.
BNW ya había revolucionado por completo el mercado mundial de los videojuegos con un solo servidor.
Teniendo eso en cuenta, era muy probable que dos servidores completamente nuevos, cada uno con un concepto de mundo diferente, impulsaran las acciones de la compañía hasta niveles nunca vistos.
—Así que no venda sus acciones. Consérvelas —aconsejó Oppenheimer.
—Entendido.
—Ah, y una cosa más. Si completa con éxito el escenario en el que está trabajando actualmente, recibirá una recompensa muy especial.
—¿Una recompensa especial? ¿Cuál?
—Me temo que aún no puedo revelarlo.
—Bueno, no lo obligaré.
Después de conversar un poco más sobre diversos asuntos, Tae-Sung regresó a casa.
‘Un servidor ambientado en un mundo oriental… ¿Será el mundo de artes marciales del que provenía el Dragón Azul?’
Era posible.
Después de todo, durante el tiempo que pasó con Deus, Tae-Sung ya había descubierto que la historia de BNW no estaba limitada a un solo mundo.
Por lo tanto, no sería extraño que terminaran abriendo un nuevo servidor basado en el mundo de las artes marciales.
El tiempo pasó volando, y el combate contra Lee Geon ya estaba a solo una semana.
—¡Huff…! ¡Huff…!
Siegfried entrenaba con Bruce, llevándose al límite mientras refinaba sus sentidos de combate y perfeccionaba sus habilidades.
Sobre todo, intentaba acostumbrarse a blandir el arma Universal, el Agarre de la Aniquilación.
Lamentablemente, manejar aquella arma distaba mucho de ser sencillo.
Cuanto más utilizaba el Agarre de la Aniquilación, más difícil se volvía controlar su naturaleza violenta.
Para empeorar las cosas, cada vez que sus HP, su Fuerza Primordial o su Resistencia descendían un poco, los instintos depredadores del arma despertaban e intentaban apoderarse de su cuerpo.
¡¡Rumble!!
La energía liberada por el Agarre de la Aniquilación era tan feroz que incluso Siegfried tenía dificultades para soportarla.
Cada vez que el arma liberaba una oleada de energía, violentas chispas lo golpeaban y le infligían graves daños.
‘Esta cosa es demasiado peligrosa para usarla.’
Siegfried comprendió que no podía permitir que aquello continuara.
Si el Agarre de la Aniquilación lo consumía en mitad del combate contra Lee Geon, el resultado sería desastroso.
‘Será mejor que hable con ese espíritu maligno de tercera.’
Con ese pensamiento, concentró su conciencia y se sumergió dentro del Agarre de la Aniquilación.
—¿Qué quieres?
El Agarre de la Aniquilación lo recibió con brusquedad, con un tono áspero y descortés.
Sin embargo, Siegfried percibió un rastro de miedo en su voz.
El Ego que habitaba dentro del arma Universal probablemente sufría de estrés postraumático y temía ser arrastrado nuevamente al Mundo de la Desesperación.
—¡Ja! ¿Y ahora qué te trae por aquí? Me bloqueaste la voz y no quisiste escuchar nada de lo que decía, ¿y ahora apareces?
—¿De verdad me estás preguntando eso?
Siegfried esbozó una sonrisa maliciosa y se crujió los nudillos mientras caminaba lentamente hacia aquel espíritu maligno de tercera categoría.
Notas
- Aproximadamente 560 millones de dólares estadounidenses. ↩