La Esposa es lo Primero - Capítulo 24
Su paseo ya había terminado, y ya que se habían topado con Mu Lingbao y los demás, en el camino de regreso, Mu Hanzhang se sentó en el caballo pensando en cómo esas tres personas claramente habían sido golpeadas, pero aun así tenían que sonreír con disculpas. Y ese solo recuerdo no pudo evitar hacerlo querer reír.
Bajando la cabeza, Jing Shao vio que la persona entre sus brazos estaba frunciendo sus labios para no reír, y decidió que en el futuro encontraría más oportunidades para golpear a esos tres. En aquel año, cuando Mu Lingbao había empujado a su hermano menor al agua, esos dos primos también estaban en la escena, por lo que Jing Shao esperaría hasta el día veintisiete después del solsticio de invierno, y también haría que la gente los arrojara al agua del río para remojarlos por un rato.
La residencia alternativa de Cheng Wang estaba en la parte este de la ciudad y el pedazo de bosque desolado que la residencia del Marqués del Norte le había dado a Jun Qing también estaba en la parte este de la ciudad. Por lo que si iban montando a Xiao Hei, la distancia no sería muy lejana, y antes de que frente a sus ojos apareciera una escena de unas desordenadas rocas y árboles en un salvaje crecimiento. Mu Hanzhang giró la cabeza para mirar al Jing Shao que continuaba en sus pensamientos, ¿acaso seguía pensando en esa doncella vestida de rosa? Pensando en la reacción de su esposo en ese momento, la esquina de su boca que había estado levantada lentamente se convirtió en una recta línea. —Xiao Shao…
—¿Sí?—. Jing Shao salió de sus pensamientos y bajó su cabeza para mirarlo.
¿Quién era esa doncella?
Aquellas palabras que quería preguntarle llegaron a su boca, pero rápidamente fueron tragadas por él mismo, Mu Hanzhang se frotó los labios y volvió la cabeza para mirar hacia ese pedazo de bosque salvaje. —¿Qué se debe plantar en estos bosques salvajes para generar algún ingreso?
—¿En estos bosques salvajes?—. Jing Shao levantó la cabeza para mirar a la escena frente a él y se rió. —En este tipo de bosques con muchas rocas y poca tierra, en realidad ni siquiera se puede montar a caballo o cazar…—. Hasta este punto, Jing Shao tiró de las riendas de repente, y se detuvo para mirar al pedazo de bosque salvaje frente a ellos y reflexionó.
Este trozo de bosque tenía al menos trescientas hectáreas, todo lo que tenía eran escombros y árboles silvestres, aunque también habían arbustos y malezas densamente pobladas, y era imposible mirar hacia el interior. ¡Por lo que era precisamente un gran lugar para colocar tropas! Además, ¡este lugar estaba a solo 20 li de la capital! Por desgracia, era una lástima que todas las tierras de los suburbios ya tuvieran propietarios. Durante todo ese tiempo, cuando estaba conquistando las tierras que se convertirían en su país, dividió a la tierra alrededor de la capital entre unos pocos duques y marqueses que ayudaron a fundar el país. Si compraba abiertamente este pedazo de bosque salvaje inútil, definitivamente haría que la gente empezara a fundar sospechas en él.
—Jun Qing, ¿sabes a quién le pertenece este bosque?—. Si obtuviera este pedazo de bosque, entonces muchas cosas serían más fáciles de lograr, en el futuro si hubiera una oportunidad, entonces lo compraría, incluso si tuviera que hacer algún esfuerzo, Jing Shao todavía quería este pedazo de tierra.
Mu Hanzhang bajó la cabeza, suspiró levemente y dijo: —Este pedazo de bosque es una gran parte de la herencia familiar dividida para mí.
Jing Shao se quedó mirándolo fijamente por un momento, luego se rió alegremente y le dio a la persona entre sus brazos un beso en la mejilla. —¡Jun Qing, realmente eres mi estrella de la suerte!
—¿Ah?—. Esta vez, fue el turno de Mu Hanzhang de mirarlo fijamente.
—Tomo las cien hectáreas de tierra fértil en Shanxi y las intercambio contigo por este pedazo de bosque desolado, ¿de acuerdo?—. Jing Shao pateó ligeramente el abdomen del caballo, dejando que Xiao Hei se soltara y comenzara a galopar felizmente.
—Si quieres usarlo, sólo hazlo—. Mu Hanzhang sintió que el propósito de Jing Shao era ayudarlo a sentirse mejor por esta parte de su herencia. —Es absolutamente imposible intercambiar esto con la tierra fértil en Shanxi.
—Vale la pena. ¡Este bosque sin cultivar para mí, vale más que mil hectáreas de tierras fértiles!—. Jing Shao se rió ligeramente y usó una mano para abrazar con fuerza a la persona en sus brazos, e hizo que Xiao Hei corriera aún más rápido.
Por la noche, los dos guardias imperiales enviados por Jing Shao para encontrar a esa doncella habían regresado.
—Estos subordinados son incompetentes—. Los dos guardias imperiales se arrodillaron para pedir perdón.
—No es nada, quizás este Príncipe vio mal—. Jing Shao agitó su mano y los dejó retirarse. Frunció el ceño y contempló. Hoy, la mujer que vio en la feria del templo, de hecho, se parecía mucho a Ge Ruoyi.
La razón por la que Jing Shao le dio tanta importancia a esto, fue porque esta persona tuvo un papel crucial en pacificar a los bárbaros en la tercera batalla.
En la vida anterior, la primera vez que Jing Shao vio a Ge Ruoyi fue durante un banquete en el Palacio del Cuarto Príncipe, y esta doncella había bailado a la perfección la canción «Las mariposas que anhelan las flores», lo que hizo que ese momento se mantuviera en su memoria. Hasta el punto de que varios años después, cuando la vio en la mansión del Rey del Sureste, la reconoció de una sola mirada. Ella tenía un profundo odio hacia el Rey del Sureste, ya que había matado sin piedad a los civiles. Además cuando venía a la capital a presentar una petición imperial, fue interceptada por el Cuarto Príncipe, luego de escapar de su Palacio, por lo que utilizó algún método desconocido para poder infiltrarse en el Palacio del Rey del Sureste, e incluso se convirtió en su Concubina favorita.
Durante esos años en que Jing Shao había liderado las tropas para pacificar a los bárbaros en la tercera batalla, el Rey del Sureste, aunque era lujurioso y codicioso de dinero, no se descuidaba en absoluto a la hora de librar una guerra. En el decimoctavo año de la Era Hong Zheng, una flecha casi cobró su vida, y se enteró de que dicho objeto le fue arrojado por uno de los generales del Rey del Sureste. Cuando Jing Shao pensó que había sufrido una derrota ante el Rey del Sureste, de repente llegaron noticias de que había repentinamente fallecido. ¡El Rey del Sureste, había muerto a manos de esta mujer que parecía demasiado débil para siquiera resistir el viento!
Cuando Mu Hanzhang vino a llamar a Jing Shao para que se bañara, lo vio con una expresión que indicaba que aún seguía sumergido en sus recuerdos, y no pudo evitar agarrar secretamente a su manga con fuerza.
Con respecto al paradero de Ge Ruoyi, no se le transmitió información durante un tiempo, por lo que Jing Shao decidió desterrar temporalmente la idea de sus pensamientos.
Debido a que su Wang Fei lo ayudó a copiar los libros, Jing Shao podía sentirse cómodo, intercambiando consejos y practicando artes marciales con Ren Feng y los demás. Por la noche, se sumergía en las aguas termales con Jun Qing y bebía un poco de vino, y así los días pasaban con alegría. Finalmente se dio cuenta del porqué Mu Lingbao y esos dos siempre intimidaban a Mu Hanzhang para que escribiera por ellos, ya que el que alguien hiciera una tarea por ti se sentía demasiado bien en base a su experiencia.
Originalmente habían coordinado quedarse allí por un par de días, pero ahora, después de haber venido a aquí, él ya no quería volver más.
El noveno día del cuarto mes, era el cumpleaños del Marqués del Norte, además de las felicitaciones de cumpleaños pintadas por el mismo Mu Hanzhang, Jing Shao también envió algunos otros obsequios generosos. El Marqués del Norte Mu Jin fue más afectuoso al saludar a Jing Shao que la última vez, pero con respecto a los significados ocultos de Jing Shao en sus palabras que intentaban atraerlo a su lado, seguía siendo tan ambiguo como antes. A Jing Shao no le importaba, sabía qué tipo de mentalidad tenía el Marqués del Norte, quien era solo un zorro astuto. Por lo tanto, cuando estaba tratando de atraerlo, lo hizo de una manera bastante distante, sin exigir nada.
Además del asunto de tratar de atraer a la gente a su lado, el Cuarto Príncipe Jing Yu también había venido a ofrecer felicitaciones de cumpleaños, aunque ni bien Jing Yu dejó su regalo, y terminó de ofrecer algunos saludos a Mu Jin, tenía rápidamente que irse, ya que todavía tenía prohibido salir, aunque especialmente había hecho que su madre imperial le suplicara a su padre que le permitiera a su hijo salir durante solo ese mediodía.
Los hogares de los duques y marqueses en la capital no eran muchos, por lo que desarrollaban conexiones matrimoniales entre ellos. Y la residencia del Marqués del Norte con el hogar del Conde Yong Chang, de donde provenía la Emperatriz, no eran una excepción. Por ello la petición del Cuarto Príncipe fue aceptada.
Mu Hanzhang al ver que su padre era más cordial con el Cuarto Príncipe que con Jing Shao, solo sintió frialdad en su corazón, y le dijo a su padre que los perdonara, y ya que Jing Shao también estaba recibiendo un castigo por parte del Rey Imperial, usó esa excusa para no seguir en ese lugar, tirando de su esposo para que se fueran.
—Jun Qing, estoy bien—. Jing Shao se sentó en el carruaje, su corazón se sentía muy cálido al mirar a su Wang Fei con un rostro tan helado. La persona que se enojaría en su nombre
cuando él fuera agraviado, además de su Madre Imperial y su hermano mayor, solo podía ser su Jun Qing.
—El Cuarto Príncipe ha llegado a la edad en la que debería seleccionar a una esposa oficial, y la hija de la Primera Esposa del Marqués del Norte aún no se ha casado, por lo que mi padre…—. Mu Hanzhang se frotó los labios, su padre claramente sabía que Jing Shao y el Cuarto Príncipe no estaban del mismo lado, pero aun así hizo este tipo de planes, aunque de esta manera el Marqués podría proteger completamente a su hogar, esto solamente favorecía a uno y perjudicaba al otro, realmente haciendo que él se siente amargamente decepcionado.
—Jun Qing—. Jing Shao lo abrazó, dándose cuenta de que realmente amaba mucho a esta persona. —He nacido en una familia aristocrática, y sé que para algunas cosas, no hay necesidad de insistir.
Mu Hanzhang suspiró, apoyando su suave cuerpo contra el pecho de Jing Shao, diciendo en voz baja: —Lo sé…
El carruaje que avanzaba bien se detuvo de repente, las dos personas dentro de repente cayeron hacia adelante. Jing Shao rápidamente abrazó a la persona en sus brazos con fuerza, apoyándose contra la parte inferior del carruaje con una mano, evitando que se golpeara contra cualquier cosa.
—Wang Ye, por favor perdona, este sirviente merece la muerte—. El conductor habló apresuradamente, pidiendo perdón.
—¿Qué pasó?—. Sólo después de ver que la persona entre sus brazos estaba sana y salva, Jing Shao preguntó.
—El Cuarto Príncipe y los caballos de sus guardias imperiales se detuvieron repentinamente, este sirviente no pudo detener el carruaje a tiempo—. El conductor abrió la mitad de la cortina que colgaba para dejarles ver la situación que había frente a ellos.
En este momento, sólo podían ver a una mujer vestida de rosa levantando un trozo de papel con una petición, arrodillada frente al caballo, el Príncipe Jing Yu, vestido de un color amarillo intenso, estaba sentado en su corcel. Después de escuchar a la mujer decir algo, de repente saltó de su caballo y caminó hacia él.
—¡Maldición!—. Jing Shao soltó a la persona de sus brazos, saltó rápidamente del carruaje, corriendo frente a Jing Yu para colocarse ante la doncella, con un movimiento agarrándole de su hombro. —Ruoyi, ¡finalmente te encontré!
—Usted…—. La doncella que estaba arrodillada en el suelo era de hecho Ge Ruoyi, originalmente, al escuchar que hoy era el cumpleaños del Marqués del Norte, tomó la oportunidad para bloquear el camino de la persona que parecía tener el estatus más alto de lugar, pero ¿por qué de repente una persona con ropa tan espléndida se precipitó ante ella y la agarró? Y también gritó su nombre personal, asustándola en el acto.
—Hermano mayor Tercer Príncipe, ¿reconoces a esta mujer?—. Jing Yu frunció el ceño. —Justo en ese momento dijo que estaba presentando una petición imperial.
—Ella, ah… Es una bailarina que vi cuando estaba en el desierto—. Señaló Jing Shao a su propia cabeza. —También es de una tierra extranjera, y es una doncella muy extraña—. Sin esperar a que Ge Ruoyi disputara, Jing Shao sacó un cuchillo para sólo dejarla inconsciente, y después la arrojó a un guardia imperial que estaba en un lado.
Jing Yu al escuchar esto miró a Ge Ruoyi de arriba abajo una vez más y al ver que esta mujer, aunque parecía bastante pálida y demacrada, aún tenía un atractivo indiscutible, se dio cuenta de que realmente era una belleza difícil de obtener. Por lo tanto, al contrario de lo que cabría esperar, no dudó de las palabras de Jing Shao, porque esta mujer en ese momento le había dicho que se llamaba Ruoyi o algo así.
—Algún otro día le enviaré a mi hermano una Esposa aún mejor—. Jing Shao sonrió y palmeó el hombro de Jing Yu, y así fingiendo cada uno cortesía entre sí. Siguieron su propio camino, Jing Shao se dio la vuelta y exhaló un profundo suspiro, haciendo que los guardias imperiales enviaran a Ge Ruoyi a su residencia alternativa.
Por la tarde, Mu Hanzhang se sentó en el estudio, sin dejar de ayudar a Jing Shao a copiar los libros, pero ante sus ojos, apareció incesantemente la imagen de Jing Shao viendo a esa doncella y la expresión que mostró en ese entonces. Ayer después de abandonarlo solo la persiguió, hoy su reacción era la misma, y ahora después de almorzar, fue a verla…
En su corazón sintió un dolor que se sentía extremadamente horrible, solo después de salir de sus pensamientos, se dio cuenta de que había copiado mal una línea, por lo que procedió a arrancarla y comenzar a copiar en una nueva página. Luego, volviendo a poner el pincel en el papel, sin saberlo, ¡escribió tres caracteres «Shao» sin control!