La Esposa es lo Primero - Capítulo 100

  1. Home
  2. All novels
  3. La Esposa es lo Primero
  4. Capítulo 100 - Sólo tuyo
Prev
Next
Novel Info

Al escuchar que en el interior de la habitación Mu Hanzhang llamó para que llevaran a Qin Zhaoran a la habitación de invitados, Jing Shao se volvió y se fue. Aunque ahora todo él iba a estallar de ira, todavía estaba obligándose a sí mismo a calmarse. Al entrar con esta apariencia no se podía decir con certeza si es que algo irreversible podría pasar.

 

—¿El Príncipe aún no ha regresado?—. Al ver que el sol ya se había puesto, Mu Hanzhang miró la suntuosa comida frente a él y no pudo evitar fruncir el ceño.

 

Los sirvientes lo miraban con consternación, naturalmente, tampoco sabían a dónde se había ido el Príncipe.

 

Mu Hanzhang suspiró y le pidió a los sirvientes que se llevaran la comida fría. Pero tan pronto como se levantó escuchó unos familiares pasos fuera de la puerta, y antes de que pudiera levantar su vista, aquella persona que venía lo abrazó.

 

—¿Dónde has estado… Ahh…? —. De repente, fue sostenido horizontalmente y abrazado. Mu Hanzhang luchó por un rato, pero no logró liberarse del agarre ajeno, y fue llevado a la habitación interior.

 

Jing Shao arrojó a la persona que se encontraba en sus brazos hacia la cama, tiró sus ropas y tan pronto como lo hizo, se abalanzó sobre él.

 

—¿Estás herido?—. Mu Hanzhang vio a la parte que estaba púrpura en los hombros de Jing Shao y rápidamente se levantó para verlo mejor, pero Jing Shao lo presionó de nuevo.

 

 

 

Jing Shao sostuvo a la persona que estaba luchando, le quitó su ropa, se inclinó y lo mordió, tratando de asegurarse de que esta persona le pertenecía y que nadie se la podía quitar.

 

 

 

Al principio, Mu Hanzhang quería persuadirlo de que primero comiera, pero gradualmente las hábiles técnicas de Jing Shao despertaron su interés, y empujando su mano contra el pecho ajeno, inconscientemente se deslizó hacia abajo hasta cambiar su lugar para apretar las sábanas debajo de su cuerpo.

 

 

 

Jing Shao se movió rápidamente, mirando al cuerpo de la persona debajo de él con una vista borrosa, mientras se encontraba dando vueltas sobre la cama y murmurando suavemente, pero se sentía vacío en su corazón. Todo había ido bien desde que renació. Siempre pensó que a Jun Qing le habían gustado las mujeres antes, o que nunca le había gustado alguien cuando se dedicaba a estudiar. Sin embargo, inesperadamente a la mitad de su camino apareció Qin Zhaoran. Ellos habían crecido como amigos de la infancia para ser una pareja, con ideas afines. Pueden hablar sobre versos y canciones poéticas; además de criticar los problemas contemporáneos. Y él sólo era el príncipe con el que el Marqués del Norte lo obligó a casarse, así que Mu Hanzhang no tenía más opción que aceptarlo…

 

 

 

Jing Shao sabía que podría haber pensado mucho, así que fue a luchar contra Gu Huaiqing por la tarde, porque quería olvidarse de eso, pero cuanto más se esforzaba para olvidarlo, más era incapaz de evitar pensar sobre ello. Jun Qing quizás podía tener pensamiento desde hace mucho tiempo sobre alguien que le gusta, todo tipo de resentimiento en su vida pasada, y su resistencia al principio en esta vida. Todas aquellas escenas aparecieron frente a sus ojos, en todas partes estas se estaban burlando de él. Todo esto solamente había sido parte de su propia ilusión. Si a Jun Qing se le diera la oportunidad de elegir, es posible que ni siquiera le echara un rápido vistazo…

 

 

 

Pensando de esta manera, los movimientos de Jing Shao se estaban volviendo mucho más feroces.

 

 

 

Mu Hanzhang empezó muy pronto a sentir dolor, y no pudo evitar fruncir el ceño. —Suave… Más suave… Ah…

 

 

 

Sin embargo, a Jing Shao no le importó, y cada vez era más violento.

 

 

 

—Hmmm…—. Mu Hanzhang levantó su mano para empujarlo, pero él absolutamente no tenía la fuerza para hacer algo, y el gran objeto duro como el hierro se movía repetidamente en su interior. Mientras el placer de su cuerpo se iba desvaneciendo como la marea, y lo que le siguió fue un dolor que cada vez era más intenso. —Ah… Duele…

 

 

 

 

 

Mu Hanzhang levantó su cabeza, y su blanco cuello trazó junto a él un elegante arco, luego, pronto fue mordido por la persona que se encontraba en su interior. Pero Jun Qing sintió que lo estaba mordiendo una bestia, y el temor acompañado de dolor recorrió su cuerpo: —De… Detente… Ah…

 

 

El cuerpo de la persona debajo de él se volvió más tenso, Jing Shao no tardó mucho tiempo en dejar ir su esencia y después de un breve suspiro, se alejó rápidamente. Pero al ver a la persona debajo de él temblar y acurrucarse, se dio cuenta de que acababa de hacer demasiado.

 

 

—Jun Qing…—. Jing Shao estiró su mano acercándola para acariciar su brazo, pero sólo obtuvo rechazo.

 

 

Viéndolo acurrucarse en dolor, de repente se arrepintió, y lentamente apretó su puño, esta es la persona a la que considera la más pura y cálida que existe, si lo pierde… Simplemente ya no tendría sentido vivir, Jing Shao respiró hondo y con confianza dijo: —Yo… Te informo que, no importa quién ocupe lugar en tu corazón, en esta vida sólo puedes ser mi Wang Fei, y no hay manera de que te deje ir.

 

 

Mu Hanzhang lentamente giró su cabeza y le dio una extraña mirada: —¿Por qué estás enfadado?

 

 

—¿Qué sucede con Qin Zhaoran?—. Jing Shao pensó que como un marido que atrapa a su esposa con las manos en la masa, el agraviado debería ser él, y cuanto más hablaban de ello, más seguro estaba. —Cuando cumpliste 18 años, ¿por qué no asististe al examen imperial?

 

 

—Mi profesor dijo que aprendí demasiado, pero no hay comparación con Qin Zhaoran que sólo lee libros de sabios, por lo tanto me permitió repasar por 3 años más…

 

 

Mu Hanzhang luego de quedarse aturdido por un momento, subconscientemente respondió a las preguntas de Jing Shao.

 

 

—Entonces, ¿por qué él dijo que esperaba que tú obtengas la mejor puntuación en el examen? ¿Acaso tenías algún acuerdo con él antes de casarte conmigo, de que quien obtenga la mejor puntuación se casará con el otro?—. Jing Shao no se contuvo más y sin pensarlo, soltó todo lo que tenía que decir.

 

 

Mu Hanzhang lo observó con los ojos abiertos de par en par durante un tiempo considerable, y solo entonces se dio cuenta de que esta persona estaba celosa, soportando la postura incómoda se sentó lentamente, dio un suave suspiro y dijo: —¿Hay algo que no te he dicho?

 

 

Cuando Jing Shao escuchó esto todos los pelos de su cuerpo se erizaron, ¿iba Jun Qing a confesarle que había estado comprometido en privado con Qin Zhaoran? Aunque ambos estuvieran todavía enamorados, definitivamente haría el papel de un tirano si llegara a separar a esta parejita para mantener a esta persona a su lado; sin embargo, al haber vivido dos vidas, esta persona ya le pertenece por completo. ¡Y nadie puede quitársela!

 

 

Mu Hanzhang extendió lentamente su mano, alcanzando el hermoso rostro de Jing Shao y acariciándolo dijo: —Te amo.

 

 

—Mn, te informo que aunque lo hayas conocido prime…—. Jing Shao abruptamente detuvo lo que estaba diciendo. —Jun Qing, ¿qué dijiste?

 

 

Mu Hanzhang mantuvo su mirada en blanco por un instante, se giró para recostarse, pero fue atrapado en ese mismo momento, y un par de brazos lo acercaron.

 

 

—¡Dilo otra vez!—. Jing Shao sostuvo a la persona en sus brazos con entusiasmo, y sin esperar ninguna respuesta, continuó: —Lo sabía, este Honorable Príncipe es tan sabio, ¿cómo podría gustarte alguien más? Yo también te amo Jun Qing, me has gustado en ambas vidas.

 

 

Mu Hanzhang sintió que los brazos que lo sostenían temblaban un poco, y finalmente suspiró. En ese momento pensó que Jing Shao expresaba sus emociones como un pequeño niño, pero aun así él seguía siendo él mismo, su manera de demostrar sus sentimientos era muy simple, y a la vez, tan sincera. Como una pequeña bestia delimitando su territorio, y nadie debería siquiera pensar en darle un solo toque. —Qin Zhaoran y yo mantenemos una relación de compañeros de estudio, si él no hubiera ganado la mejor puntuación en el examen imperial, ya me habría olvidado completamente de esa persona.

 

 

 

 

 

Habiendo escuchado esto, el corazón de Jing Shao no podía evitar latir y hacerlo sentir cada vez más feliz, pero de repente pensó en algo y se ocupó de poner a la persona en sus brazos devuelta en la cama. —Rápido, mírame, ¿te duele?

 

 

—No…—.  El rostro de Mu Hanzhang se ruborizó inmediatamente, e incapaz de resistirse, fue presionado y aquellos dos ojos lo miraban fijamente.

 

 

Jing Shao lo examinó cuidadosamente, y lentamente dejó que un dedo explore y entre, pero afortunadamente no había rastro de sangrado, por lo que solamente estaba algo hinchado y ligeramente rojo.

 

 

—Mmm… —. Mu Hanzhang jadeó y lo empujó.

 

 

Jing Shao movió el dedo que yacía dentro, suave y resbaladizo, incitando a continuar profundamente. Esta persona era suya, completamente desde el interior al exterior, toda suya. Solo con pensar esto, sentía que su corazón se iba a desbordar. Se acercó y sus labios se reunieron en un beso, mordiendo con suavidad, con esta misma suavidad se precipitó de nuevo en el maravilloso cuerpo sin ningún obstáculo.

 

 

La luna estaba arriba en el cielo, y dentro del Ruishui Yuan ya no había ningún sonido. Los somnolientos pájaros estaban sobre el techo; sin embargo, por el ruido desbordante en el interior de la habitación, empezaron a volar.

 

 

«¡Bang!». Jing Shao abrazó la almohada, mientras miraba fijamente a la puerta cerrada frente a él.

 

 

¡Él, inesperadamente, fue expulsado de la habitación por su propio Wang Fei!

 

 

—¡Miau!—. Xiao Huang, que estaba jugando en el patio, escuchó el ruido e inmediatamente lanzó a su boca la ramita, y se apresuró a ir al final del corredor.

 

 

—¡¿Qué miras, estúpido tigre?!—. Jing Shao lo miró fijamente y corrió para echarle un vistazo al animado Xiao Huang. —¡Este Honorable Príncipe desea otra vez animar a su esposo, y dejar que se dé cuenta de que fue culpable de echar por la puerta a su esposo hacia afuera de la habitación!

 

 

El descuidado tigre se giró hacia él para darle una mirada de desprecio.

 

 

Jing Shao resopló con frialdad, dio un paso hacia adelante para golpear a la puerta y dijo: —Jun Qing, sé mis errores, ¡déjame entrar!

 

 

En el patio exterior los guardias que patrullaban eran los que fueron transferidos de su propio ejército para que vinieran, y al escuchar al Príncipe gritar, todos juntos se asustaron y tropezaron entre ellos mismos. Ante ello, el líder los regañó a todos, e hizo que el grupo acelerara su paso para que se alejaran de la puerta del patio principal.

 

 

«Crujido». La puerta se entreabrió, y Mu Hanzhang estaba adentro de ella y lo miró fijamente: —Gritando en medio de la noche, ¿no te da vergüenza?

 

 

Jing Shao inmediatamente sostuvo la puerta de la habitación con una mano. Y dijo con una sonrisa para compensar su error: —Jun Qing, estaba equivocado, en este Ruoshui Yuan tampoco tengo mi habitación, ¿me dejarás durmiendo en el patio?

 

 

Xiao Huang se aprovechó de que los dos hablaban, y ya había entrado primero por la rendija de la puerta.

 

 

Mu Hanzhang se frotó la frente, y volvió a la habitación interior. Jing Shao lo siguió con mucha alegría, y de espaldas cerró la puerta.

 

 

El gran tigre por propia iniciativa ya se había hundido sobre la cama, rodando en la suave sábana.

 

 

Mu Hanzhang se metió dentro de la cama, y colocó al tigre en el medio, como si fuera una línea que divide a dos territorios rivales.

 

 

Jing Shao vio sus acciones, e inmediatamente después colapsó: —Jun Qing…—. El hombre lo ignoró y se quedó dormido boca abajo, únicamente mostrándole una hermosa espalda, su suave túnica interior de verano estaba pegada en ella, y a través de la fina capa de seda, se puede ver indistinguiblemente a aquella zona de huellas rojizas en sus huesos frágiles como mariposa.

 

 

 

 

 

Xiao Huang ahora ya había crecido, al echarse mide aproximadamente del mismo largo que una persona, con su ancho cuerpo acostado de espaldas, bloqueó todas las direcciones de Jing Shao para acercarse a Jun Qing.

 

 

El incesantemente indignado Jing Shao agarró a una peluda oreja para obligarlo a meterse dentro de la cama, ¡y lo mandó a dormir!

 

 

Después de mucho tiempo, cuando Jing Shao estaba a punto de quedarse dormido, de repente escuchó a Mu Hanzhang preguntarle: —¿Qué querías decir con que ya únicamente yo te gusto en ambas vidas?

 

 

Jing Shao abrió sus ojos con inquietud, solo para encontrarse con un par de ojos de tigre, brillantes y llenos de expresión en la oscuridad, y extendió su mano para tocar la cabeza del tigre: —Es de esa manera en esta vida, y en la siguiente también lo será.

 

 

Mu Hanzhang se dio la vuelta y lo miró fijamente: —Entonces, ¿qué hay con esas habitaciones de concubinas que tuviste antes de casarte?

 

 

—Ejem—. Jing Shao casi se ahoga con su propia saliva. —No las he tocado.

 

 

—¿Qué hay de Song Lingxin?

 

 

—¡A Song Lingxin tampoco la he tocado!

 

 

—¿De verdad?

 

 

—¡De verdad!—. Jing Shao dijo con firmeza.

 

 

Mu Hanzhang lo miró, sonrió lentamente y poco a poco se inclinó para darle un suave beso. —Duerme, ¿está bien?

 

 

Los ojos de Jing Shao se agrandaron, y luego lo quiso alcanzar para pedirle otro más, pero como resultado fue mordido por una peluda boca.

 

 

—¡Au!—. Xiao Huang le dio la espalda y se frotó contra una almohada.

 

 

 

Al día siguiente, Mu Hanzhang no se encontraba bien debido a lo que sucedió anoche.

 

 

Jing Shao estaba muy preocupado, y personalmente preparó el desayuno y se fue lentamente hacia el campo de batalla.

 

 

Qin Zhaoran había bebido demasiado ayer, y se quedó en el Ruoshui Yuan durante toda la noche. Cuando se enteró de que Mu Hanzhang estaba enfermo, él corrió a verlo, pero los guardias lo detuvieron: —Wang Ye ordenó que Wang Fei descansara y que nadie puede molestarlo.

 

 

—¿Hermano Zhaoran?—. La voz de Mu Hanzhang llegó desde el interior de la habitación. —Déjenlo entrar.

 

 

Qin Zhaoran empujó la puerta y vio a Mu Hanzhang tirado en medio de la cama con un libro en su mano: —¿Por qué estás repentinamente enfermo?

 

 

—Es algo que sucede frecuentemente—. Mu Hanzhang sonrió. —Ayer bebiste demasiado antes de que tuviera tiempo para preguntarte, así que hoy lo diré sin rodeos, ¿conoces sobre el encargo del gobierno para la comisión mercantil marítima?

 

 

Qin Zhaoran miró las marcas de dientes en el cuello ajeno y se sintió un poco amargado: —Sé de ello, pero aún no sé qué acción tomar al respecto.

 

 

Mu Hanzhang asintió con la cabeza: —En estos días pueden haber grandes movimientos en Jiangzhou, así que no debes participar en esto.

 

 

 

En el mes siguiente, Mu Hanzhang comenzó a encontrar pruebas de que los funcionarios de Jiangzhou explotaban a los comerciantes marítimos, mientras que Jing Shao todavía continuaba luchando lentamente contra Gu Huaiqing.

 

 

 

No fue hasta que Mu Hanzhang obtuvo suficiente evidencia que cuando rodeó la Residencia del Magistrado de Jiangzhou con sus propios soldados, comprendió lo que estaba pasando con los sombríos ojos del Príncipe Mayor.

 

 

—Yo soy, de hecho, el tío materno del Príncipe Mayor, Señor Marqués, perdóneme por su bien. Estas son cosas triviales. No tenemos por qué ser corteses con los hermanos menores del Palacio Imperial del Príncipe Mayor para tal fin—. El Magistrado de Jiangzhou miró a Mu Hanzhang con frialdad. Este Marqués no había traído a más de cien personas, y con la fuerza que tiene en sus propias manos, seguramente podría derribarlo.

 

 

Mu Hanzhang miró a los soldados que estaban detrás del Magistrado de Jiangzhou y no pudo evitar fruncir el ceño. No esperaba que este pequeño Magistrado tuviera una influencia tan poderosa, y el Príncipe Mayor debe ser consciente sobre esto, y no le impidió ir a Jiangnan, ¡¿sólo porque quería confesárselo aquí?!

 

 

En su corazón, se preguntaba cuánto tiempo podrían resistir las cien personas asignadas por Jing Shao. En la ciudad Jiangzhou, Pingjiang que estaba a ochenta kilómetros de distancia, y era demasiado tarde para que el General del Protectorado de izquierda regresara y reportara esto en una carta.

 

 

—Aconsejo al Marqués que baje la espada en su mano, y entremos para tener una discusión apropiada, de lo contrario si su delicada piel resulta lastimada aquí, será difícil explicárselo al príncipe, ¿verdad?—. El Magistrado de Jiangzhou agitó su mano con una falsa sonrisa, indicando con un gesto que arresten al Marqués.

 

 

Originalmente quería atarlo y esconderlo, así, después de dos meses sin avances en los marítimos, el Emperador dejaría de pensar en eso, pero inesperadamente, alguien confió la noticia y la filtró, por lo que ahora Mu Hanzhang tenía evidencia con la que podría involucrar al Príncipe. De esta manera, sólo se podía dar una lucha de vida o muerte, si sólo este Marqués Wen Yuan estuviera muerto…

 

 

—¿Desde cuándo el Hermano Mayor Real ha tenido un tío materno que es un Magistrado y por qué este Honorable Príncipe no lo sabía?—. Una clara voz vino de detrás de la multitud, y un corcel negro salió lentamente. Jing Shao se burló y saltó del caballo para pararse junto a su Wang Fei.

 

 

—¡Cheng-Cheng Wang!—. Cuando el Magistrado de Jiangzhou vio a Jing Shao, quien todavía llevaba su armadura, su corazón de repente se congeló. —¿Us-usted no estaba en el campo de batalla?

 

 

—Hmph—. Jing Shao rodeó con su brazo a la persona que estaba a su lado, y levantó una mano. —No dejen que ninguno de ellos se vaya—. Después de hablar, los soldados detrás de él se apresuraron y él mismo, mientras sostenía a Mu Hanzhang, se montó en su caballo y se escondieron para ver el espectáculo.

 

 

 

Y Gu Huaiqing, quien se quedó abandonado en medio del campo de batalla, estaba tan enojado que arrojó la larga espada que se encontraba en su mano.

 

 

 

Unos días después, el Príncipe Mayor colaboró con los funcionarios de Jiangnan para recibir los libros de cuentas de los sobornos de los comerciantes marítimos para entregarlos finalmente en presencia del Emperador Hong Zheng.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

You must Register or Login to post a comment.

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first