La Esposa del Joven General es el Señor Suertudo - Capítulo 120

  1. Home
  2. All novels
  3. La Esposa del Joven General es el Señor Suertudo
  4. Capítulo 120 - Durmiendo Juntos
Prev
Next
Novel Info

“No puedo dormir. Ah Sheng, ¿cómo es el planeta que vamos a visitar?” Al hablar de un tema que le interesaba, Yu Jinli se olvidó de la situación incómoda con sus pies.

“El Planeta Auxiliar N.º 3 es un satélite de la Estrella Capital; su tamaño es una décima parte del de esta. Tiene paisajes muy bellos y poca población, aunque recibe muchos visitantes.” explicó Jiang Mosheng.

Había diez satélites alrededor de la Estrella Capital, algunos famosos por su cultura, otros por su tecnología o sus recursos. El Planeta Auxiliar N.º 3 era conocido por el turismo.

Mientras escuchaba la voz profunda y clara de Jiang Mosheng, a Yu Jinli le empezó a entrar sueño. Deseaba seguir oyendo más, se esforzó por mantenerse despierto… pero no lo logró.

Jiang Mosheng dejó de hablar al oír la respiración acompasada a su lado. Al ver al pequeño, que afirmaba no poder dormir, quedándose dormido, se le dibujó una sonrisa llena de ternura.

Al principio, Jiang Mosheng pensó en cargar a la castañita de vuelta a su habitación.

Pero, ya dormido, el pequeño rodeó con los brazos lo más cálido que tenía cerca: el brazo de Jiang Mosheng.

Para no interrumpir sus dulces sueños, Jiang Mosheng se quedó dónde estaba y lo dejó dormir allí. Luego lo acomodó un poco para que estuviera más cómodo y, después, se sentó en la cama y continuó cultivando.

Yu Jinli no despertó hasta que el sol estuvo alto en el cielo. Probablemente había dormido tan bien porque se sentía seguro junto a Jiang Mosheng, o quizá porque se había desvelado la noche anterior.

La luz del sol inundaba la habitación y caía sobre los dos acurrucados en la cama. Era una escena hermosa.

Yu Jinli se estiró, y su brazo golpeó una “pared” firme y cálida de “carne”.

Con los ojos aún pesados, se confundió: él siempre dormía solo y podía estirarse con libertad.

¿Por qué había una pared hoy? ¿No estaba su cama en medio de la habitación?

¿Acaso se movió demasiado durmiendo y había caído al suelo?

Yu Jinli se volvió hacia la “pared” que le estorbaba y comprobó que se parecía más a… un humano.

Todavía algo adormilado, su reacción fue lenta; su instinto se adelantó a su razón y tocó aquella “pared”.

“¿Por qué hay otra persona en mi cama? Me resulta tan familiar.” Recorrió con la mano a ese hombre de arriba abajo y soltó una risita boba. “Te pareces muchísimo a mi ‘dorado respaldo’.”

Aunque su “dorado respaldo” estaba en la habitación de al lado, siempre dormía en su propia habitación. Él podía haberse equivocado de cuarto, pero su “dorado respaldo” jamás haría eso. Y aun así, la persona frente a él se parecía tanto…

“¿Dorado respaldo?” Jiang Mosheng alzó ligeramente una ceja ante ese nuevo apodo.

“Jajaja, tú eres mi dorado respaldo, Ah Sheng. Yo soy una carpa koi de la buena suerte por haberte conocido apenas llegué aquí. Contigo a mi lado, ya nadie se atreve a molestarme.” dijo Yu Jinli con el pecho henchido de orgullo.

Había seguido la enseñanza de su hermano de secta: tener una buena vida tras agarrarse de un “dorado respaldo”.

Apenas terminó de hablar, volvió a dormirse.

“¿Dorado respaldo…?” Jiang Mosheng repitió la frase, divertido.

Ahora que Yu Jinli lo había elegido, no permitiría que se alejara. Así lo pensaba mientras frotaba las mejillas claras del pequeño.

Cinco minutos después, Yu Jinli se despertó otra vez. Esta vez parecía más despejado.

Lo primero que vio fue a Jiang Mosheng, sentado en la cama, y se sobresaltó, soltando: “Ah Sheng, ¿por qué estás en mi habitación?”

“¿Seguro que esta es tu habitación?” preguntó Jiang Mosheng, divertido.

“¿Eh? ¿No lo es?” Yu Jinli miró alrededor confundido y, en efecto, no era su cuarto. Por fin recordó que la noche anterior, demasiado emocionado para dormir, había ido al cuarto de Jiang Mosheng a preguntarle por el Planeta Auxiliar N.º 3 y luego se había quedado dormido. No solo se durmió mientras Ah Sheng hablaba, sino que lo hizo en su cama. Aquello le llenó de culpa.

Ya no era una buena carpa koi: no escuchó a Ah Sheng y además durmió en su cama.

Jiang Mosheng, siempre atento a Yu Jinli, notó el cambio y desvió su atención: “Saldremos a las diez. Si no vas a lavarte ahora, llegarás tarde.”

Funcionó: Yu Jinli dejó de pensar en lo de anoche y fue a lavarse.

Estaba sumamente interesado en el resort antiguo de la Tierra; no podía perderse esa visita por un retraso.

Jiang Mosheng, divertido, negó con la cabeza y soltó una breve risa.

Como había prometido llevar al pequeño, no le importaba el tiempo; no incumpliría su palabra por eso. Pero la reacción del pequeño le pareció adorable.

Además, notó que al despertar por primera vez, el pequeño no recordaba lo que había hecho.

Era la primera vez que descubría que, al estar medio dormido, la castañita tenía un periodo de confusión. Y en ese estado… le resultaba aún más encantador.

Jiang Mosheng reprimió el repentino calor que subía desde el fondo de su corazón. Cambió de postura para cubrir la parte de su cuerpo que había reaccionado levemente y recitó un mantra para disipar el fuego interno.

En fin… Al enamorarse de un muchacho inocente, sin experiencia en el amor, ya se veía a sí mismo teniendo que contenerse en el futuro.

Siempre había estado orgulloso de su autocontrol, pero ante la castañita no era nada. Aun así, haría su mejor esfuerzo; jamás lo forzaría a nada que él no quisiera.

Ya era feliz con solo tenerlo a su lado. Esperaría a que creciera y aprendiera.

Yu Jinli salió del baño con algo de vergüenza y timidez.

“Ah Sheng, gracias por prestarme tu baño. Ya terminé. Ve tú a lavarte; yo bajaré a prepararte el desayuno.” Dijo eso y salió corriendo, con el rostro encendido.

La sonrisa no había abandonado el rostro de Jiang Mosheng desde esa mañana… mejor dicho, desde la noche anterior.

Cuando Yu Jinli bajó, el desayuno ya estaba listo. Qiao Mulan y Jiang Zhentao lo esperaban junto a la mesa.

“Ven, castañita.” Qiao Mulan lo llamó con la mano y lo sentó a su lado.

Como sabía que hoy Yu Jinli y Jiang Mosheng saldrían de paseo, se levantó temprano y pidió a los chefs que prepararan el desayuno. Lo que no esperaba era que ninguno de los dos se levantara temprano. Su hijo, que siempre madrugaba para entrenar, había bajado más tarde que la castañita. Toda una sorpresa.

“Castañita, prueba esto. Es una nueva receta del Chef Zheng. Está deliciosa, ¿te gusta?” dijo Qiao Mulan, acercándole un bocadito.

Era un pastelito al vapor, suave y dulce, perfecto para el desayuno. Yu Jinli quería probarlo de inmediato, pero…

“Mamá, esperemos a Ah Sheng para comer.” respondió, mirando el bocadito de reojo una y otra vez mientras luchaba por contenerse.

Zheng Peiqi tenía un gran talento para la cocina. A Yu Jinli le bastaba mencionar algunas cosas y él ya era capaz de inferir y crear recetas nuevas que además sabían muy bien.

Yu Jinli estaba feliz de poder disfrutar de buena comida, ya que cocinaba poco. Con tres chefs tan hábiles, podía comer bien incluso sin ponerse el delantal.

Además, él solo sabía preparar cocina de la Tierra; de la gastronomía de este mundo sabía poco, y menos aún crear. Con Zheng Peiqi y los otros dos, no tenía de qué preocuparse.

“No hace falta esperar. El que se levantó tarde fue él.” dijo Qiao Mulan, aunque también se preguntaba por qué su hijo se había demorado.

“Ah Sheng se está lavando la cara ahora. Ya viene.” dijo Yu Jinli con un poco de mala conciencia.

Si no hubiera ocupado la cama de Ah Sheng ni usado su baño, él no habría llegado tarde y ya estaría sentado a la mesa.

Perdido en esos pensamientos, Yu Jinli no notó el impacto de sus palabras.

Los ojos de Qiao Mulan y Jiang Zhentao se iluminaron; lo miraron con una mezcla de emoción y expectativa.

“No lo encubras, castañita. Es perezoso y ya.” comentó Qiao Mulan con aparente inocencia, observando de reojo la reacción de Yu Jinli.

“Mamá, es verdad. Ah Sheng hoy se levantó temprano. Fui yo… Anoche me quedé dormido por accidente en su habitación, estaba agarrado de su brazo. Por eso lo retrasé. También usé su baño; por eso aún no baja.” explicó con torpeza.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first