Evolución de una carpa a un dragón divino - Capítulo 772
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- Capítulo 772 - La bestia oculta
En cuanto se reprodujo el video, se pudo ver claramente la escena desde el momento en que la nave comenzó a caer hasta su destrucción total.
Especialmente impactante fue la imagen de aquella gigantesca garra de dragón atravesando la nave y arrancando a los guerreros cósmicos desde su interior.
Todos en la sala de mando, incluido el capitán Tikes, quedaron completamente atónitos.
—¡Esa garra… es una criatura de la Raza de las Bestias Gigantes!
Uno de los oficiales gritó con voz grave.
Era evidente.
Solo una bestia colosal podía perforar una nave espacial en un instante y capturar guerreros tan poderosos.
Las expresiones se tornaron sombrías.
Nadie esperaba que, en tan poco tiempo, fueran atacados por una criatura de ese nivel.
—Se atreve a atacar nuestras naves…
El rostro de Tikes se ensombreció aún más.
La situación se estaba volviendo desfavorable.
—Capitán, ¿enviamos más naves tripuladas para investigar?
Uno de los oficiales dudó antes de preguntar.
Las cámaras de la nave nodriza no lograban captar nada en el entorno.
—No.
—Desplieguen naves no tripuladas para reconocimiento.
Tikes tomó la decisión de inmediato.
No podían seguir arriesgando guerreros.
—¡Sí!
Numerosas pequeñas naves no tripuladas salieron de la nave nodriza.
Eran mucho más pequeñas, similares a drones especializados.
Las imágenes en tiempo real comenzaron a transmitirse a la gran pantalla de la sala de mando.
La pantalla se dividió en múltiples ventanas, cada una mostrando la perspectiva de un dron diferente.
Tikes y los altos mandos observaban sin pestañear.
—Nada.
—No hay rastro de ninguna bestia.
En ninguna imagen aparecía criatura alguna.
El rostro de Tikes se volvió aún más oscuro.
Era como si la bestia estuviera jugando al escondite.
—¿Detectaron alguna señal biológica?
El capitán miró al operador del radar.
En la pantalla del escáner se mostraba un amplio mapa de energía vital.
Vacío.
—No hay fluctuaciones detectadas.
El operador frunció el ceño.
Era imposible.
El radar estaba a máxima potencia.
Y aquella criatura, según el video, tenía un tamaño gigantesco.
¿Cómo podía no detectarse?
—Estamos a punto de alcanzar la grieta espacial.
—Los drones no han detectado nada.
Tikes apretó los dientes.
—¡Desplieguen a la Bestia Demonio de Lava!
Ya había perdido la paciencia.
En ese instante—
¡CRACK! ¡CRACK!
Una violenta descarga eléctrica cubrió toda la región.
Era como una gigantesca red de relámpagos extendiéndose por el vacío.
Las naves no tripuladas quedaron atrapadas.
¡BOOM! ¡BOOM! ¡BOOM!
Explosiones en cadena.
Las imágenes en la pantalla se apagaron una tras otra.
—¡¡¡Maldita sea!!!
Tikes rugió furioso.
—¡Abrir fuego contra el área frontal!
Inmediatamente, incontables cañones de energía dispararon hacia adelante.
¡BOOOOM!
Asteroides y meteoritos fueron pulverizados.
El espacio quedó devastado.
Y aun así—
Nada.
No había rastro de la bestia.
—Capitán…
Un anciano habló con seriedad.
—Es probable que tenga una habilidad especial de ocultación.
—Sí.
—De otro modo, nuestros detectores de energía vital no podrían fallar.
Varios oficiales asintieron.
—Entonces, ¿qué sugieren?
La expresión de Tikes era terrible.
Tenía una misión.
Incluso si la completaban, pérdidas excesivas serían inaceptables.
—Envíe a los guerreros de alto rango junto con la Bestia Demonio de Lava.
—Nosotros también saldremos.
Un guerrero avanzado habló con firmeza.
La incertidumbre ya los estaba irritando.
Solo habían visto una garra.
Nada más.
—Bien.
—Salgan junto con la Bestia Demonio de Lava.
—¡Quiero ver qué clase de bestia se atreve a jugar con nosotros!
El rostro de Tikes se tornó feroz.
En ese momento—
¡RUMBLE!
La nave nodriza comenzó a vibrar violentamente.
Alarmas resonaron por toda la estructura.
—¡La nave está siendo atacada!