Este zombi es un poco feroz - Capítulo 296
—Lin Chen, ¿por qué quiso darle la carne a estas personas en vez de a su esposa? ¿Es un santo o qué? —susurró Qing Shui a Lin Chen, quien observaba divertido a un lado.
Lin Chen negó con la cabeza. —Claro que no. Piénsalo bien. Si esta bolsa de carne seca caía en manos de esa mujer, ¿cuánto crees que alcanzaría a comer? Incluso podría perder la vida por ello. Es mejor repartirla entre todos, así al menos ella puede conseguir un poco.
Qing Shui asintió al comprender. —No pensé que ese hombre fuera tan devoto a su esposa, hacer esto sólo para que ella no pase hambre.
Lin Chen también asintió. En el apocalipsis, encontrarse con alguien así realmente era una bendición para la mujer.
—Yo también puedo evitar que pases hambre.
—¿Hmm? ¿Eh? —Lin Chen asintió por reflejo, pero enseguida reconoció que la voz le era demasiado familiar y volteó rápidamente hacia atrás.
De alguna manera, Su Xiuyan se había acercado por detrás, su mirada fija en el rostro de Lin Chen, con los ojos llenos de calidez.
—¿Qué dijiste?
—Que yo puedo evitar que pases hambre —repitió Su Xiuyan obedientemente.
Qing Shui, parada detrás de Lin Chen, hizo un gesto como si hubiera tragado demasiada comida para perros y de inmediato jaló a Lu Yi, que lucía molesta, para apartarla de los dos.
Lin Chen sintió sus palabras un tanto extrañas. ¿Por qué le parecía que había algo raro en esa frase? Pero si lo pensaba con cuidado, no había ningún problema en sí…
—Eh, yo puedo cuidarme solo —dijo Lin Chen, sintiendo que no podía simplemente aceptar esas palabras—. También soy un superpoderoso, y mi nivel…
A Su Xiuyan no le importaban sus excusas. Como Lin Chen ya había aceptado la primera vez, mientras él estuviera presente, jamás lo dejaría pasar hambre.
Después de dar varias explicaciones, Lin Chen notó que la expresión de Su Xiuyan seguía sin cambiar, así que terminó por callarse. Más tarde comprendió por qué había tenido tantas ganas de negarlo.
Quizá era porque la frase sonaba algo ambigua. Después de todo, eso de “quién mantiene a quién” normalmente se decía entre personas muy cercanas, como esposos o buenos hermanos. ¿Qué quería decir Su Xiuyan con esas palabras? ¿Acaso entendía el doble sentido?
¿O ya lo consideraba como un hermano? Pero él era una persona tan cautelosa… si pudiera hacerse hermano de alguien tan fácil, no sería el hombre silencioso y reservado que era.
Lin Chen conjeturó, pero no logró entender nada. No fue sino hasta que Su Xiuyan, de manera extraña, le dio una palmada en el hombro que salió de su ensimismamiento.
Cuando Lin Chen reaccionó, tenía el rostro de Su Xiuyan justo frente a él, sus hermosos ojos reflejando su propia imagen aturdida. Por un momento, no supo cómo responder.
Su Xiuyan parpadeó y mostró una rara sonrisa traviesa. —¿Qué pasa? ¿Por qué me miras así?
—¿Eh? No lo hacía —Lin Chen volvió en sí de inmediato, negando haberlo estado mirando, aunque en realidad no había terminado de entender la situación.
—¿De verdad? —Su Xiuyan claramente no le creyó. Alargó la mano y le dio una palmada en la cabeza, después le revolvió el cabello como si fuera un juguete curioso.
Lin Chen enseguida sacudió la cabeza para liberarse y, con un tono molesto, dijo: —Está bien, admito que te estaba viendo. ¿Contento?
Su Xiuyan sólo asintió satisfecho y soltó su mano. Pero al incorporarse, escuchó que Lin Chen lo provocaba a propósito: —¿No es porque eres tan guapo? No es raro que no pueda evitar echarte un par de miradas más.
La expresión de Su Xiuyan cambió levemente, luego lo miró con seriedad y dijo:
—No soy guapo.
Después se alejó apresuradamente hacia la entrada de la cueva, como si estuviera muy concentrado en observar la escena dentro.
Pero sus lóbulos ligeramente enrojecidos traicionaban sus emociones poco calmadas, lo cual despertó la curiosidad de Lin Chen. Nunca había visto a alguien ponerse tan tímido por recibir un cumplido sobre su apariencia. En realidad se veía… algo lindo.
Después de esperar unos minutos más, Lu Yi se acercó y se colocó junto a Lin Chen, jalándole la manga con coquetería.
—Chen, ¿cuánto tiempo lleva esa persona adentro?
En cuanto ella habló, Su Xiuyan giró de inmediato la mirada hacia Lin Chen.
—Doce minutos —respondió Lin Chen, mirando a Su Xiuyan y pidiendo confirmación—. ¿Verdad?
Su Xiuyan asintió y miró su reloj. Justo cuando Lu Yi iba a decir algo más, se escuchó un ruido proveniente del interior.
El grupo entero estiró el cuello para ver si alguien regresaba, mientras Lin Chen se preocupaba de que pudiera ser un monstruo siguiendo el olor, y de inmediato se acercó al lado de Su Xiuyan.
Qing Shui y Lu Yi también se apresuraron a seguirlo.