En un mundo de cultivo, aprendí a ser un esposo virtuoso y padre amoroso - Capítulo 26

  1. Home
  2. All novels
  3. En un mundo de cultivo, aprendí a ser un esposo virtuoso y padre amoroso
  4. Capítulo 26 - ¿Ya terminaste de mirar? (1)
Prev
Next
Novel Info

Era la hora de la cena y Yin Jinye aún no se unía a ellos.

Rong Yi entrecerró los ojos hacia el asiento de Yin Jinye. ¿Cómo se acercaría a él si ni siquiera cenaban juntos? No tenía sentido sacarlo de compras todos los días.

Después de cenar, Lei Sai sacó una gran caja de regalo roja de su anillo de almacenamiento y se la entregó a Rong Yi:

—Esto es para ti.

—¿Para mí? —Rong Yi alzó las cejas y bromeó—. ¿Un regalo? Déjame adivinar. Me lo das porque quieres que te enseñe a encantar, ¿verdad? ¿Intentas sobornarme?

—¿Para qué preguntas si ya lo sabes? —resopló Lei Sai.

Rong Yi soltó una risa fría:

—¿Esa es tu actitud cuando le pides ayuda a alguien?

La expresión de Lei Sai cambió ligeramente, y no tuvo más remedio que bajar la cabeza:

—¿Qué tengo que hacer para que me enseñes encantamiento?

—Solo si logras complacerme —dijo Rong Yi mientras abría el regalo—. Primero veamos qué me trajiste.

—Te va a encantar —aseguró Lei Sai.

Rong Yi abrió la caja y vio un montón de frascos y tarros. Tomó uno y lo examinó:

—¿Qué es todo esto?

—Es la marca de maquillaje más famosa de toda la Prefectura Zhonghai. Muchas cultivadoras hacen fila para conseguirlo. Eh… ejem… Le pedí a un amigo que hiciera unos arreglos y consiguió este gran frasco de polvo de perla. No cualquiera puede comprar algo así, aunque tenga dinero. Entonces, ¿qué dices? ¿Te gusta o no? —presumió Lei Sai.

Rong Su se quedó sin palabras.

Rong Yi sintió ganas de vaciarle todo el polvo encima:

—¡Ni en sueños!

Esa misma mañana le había pedido que tirara todo su maquillaje, ¿y ahora le regalaba otra caja llena? ¿Cómo iba a gustarle?

—¿No te gustan estas cosas? Hasta te enojaste con Tao porque no compraste el maquillaje que querías. Ahora te lo compré yo. ¿Por qué sigues molesto? —Lei Sai estaba confundido.

Rong Yi no quiso explicarle. Jaló a Yin Tao, que aún estaba comiendo patas de pollo, y le dijo a Rong Huan:

—Haz los arreglos. Este niño y yo nos mudaremos al Patio Biluo desde esta noche.

—Sí —Rong Huan sonrió suavemente.

—Espera… —Lei Sai se levantó y gritó a Rong Yi, que ya se marchaba—. Se… digo, joven maestro, ¿puedes al menos decirme por qué no te gusta?

¡Era la primera vez que intentaba ganarse el favor de alguien y terminaba así!

—Esta mañana me pidió que tirara todo su maquillaje —explicó Rong Su.

—¿No le gustaban esas cosas? ¿Por qué las tiró? —Lei Sai seguía desconcertado.

Rong Su negó con la cabeza, indicando que tampoco lo sabía.

—¡Qué demonios! ¿Este afeminado cambió de gustos?

Lei Sai se sentó de nuevo, molesto.

Después de que Rong Yi bañó a Yin Tao, lo sentó en su regazo:

—¿Quieres pasar más tiempo con tu padre? ¿Quieres mudarte a su patio? ¿Quieres dormir en la misma cama que él?

—Quiero dormir contigo, papá —Yin Tao asintió feliz.

—No me refería a mí. Me refería a Yin Jinye, tu padre. Y no me llames más mamá-papá. Llámame papá, ¿de acuerdo?

—Papá —dijo Yin Tao.

—Buen chico —Rong Yi no pudo evitar pellizcar su adorable carita—. Nunca más me llames mamá-papá.

—Papá —repitió Yin Tao emocionado mientras se lanzaba sobre él y le mordía el pecho.

—¡Ay! ¡Otra vez me mordiste! —Rong Yi acababa de empezar a encariñarse con él y ya lo encontraba adorable, pero en ese instante volvió a parecerle insoportable—. ¡¿Qué demonios?! Esta es la última vez. Si vuelves a morderme el pecho, te aplasto. ¡Ay! ¡No chupes tan fuerte! ¡Maldita sea!

Pero no podía hacer nada. Cuando Yin Tao casi terminó, lo apartó de inmediato.

Yin Tao eructó y se rió.

—¿Cómo te atreves a reír? —Rong Yi le dio una ligera palmada y luego se aplicó el ungüento que Rong Su le había comprado el día anterior—. Si quieres beber mi sangre otra vez, solo dímelo. Yo te la daré.

Yin Tao asintió como si entendiera a medias.

—Vamos. Iremos al patio de tu padre —Rong Yi se levantó cargándolo.

—¿A espiarlo mientras se baña? —preguntó Yin Tao, rodeando su cuello con los brazos.

—A discutir el sentido de la vida —los labios de Rong Yi se crisparon.

Después de que padre e hijo llegaron al Patio Biluo, Rong Huan los acomodó en la habitación frente a la de Yin Jinye.

Mirando la sala iluminada del otro lado, Rong Yi dijo:

—Pequeña Cherry, cuando veas a tu padre, recuerda llamarlo “padre”.

Yin Tao asintió distraídamente, un poco desanimado.

—No te preocupes. Le agradarás. No dejes de llamarlo padre hasta que te responda, ¿entendido? —Rong Yi podía imaginar lo que el niño había vivido. Cuando nació, su padre se encerró a cultivar. Solo podía conocerlo por retratos o por lo que otros decían. Cuando su padre salió, él ya tenía seis años. No estaba acostumbrado a tener un padre, pero al mismo tiempo deseaba acercarse a él.

Yin Tao asintió otra vez.

Rong Yi, entre divertido y molesto por su actitud apagada, añadió:

—Deberías atormentarlo como me atormentas a mí. Sería perfecto si pudieras darle un par de mordidas. Si te pega, le bajaré los pantalones y lo castigaré.

Yin Tao finalmente sonrió.

—Si te ignora, puedes hacer esto… —Rong Yi le susurró algo al oído y le dio una palmadita en el hombro—. Anda.

—¿Mamá-papá, no vienes conmigo? —Yin Tao tiró de su manga.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first