En el Fin del Mundo, Obtengo Habilidades de Todos los Mundos al Iniciar Sesión - Capítulo 133
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- Capítulo 133 - Reunión de alto nivel, la chica de cabello plateado Miao Miao
Cuando Mu Qiu llevó de regreso a sus tres estudiantes a la Base Yuhai, ya era el atardecer.
Después de la lección de la vez pasada, decidió de plano interferir con el rastreador que Xu Wen llevaba encima usando su poder mental. Así se evitaba que alguien volviera a meter mano en el asunto.
Un resplandor dorado se reflejaba en el horizonte y se extendía por todo el cielo. Las nubes, encendidas por el sol poniente, tiñeron la bóveda celeste de un color extraño, como si ardiera.
A esas horas ya casi no había gente en las calles. La avenida, enorme, se sentía vacía y silenciosa.
Ese era precisamente el horario de comida establecido por la Base Yuhai; la mayoría de los sobrevivientes sin medios de vida corría hacia los puntos designados para recoger la ración de ayuda.
Mu Qiu, envuelto en su abrigo, caminaba lentamente por la calle desierta.
Al pasar junto a un parque, se detuvo de golpe.
El parque, abandonado hacía tiempo, estaba lleno de juegos oxidados y rotos, con cicatrices por todas partes. Bajo la luz del ocaso, aquel lugar daba una sensación extraña, muerta, inquietante.
Y en lo profundo del parque, en medio del silencio… un pequeño columpio se movía solo, sin que soplara viento.
Mu Qiu miró con atención y vio que, en algún momento, en el columpio se había sentado una niña pequeña con un vestido blanco como la nieve.
Tenía el cabello largo, plateado, cayéndole hasta la cintura. Sus ojos azul claro eran cristalinos e inocentes, y su rostro… demasiado adorable, como si no perteneciera a ese mundo.
La niña intentó impulsarse con los pies, queriendo balancearse, pero sus piernas eran tan cortas que no alcanzaba el suelo. Sus manitas blancas comenzaron a sacudir con fuerza las cuerdas a los lados.
Sin embargo, su fuerza era insuficiente para mover el columpio siquiera un poco. Frunció el ceño, infló los cachetes con coraje infantil, como haciendo un puchero.
Pasó un momento… y al final soltó un suspiro, rendida.
—¿Necesitas ayuda?
En ese instante, una voz cálida y suave sonó detrás de ella.
La niña se giró por reflejo. Frente a ella, sin que supiera cuándo había llegado, estaba un hombre apuesto con un abrigo negro.
Mu Qiu llevaba una sonrisa ligera y, sin prisa, extendió la mano para empujar el columpio.
La expresión de la niña pasó de la sorpresa… a una emoción explosiva. En sus ojos azul claro apareció un brillo radiante.
—¿Tú… puedes verme?
Mu Qiu asintió con una sonrisa. Observó a la niña, cada vez más exaltada, y entrecerró los ojos.
Podía ver con claridad una tenue aura blanca y transparente alrededor de su cuerpo. Tal como ella decía, una persona común no debería ser capaz de verla. De hecho, Mu Qiu se había detenido al principio solo porque notó que el columpio se movía de forma extraña.
Pero esa aura misteriosa era como una lámpara en medio de la noche, llamando la atención de inmediato.
Una niña a la que ni siquiera él podía “leer” del todo… definitivamente no era un ser ordinario.
—Ya es muy tarde. ¿Por qué no vuelves a casa, pequeña? —preguntó con calma.
La niña parecía aún feliz por el simple hecho de estar hablando con alguien. Al oír la pregunta, su expresión se apagó un instante… y luego, como si recordara algo emocionante, alzó el brazo y señaló el cielo:
—¡Este lugar es mi casa!
Mu Qiu siguió con la mirada la dirección que señalaba. Lo entendió enseguida: “su casa” era toda la Base Yuhai.
Con cada subida del columpio, la sonrisa de la niña se volvía más luminosa. Abrió los brazos, completamente despreocupada, sin la menor cautela ante aquel desconocido que la empujaba.
Mu Qiu ya tenía una sospecha, pero aun así preguntó, sin perder la sonrisa:
—¿Cómo te llamas?
Al hablar de su nombre, la niña pareció entusiasmarse más. Sus ojos azul claro, puros, brillaron con inocencia.
—Miao Miao. ¡Mi nombre es Miao Miao!
Así que era ella.
Aunque ya lo había intuido, el rostro de Mu Qiu se tensó apenas un poco.
La niña de cabello plateado frente a él era nada menos que una de las tres guardianas de Yuhai, el as oculto de nivel Destrucción en manos de Xiao Hanyan…
¡Miao Miao!
…………
—En tiempos recientes, varios Despertados han sido atacados y asesinados dentro de la base. Esto ha provocado pánico entre la población…
En la oficina de altos mandos de Yuhai, Wei Ying presentaba su informe frente a una pantalla. Al otro lado del gran escritorio, estaban sentados los altos cargos de la base.
En las fotografías del monitor se veían con claridad los cadáveres… y su estado era espantoso.
Rostros deformados por el terror, ojos abiertos al extremo. En el cuello, una profunda marca de corte, y la sangre escapando sin parar de una arteria.
Solo por la expresión de los muertos se podía imaginar el horror que vivieron antes de caer.
—Todas las víctimas fueron inmovilizadas con algún objeto similar a tela, y después ejecutadas de un solo golpe con un arma blanca. El asesino se retira con gran rapidez y conoce muy bien el entorno. De manera preliminar… se concluye que el asesino probablemente es un Despertado oculto dentro de la base.
La mirada afilada de Wei Ying recorrió a todos, y continuó:
—Y hay un punto en común entre todas las víctimas: ¡todos eran Despertados que pertenecían a la Asociación Ascenso del Dragón!
Apenas terminó esa frase, el salón quedó sumido en un silencio raro, pesado, casi fantasmal.
Que hubiera infiltrados en la base no era nada nuevo. El equipo de aplicación de la ley ya había capturado espías de sectas extranjeras más de una vez. Pero que un traidor asesinara personalmente a tanta gente dentro de la base… era la primera vez que ocurría.
—Je… je…
Un hombre con una chamarra rota y llena de agujeros, Wang Dapeng, se recostó en la silla con insolencia. Subió los pies al escritorio y dejó escapar una sonrisa feroz.
—Parece que alguien dentro de la base no está muy conforme con la forma en que hace las cosas mi Asociación Ascenso del Dragón…
De su cuerpo emanó una presión inquietante. Varios altos mandos de Yuhai tragaron saliva en silencio.
¡Era la presión de un experto de nivel Destrucción!
—¿O será que alguien está inconforme conmigo, Wang Dapeng?
Barrió con la mirada a todos, y su presión se intensificó tanto que muchos ni siquiera se atrevieron a sostenerle la vista.
—¡Basta!
Sentada frente a él, Xiao Hanyan no mostró ni una pizca de miedo. Sus ojos fríos se clavaron en Wang Dapeng mientras lo reprendía:
—¿Acaso estás insinuando que los altos mandos de Yuhai están atacando a tu asociación?
—Presidente Wang, no hace falta tanta ira. Estoy seguro de que el equipo de aplicación de la ley le dará una respuesta satisfactoria.
Quien habló fue Zhang Qingwei, de rostro amable, que acariciaba un rosario de sándalo como si quisiera calmar el ambiente.
—No quise decir eso…
Wang Dapeng recogió su aura, aún con una pierna cruzada sobre la mesa, y sonrió con ligereza.
—Por supuesto que confío en la capacidad del equipo de aplicación de la ley. Y confío en que me darán una explicación que me deje satisfecho…
Su sonrisa se afiló.
—De lo contrario, mi Asociación Ascenso del Dragón atrapará personalmente a esa ratita. Claro… el proceso no será precisamente pacífico.
De pronto, Wang Dapeng giró la mirada hacia una esquina del escritorio.
Allí estaba sentado un hombre vestido de blanco, con cabello blanco y gafas de montura negra.
Ji Youfeng.
El “Segador Blanco” del que tanto se hablaba en la base.
Ji Youfeng se ajustó las gafas con calma. Bajo el reflejo de la pantalla, nadie podía ver qué emoción se ocultaba tras los cristales. Su voz fue indiferente, fría como el metal:
—Lo atraparé.
Fue una frase simple, sin adornos, pero transmitía una certeza absoluta.
Los altos mandos asintieron uno tras otro. Si el Segador Blanco actuaba en persona, con su habilidad espacial tan extraña e impredecible… muy pocos podían escapar de sus manos.