El regreso del esposo abandonado - Capítulo 79

  1. Home
  2. All novels
  3. El regreso del esposo abandonado
  4. Capítulo 79 - Vomitó (1)
Prev
Next
Novel Info

—Y entonces… —solo de recordar aquella escena horrible, Wu Zhu no pudo evitar temblar—. Abrió su enorme boca ensangrentada y me apuntó. Intenté huir, pero no pude ponerme de pie por el dolor. Justo cuando pensé que iba a morir, de repente se detuvo, me olfateó… y luego retrocedió bruscamente y comenzó a vomitar.

—¿Vomitar? —Wu Qianqing, Guan Tong y Wu Xi lo miraron confundidos.

Los labios de Wu Ruo se curvaron levemente.

—Sí. Vomitó. Incluso expulsó los cuerpos que acababa de devorar —asintió Wu Zhu.

—Mamá, tengo miedo —Wu Xi se abrazó a Guan Tong de inmediato.

—No pasa nada, no pasa nada. Estoy aquí —Guan Tong le dio suaves palmadas en la espalda.

—¿Será que estaba demasiado lleno de cuerpos humanos? —preguntó Wu Qianqing.

Wu Zhu no respondió directamente, sino que continuó:

—Aproveché que estaba vomitando para intentar huir. Entonces me encontré con cinco sirvientes de la familia Wu en el bosque. Sin decir nada, me atacaron.

—¡Qué miserables! Intentaron matarte en un momento tan crítico. ¿Y después qué pasó, hermano mayor? ¿Los mataste? —dijo Wu Xi, indignada.

Wu Zhu negó con la cabeza.

—Su nivel de poder espiritual es más alto que el mío. No era rival para ellos. Por suerte tenía muchas armas mágicas, especialmente la que me dio Ruo, que era muy poderosa. Derribó a dos de ellos de inmediato, y los otros tres fueron devorados por el demonio gigante que venía persiguiéndome. Luego también se comió a los otros dos que había derribado.

—¡Bien hecho! —exclamó Wu Xi.

Guan Tong frunció el ceño.

—¿Qué estás celebrando? Después de comerse a los sirvientes, el demonio habría devorado a tu hermano.

—Sí. El demonio vino tras de mí en cuanto terminó con los cinco —Wu Zhu sintió náuseas al recordar aquella enorme boca sangrienta. Era aterradora y apestaba; el hedor a cadáveres era insoportable cuando se acercaba—. Pero volvió a vomitar cuando estuvo cerca de mí.

—¿Volvió a vomitar? Hermano mayor, ¿será porque no te bañaste o algo así? —Wu Xi parecía confundida.

—Es cierto que no me había bañado en dos días porque estaba muy ocupado. Pero no era el único, así que no creo que sea por eso.

—¿Por qué crees que vomitó? —preguntó Wu Qianqing.

Wu Zhu tocó la pequeña bolsita colgada en su cuello y miró a Wu Ruo.

—Creo que Ruo puede responder esa pregunta.

Toda la familia volvió la mirada hacia Wu Ruo.

Wu Ruo lo miró con expresión desconcertada.

—¿Yo? ¿Cómo podría saberlo?

—Sí, ¿cómo iba a saber él por qué el demonio vomitó? —añadió Wu Xi.

—Porque creo que el demonio vomitó por las píldoras en la bolsita. Fuera de eso, no encuentro otra explicación —dijo Wu Zhu. Había estado pensando en ello desde que regresó.

—Pero lo que te di fue medicina para despejar la mente —sonrió Wu Ruo.

En realidad, Wu Zhu había acertado.

Aquel día, después de que el comerciante Yu engañara a Wu Shi diciendo que un amigo suyo necesitaba las armas mágicas prestadas, Wu Ruo ya había previsto que Wu Qianqing regresaría a interrogarlo. Por eso, le pidió al comerciante Yu que preparara a un “amigo” falso que planeaba cazar un demonio gigante. Cuando Wu Qianbin fuera a preguntar, ese falso amigo les diría que había un demonio sellado en lo profundo del Bosque Cabeza de Gusano y que pagaría doscientas mil taeles de plata si estaban dispuestos a cazarlo.

En su vida pasada, Wu Ruo había encontrado a ese demonio por accidente y había hecho un contrato maestro-siervo con él. Desde entonces, el demonio debía obedecer sus órdenes. En una ocasión, cuando Wu Ruo estaba elaborando píldoras refrescantes, el demonio vomitó durante tres días enteros por el fuerte olor, casi muriendo de agotamiento. Los humanos, en cambio, eran insensibles a ese olor, y las píldoras solo surtían efecto cuando se ingerían.

Por eso había creado esas píldoras desde el principio, y también por eso permitió que su hermano participara en la misión.

—¿En serio? —Wu Zhu no podía creerlo.

—Hermano mayor, lo sabrás cuando pruebes una.

Wu Zhu sacó una de las píldoras y la ingirió. Al instante, sintió una gran claridad mental y energía.

—Es refrescante.

—¿Ves? —sonrió Wu Ruo—. ¿Crees que puedo predecir lo que te sucederá como el anciano Rong? ¿Y además saber qué medicina ahuyenta a qué demonio? Ojalá fuera tan increíble.

—Pero ¿por qué me diste algo para refrescarme? ¿No debería ser algo para salvar la vida? —preguntó Wu Zhu.

—Claro que quería ayudarte con la misión. Por eso te di las píldoras refrescantes que acabo de aprender a hacer. Te ayudan a aliviar el cansancio en el camino y a no fatigarte con facilidad.

—Ruo, ¿cuándo empezaste a aprender a refinar elixires? —preguntó Wu Qianqing.

—Xuanyi consiguió un médico para mí una vez. Aprendí algunas habilidades médicas de él en mis ratos libres. No se necesita poder espiritual para hacer píldoras refrescantes —explicó Wu Ruo.

—Tiene sentido —Wu Qianqing frunció el ceño—. Como dijo Zhu, esos guardias que intentaron matarte eran o bien de la familia Wu o personas disfrazadas de la familia que te emboscaron fuera del bosque.

—Eso es lo que pienso —asintió Wu Zhu—. Si se hubieran infiltrado desde el principio, no hay forma de que mi cuarto tío y los demás no lo hubieran notado.

—Si no son de la familia Wu, será fácil resolverlo. Pero si… —Wu Qianqing no terminó la frase.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first