El regreso del esposo abandonado - Capítulo 102

  1. Home
  2. All novels
  3. El regreso del esposo abandonado
  4. Capítulo 102 - Está celoso (2)
Prev
Next
Novel Info

Por la noche, Wu Ruo regresó a su dormitorio y vio que la cama tamaño king estaba cubierta de todo tipo de pétalos que desprendían un agradable aroma.

Alzó una ceja y se giró para llamar hacia afuera:
—Shiyuan.

—Sí, señor —Shiyuan entró.

—¿Fuiste tú quien hizo esto? —preguntó Wu Ruo, señalando los pétalos sobre la cama.

—No —Shiyuan negó con la cabeza.

—¿Entonces quién?

—No tengo idea.

Como Shiyuan no sabía nada, Wu Ruo le indicó que se retirara. Entonces vio una caja roja en el centro de la cama.

La tomó. Justo cuando iba a abrirla, Hei Xuanyi entró. Este guardó la caja en un compartimento y le dijo a Shiyuan que limpiara los pétalos.

—¿Fuiste tú quien puso estos pétalos? —preguntó Wu Ruo.

—No, fue Xuantang —respondió Hei Xuanyi, mientras revisaba si había algo extraño en la cama. Después de asegurarse de que todo estaba bien, dejó que Wu Ruo se acostara.

—Tu hermano menor es muy extraño —Wu Ruo no entendía por qué había esparcido pétalos sobre su cama.

—… —Hei Xuanyi.

—¿No sientes que hoy hace un poco de calor? —Wu Ruo desató sus ropas.

Era extraño. Antes había sentido frío al bañarse y ahora, de repente, sentía muchísimo calor.

Hei Xuanyi lo miró de reojo.

—Hace mucho calor —Wu Ruo soltó un largo suspiro. Se sentía tan incómodamente caliente como cuando tomaba un baño medicinal—. Hace demasiado calor…

Se abrió la ropa interior.
—Qué calor… me está matando.

Se recostó en la cama, jadeando.
—Xuanyi, tráeme un vaso de agua.

Hei Xuanyi salió y regresó con un vaso.

Wu Ruo lo bebió y aún quería más.
—No es suficiente.

Fue entonces cuando Hei Xuanyi notó que algo no estaba bien. Extendió la mano para tocarle la frente. No estaba caliente. Así que no debía estar enfermo.

—Se siente bien… —Wu Ruo de repente le sujetó la mano—. Hei Xuanyi… tócame.

Pronto, de manera inconsciente, empezó a buscar cualquier cosa de Hei Xuanyi que pudiera aliviarlo.

Al ver su expresión coqueta, Hei Xuanyi comprendió rápidamente lo que estaba ocurriendo. Frunció el ceño con falsa severidad:
—Hei Xuantang, sal de ahí ahora mismo.

Sin embargo, nadie respondió.

—Sé que estás aquí —añadió Hei Xuanyi.

De pronto, el armario crujió al abrirse y un hombre salió de él.

—¿Cómo supiste que estaba escondido aquí? —Hei Xuantang había ocultado toda señal de vida con un artefacto mágico, pero aun así su hermano lo descubrió.

Hei Xuanyi sujetó las manos que recorrían su cuerpo sin control.
—El antídoto.

—¿Antídoto de qué? —Hei Xuantang puso cara de “no sé de qué hablas”.

—No me obligues a repetirlo —la voz de Hei Xuanyi sonó claramente enfadada.

Al ver que su hermano mayor realmente estaba molesto, Hei Xuantang respondió rápidamente:
—No hay cura para ese afrodisíaco.

Hei Xuanyi lo fulminó con la mirada.

—Estoy diciendo la verdad. De verdad no tengo el antídoto.

Hei Xuanyi levantó la mano y dejó inconsciente a Wu Ruo.

—Hermano mayor, con una oportunidad tan buena y tú… —Hei Xuantang abrió los ojos de par en par.

—Cállate. Fuera.

Hei Xuantang no se atrevió a discutir. Antes de salir, Hei Xuanyi le advirtió:
—No vuelvas a hacer algo así.

—Entendido —Hei Xuantang cerró la puerta.

Hei Xuanyi lo llevó a la cama y lo arropó. Cuando estaba a punto de irse, se sintió atraído por aquel rostro extraordinariamente hermoso. No pudo evitar tocar ese rostro delicado, esos labios rosados, una y otra vez. Pronto sintió una reacción en su parte inferior. Rápidamente se apartó de la cama y se marchó.

Wu Ruo lo estaba pasando mal en su sueño. El calor dentro de su cuerpo lo consumía tan intensamente como cuando Ruan Zhizheng le prendió fuego en su vida pasada. Pero no sentía dolor, sino un deseo desesperado de liberar ese “calor”.

—Ge, ya no puedes quedarte aquí. Ven conmigo.

¿Quién? ¿Quién está hablando?

Los ojos de Wu Ruo se iluminaron de repente y vio a Hei Xuantang a cierta distancia.

Estaba confundido. ¿Qué era este lugar? ¿Por qué estaba aquí?

—Ge, ¿me escuchas? —Hei Xuantang, de pie frente a él, gritó—. Si sigues así, morirás.

El rostro de Wu Ruo cambió bruscamente al escuchar la palabra “morir” y avanzó apresuradamente:
—¿Qué le pasa a Hei Xuanyi?

Pero Hei Xuantang hacía todo lo posible por arrastrar al hombre que estaba sentado en el suelo, como si no pudiera ver a Wu Ruo.
—Ge, deberías saber mejor que nadie que no puedes devolver a la vida a alguien que ya murió. Solo te estás torturando. No puedes revivir a cuñada. ¿Me oyes? ¡Mamá y papá están preocupados por ti! ¡Vuelve conmigo!

Wu Ruo vio que el hombre sentado en el suelo movía los brazos, como si estuviera haciendo algo, pero no sabía qué.

—¿Hei Xuanyi?

El hombre no le respondió.

Wu Ruo dio un paso adelante y se agachó. Vio que Hei Xuanyi sostenía una especie de esfera blanca en la mano. Preguntó, desconcertado:
—Hei Xuanyi, ¿qué estás haciendo?

Pero Hei Xuanyi parecía no oírlo, concentrado en apretar aquella masa blanca en su mano.

Wu Ruo estaba completamente confundido. Ninguno de los dos lo escuchaba. Hei Xuantang ni siquiera le dirigía una mirada.

Agitó la mano frente a Hei Xuanyi, pero no hubo reacción.

—Ge, te lo suplico. ¡Por favor! Vuelve a casa conmigo. Morirás aquí. Lo sabes.

Wu Ruo levantó la vista al escuchar a Hei Xuantang. ¿Dónde estaba él?

Pero antes de poder observar con claridad el entorno, todo se volvió negro. Cuando volvió a abrir los ojos, vio el dosel rojo sobre su cabeza.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first