El maestro del veneno en el clan Tang Sichuan - Capítulo 314
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- Capítulo 314 - Veneno (7)
La mantis es uno de los depredadores supremos entre los insectos carnívoros: un cazador verdaderamente perfecto y hermoso.
La razón por la que se le considera uno de los mejores cazadores del mundo de los insectos es porque evolucionó hasta convertirse en una máquina de matar sin fallas.
Sus patas delanteras, fuertes y llenas de espinas, aseguran que una vez que atrapa algo, no lo suelta jamás. Incluso si la presa detecta el peligro y trata de huir en el último instante, la mantis todavía puede alcanzarla.
Porque, con una agilidad increíble, puede redirigir el ángulo de su ataque en un abrir y cerrar de ojos para perseguir a su objetivo.
Además, dicen que los gamers profesionales de FPS disparan en cuanto detectan el cambio más mínimo de un solo píxel en pantalla… pues los ojos compuestos de una mantis pueden detectar esos cambios diminutos con la misma precisión.
Encima de eso, las mantis no solo detectan movimiento, también pueden calcular la distancia perfectamente con la vista. Gracias a sus grandes ojos compuestos y sus tres ocelos, poseen visión 3D de forma natural.
Y por si eso no fuera suficiente—
Una mantis incluso puede ver hacia atrás.
Puede girar por completo la cabeza para revisar qué pasa detrás de su espalda.
Reflejos rápidos, visión hipersensible y de gran ángulo, y herramientas de caza perfectas: esas tres cualidades hacen que la mantis sea, sin discusión, el mejor depredador del mundo de los insectos.
Así que incluso sin veneno, una mantis ya sería una criatura súper atractiva. ¿Y ahora resulta que esta además tiene veneno?
No pude evitar pensarlo:
‘Premio mayor.’
Y de todas las mantis, la más hermosa es la mantis orquídea.
Le dicen mantis orquídea porque su cuerpo parece una flor de orquídea, y en mi vida pasada la gente las tenía como mascotas.
Había blancas, rosadas, rojas… hermosas en cualquier color.
Además, las mantis responden muy bien a la comida, así que son fáciles de criar. Y cuando están así de bonitas, son muy cotizadas.
Claro, en mi país, no estaba permitido tenerlas.
‘Neta, en ese lugar nunca salía nada. Para los que teníamos hobbies, era un país deprimente. En fin… ¿a esta debería llamarla mantis lirio?’
La que atrapé parecía una criatura espiritual basada en una mantis orquídea.
No… no se sentía como orquídea; si acaso, habría que llamarla mantis lirio.
Se veía exactamente como dos lirios silvestres pegados.
‘¿Algo como “mantis lirio”?’
Era más o menos del tamaño de Hongdan ahora mismo, así que claramente no era adulta.
A las mantis jóvenes les dicen ninfas, y por las alas, esta definitivamente lo era.
A las mantis se les clasifica como adultas o ninfas dependiendo de si ya desarrollaron alas. Esta tenía alas, pero todavía no estaban completamente formadas.
Las mantis forman sus alas gradualmente con cada muda. Como esta era una criatura espiritual, el proceso seguramente era distinto… pero por el tamaño, calculé que había pasado por unas tres o cuatro mudas.
Aun así, las mantis tienen metamorfosis incompleta, así que desde temprana edad se ven casi igual que el adulto. Aparte de las alas, probablemente era idéntica a su madre: elegante e impresionante.
—RUMBLE. KWA-BOOM.
—Ssshhhhhhhh.
Cada vez que un relámpago iluminaba el cielo, los colores hermosos de la criatura aparecían y desaparecían.
Un cuerpo blanco lechoso con un tinte rosado: hipnotizante.
‘Carajo… está preciosa.’
Todavía medio soñolienta por el veneno de la hermana Jeokwol, la criatura yacía atontada.
—¡Tsrurur!
—¡Piiiii!
Detrás de mí, los gritos de los niños sonaban fuerte bajo el aguacero… pero no me llegaban a los oídos.
Yo estaba completamente concentrado en la criatura frente a mí.
‘Su cola parece una flor… ¿será que el veneno se secreta desde ahí?’
Y entonces pasó.
De pronto, me jaló la oreja.
—¡Ay, ay, ay, ay, ay!
Un tirón fuerte me ladeó la cabeza, y al voltear vi a Hyang sobre mi hombro, aferrándome la oreja con la boca.
—¡Tsrut! 『¡Es peligroso, papá!』
Hasta ese momento registré bien su voz. Incluso mordiéndome la oreja, me regañaba con la severidad de una mamá.
Igualita a su madre.
Exactamente como Hwa-eun me regañaba a mí.
—¡Ya, ya! Hyang, suelta… ¡dije que estoy bien!
Me estaba advirtiendo del peligro de los rayos. No era mala idea—por si acaso—pero oye…
Que te caiga un rayo es estadísticamente más raro que ganarte la lotería.
—FLASH.
—KWA-RRROOOM.
En el instante en que dije que estaba bien—
Otro rayo cayó sobre la misma pagoda de piedra que antes.
‘Claro. Esta es mi suerte de siempre. O… ¿será buena suerte?’
Siempre sentía que los “por si acaso” terminaban cayéndome encima. Del susto, Hyang soltó mi oreja.
—¿Tsu?
—¿Huh?
Pues sí. Ese segundo rayo hizo un destello tan brutal que la vista se nos puso completamente blanca.
La parte de arriba de la pagoda ya había sido destruida por el rayo anterior, dejándola más baja… pero eso solo hizo que este segundo golpe se sintiera aún más cerca. El brillo nos dejó cegados un momento.
Cuando recuperé la vista, miré alrededor y les grité a los demás.
—¡Madres! ¡Todos, súbanse conmigo—ya!
En pánico, levanté a la mantis y a los niños que andaban pegados a ella y corrí a toda velocidad hacia el salón principal. Al darse cuenta del peligro, la hermana Jeokwol descendió a media altura y se me prendió en la espalda.
Y entonces lo sentí—
La piel se me erizó por completo.
No traía metal encima, pero sentí electricidad estática picándome la piel.
Una señal clarísima de que un rayo estaba por caer.
Era algo que había aprendido a reconocer mientras recolectaba cosas en el campo.
‘Neta… de todos los lugares, ¿por qué aquí?’
Usando técnicas de pasos ligeros, me metí bajo el alero de un pabellón medio derrumbado cercano… pero en cuanto aterricé—
Un rayo le pegó al techo de esa misma estructura.
—RRUMBLE! KWA-BOOM! CRACK!
El pabellón, ya dañado, se desmoronó todavía más, colapsando sobre sí mismo y levantando una nube enorme de polvo.
—THUD.
Conmocionado, me encogí con los niños y a la hermana Jeokwol apretados dentro de mis brazos.
Mientras el polvo giraba alrededor, revisé cómo estaban.
—Cof, cof… ¿están bien? ¿Hermana, está bien?
—Tsrurur.
—Chii.
—¡Kkyut!
Sonaba como que todos decían que estaban bien. Cuando empujamos para salir de la nube de polvo, vi que el techo caído había aterrizado justo a un lado de nosotros.
Lo esquivamos por un pelito.
La estructura de madera destrozada apestaba a chamuscado por el rayo.
—Ajaja… me asusté bien cabrón.
Me limpié la frente—sudor o lluvia, quién sabe.
Habíamos estado a nada del desastre.
Si Hwa-eun lo hubiera visto, no me lo habría perdonado jamás.
‘Uf. Estuvo cerca.’
Pero ella no estaba aquí, y al final estábamos a salvo. Así que pude respirar otra vez.
Regresamos al salón. Volví a prender el fuego y empecé a secarme.
Todos estábamos empapados, así que exprimí el agua de mi ropa y con eso sequé a los niños; luego hice lo mismo con la mantis antes de dejarla con cuidado sobre los juncos.
Podría pedirle a la hermana Jeokwol que la despertara del estado de sueño… pero eso podría espantarla y hacer que atacara, así que decidí esperar hasta la mañana.
—¡Tsrururur! 『¡Papá, neta vas a hacer eso otra vez!?』
‘Perdón, Hyang. Fue mi culpa.’
—¡Tsrut! 『¡Te fuiste corriendo aunque te estaba llamando!』
‘Me equivoqué. Perdóname, mi princesa.’
—¡Tsk! 『Bueno… si lo dices así, tal vez Hyang… jee…』
Aunque siguió regañándome un buen rato, en cuanto le rasqué debajo de la barbilla y le pedí perdón, las antenitas de Hyang empezaron a moverse de gusto.
Cuando por fin terminó el regaño, me senté junto al fuego, secándome y comiéndome unas raíces de lirio asadas—y entonces entendí por qué la mantis nos había atacado.
Pensándolo bien, los lirios eran tanto escondite como hogar para esa criatura.
Y nosotros habíamos estado desenterrando y comiéndonos esos hogares sin parar. Obvio se iba a irritar.
Por primera vez, empatizé completamente con la bruja de Hansel y Gretel.
Imagínate lo impactante que debe ser que lleguen un montón de chamacos y empiecen a comerse tu casa.
‘En fin… el problema real es—¿cómo me llevo a esta cosa conmigo?’
Ese era el asunto ahora.
¿Cómo la convenzo de que venga con nosotros?
Mientras le daba vueltas, el amanecer empezó a asomarse afuera.
Se veía un poco tragona, así que quizá ofrecerle comida y hablarle bonito funcionaría. Pero seguía lloviendo a cántaros—cazar no era opción por ahora.
Tras pensarlo un rato, decidí despertarla y saludarla primero.
Tal vez saldría mejor de lo que imaginaba. Además, yo me moría por verla moverse.
Tenía demasiada curiosidad de cómo se vería una mantis con forma de flor caminando por ahí.
—Hermana Jeokwol, si la despierto y trata de escapar, ¿puedes volver a dormirla?
—Chii.
Asintió.
Con eso me bastó. Hora de despertarla.
—Hermana, por favor despiértala.
—Chii.
Su cuerpo brilló ligeramente en rojo… y entonces las antenas de la mantis comenzaron a temblar.
Dieron un pequeño jalón, y sus patas empezaron a moverse. Pronto, una mancha negra tenue apareció en sus ojos.
Una pupila falsa.
Insectos como libélulas, saltamontes y mantis desarrollan estas: parecen pupilas, pero no lo son. Solo son partes de sus ojos compuestos que absorben la luz de manera distinta, creando la ilusión de un punto negro.
Eso significaba… que ya estaba despierta.
Su cabeza, moviéndose con esa gracia entrecortada típica de las mantis, se giró para observarnos.
Detrás de ella, la fogata crepitando.
A la izquierda, Hyang. A la derecha, la hermana Jeokwol.
Enfrente… yo, Seol, Bing, Dong y Hongdan.
Se echó un poco hacia atrás y soltó un sonido raro.
—Pipi…
Debía estar asustada por estar rodeada de todos nosotros.
Y la neta, ¿quién no?
Nos había atacado primero… y ahora despertaba rodeada de chicas mayores que daban miedo.
—E-eh… hola. No soy malo ni nada—
—¡Piiiii!
En cuanto hablé, entró en pánico y se fue hacia atrás, pero se quedó tiesa al sentir el calor del fuego detrás.
Era joven y claramente tímida. Tenía que ser cuidadoso—
Pero entonces Hyang dio un paso al frente.
—¡Tsrurur! 『¡Oye! ¿De qué andas lloriqueando? ¡Tú nos atacaste primero mientras dormíamos! ¿Tienes idea de lo grave que fue eso!?』
La mantis se estremeció y frotó sus patas delanteras entre sí, como pidiendo perdón.
Todavía era una bebé: asustada y rápida para disculparse.
‘¿La detengo antes de que se pase con ella?’
Estuve a punto de intervenir, pero… las criaturas espirituales quizá tienen su propia forma de comunicarse.
Mejor observar un poco más.
—Pi. Pipiii.
—¡Tsr! ¡Tsrut! 『¡Nomás decir “perdón” no lo arregla! ¡Mi papá salió lastimado por tu culpa!』
—Piiiii…
—¡Tsrururut! 『¿Te das cuenta de lo peligroso que fue? ¡Podría venir gente a cazarte!』
Estaba repitiendo exactamente lo que yo le dije una vez a la hermana Jeokwol, palabra por palabra. ¿De quién es hija esta? Bien filosa y precisa.
—¿Pii?
—¿Tsrut? 『¿No sabías? ¿No te enseñó tu mamá o tu papá?』
—Pipii.
—¿Tsrut? 『¿No tienes mamá ni papá? ¿Ni hermanos? ¿Ni hermanas mayores?』
—Pii.
—¿Tsr? 『¿Nadie, de plano?』
Pues claro. Las mantis ponen huevos y se van. No crían a sus crías.
Y si los hermanos no se separan al nacer, se comen entre ellos… así que tampoco se conocen.
—¿Tsrutsru? 『¿Has estado sola? Mmm…』
Hyang se tocó la barbilla con una patita delantera, y luego miró a la mantis.
—Tsrurur. Tsutsu. 『Entonces… ¿quieres ser una hermanita? Hongdan también es nuestro hermano, ¿eh? Mira: todos nos vemos diferentes, ¿verdad?』
—¿Pii?
—Tsrut. 『Si te vuelves nuestra hermana, entonces si viene un malo, nosotras lo golpeamos por ti. Y papá te va a decir que estás bonita y que eres buena y todo.』
—¡Kkii!
—¡Kkukkkuu!
Hongdan, Seol y Bing asintieron con fuerza a las palabras de Hyang. La mantis me miró, como pensándolo.
De verdad estaba considerando la oferta.
Y entonces… asintió y chilló bajito.
—Piii.
Hyang avanzó y le dio unas palmaditas suaves en la cabeza.
Negociación exitosa.
Supuse que sí se sentía muy sola. Aceptó la propuesta de Hyang sin el menor rastro de sospecha.
‘¿Qué… neta funcionó?’
Dicen que cuando los hijos crecen, naturalmente empiezan a ayudarle a su papá con el trabajo. Y aquí estaba mi Hyang, encantando criaturas espirituales como si nada.
Igual que su papá.
‘¡GAAHH! ¡Mi hija!’
Mientras me llenaba de orgullo paternal, un nombre del Compendio Secreto de Criaturas Venenosas me llegó a la mente—
Mantis Lirio de Doble Flor Carmesí Suave, una de las Veinticuatro Ramas del Veneno.