El Maestro de las Plantas Espirituales - Capítulo 12

  1. Home
  2. All novels
  3. El Maestro de las Plantas Espirituales
  4. Capítulo 12 - Las Uvas Son Agrias
Prev
Next
Novel Info

Cuando Xu Muan se levantó, Xiao Xiaodong y Xiao Xiaofan también despertaron. Habían comido cerdo el día anterior, y ambos hermanos tenían energía de sobra.

Los dos se recostaron en la ventana, mirando a Xu Muan irse, y después observaron los movimientos de Xiao Jingting.

«Hermano, ¿qué está haciendo?» preguntó Xiao Xiaofan con curiosidad.

Xiao Xiaodong inclinó la cabeza. «Parece que está plantando uvas.»

«¿Plantando uvas?» El rostro de Xiao Xiaofan se arrugó.

«¿Uvas? Las uvas son agrias. Yo no me las como.» dijo inflando sus mejillas.

Xiao Xiaodong se burló. «Él no las está plantando para que tú te las comas. Aunque quisieras, puede que ni siquiera te toque probarlas.»

Xiao Xiaofan infló las mejillas y lo miró con furia.

Xiao Jingting miró hacia donde estaban Xiao Xiaodong y Xiao Xiaofan. Xiao Xiaodong sintió la mirada y cerró la ventana de inmediato, arrastrando a Xiao Xiaofan para esconderse.

Xiao Jingting pensó en silencio: La sombra que dejó el anterior dueño del cuerpo es difícil de borrar… esto tomará tiempo.

Si la gente del pueblo quería ir a la ciudad, la mayoría tomaba la carreta de bueyes de la familia Li, y Xu Muan no era la excepción. Cuando Xu Muan cazaba más presas, solía viajar en la carreta de Li Sheng.

«¡Qué cerdo tan grande! ¡Solo la mitad ya es enorme, el cerdo entero debe haber sido increíble!» dijo Li Sheng con envidia.

Xu Muan asintió. «Sí.»

«¿Vas a vender esta mitad?» preguntó Li Sheng.

Xu Muan volvió a asentir. «Sí.»

«Un cerdo tan grande puede venderse por más de diez taeles de plata. ¿Lo cazaste tú?» preguntó Qiu Bai.

Xu Muan frunció el ceño al ver a la persona que acababa de bajar de la carreta. Qiu Bai solía viajar a la ciudad, pero Xu Muan nunca se lo había topado… hasta hoy.

Para evitar problemas, Xu Muan respondió directo: «Sí, yo lo cacé.»

«Es sorprendente. Pero solo tienes la mitad. Si vendieras el cerdo entero, ganarías varias docenas de taeles.»

«Nos comimos la otra mitad.» dijo Xu Muan.

Qiu Bai comentó con envidia: «La energía espiritual de ese cerdo debe ser muy rica. Debió saber delicioso.»

Xu Muan asintió. «Lo era.»

Qiu Bai había tenido un amorío con Xiao Jingting y siempre aparecía frente a él sin motivo. Xu Muan lo encontraba muy desagradable, pero no podía hacer nada al respecto.

«Bueno, bueno, suban rápido. Debemos irnos ya.» dijo Li Sheng.

La carreta avanzó por más de una hora antes de llegar a la ciudad.

Xu Muan vendió el cerdo al restaurante y con el dinero compró arroz, fideos y huevos, además de algo de ropa. La ropa de sus hijos estaba rota, y ahora que tenía dinero en mano, no quería dejarlos así.

Cuando Xu Muan regresó a casa, vio que el patio estaba lleno de frondosas parras de uvas.

Un fuerte aroma a carne flotaba desde el interior.

Xu Muan abrió la puerta y vio a Xiao Jingting revolviendo una olla. Xiao Jingting lo miró y dijo: «Ya regresaste. La comida estará lista pronto.»

Xu Muan asintió. «Bien.»

Esta vez, Xiao Jingting preparó una gran olla de carne salteada con brotes de bambú. Xiao Xiaodong y Xiao Xiaofan no podían comer demasiada carne, pero podían comer brotes impregnados con el sabor de la carne.

Xu Muan comió y pensó en secreto: Xiao Jingting cocina realmente bien… pero ¿qué se le metió en la cabeza para invitarlos a él y a sus hijos a comer cada vez?

Aprovechando que Xiao Jingting estaba de buen humor, Xu Muan sacó doce taeles de plata y dijo: «Obtuve dieciséis taeles de plata por vender el cerdo. Gasté cuatro, así que quedaron doce.»

Xiao Jingting guardó seis y respondió: «Puedes quedarte con lo demás. No esperaba que este cerdo valiera tanto.»

Xu Muan asintió con un poco de culpa. «Está bien.»

Temiendo que Xiao Jingting quisiera quedarse con todo el dinero, Xu Muan había mentido: en realidad había obtenido dieciocho taeles, no dieciséis. No esperaba que Xiao Jingting no solo no lo notara, sino que además dividiera el dinero a la mitad. Aunque Xu Muan se sintió culpable, no confesó. Tenía dos hijos que mantener y debía estar prevenido.

«¿Qué pasa? ¡Come!» dijo Xiao Jingting al verlo distraído.

Xu Muan asintió y continuó comiendo.

«¡La carne está tan sabrosa!» Xiao Jingting no pudo evitar comentarlo. En su vida anterior, le gustaba la carne solo porque era rica, pero en esta vida comer carne aumentaba su fuerza. Si comiera carne en cada comida, su energía espiritual subiría más rápido. Con razón las grandes familias crecían tan rápido.

«¡Sí! ¡Sí! Es tan cómodo comer carne! ¡La carne es deliciosa!» dijo Xiao Xiaofan.

Xiao Jingting extendió la mano y frotó la cabeza de Xiao Xiaofan.

Al ver la expresión gentil de Xiao Jingting, Xu Muan dudó un momento y decidió tragarse lo del encuentro con Qiu Bai.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

You must Register or Login to post a comment.

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first