El joven maestro enfermo terminal del clan Baek - Capítulo 381

  1. Home
  2. All novels
  3. El joven maestro enfermo terminal del clan Baek
  4. Capítulo 381 - Hoja de la Muerte, la Banda de Rectificación (2)
Prev
Next
Novel Info
               

Mano Pálida Ensangrentada también era un artista marcial errante que había deambulado por aquí y por allá.

Entendía perfectamente cuán valiosos eran los metales preciosos que había traído.

Había perlas más gruesas que una uña del pulgar y un montón de collares de oro puro.

En la caja de madera de abajo, los lingotes de plata estaban apretujados, y también había más de veinte lingotes de oro.

Le dolía todo el cuerpo por cargarlos dentro de un ataúd a través del Gran Desierto, pero su corazón no estaba atribulado.

Más bien, estaba simplemente feliz.

La forma en que obtuvo tales tesoros no fue nada especial.

Mano Pálida Ensangrentada y aquellos artistas marciales errantes saquearon un lugar llamado condado Jimul.

Originalmente, era absurdo que unos cuantos errantes saquearan un condado entero.

Como los guerreros de la División Mil Resoluciones del Surgimiento Demoníaco ya habían pasado una vez arrasándolo, pensaban robar solo el menudeo que quedaba a los aldeanos.

Aunque la casa del mayor terrateniente de Jimul-hyeon ya había sido saqueada por completo por la División Mil Resoluciones del Surgimiento Demoníaco, registraron por si acaso.

Allí descubrieron una cámara subterránea secreta.

El necio terrateniente se había escondido bajo tierra y murió aferrado a sus riquezas.

Fue un golpe de fortuna repentina.

Pensó que, por fin, la luz del sol alumbraba su miserable vida.

Eso fue cierto solo hasta que los atraparon estos tiburones de la Banda de Rectificación.

—Necesitamos tener una conversación más profunda.

El Líder de la Decimosexta División, Jo Geuk-yeong, sonrió de oreja a oreja.

Sus ojos relucían de codicia.

No había grupo más obsesionado con la riqueza que la Banda de Rectificación.

Además, Jo Geuk-yeong era un hombre vil que llevaba un negocio paralelo de préstamos privados.

Naturalmente, desenvainó su Perforador del Rey Fantasma.

Los demás guerreros de la Banda de Rectificación hicieron lo mismo.

“¡Maldita sea! ¡¿Por qué, por qué, por qué precisamente ellos?!”

Los tesoros que Mano Pálida Ensangrentada y sus hermanos habían transportado con tanto esfuerzo serían robados fácilmente por ellos.

No, ¿robo? No acabaría solo con quitarles el dinero.

Eran del tipo que no dejaba cabos sueltos.

Era evidente cuando cada guerrero de la Banda de Rectificación empuñó su arma siguiendo a Jo Geuk-yeong.

En ese momento, se oyó una risa fuera de lugar.

—Kuhihihihit. Kruh…

Temblando, Mano Pálida Ensangrentada volvió la cabeza hacia el Sabueso Cazador de Almas.

Aquel sujeto sostenía en las manos las piezas de oro derramadas, oliéndolas.

Decía que el olor más apestoso del mundo era el del oro; sin embargo, estaba babeando como si estuviera embriagado.

Una gota de saliva se estiró desde los labios arrugados del Sabueso Cazador de Almas.

Esa gota cayó justo sobre el collar de oro que Mano Pálida Ensangrentada le había echado el ojo.

Había planeado ponérselo sin venderlo…

Fue el momento en que Mano Pálida Ensangrentada perdió la razón entre la ira y el miedo.

—¡Tú, maldito bastardo!

Se lanzó contra el Sabueso Cazador de Almas, que tenía la cabeza agachada.

La daga que desenvainó como perro rabioso se hundió repetidas veces en la parte baja del abdomen del Sabueso Cazador de Almas.

Aunque, en artes marciales, el Sabueso Cazador de Almas estaba varios niveles por encima de Mano Pálida Ensangrentada, eso no significaba que el cuchillo no pudiera penetrarlo.

En un instante, el Sabueso Cazador de Almas agitó las manos para defenderse.

¡Thud—!

El dedo del Sabueso Cazador de Almas le clavó un ojo a Mano Pálida Ensangrentada, pero fue todo.

—¡Ugh, gag!

Mano Pálida Ensangrentada estranguló al Sabueso Cazador de Almas por detrás.

La daga en su mano derecha seguía clavada en la parte baja del vientre del sujeto.

—¡Ustedes, bastardos! ¡Atrás!

El Sabueso Cazador de Almas, que se resistía, perdió las fuerzas y echó espuma por la boca.

—¡Si tocan mis cosas, mato a este cabrón!

Los hermanos de Mano Pálida Ensangrentada se sobresaltaron, pero cada uno desenvainó su arma.

El Sabueso Cazador de Almas, que hacía un momento reía, ahora sonaba como si estuviera muriendo.

—Kkuuk, s-sál… ven…

Sin embargo, los guerreros de la Banda de Rectificación no enfundaron sus armas.

Jo Geuk-yeong habló con expresión fastidiada.

—Oye, hermano, nunca dijimos que nos llevaríamos tus cosas, ¿a qué tanto drama?

—¡Cállate! ¡Crees que no los conozco!

Mano Pálida Ensangrentada sangraba a borbotones por el ojo derecho, apuñalado por el Sabueso Cazador de Almas.

—Váyanse mientras les hablo bonito. ¡Déjennos en paz y sigan su camino!

Aunque era una toma de rehenes repentina, Jo Geuk-yeong ni parpadeó.

—No, ¿cómo vamos a irnos cuando el hermano tiene así a nuestro camarada? La lealtad de la Banda de Rectificación no es tan superficial.

—Maldita sea…

Mano Pálida Ensangrentada soltó maldiciones mientras derramaba lágrimas de sangre.

Los guerreros de la Banda de Rectificación se reían.

Ni siquiera les importaba que el Sabueso Cazador de Almas fuera su sublíder de división.

—Bajen primero los cuchillos. ¿Eh? Arreglémoslo en paz, te doy la mitad.

Jo Geuk-yeong y los guerreros de la Banda de Rectificación se acercaron lentamente a Mano Pálida Ensangrentada.

Cuando Mano Pálida Ensangrentada apretó la daga, el Sabueso Cazador de Almas aulló de dolor, pero Jo Geuk-yeong no se detuvo.

—Si sigues así, aunque quiera ayudarte, no podré.

Jo Geuk-yeong se detuvo exactamente a cinco pasos.

Mano Pálida Ensangrentada cruzó la mirada con Jo Geuk-yeong.

Con voz temblorosa, dijo:

—¿D-de verdad crees… que soy idiota?

Aunque soltara al Sabueso Cazador de Almas, la Banda de Rectificación no lo perdonaría.

Jo Geuk-yeong sonrió con torpeza y asintió.

—Sí.

Y en ese instante, el cuerpo del Sabueso Cazador de Almas se estremeció.

Sus pantalones se empaparon de amarillo.

Su vida terminó mientras las heces se le escapaban.

Mano Pálida Ensangrentada tembló, pero sostuvo el cuello inerte del Sabueso Cazador de Almas.

—Bueno, ahora sí ya no puedo ayudarte.

Dicho eso, Jo Geuk-yeong miró alrededor.

Habían conseguido un ingreso muy jugoso.

Además, los dueños no eran otros que artistas marciales errantes, lo más bajo de lo bajo en la Isla Rompe-Cielos.

A nadie le importaba la vida de los errantes.

No habría problema con la limpieza, pero…

La mirada de Jo Geuk-yeong se detuvo en los civiles atados.

Los artistas marciales errantes los habían secuestrado por orden de los altos mandos del Palacio del Gran Espíritu.

Además, quedarían registros, así que resultaba un poco incómodo borrarlos por completo…

En los ojos de Jo Geuk-yeong apareció Hoja de la Muerte con los brazos cruzados.

A Hoja de la Muerte se le podía llamar subordinado de confianza. Así que, a diferencia de otros errantes, tenía una expresión despreocupada.

Jo Geuk-yeong sonrió ladino y miró a Hoja de la Muerte.

—Hermano, encárguese por favor de la limpieza.

Hoja de la Muerte, es decir, Yi-gang, oyó ese mensaje.

Para Yi-gang, la situación actual era simplemente absurda.

El errante Mano Pálida Ensangrentada cargaba un montón de oro, y los guerreros de la Banda de Rectificación se dieron cuenta.

Y en cuanto pasó eso, las palabras fueron: “Por favor encárguese de la limpieza.”

¿Era una interpretación antojadiza?

Jo Geuk-yeong hizo señas a sus subordinados.

Sus subordinados golpearon al instante los cuellos de los civiles temblorosos, dejándolos inconscientes.

Gal Dong-tak corrió la misma suerte.

Por supuesto, alguien como Gal Dong-tak no se desmayaría solo con un golpe en la nuca.

Aunque últimamente había adelgazado mucho.

—…¡Ugh!

Por fortuna, Gal Dong-tak, que cruzó miradas con Yi-gang, cayó al suelo aunque con un compás de retraso.

El guerrero de la Banda de Rectificación alternó la mirada entre el canto de su mano y la nuca de Gal Dong-tak.

Yi-gang supo instintivamente lo que Jo Geuk-yeong estaba por hacer.

Efectivamente, la intuición de Yi-gang fue correcta.

Jo Geuk-yeong lanzó una estocada veloz con su Perforador del Rey Fantasma.

¡Pook—!

Atraviesó el cadáver del Sabueso Cazador de Almas y apuñaló a Mano Pálida Ensangrentada detrás de él.

—Bastardo, qué fastidioso.

Mano Pálida Ensangrentada abrió de par en par sus ojos ponzoñosos y, con un crujido, cayó de espaldas.

¿Influyó Mano Pálida Ensangrentada? Los errantes que le servían en formación enloquecieron y cargaron a lo loco.

—¡MALDITO SEAAAAS!

Pero esta vez, los guerreros de la Banda de Rectificación no se quedaron quietos.

Desenvainaron sus armas y masacraron rápidamente a los errantes.

No fueron los únicos que se enfurecieron.

Espada Ebria alzó ambas manos como para mostrar que no pensaba resistirse.

—Y-yo no vi nada… ¡ugh!

Pero los guerreros de la Banda de Rectificación no distinguieron entre errantes.

Por agua o por tierra, los errantes no eran rival para la Decimosexta División de la Banda de Rectificación.

Hubo algunos que resistieron.

—¡Kuaaak!

Solo gritos y sangre llenaron el aire.

Los de mente rápida comenzaron a huir en friega.

Un errante pasó corriendo junto a Yi-gang.

Claramente pensaba esconderse en el bosque espeso.

Sin embargo, entre los guerreros de la Banda de Rectificación, había uno diestro en los cuchillos arrojadizos.

El cuchillo lanzado le perforó directamente la espina dorsal.

El errante cayó con un solo alarido.

Yi-gang echó un vistazo al cadáver del errante moribundo.

Era evidente que los guerreros de la Banda de Rectificación no consideraban a los errantes como camaradas.

Esto era más una matanza que una pelea.

「Tsk tsk… qué gente tan cruel.」

Zhang Sanfeng también era un artista marcial, así que no hablaba solo por ver miembros cercenados.

Hablaba de asesinar y silenciar sin importarles camaradas ni nada.

El Demonio Celestial guardaba silencio.

Pero también parecía contemplar la situación actual con expresión de desagrado.

¡Thud—!

Quedó un último errante, desplomándose ante Yi-gang con el pecho abierto en canal.

La sangre tibia brotó y empapó los zapatos de Yi-gang.

Yi-gang la miró fijamente.

Los guerreros de la Banda de Rectificación, aparentemente imperturbables por la masacre, se abalanzaron sobre los metales preciosos.

—¡Guau! ¡Cuánto es esto!

—¡Líder de División! ¡Venga a ver!

Jo Geuk-yeong también se peinó hacia atrás con estilo y dijo:

—Ustedes caven la tierra y entierren los cuerpos. Jeje, esto es una bendición disfrazada. No hay necesidad de ir hasta las Llanuras Centrales a pelear.

Una sonrisa codiciosa apareció en sus labios.

Los guerreros de la Banda de Rectificación, como acostumbrados, cavaron una fosa con rapidez.

Tras arrojar todos los cadáveres de los errantes a una sola fosa, evaluaron el valor de los metales preciosos dentro del ataúd.

Era una suma enorme, al menos mil nyang en oro.

Jo Geuk-yeong rió a carcajadas y platicó con sus subordinados.

Aun así, miraba una y otra vez a Yi-gang y a su grupo.

El tiempo pasó.

Jo Geuk-yeong miró de reojo a Yi-gang como si hubiera tomado una decisión.

—Hermano, hablemos un momento.

Luego le guiñó un ojo a Yi-gang.

Yi-gang no respondió.

Jo Geuk-yeong frunció el ceño.

—¿Qué es esa cara? ¿Sorprendido? No es la primera vez que ves algo así.

Hizo girar el Perforador del Rey Fantasma con una mueca sonriente.

Cuando Yi-gang siguió en silencio, Jo Geuk-yeong se le acercó de frente.

Sus subordinados rodearon en silencio al grupo de Yi-gang.

—Originalmente, quería pedirte un favor, hermano. A los que arrastraron hasta aquí hay que “atenderlos”, ¿no? Ustedes también deberían recibir una compensación.

Por eso no los habían matado.

—Pero cambié de opinión. Con esta cantidad, aunque le demos un tercio al Jefe de la Banda, no habrá necesidad de ser reclutados.

Con el Perforador del Rey Fantasma le dio unos toquecitos en el hombro a Yi-gang y siguió farfullando.

—Perdón, hermano. Cuantos menos testigos de este tipo de cosas, mejor.

En otras palabras, tenía que morir.

Justo cuando Jo Geuk-yeong iba a decirlo, sintió un mal presentimiento.

La expresión de Hoja de la Muerte estaba tranquila, como si nada.

El Hoja de la Muerte que Jo Geuk-yeong conocía parecía rudo pero era cobarde.

Al menos debería estar desconcertado o suplicando por su vida.

—…¿Y bien?

Pero la voz que salió de la boca de Hoja de la Muerte fue helada.

Era como si no tuviera sentido de peligro alguno.

—¿Q… qué dijiste?

—Termina tu frase.

Jo Geuk-yeong sintió a la vez ira e inquietud ante aquella extraña confianza.

Así que de inmediato lanzó el Perforador del Rey Fantasma.

Usando su especialidad, un ataque sorpresa, apuntando a perforar con precisión el cuello.

¡Clang!

Pero su golpe decisivo fue bloqueado en el aire.

Lo que ocurrió fue que la punta afilada del Perforador del Rey Fantasma fue detenida por la espada de Hoja de la Muerte.

Las puntas se encontraron con exactitud.

Ante esa increíble destreza, Jo Geuk-yeong olvidó que Hoja de la Muerte era un portador de hoja y no solo un simple espadachín.

Era una esgrima que incluso los espadachines de primera encontrarían difícil de exhibir.

Para Jo Geuk-yeong, era una habilidad insondable.

De la boca de Hoja de la Muerte salió una voz que Jo Geuk-yeong nunca le había escuchado.

—Sí, ya me cansé de esta actuación.

Sintiendo miedo, Jo Geuk-yeong pronunció sus últimas palabras.

—¡Toma esto!

Yi-gang golpeó el cuello de Jo Geuk-yeong.

Justo después, los guerreros de la Decimosexta División de la Banda de Rectificación cargaron contra el grupo de Yi-gang.

Go Yo-ja y Dam Hyeon también desenvainaron sus armas como si hubieran estado esperando este momento y contraatacaron.

—¡Ahora!

—Jejeje.

Naturalmente, los guerreros de la Banda de Rectificación no fueron rival.

Aún más rápido que como habían acabado con los errantes, la Decimosexta División quedó aniquilada.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

You must Register or Login to post a comment.

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first