El Favorito del Cielo - Capítulo 281

  1. Home
  2. All novels
  3. El Favorito del Cielo
  4. Capítulo 281 - Atrapado (2)
Prev
Next
Novel Info

Agitando las manos con apuro, Wang Jingui le resumió a grandes rasgos su situación familiar. Liu Chunyu, que ya había escuchado todo de boca de Ling Jingxuan, quedó asombrada por su sinceridad. Bajó la cabeza y, después de un largo silencio, asintió tímidamente. Al verla asentir, Wang Jingui se alegró mucho. Tras vacilar un poco, se acercó, le acomodó la ropa con torpeza y luego la ayudó a sentarse.

“¿Dónde está tu casa? Te llevaré primero. Después de explicarle las cosas a mis padres, iré a pedir tu mano.”

Casarse de nuevo en sus treinta y tantos años le causaba cierta vergüenza, pero al mirar a aquella mujer delicada, y pensar en su esposa, siempre quejándose y causándole problemas, Wang Jingui no pudo evitar sentirse emocionado.

“No tengo casa. Antes vivía en el pueblo de al lado. Después de que mis padres murieron, me refugié con mi tío, pero él… me vendió. Recién logré escapar de allí…”

Con la cabeza gacha, Liu Chunyu contó la historia que ya había preparado, solo así podía justificar por qué una mujer sola y decente estaba tirada en medio del camino en pleno día. Wang Jingui, sin sospechar nada, se conmovió aún más. Le tomó la mano con gentileza y dijo:

“Entonces ven conmigo a casa.”

Una esposa secundaria no era igual que la primera esposa; no podían celebrar un gran banquete. Además, ella no tenía familia, así que no haría falta ningún tipo de ceremonia.

“Sí, pero… ¿tu familia no se opondrá?”

Preguntó Liu Chunyu con cautela.

“No, no te preocupes. Yo mismo se lo explicaré a mis padres.”

“Está bien… hermano Gui.”

Esa forma de llamarlo casi le derritió el corazón. Una sonrisa boba se dibujó en el rostro de Wang Jingui; cuanto más la miraba, más satisfecho se sentía. El poco remordimiento que le quedaba hacia la señora Han desapareció por completo. Después de todo, tener tres esposas y cuatro concubinas era algo común en aquel tiempo. La señora Han no era precisamente virtuosa; incluso si él tomaba otra mujer, seguramente no se atrevería a protestar.

Sin embargo, eso era solo lo que Wang Jingui quería creer. Si la señora Han fuera tan dócil, no habría estado causando problemas todos esos años.

—¿Crees que ella logrará casarse con mi segundo tío sin problemas? —preguntó Yan Shengrui en voz baja después de que la carreta se alejó. Estaba escondido no muy lejos, y al salir tomó la mano de Ling Jingxuan. Ambos observaron el carro desaparecer por el camino.

“¿Por qué no vamos a echar un vistazo?”

Ling Jingxuan arqueó una ceja mientras apartaba la mirada para observarlo. Para ser sincero, toda la escena que acababan de presenciar le había parecido sacada de un drama absurdo. Sin duda, su segundo tío ya llevaba tiempo soñando con caer en una trampa así, considerando lo descontento que estaba con su esposa. Si ese era el caso, nadie podría impedirle casarse con Liu Chunyu.

“De acuerdo. De todos modos, no tenemos nada que hacer. Quizás podamos darle una pequeña ayuda a tu segundo tío.”

Encogiéndose de hombros, Yan Shengrui se adentró entre los matorrales al borde del camino para sacar el carruaje que habían escondido allí. Ambos no subieron de inmediato, sino que caminaron un trecho, uno al lado del otro.

“Solo quieres curiosear, ¿verdad?”

Ling Jingxuan le lanzó una mirada de reproche, cruzando las manos detrás de la cabeza con expresión despreocupada. A esas alturas, ya podía prever perfectamente cómo se desarrollarían los acontecimientos. Además, siendo el instigador de todo, lo mejor era mantenerse en las sombras. Si se mostraba demasiado, corría el riesgo de delatarse, y entonces todo su esfuerzo sería en vano.

“Haha…”

Yan Shengrui sonrió abiertamente, sin confirmar ni negar nada. Como ya estaba cayendo la tarde, después de caminar un rato, ambos subieron al carruaje y aceleraron el paso de regreso.

En la Mansión Yuehua, al ver que Ling Jingxuan había comprado cinco carretas de una sola vez, la señora Wang y los demás se sintieron dolidos por el gasto, pero sabían que era necesario. Así que, tras suspirar resignados, estacionaron las carretas junto al almacén principal. Era un cobertizo que Ling Chenglong había mandado construir junto con los trabajadores. Desde la llegada del lobo alfa, el cobertizo junto a su guarida prácticamente había quedado de adorno.

Como Ling Jingxuan había gastado todo el dinero en la compra de tierras, la familia entera se volcó en la producción de mermeladas. Exceptuando a los pocos que estudiaban, todos los demás estaban dedicados al trabajo. Cuando Ling Jingxuan regresó con los suyos, ya era casi mediodía. No había nadie en el patio delantero; solo se oía el canto de los niños estudiando.

“Tú encárgate de las carretas. Iré a echar un vistazo.”

Al pasar por la cocina y ver que Ling Yun y la cuñada Song estaban ocupadas, Ling Jingxuan saltó del carruaje y entró.

“¡Maestro Xuan, ha vuelto! Mire, ¿así está bien cortada la carne de res?”

Al verlo, la cuñada Song, que estaba fileteando la carne, le preguntó con una sonrisa. Ling Yun, que cocinaba al lado, se levantó y lo saludó con respeto. Había estado trabajando allí desde hacía tiempo y, como había imaginado, toda la familia era amable. Mientras uno se esforzará, el Maestro Xuan nunca era injusto con nadie. Ni siquiera los trataban como sirvientes, sino casi como miembros de la familia. Por eso, Ling Yun sentía un fuerte sentido de pertenencia y cada día se encariñaba más con aquel hogar.

“Hmm, está bien, pero córtala un poco más fina. Déjame hacerlo. Tú termina de preparar los demás platos. Ling Yun, ve a revisar el taller y dile a mi madre y a los demás que ya pueden venir a almorzar.”

Arremangándose y lavándose las manos, Ling Jingxuan tomó el cuchillo y empezó a trabajar con agilidad. En los tiempos antiguos decían que los nobles debían mantenerse alejados de la cocina, pero eso no tenía ningún sentido para él.

“Entendido.”

Ambas mujeres respondieron al unísono.

Por lo general, cuando se acercaba el mediodía, para evitar que los trabajadores se saltaran la hora de comer, siempre enviaba a alguien a llamarlos desde el monte. Aquellos que recolectaban frutas se quedaban luego en la fábrica para lavarlas y prepararlas. Después de una breve siesta, volvían a las montañas por la tarde y seguían trayendo fruta silvestre hasta el anochecer, alrededor de las seis.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first