El Favorito del Cielo - Capítulo 273

  1. Home
  2. All novels
  3. El Favorito del Cielo
  4. Capítulo 273 - Un buey salvaje; Ling Wen ofrece todos sus ahorros (2)
Prev
Next
Novel Info

“Jingpeng, hoy tú encárgate de dirigirlos para hacer mermelada. Ayer gasté todo el dinero en comprar tierras, así que tenemos que aprovechar el tiempo para ganar más. Supongo que como máximo pasado mañana encontraremos suficientes trabajadores. Entonces, papá, creo que necesitaré que tú y el viejo Song supervisen la labor. Tenemos que terminar de abrir las cincuenta mil mu de tierra antes de que acabe el mes.”

Ling Jingxuan habló mientras comía, pero al levantar la vista notó que todos en la familia se habían quedado boquiabiertos. Parpadeó confundido.
“¿Qué pasa?”

¿Había dicho algo indebido?

“¿Cincuenta… cincuenta mil mu!?”

Tartamudeando un buen rato, Ling Chenglong finalmente exclamó con los ojos desorbitados. ¿Acaso su hijo había comprado cincuenta mil mu de tierra ayer?

Al comprender al fin cuál era el problema, Ling Jingxuan soltó los palillos con una sonrisa resignada. Tras pensarlo un poco, se dio cuenta de que, en efecto, había olvidado mencionarles ese detalle.
“Sí, para ser exactos, cincuenta y dos mil. Cinco mil mu pertenecen al hermano Zhao y su familia, así que nosotros solo tenemos cuarenta y siete mil. En realidad, compré toda la tierra salina y alcalina de todo el condado de Qingyang.”

¿“Solo” cuarenta y siete mil mu? Las expresiones de todos se torcieron como si les diera un calambre. ¡Eso equivalía casi al tamaño de una pequeña ciudad! ¿Era consciente de cuánto terreno había adquirido?

“Jingxuan, ¿de verdad podrás cultivar algo allí? Si no… eso son decenas de miles de mu; me temo que ni siquiera podríamos pagar los impuestos el año que viene.”

El rostro de Ling Chenglong se arrugó de preocupación. Sabía que su hijo había ido al condado a comprar tierras, y también que se trataba de terrenos salinos, pero jamás imaginó que hubiera adquirido decenas de miles de mu. Todo estaría bien si lograban cultivarlos, pero si no… Ling Chenglong sacudió la cabeza con fuerza, incapaz de dejar que su mente siguiera ese pensamiento. Solo los impuestos podrían volverlos locos.

“Hehe… Papá, no te preocupes. El magistrado nos eximió de impuestos durante los tres primeros años. Así que, incluso si no logramos cosechar nada el primer año, aún tendremos dos más para conseguirlo. Además, ¿acaso no tenemos a Jinghan? Cuando obtenga el título de xiucai, también gozaremos de exención de impuestos. ¿O es que papá no confía en el talento literario de Jinghan?”

Frente a las preocupaciones de los demás, Ling Jingxuan mantenía una calma absoluta, incluso con un tono burlón. Jamás hacía cosas de las que no estuviera seguro. Si se atrevía a comprar cincuenta mil mu de tierra, era porque confiaba plenamente en poder cultivarla. Y si al final no lo lograba, aún contaba con la todopoderosa Fuente de la Luna Creciente.

“No, ¿cómo podría no confiar en Jinghan? Solo… me preocupa. Nada es absoluto.”

Al oírlo, Ling Chenglong se giró de inmediato hacia su segundo hijo. Eran todos sus hijos, ¿cómo podría subestimar a alguno?

“Vamos, papá, prepárate para convertirte en un gran terrateniente. No habrá nadie más rico que nosotros en todo el condado de Qingyang.”

Tras intercambiar una mirada con su hermano menor, Ling Jingxuan lo tranquilizó con una sonrisa. Ling Jinghan, por su parte, añadió con entusiasmo:
“Papá, yo confío en mi hermano mayor. No te preocupes, el próximo año te conseguiré el título de xiucai.”

Con el título de xiucai, su familia quedaría exenta de impuestos, y entonces, incluso si no lograban cosechar nada, solo perderían el dinero invertido en contratar obreros para abrir las tierras baldías, pues la tierra seguiría siendo suya. Además, ¿y si tenían éxito? Entonces sí podrían convertirse, como decía su hermano, en los mayores terratenientes de todo el condado de Qingyang.

“De acuerdo, Jingxuan, hazlo con calma. Sé que todo lo que tenemos ahora es fruto de tu esfuerzo, y no tengo derecho a decir mucho, pero espero que hagas las cosas paso a paso. No desperdicies el trabajo que ya has hecho.”

Ante las palabras combinadas de ambos hermanos, Ling Chenglong finalmente asintió. Era un hombre sencillo; aparte de la agricultura, no sabía mucho más. Para él, nada era más importante que una familia unida, ni siquiera el dinero.

“¿De qué hablas, papá? Tú eres el jefe de esta familia. ¿Cómo puedes decir que todo lo que tenemos lo gané yo? Todo nos pertenece a todos. No acepto lo que dijiste, así que no vuelvas a decirlo, papá.”

Al verlo considerarse un extraño, Ling Jingxuan frunció el ceño fingiendo enojo. Ling Chenglong, asustado, se apresuró a aclarar:
“No, no quise decir eso. Sabes que no soy bueno hablando, Jingxuan, no lo tomes a mal.”

“Hehe, papá, solo bromeaba. ¿Cómo podría enojarme contigo? Lo de comprar la tierra lo pensé bien. Si me atreví a hacerlo es porque confío en poder cultivarla. Y aun si fracasamos, podemos recuperar el dinero por otros medios. Mientras trabajemos duro, creo que nuestros días solo mejorarán.”

Riendo abiertamente, Ling Jingxuan habló con sinceridad. Si en tres meses había podido ganar miles de taeles de plata, ¿por qué no podría ganar más en el futuro? No sentía la menor presión.

“Ah, entiendo. Jingxuan, coman rápido. Más tarde todavía tenemos que ir al pueblo. No te preocupes por la mermelada, Jingpeng y yo nos encargamos.”

Ya más tranquilo, Ling Chenglong tomó sus palillos y se sirvió un gran bocado de gachas. Su hijo había mencionado que había gastado todo el dinero, así que debía aprovechar el tiempo para preparar más mermelada y venderla.

“Hehe…”

Con una ligera sonrisa, Ling Jingxuan no dijo más.

Después del almuerzo, cuando se disponía a regresar a su habitación para cambiarse, el bollo mayor lo tomó del brazo en silencio. Ling Jingxuan lo miró extrañado, lo siguió hasta su habitación y allí vio cómo el niño sacaba de nuevo su alcancía, vertía todo su contenido y le entregaba los lingotes de plata y los billetes.

“Papá, usa este dinero primero. Cincuenta mil mu de tierra necesitan muchos trabajadores. ¿Cómo vas a hacerlo sin dinero?”

Aunque en su rostro se notaba cierta tristeza, Ling Wen hablaba con madurez, volviendo a guardar las monedas de cobre restantes en su alcancía.

Al mirar los billetes y los lingotes en sus manos, Ling Jingxuan sintió un profundo calor en el pecho. Le entregó el dinero a Yan Shengrui y abrazó a Ling Wen por detrás.
“Hijo, gracias.”

Ling Wen se sonrojó y tartamudeó:
“D-de nada, pero papá, tienes que ahorrar todo lo que puedas. No gastes de más. Ahora volvimos a ser pobres, como antes. No puedes despilfarrar como antes. Nosotros…”

Por primera vez, Ling Jingxuan sintió que las quejas de su pequeño eran lo más dulce que había escuchado en mucho tiempo.

Prev
Next
Novel Info

MANGA DISCUSSION

Apoya a este sitio web

Si te gusta lo que hacemos, por favor, apóyame en Ko-fi

© 2024 Ares Scanlation Inc. All rights reserved

Sign in

Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Sign Up

Register For This Site.

Log in | Lost your password?

← Back to Ares Scanlation

Lost your password?

Please enter your username or email address. You will receive a link to create a new password via email.

← Back to Ares Scanlation

Premium Chapter

You are required to login first