El Favorito del Cielo - Capítulo 134
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- Capítulo 134 - Construyendo un camino; Ling Qicai
Después de salir de la librería Qingchen, Ling Jingxuan fue al restaurante Xinyuan a saludar al tendero Zhang y, de paso, compró algo de carne y verduras. El carnicero, como siempre, le regaló unos cuantos huesos grandes. Cuando regresaron al pueblo, ya habían llegado los jefes de varios equipos de obra. A primera hora de la mañana, el garante Liu había traído a treinta trabajadores y habían excavado zanjas de aislamiento alrededor del borde de su terreno. Tras inspeccionar el sitio, el jefe responsable de construir los muros volvió para reunir a sus hombres y propuso empezar a trabajar, a más tardar, al mediodía. Bajo la dirección de Yan Shengrui, los demás también revisaron la parte que les correspondía. Aunque el corredor sinuoso solo podría edificarse después de cavar el estanque de peces, podían ir cimentando y construir primero la fábrica. En cuanto a la choza de paja en la que vivían, como daba la espalda a las montañas Yuehua, en el plan preliminar de Ling Jingxuan se convertiría en un cobertizo para patos; por lo tanto, hicieran lo que hicieran los obreros al frente, no afectaría a su vida diaria.
Un movimiento tan grande, y además relacionado con el más infame Ling Jingxuan de todo el pueblo, atrajo a quienes no tenían tierras y a los que habían terminado temporalmente el trabajo del campo: todos vinieron a mirar. Algunos incluso intentaron charlar con Ling Chenglong y sus hijos, esperando averiguar cómo había hecho Ling Jingxuan para amasar tanta fortuna. Lástima que Ling Chenglong se limitara a sonreír, y que Ling Jinghan y Ling Jingpeng fueran lo bastante listos como para no soltar palabra. Al final, solo pudieron quedarse al lado chismorreando con envidia, contemplando el ajetreo.
—Padre, ¿cómo es posible que ese bastardo comprara tierras sin su aprobación? —
Entre la multitud, el jefe del pueblo y su hijo, que también habían venido a curiosear, tenían mala cara. En el pueblo, todo asunto, grande o pequeño, necesitaba su visto bueno. Pero esta vez lo de Ling Jingxuan había sido tanto veloz como enorme, y el jefe del pueblo se enteró incluso más tarde que los aldeanos. Por donde se lo mirase, era una tremenda bofetada a su autoridad.
—¡Cállate! ¡Deja de llamarlo bastardo! Ya no es el de antes. Y nuestra familia… ay… —
Tras fulminarlo con la mirada y recordar lo ocurrido con la familia del hijo mayor de su hermano, Ling Qiyun soltó un hondo suspiro. Aunque, estrictamente hablando, no tenía que ver con él, al fin y al cabo eran de la misma familia, y el incesto entre Ling Chenghua y Ling Jingwei también lo deshonraba. ¿Con qué cara iban a decir que Ling Jingxuan era un bastardo?
—Padre, mi tío mayor… ¿qué será de ellos? —
Entendiendo a qué se refería su padre, Ling Chengyu, el hijo mayor de Ling Qicai, también ensombreció el rostro. Ahora todo el mundo estaba al tanto. A primera hora, el jefe y los ancianos del salón ancestral ya habían enviado gente a intervenir. Si no daban pronto una solución, la situación se descontrolaría. ¡Incesto entre tía y sobrino, a plena luz del día! Y además daban problemas a cualquiera que se cruzara. La influencia era pésima. Solo su padre y su tío mayor estaban forzando para taparlo.
—¿Acaso hay otra opción? ¡Obedecer las reglas del clan! —
¿Obedecer las reglas? ¿Entonces Ling Chenghua y Ling Jingwei serían expulsados de la familia? ¿Aceptaría su tío mayor? Ling Chengyu lo dudaba mucho. Dejando de lado lo mucho que la anciana mimaba a su hija menor, Chenghua, Ling Chengcai y su esposa consentían todos los caprichos de Jingwei. No eran como Ling Chenglong y su mujer. Jamás permitirían que eso ocurriera.
—Jefe de aldea, tío Ling, también están aquí. Pensaba ir a buscarlos. Así me ahorro el viaje. —
De pronto, la voz clara de Ling Jingxuan les llegó nítida. Al llamarlos “jefe de aldea” y “tío Ling”, de inmediato puso distancia entre ellos, lo que hizo que Ling Qicai y su hijo se sintieran incómodos, aunque no podían replicar. Antes habían sido abuelo, tío y sobrino; pero ahora…
Por otro lado, Yan Shengrui y Ling Jingxuan se acercaron con el jefe de uno de los equipos de obra. Cuando él volvió, los otros jefes ya se habían marchado; solo se había quedado uno llamado Wang Da. Después de que Ling Jingxuan le explicara por encima a Yan Shengrui su idea de construir un camino, este aceptó de inmediato. Luego llevaron a Wang Da a inspeccionar el terreno. Fuera para construir una vía que conectara su casa con el pueblo, o para rodearlo y enlazar con el mercado, necesitaban la aprobación del jefe de aldea. Planeaban llevar a Wang Da a la casa del jefe para consultarlo, pero se toparon con él allí mismo.
—Jeje, Jingxuan, ¡qué gran movimiento! ¿Piensas abrir tierras para plantar o construir una casa? —
Tratando de ocultar la incomodidad de su corazón, Ling Qicai esbozó una sonrisa rígida. En comparación con la obstinación y el engreimiento de Ling Qiyun y la arrogancia de la vieja familia Ling, como jefe de aldea, Ling Qicai era sin duda más astuto y sabía leer la situación.
—Perdón por darle este espectáculo. Ya sabe, mis padres se mudaron sin llevarse nada. Mis pocas habitaciones no alcanzan. Así que planeo comprar más terreno y construir una casa. —
Deteniéndose a una distancia prudente, Ling Jingxuan le sonrió a Yan Shengrui y habló despacio. En sus palabras se percibía la ironía hacia la vieja familia Ling. Ya fuera que los hubieran echado o que se hubiesen ido por voluntad propia, lo cierto era que se fueron sin nada. Era imperdonable que el anciano tratara así a un hijo filial. Fuera lo que fuera que hiciera Ling Chenglong, Ling Qiyun no debía sacar ventaja ni un ápice.
El jefe del pueblo no era tonto: entendió la pulla y frunció el ceño.
—Jingxuan, sé que aún estás enojado por aquello y culpas a mi hermano mayor. Lo sé, lo que le hicieron a tus padres fue demasiado. Pero, al fin y al cabo, ellos son tus… —
—¡No! No nos vuelvan a juntar. Ellos son ellos y nosotros somos nosotros. El viejo xiucai dijo algo muy cierto: “vivimos nuestra propia vida; sea vida o muerte, riqueza o pobreza”. Hoy vengo a hablar con usted como jefe de aldea, no con mi segundo abuelo. Si está dispuesto, seguimos. Si no, me ahorro la saliva. —
Ling Jingxuan no le permitió terminar y la sonrisa de su rostro se volvió de pronto una fría indiferencia. Aunque necesitara su aprobación para construir por el interior del pueblo, podía canjear esa oportunidad por no tener más relación con la vieja familia Ling. A lo sumo, pospondría el plan. Y en el futuro, cuando necesitara comprar mucha tierra, iría directamente al magistrado: en cualquier época, construir un camino es algo bueno para el país y para el pueblo. No creía que el magistrado se opusiera.
—Tú… ay… —
Señalándolo con un suspiro profundo, Ling Qi* sabía que aquello ya no tenía vuelta atrás, y que su hermano mayor se arrepentiría el resto de su vida.
(*N. del T.: Por el contexto, se trata de Ling Qicai.)
—Bien, no diré una palabra más. ¿Qué querías tratar conmigo? —
Un momento después, cuando Ling Qicai alzó la cabeza, ya tenía la expresión propia de un jefe de aldea.
—Verá, quiero construir un camino que rodee el pueblo y llegue hasta el mercado. Quisiera saber si lo aprueba. —
Acababa de decidir cómo construirlo y no quería que todos les señalaran a diario. Rodear el pueblo era la única opción, aunque costara más.
—¿Rodear el pueblo? —
¿Iba a abandonar al pueblo por completo? Ling Qicai no pudo evitar fruncir el ceño. Aunque en apariencia seguían siendo vecinos de la aldea Ling, en el momento en que los expulsaron de la familia no les asignaron un nuevo hogar en el registro. En pocas palabras, el padre y sus hijos ya no formaban parte del árbol familiar del salón ancestral. Eran como forasteros para toda la aldea, incluso menos que los recién llegados de otros lugares. Si construía el camino rodeando la aldea, significaba que cortaba por completo su vínculo con ella.
—Bueno, usted sabe que ni a mi padre ni a mí nos han querido nunca aquí. Ahora mis hijos irán y vendrán de casa a la escuela varias veces al día. También a ustedes les resultaríamos un estorbo, ¿no? —
En apariencia, Ling Jingxuan decía que era por el bien de todos, pero cualquiera podía notar la ironía descarada. Yan Shengrui, sentado a su lado, alzó la comisura de los labios y, en su fuero interno, le dio el visto bueno. ¡Ese era su Jingxuan! ¡Hasta para pedir un favor lo hacía distinto!
—¿Por dónde quieres rodear? Casi todas las tierras aprovechables del pueblo están sembradas. No hay espacio para una carretera. Creo que lo mejor sería construirla atravesando la aldea. —
Aunque sabía que lo estaba provocando, Ling Qicai no podía decir otra cosa. Ahora la tierra que compró Ling Jingxuan no estaba lejos de la casa de Zhao Dalong, y ya quedaba relativamente cerca de la aldea. En lugar de oponerse, mejor era darle la cara. Tenía la sensación de que Ling Jingxuan era más capaz de lo que parecía. Tal vez algún día toda la aldea dependería de él. No permitiría que rompiera lazos con el pueblo.
—¿No hay un espacio vacío por ese lado? Ya sabe, en la zona del mar interior no crece nada durante todo el año, y no hay tierras privadas alrededor. ¿No es el mejor lugar para trazar el camino? —
Señalando un lugar, Ling Jingxuan habló con calma. Después de comprar aquella media extensión de tierra alcalina, ya no necesitaba mencionar lo de “arreglar” el camino. Podía construirlo en línea recta para salir.
—Tú… piénsalo bien antes de actuar. Si construyes el camino por ahí, te costará mucho más dinero. —
A Ling Qicai casi le dio algo de la rabia. ¿Así que ya tenía elegida la ruta y estaba decidido a cortar con el pueblo?
—Jeje… No se preocupe por mi bolsillo. Quisiera saber qué piensa usted. —
Si él lo proponía, ¿acaso le iba a temblar el pulso por el dinero? Ling Jingxuan sonrió. ¿El dinero era más importante que el futuro y la salud mental de sus pequeños? Y sin mencionar que ya planeaba comprar aquella gran franja de tierra medio alcalina. Construir el camino allí era solo cuestión de tiempo.
—Debo consultarlo con el jefe del clan y los ancianos. Es un asunto importante. —
Ling Qicai también sabía que construir un camino era algo bueno. Si, como jefe de aldea, se negaba, cuando la gente lo supiera, ¿qué no dirían a sus espaldas? Necesitaba tiempo para pensarlo bien.
Al oírlo, Ling Jingxuan frunció ligeramente el ceño. ¿Eran tácticas dilatorias? En sus ojos de fénix, alargados y delgados, apareció un destello frío. Estaba a punto de presionarlo cuando Yan Shengrui habló:
—No importa, Jingxuan. Construir una vía es un tema serio. Al fin y al cabo, él es solo el jefe del pueblo; no puede decidir por sí solo. La última vez que fuimos a la botica, el tendero dijo que el magistrado Hu estaba buscándote. Podríamos ir a la ciudad en estos días. Creo que, como magistrado local, él tendrá la última palabra. —
Yan Shengrui miró a Ling Jingxuan mientras hablaba, pero en realidad se dirigía al jefe y a los aldeanos, dejándoles claro que Ling Jingxuan tenía al magistrado Hu como respaldo. Había acudido al jefe solo por cortesía. Si este se negaba, podían saltárselo, como hicieron al comprar el solar.
—Jeje… Si no lo dices, casi lo olvido. Le hice un gran favor; no debería rechazarme. Además, si pago de mi bolsillo para construir una carretera, no tendrá motivo para negarse. —
¿Cómo no iba a entender Ling Jingxuan su intención? Con una mirada, ambos montaron una pequeña función cómica. Ling Qicai y los aldeanos abrieron los ojos como platos. ¡Nunca imaginaron que Ling Jingxuan tuviera conexiones con el magistrado! Cuando compró tierras, buey y carruaje, habían pensado que todo era dinero del hombre que estaba a su lado. Si no, ¿cómo se habría enriquecido de la noche a la mañana? Pero, viendo esto…
—Olvídalo, Jingxuan, no molestes al magistrado por un asunto menor. Solo me preocupaba que no tuvieras tanto dinero. ¡Si estás tan decidido, entonces constrúyelo por ahí! —
Dicho esto, Ling Qicai se dio la vuelta para irse. Ya no podía detenerlo.
—Jeje… Wang Da, vamos a comprobar la geología de esa zona. —
Una vez logrado el objetivo, la pareja se sonrió mutuamente y, ignorando a los aldeanos, se llevó a Wang Da hacia el baldío. ¿Una batalla de ingenio con Ling Qicai? ¡Ni en la próxima vida!